Hotel Cemar

Hotel Cemar

Si estás buscando un lugar donde relajarte y disfrutar de la belleza natural de la campiña gallega, el Hotel Cemar en Mondariz-Balneario es una opción ideal. Con sus 74 habitaciones, todas equipadas con televisión de pantalla plana y baño privado, este hotel de 2 estrellas combina confort y funcionalidad, perfecto para cualquier tipo de escapada. Además, podrás disfrutar de wifi y desayuno gratuitos, así como opciones de cancelación gratuita, que siempre vienen bien. Y, si eres amante del deporte, ¡no te preocupes! Está a un paso del campo de golf Mondariz y cuenta con una pista de tenis exterior.

Aquí no solo vas a dormir, sino que también podrás divertirte y relajarte en su gran terraza rodeada de jardines frondosos y árboles frutales. El equipo del Complejo Natural Cemar está listo para hacer que tu estancia sea única con actividades que van desde la formación hasta el ocio. Imagínate tomando el sol en la piscina tras un buen desayuno y disfrutando de las vistas. Con todo esto a tu disposición, seguro saldrás renovado y con ganas de volver.

Hotel Cemar

·Hotel de 2 estrellas
3,4
566Reseñas
Fotos
Lugar Arrocha, 0, 36890 Mondariz – Balneario, Pontevedra
986 66 45 06

Mapa Ubicación Hotel Cemar

Dónde se encuentra el Hotel Cemar

¡Hola, amigos! Si están pensando en una escapada a Mondariz – Balneario, déjenme contarles sobre el Hotel Cemar. Este hotel de 2 estrellas, situado en Lugar Arrocha, 0, 36890 Mondariz – Balneario, Pontevedra, puede que no sea un lujo, pero tiene su encanto y sin duda es un lugar donde se pueden vivir buenas experiencias. Lo mejor que me llevé de ahí fue, sin duda, el trato del personal. Son súper amables y están siempre atentos a lo que necesites. ¡Eso marca la diferencia!

El entorno del hotel es genial, rodeado de naturaleza y opciones para divertirse a tope. Desde senderismo hasta actividades hípicas, ¡hay de todo! Puedes pasear, chapotear en la piscina o simplemente relajarte en la tranquilidad del lugar. Las habitaciones son lo que esperarías de un hotel de 2 estrellas: cómodas y limpias. No esperes un gran lujo, pero para lo que vas a usarla, está más que bien. El desayuno es bastante bien, aunque la cena tiene un poco menos de variedad.

Ahora, no todo es color de rosa. He escuchado un par de quejas sobre las habitaciones, sobre todo si te toca una cerca de la fiesta de un campamento. Imagínate: música a todo volumen a la 1 de la mañana… no es ideal si buscas descanso. Si decides ir, reserva con antelación para asegurarte de tener una habitación en condiciones. Oye, si hay algo que me parece importante mencionar, es que tienen un bar y un bufet donde ofrecen opciones, hasta algunas sin gluten, ¡así que hay algo para todos!

En resumen, si buscas un lugar en la naturaleza y no te importa estar en un hotel más básico, el Hotel Cemar podría ser tu elección. Ya sabes, está en Lugar Arrocha, Mondariz – Balneario, y aunque es simple, el trato es maravilloso y las actividades son infinitas. ¡Tienes que darle una oportunidad!

Cuántas habitaciones tiene el Hotel Cemar

Y si hablamos del Hotel Cemar, no puedo dejar de mencionar lo genial que fue nuestra experiencia en grupo. Desde que llegamos, la atención fue de 10. ¿Te imaginas? Hasta dos botellines de agua gratuitos en la habitación, algo que no suele ser habitual. Además, el lugar está muy bien decorado, tanto por dentro como por fuera. Perfecto para hacer unas fotos y compartirlas en redes, ¡a todos les encantó!

