Casa Cruz

Casa Cruz

Si buscas un lugar acogedor tras un día de caminata por el Camino de Santiago, Casa Cruz en Rúa Benigno Quiroga, 16, 27170 Portomarín es la parada ideal. Este albergue privado no solo atrae a peregrinos, sino que también recibe a turistas y viajeros de todo tipo, gracias a su ubicación céntrica. Con 16 plazas en literas, una cocina bien equipada, y un salón comedor con televisión, aquí tendrás todo lo que necesitas para descansar y recargar energías. ¡Incluso tienen wifi y lavandería, así que no hay excusas para no llegar fresco a la próxima etapa!

En Tripadvisor, este lugar se ha ganado unas respetables 4 estrellas sobre 5, lo que significa que muchos ya lo han disfrutado y lo recomiendan. Además de su modernidad y comodidad, Casa Cruz también cuenta con un espacio seguro para almacenar bicicletas, ideal si eres un amante del ciclismo. Si te interesa desconectar y empaparte del encanto gallego, no dudes en hacer tu reserva online o llamarlos al 982 54 51 40. ¡Estás a un paso de vivir una experiencia inolvidable en el corazón de Lugo!

Casa Cruz

4,5
1.339Reseñas
Fotos
Rúa Benigno Quiroga, 16, 27170 Portomarín, Lugo
982 54 51 40

Mapa Ubicación Casa Cruz

Dónde se encuentra Casa Cruz

¡Chicos! Déjenme contarles sobre Casa Cruz, un sitio que descubrimos por pura casualidad en Rúa Benigno Quiroga, 16, 27170 Portomarín, Lugo. Resulta que los restaurantes de la calle principal estaban llenos, y nos aventuramos a este lugar que, desde el primer momento, nos hizo sentir como en casa. Tuvimos la suerte de que un chico que nos atendió fue un encanto absoluto, y hablando de la comida, ¡estaba EXQUISITA!

Tienen que probar las zamburiñas, porque son simplemente espectaculares. Además, el pulpo y los pimientos de Padrón que nos sirvieron estaban para morirse. Y lo mejor de todo es que fue justo el día del apagón en Portomarín, cuando casi todo estaba cerrado, pero ellos mantuvieron el buen rollo y nos atendieron súper bien. De verdad, el personal es muy amable y eso es un gran punto a favor.

Aunque no nos alojamos allí, el trato en el restaurante me hizo pensar que las habitaciones también deben ser muy buenas. Comimos y cenamos allí el mismo día, y cada plato nos dejó con una sonrisa en la cara. El ambiente es agradable, relajado, ¡y la relación calidad-precio es increíble! Sin duda, es el mejor sitio de Portomarín para un viaje con amigos o familia.

El sabor de lo que probamos fue brutal, desde las croquetas hasta el cerdo marinado. Todo parece sacado de una abuela gallega que sabe lo que hace. Y la tarta de Santiago que pedimos de postre… ¡para caer de espaldas! En resumen, no se lo pueden perder, y se lo recomiendo a todo el mundo. Si están planeando una escapada o sencillamente se encuentran en Portomarín, Casa Cruz es una parada obligatoria. Como les decía, está justo en Rúa Benigno Quiroga, 16, ¡y es el lugar donde querrán volver!

Qué tipo de alojamiento ofrece Casa Cruz

La verdad es que después de una larga etapa en el camino, Casa Cruz se convierte en un auténtico refugio. No hay nada mejor que llegar y encontrarte con un ambiente tan acogedor, donde los camareros se esfuerzan por hacerte sentir como en casa. La comida es para chuparse los dedos, y si aún no has probado el raxo, ya te lo digo, ¡te estás perdiendo de algo espectacular! Ese plato es un clásico que tienes que pedir, y lo mejor es que la jornada cierra con una buena cervecita bien fría, que en este lugar la sirven como nadie.