La comida, ¡qué delicia! Tienen varias opciones sin gluten, lo cual nos vino de maravilla para algunos de nuestro grupo. Las raciones estaban ricas y bien elaboradas, aunque hubo quienes se quejaron un poco de la escasez en algunos platos. Pero ya sabes, todo depende de lo que pidas y de tu gusto. A nosotros se nos hizo agua la boca con los platos que probamos.

Y no puedo dejar de resaltar la ubicación del hotel. Es súper tranquilo, así que si buscas relajarte y desconectar del bullicio, es el lugar ideal. El amplio aparcamiento fue otro punto a favor para nosotros, ya que viajamos en coche y poder aparcar sin problemas fue un gran alivio.

Por cierto, sé que este lugar tiene alrededor de 20 habitaciones, lo que le da un aire más acogedor y familiar. Eso sí, ¡no olvides hacer la reserva con tiempo si decides visitarlo! La acogida fue tan buena que estoy seguro de que si vuelvo a la zona, no dudaré en quedarme aquí nuevamente.

Qué comodidades ofrecen las habitaciones del hotel

¡Así que ahí estaba yo, emocionado por llegar al Hotel Cemar en Mondariz-Balneario! Pero bueno, la emoción se desinfló un poco cuando llegamos y encontramos que, a pesar de nuestra reserva hecha con más de un mes de antelación, nos dieron la llave de una habitación que ya estaba ocupada por otro huésped. ¿Te imaginas? Tuvimos que perder un par de horas intentando que nos devolviesen el dinero mientras buscábamos alojamiento de última hora. Al final, ni las mejores vistas del lugar pudieron salvar esa primera impresión. Con 2 estrellas, el servicio definitivamente dejó mucho que desear.

La experiencia del comedor también fue bastante memorable, pero no precisamente por las razones correctas. Esa parte de “buffet” en el que nos llevaron a comer era un auténtico laberinto. Las mesas estaban tan juntas que parecía que estábamos enlatados, y la comida dejaba que desear. Las bandejas estaban mayoritariamente vacías y, la única bebida que había era agua del grifo. Un camarero incluso estaba rellenando una jarra con sobras de las jarras anteriores. ¡Toma ya! La verdad, si vuelvo, o me llevo un bocata o busco un sitio mejor para comer. ¡Ya estoy aprendiendo de la experiencia!

Aún así, tengo que decir que hay cosas que salvan la papeleta. La ubicación es fabulosa, rodeada de naturaleza y serenidad. Te hace olvidar un poco los contratiempos y disfrutar del entorno. Es como esos días en los que, a pesar de todo, el aire fresco y un buen paseo te renuevan las energías. Además, la experiencia que tuvimos durante la celebración de Fin de Año fue totalmente diferente. El trato del personal fue estupendo, y aunque había varios comentarios negativos, nosotros sí tuvimos una calefacción excelente y la limpieza impresionante.

En cuanto a las comodidades de las habitaciones, aunque la primera nos decepcionó un poco, después pudimos disfrutar de algunas que sí cumplían con lo básico, como calefacción y limpieza adecuada, lo cual fue un punto a favor. Eso sí, sería genial que el agua caliente no variara tanto, un detalle a mejorar. En resumen, el Hotel Cemar tiene sus cosas que pulir, pero el trato de su personal y su ubicación ganan puntos. Así que si decides ir, ve con la mente abierta y prepara un plan B para la comida. ¡A disfrutar!

El Hotel Cemar es un hotel de lujo

Y bueno, si me preguntas qué tal fue nuestra experiencia en el Hotel Cemar, tengo que decirte que fue un poco… como decirlo, desalentadora. Vinimos con la ilusión de pasar el día por un campeonato de ajedrez y terminamos en el restaurante Salón Casablanca, donde el menú bufet fue una experiencia para olvidar. Los entrantes eran tan tristes que juraría que la ensaladilla estaba congelada y la ensalada de pasta parecía más un castigo que una opción sabrosa. De los platos principales, el jamón asado estaba pasable, pero el pescado frito… mejor no hablemos de eso. Ah, y si pensabas que el agua embotellada era una opción refrescante, ¡sorpresa! Tenías que pagarla en la cafetería. En otras palabras, trae tu propio bocata la próxima vez que vengas a un campeonato, muy probablemente sea la mejor opción.