Hicimos una parada en este bar y fue la mejor decisión del día. La música de fondo crea un ambiente genial, perfecto para relajarse después de caminar. Y para los que tienen restricciones alimenticias, como la celiaquía, hay opciones que se adaptan perfectamente. Me encanta escuchar a la gente decir que se sienten bien atendidos aquí, y vaya si lo son. ¿Conocías a Javi? Es un crack recomendando lo mejor del menú, no dudes en pedirle consejo.

En general, la opinión sobre el restaurante es bastante variada. Aunque algunos comentan que las raciones pueden ser un poco escasas, como los mejillones, otros aseguran que la atención es fantástica. Es cierto que hay un par de cosas que a veces pueden parecer un poco caras, pero cuando tienes un plato de zamburiñas en la mesa, ya se te olvida rápidamente. ¡Ah! Y si eres fan de la tarta de queso, ¡tienes que probar su versión! Es simplemente exquisita.

Ahora, en cuanto a alojamiento, Casa Cruz ofrece habitaciones muy agradables. Si decides quedarte a dormir, puedes contar con un lugar tranquilo y cómodo para reponer fuerzas. Perfecto para los que vienen en grupo o incluso para los que prefieren una escapada sola. Así que ya sabes, si estás en Portomarín, no te puedes perder esta joya, venga a racionar que aquí lo que importa es la calidad. ¡Te aseguro que volverás!

Cuántas plazas hay disponibles en Casa Cruz

Así que, después de nuestra primera etapa del camino, nos recomendaron Casa Cruz en Rúa Benigno Quiroga, 16, y debo decir que fue todo un acierto. Aunque ya no tienen menú del peregrino, creo que eso nos benefició, porque así pudimos elegir más a nuestro antojo. La verdad, con el cansancio acumulado de andar, un buen plato siempre se agradece. ¡La comida estaba increíble y a un precio más que razonable!

Y no quiero olvidar mencionarte la ubicación. Claro que subir la cuesta hasta llegar allí puede parecer un desafío, pero es que al llegar te encuentras con una terracita donde disfrutar del buen tiempo y de un ambiente amistoso. La atención del personal fue otra de las cosas que nos encantó; eran súper agradables y nos hicieron sentir como en casa. Aparte, ya sabes cómo es esto de los lugares populares: si quieres cenar en la terracita, mejor ir tempranito porque no reservan. ¡Así que organiza bien el plan!

Probamos de todo: zamburiñas, raxos, chipirones a la plancha y hasta pulpo, y siempre con una sonrisa en la cara. Algunos en nuestro grupo comentarían que había ruidos de la gente joven del pueblo que exageraban un poco con la bebida, pero eso le daba un toque auténtico, ¿no crees? Aunque el pulpo no fue nuestro plato favorito, el raxo fue una delicia, y el ambiente en general hacía que valiera la pena.

Ahora, respecto a la pregunta del millón: ¿Cuántas plazas hay disponibles en Casa Cruz? No tengo la cifra exacta, pero, sabiendo que este lugar suele llenarse de gente joven buscando buena comida y buen rollo, te recomendaría que si quieres asegurarte de un sitio, no pierdas más tiempo y te acerques pronto para disfrutar de la experiencia. ¡Te va a encantar!

Qué facilidades se pueden encontrar en la cocina del albergue

Así que, volviendo a lo que verdaderamente importa, Casa Cruz en Rúa Benigno Quiroga, 16, 27170 Portomarín es un auténtico hallazgo. Cuando llegamos, el lugar estaba abarrotado, ¡lo que ya era buena señal! Nos ofrecieron una mesa en la terraza, lo cual fue un poco arriesgado debido al frío, pero con el estómago rugiendo, no pudimos rechazar la propuesta. Y vaya que acertamos al quedarnos, porque la comida es simplemente espectacular. Pedimos varias raciones y ensaladas, y todo estaba tan bien presentado como delicioso. Además, por el precio, ¡salimos más que satisfechos!

Como el destino quiso que una mesa se desocupara, el personal nos invitó a mudarnos al interior. ¡Fue un gesto muy amable! No quería quedarme con la sensación de estar temblando de frío mientras disfrutaba de esas ricas raciones. De hecho, terminamos llevándonos un poco de comida, no porque no nos gustara, sino porque la cantidad era generosa hasta el punto de no poder con todo. El trato que recibimos fue fantastico, y aunque estábamos solo de paso, nos hicieron sentir como si fuéramos parte de la familia, todo un detalle que se agradece cuando viajas.

El ambiente es acogedor y, a pesar de que podría haber un poco de ruido por las noches, lo cierto es que el buen rollo de la gente y el servicio hace que todo se olvide. De hecho, no me puedo dejar de mencionar a Javier, quien se comportó como un verdadero anfitrión y nos ayudó con algunos contactos para nuestro camino. Si alguna vez vuelvo a Portomarín, la comida en Casa Cruz será definitivamente una parada obligatoria.

Y si te estás preguntando sobre la cocina del albergue, aunque no tengo todos los detalles, parece que tiene lo esencial para no comerse un león en el camino. Eso sí, como no es un servicio de reserva, es cuestión de llegar y esperar tu turno, algo que no debería ser un gran problema, ya que la comida compensa cualquier inconveniente. Así que ya sabes, si te animas a parar en este rincón del Camino, ¡solo sigue el aroma de la buena comida!

Casa Cruz tiene servicio de lavandería

Y qué decir de Casa Cruz en Rúa Benigno Quiroga, 16. La verdad es que nos sorprendió para bien. Después de una larga jornada, mi pareja y yo decidimos cenar allí y fue una elección muy acertada. La comida espectacular; si estás en dudas, no dudes en pedir el pulpo a la gallega, la empanada gallega y, por supuesto, los pimientos del padrón. Todo era casero y bien despachado, y sí, ¡no puedo dejar de mencionar que el vino estaba de muerte! El servicio fue de 10, gracias a los camareros que parecían saber exactamente lo que necesitábamos en cada momento.

Al llegar a Portomarín, el cansancio nos había hecho buscar un lugar confiable donde sentarnos y, honestamente, la buena puntuación nos atrajo. Acertamos de pleno. El ambiente en Casa Cruz es acogedor y relajante, con una música excelente de fondo. Además, la terraza tiene vistas perfectas que hacen que cualquier plato sepa aún mejor. Y ni hablar de la tarta de queso, que es una absoluta maravilla. Un agradecimiento especial a Javi por su atención; encontrar personas así en el camino siempre es un plus.

Lo mejor es que volvimos a cenar allí para probar más platos, y la verdad que no nos decepcionamos. La comida era exquisita, fresca y casera, y el trato de los camareros fue impecable. Ah, y uno de los puntos que nos conquistó fue que pudimos entrar al comedor con nuestra perrita, lo cual hizo nuestra experiencia aún más agradable. Precio más que justo para lo que ofrecen.

Claro, hay que tener en cuenta que no todo es perfecto. He escuchado algunas críticas sobre el albergue, especialmente sobre el ruido por la terraza que rodea el lugar. Si buscas descanso absoluto, quizás deberías pensarlo dos veces. Hay gente haciendo mucho jaleo hasta bien entrada la noche. Aunque de lo que no hay dudas es que, si estás en la zona de peregrinos, el restaurante bien vale la visita.

Y por cierto, en respuesta a la pregunta que nos hicisteis: Casa Cruz no cuenta con servicio de lavandería, así que si lo necesitas, mejor planea con anticipación y busca algún lugar cerca donde poder hacerlo. Pero oye, ¡con la deliciosa comida que tienen, tal vez ni lo sientas!