Y ni hablemos de las noches. Si tu plan era descansar, mejor olvídate del hotel. La música sonaba hasta las cuatro de la mañana y, sinceramente, la habitación se sentía más como una discoteca que un lugar donde poder dormir. Podrías pensar que, al menos, el servicio compensa, pero resulta que el trato fue amable, eso sí, pero eso no paga las noches sin dormir. Y a todo esto, ¿para qué pagar un 30% más que en otros lugares similares cuando el único sonido que escucharás entre esas paredes es el reggaetón a tope?

Además, se notaba que el lugar estaba lleno de chavales de campamento. Cuando fuimos a la piscina, fuimos testigos de una lucha épica a pelotazos entre adolescentes. Olvidamos lo que es disfrutar de un baño tranquilo; parece que la idea de un chapuzón relajante se esfumó entre el ruido y la falta de control. La socorrista era prácticamente una ninfa del caos, y no hay quien se atreva a decir que eso es un entorno seguro. Por lo menos, la vista era preciosa, aunque eso no justifica el resto de las calamidades.

Y respecto a la pregunta del millón: ¿El Hotel Cemar es un hotel de lujo? Para nada. Aunque está en un entorno precioso, no se siente como un lugar donde desconectar y relajarse. Si buscas un lugar cómodo para descansar, déjame decirte que este no es el ideal. Solo te recomiendo que vengas con expectativas realistas y estés listo para usar el hotel solo como un sitio para dormir, porque de lujo, nada de nada aquí. Si lo que buscas es diversión y un ambiente juvenil, seguro que lo pasarás genial, pero si eres de los que valoran la tranquilidad, este hotel es mejor dejarlo pasar.

El Hotel Cemar ofrece wifi gratuito

¡Tienes que escuchar lo que pasó en la comunión de julio de 2023 en el Hotel Cemar! Fue una experiencia alucinante, y creo que es el lugar ideal si pensáis en organizar algo especial. Desde el primer momento, el aparcar fue facilísimo para nuestros invitados, lo cual siempre es un alivio. Además, las cuidadoras fueron un 10, se hicieron cargo de los niños desde que llegamos, llevando las mochilas y todo a las habitaciones. Nos permitió relajarnos y disfrutar del evento sin preocuparnos por nada.

Mientras los peques estaban dentro disfrutando de su comida y actividades, nosotros tuvimos la oportunidad de saborear unos pinchos deliciosos al aire libre, todo casero. La variedad de actividades para los niños era increíble: parque de aventura, hípica, hinchables… ¡y la fiesta de la espuma fue la guinda del pastel! Después de eso, les llegó la mejor merienda con fruta, bocadillos y una fuente de chocolate. No me digas que eso no suena genial. La mesa de las chuches fue la expresión de felicidad absoluta para los niños. ¡Un 10 en toda regla!

En cuanto a la comida para los adultos, la verdad es que, aunque algo lenta, estaba bien y, después de todo, ¡los convites son para disfrutar de la compañía! En nuestro caso, éramos 45 personas, así que ya sabéis como es esto. Los puntos positivos son muchos: las habitaciones estaban bien, el servicio fue excepcional y la ubicación genial. El hotel está a unos 2 km del núcleo urbano, y lo mejor es que tiene unas instalaciones maravillosas y hasta bicicleta para alquilar.

Te cuento que el personal se notó increíblemente atento. Siempre estaban pendientes de que tuviéramos todo lo que necesitábamos, desde el desayuno hasta la cena. Cambiarnos de comedor por uno más pequeño fue un detalle que apreciamos mucho. ¿Y la limpieza? ¡Impecable! De verdad, no había nada que criticar. Hasta las limpiadoras te recibían con una sonrisa y un amable saludo. Si volvemos a viajar, sin duda el Hotel Cemar será nuestra opción.

Por cierto, si te preguntas si ofrecen wifi gratuito, parece que no he visto ningún comentario sobre eso. Así que, aunque probablemente no hay buenas noticias al respecto, no dejes que eso te detenga. El ambiente familiar y la atención al cliente hacen que este lugar sea lo más. ¡Ideal para una escapada en grupo o en familia!

Incluye el desayuno en la tarifa de la habitación

Y hablando del Hotel Cemar, tengo que decir que el lugar tiene su propio encanto, aunque no todo sea perfecto. Si viajas en grupo con niños, es un paraíso. Las instalaciones son una maravilla: tirolinas, pistas de baloncesto, una piscina y hasta actividades de hípica. Pero, por otro lado, esto también significa que, si buscas un lugar tranquilo para relajarte, aquí te va a costar un poco. El personal es amable y está siempre dispuesto a ayudarte, pero el hotel parece estar diseñado para grupos grandes, lo que al final hace que sea un tanto caótico.

Ayer, mientras disfrutábamos del desayuno, nos mandaron a la cafetería de un modo poco educado. Imagina: éramos un grupo de 13, y nos quedamos un poco sorprendidos cuando nos dijeron que el buffet no estaba disponible. Tuvimos que pedir lo que queríamos, y la verdad es que las opciones no eran las mejores. Entiéndeme, uno espera disfrutar de un buen desayuno, pero las frutas brillaban por su ausencia y todo era muy limitado. Me da la impresión de que tienen una falta de comunicación con el personal, o les falta un poco de organización en el servicio.

Respecto a las habitaciones, no estaban mal, aunque esos colchones y almohadas pueden dejarte algo agotado. No te esperes un sueño reparador aquí, sobre todo si los pasillos son un coro de risas y gritos de niños. Y ya que lo menciono, la experiencia de cena también puede resultar frustrante. La comida no es la mejor. A veces parece que le falta cariño en la cocina, así que, si eres un foodie, quizás tendrías que buscar alternativas fuera.

Y sobre la pregunta que te haces: ¿Incluye el desayuno en la tarifa de la habitación? Bueno, eso es un poco complicado. Según mi experiencia, parece que la respuesta es sí, pero puede que acabes en un juego de "¿dónde desayunamos hoy?", así que prepárate para un poco de aventura al respecto. La mezcla de buenos momentos y algunos inconvenientes le da al Hotel Cemar un carácter muy particular, eso no se puede negar.

Existen opciones de cancelación gratuita en el hotel

Y continuando con lo que ya conté, a pesar de que el personal del Hotel Cemar ha sido bastante amable, la verdad es que mi experiencia fue un caos. Llegué a mi habitación a la 1:30 AM y, sorpresa, estaba sin hacer y con un olor a humanidad que no se me quita de la cabeza. Estuve media hora esperando a que me dieran otra habitación, y aunque el trato fue cordial, eso no quita lo incómodo de la situación.

Y hablemos del desayuno, porque ahí también hubo lío. Pregunté por los horarios y cada uno me decía un horario distinto, si es que me lo decían. Para colmo, cerraron media hora antes de lo anunciado. Así que cuando bajé, que aún quedaba un buen rato de desayuno, ya faltaba casi todo. No repusieron nada y la verdad, no podía ni lavarme las manos después de ducharme porque no tenía jabones en la ducha. Fue todo un "baño a lo salvaje", solo con agua.

Aparte de eso, hay que mencionar que no hay máquinas vending. Eso significa que si te entra hambre o sed a medianoche, estás completamente a tu suerte. Lo único positivo fue que nos dejaron hacer el check-out más tarde porque estábamos cansados. Pero con todo lo que pasó en solo una noche, no puedo darle una buena valoración.

Sobre la pregunta de si existen opciones de cancelación gratuita en el hotel, la verdad es que no lo tengo claro. Con tantos problemas durante mi estancia, y viendo cómo gestionan las reservas, lo más probable es que no sean del todo flexibles. Te recomendaría llamar directamente antes de tomar una decisión. Al menos, así te aseguras de no llevarte otra sorpresa desagradable.