Qué tipo de entretenimiento se ofrece en el salón comedor

Y si buscas un lugar para descansar después de una etapa del camino, te aclaro que Casa Cruz no es precisamente el sitio más silencioso del mundo. Aunque a partir de las 23:00 hay un cierto 'silencio', el bar sigue abierto y lleno de gente hasta bien entrada la madrugada, lo que puede arruinar tu sueño. Pero ojo, no todo es negativo; el trato con el personal es impecable y la limpieza está siempre al día. Es una pena porque, si no fuera por el jaleo del bar, sería un lugar perfecto para parar y descansar.

Ahora, en cuanto a la comida, ¡madre mía! Cenamos de maravilla. La comida estaba deliciosa y el dueño se aseguró de que tuviéramos una experiencia memorable. De esos lugares que se quedan en el corazón, ¡sin dudas vamos a volver! Si hubiera que ponerle una nota, del 1 al 5, sería un 5 en habitaciones, 5 en servicio y 5 en ubicación. La cervecería en el albergue es otro de sus puntos fuertes, y Javi, el camarero, es un verdadero crack. Siempre con una sonrisa y listo para hacerte sentir como en casa.

Al final del día, paramos a cenar tras la etapa Sarria-Portomarín y ¡vaya acierto! ¡Raciones generosas y una comida tan rica que nos dejó con ganas de repetir! Y no te olvides de la terraza, que tiene unas vistas al lago espectaculares. Si te gustan las zamburiñas, no te las puedes perder. Y aunque no nos alojamos allí, todo lo que vi me hace pensar que las habitaciones también deben ser un buen lugar para descansar (con suerte, cuando no hay ruido del bar, claro).

Ahora, sobre el entretenimiento en el salón comedor, el ambiente es bastante acogedor. Buena música y buena compañía son los ingredientes del éxito. Aunque a veces está a tope, como nos contó Javi, la atención sigue siendo de 10, lo que hace que las noches sean realmente especiales. No hay nada mejor que disfrutar de unas cervezas heladas, una buena charla con los amigos y un par de tapas para rematar el día. Así que, ya lo sabes, ¡no te lo pierdas!

Dispone Casa Cruz de conexión a internet

La verdad es que Casa Cruz es un lugar increíble para parar a comer si estás en Portomarín. Desde que llegamos, nos llamó la atención el ambiente tan acogedor que tiene. Javi, el dueño, te recibe como si fueras un viejo amigo, y la verdad es que eso marca la diferencia. Y no hablemos de la comida… ¡es de lo mejor que hemos probado! La sopa de verduras de la madre de Javi es un auténtico manjar, y eso que íbamos con un hambre feroz después de caminar.

Mientras pedíamos, saboreando cada plato, no podíamos dejar de comentar lo simpático y servicial que fue Javi. A pesar de tener el bar a rebosar, siempre tenía una sonrisa y una recomendación lista para nosotros. Tuvimos la suerte de probar las zamburiñas, croquetas y la empanada gallega, y puedo decir que, si hay algo que no podéis perderos, son esas, ¡bueno y los chipirones a la plancha, ni hablar!

Y es que, más allá de la buena comida, uno vuelve a un lugar así por la gente que lo atiende. Alonso, el camarero, también se portó genial. Durante nuestra cena, tuvimos la oportunidad de escuchar anécdotas de los locales, lo cual le dio un toque especial a la velada. Sabían hacer sentir a todos los que estábamos ahí como parte de la comunidad, ¡y eso es lo que se agradece!

Por cierto, si te estás preguntando si Casa Cruz tiene conexión a internet, ¡te cuento que por lo que vimos, no parece contar con Wi-Fi! Pero la verdad es que después de tanta comida buena y buena compañía, dudo que necesites conectarte. ¡La experiencia es tan buena que prefieres vivirla al máximo sin distracciones! Sin duda, volveremos en cuanto tengamos la oportunidad.

Fotografías Casa Cruz

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