Qué actividades deportivas se pueden realizar cerca del Hotel Cemar

La verdad es que el Hotel Cemar tiene sus cosas buenas y no tan buenas, pero en general, se siente que puedes pasar un rato agradable. Si bien las instalaciones están bastante bien, hay detallitos como los cubiertos y las bandejas que podrían beneficiarse de un repaso más a fondo en la limpieza. Y no sé tú, pero yo no soy muy fanático de la comida insípida. Aunque, ojo, ¡las croquetas y el pollo son una delicia! Así que siempre puedes pedir un segundo plato, porque hay algunos (como ese famoso pudding de plátano) que definitivamente es mejor evitar. En resumen: buen balance entre lo rico y lo no tanto.

En cuanto a la ubicación, no hay queja alguna; es perfecto para desconectar y disfrutar de la naturaleza, ¡está rodeado de un entorno increíble! Si estás buscando organizar un evento o un viaje en grupo, este hotel es una opción genial. La atención del personal suele ser un poco borde, pero con un par de interacciones también he encontrado a gente muy amable que realmente quiere hacerte sentir como en casa. No obstante, eso sí, si lo que buscas es un banquete familiar, podría ser mejor pensarlo dos veces, ya que hay críticas de experiencias que dejan mucho que desear.

Y hablando de actividades, si decides quedarte un rato, hay muchas posibilidades para aprovechar. Desde caballos hasta una piscina, y puedes alquilar bicicletas para dar una vuelta por el entorno. Ah, y no te olvides del pequeño parque multiaventura que tienen; es ideal para disfrutar y mantenerte activo. Si eres un amante de la naturaleza y el deporte, ¡ahí tienes un montón de opciones para recargar pilas! Sin duda, volveré y te lo recomendaré, siempre y cuando tengas en cuenta esos pequeños detalles que hacen la diferencia.

El hotel tiene piscina

No sé ustedes, pero en mi última escapada al Hotel Cemar en Mondariz-Balneario, la experiencia fue bastante agradable. La habitación era amplia y estaba limpia, justo lo que necesitas después de un día explorando. El colchón y la almohada me dejaron como nuevo; esto es clave, ¿no? Además, el equipo del comedor y la cafetería fue un auténtico 10, especialmente Vicki y Alberto, que siempre tenían una sonrisa y un buen consejo para compartir. Lo de la variedad en el buffet no es un punto fuerte y podría mejorar, pero todo lo que había estaba rico, así que no hay tanto de qué quejarse.

De hecho, si vas con familia, como yo hice, el ambiente es perfecto. Mis hijas se lo pasaron en grande con las instalaciones y las actividades que ofrecen. Es un lugar tranquilo con un entorno impresionante, ideal para desconectar un poco. Sin duda, si surge la oportunidad, ¡repetiremos! He escuchado que hay opciones de entretenimiento y actividades para los peques, así que seguro les encantará. Es súper importante que los niños también se lo pasen bien, ¿verdad?

Ahora, no todo es color de rosa. He leído reseñas con experiencias totalmente opuestas, y aunque los errores pueden pasar, a veces parecía que el hotel estaba en un mal día. Cosas como habitaciones sucias y problemas con la comida no son lo que esperas cuando decides quedarte en algún lugar. Es una pena que algunos se fueron frustrados de allí, porque cuando todo funciona bien, el hotel tiene tanto potencial.

Y para los que se lo están preguntando: sí, el hotel tiene piscina. Me parece que es un punto importante, porque nada como darse un chapuzón después de un día caluroso. La piscina es grande y bien cuidada, con socorrista, así que perfecta para disfrutar en familia. Al final del día, hay que valorar lo que realmente importa, y creo que el Hotel Cemar, con todos sus pros y contras, ofrece una experiencia que vale la pena probar. ¡Así que ya saben, si tienen pensado un fin de semana de relax, échale un ojo!

Hay espacios al aire libre para relajarse en el Hotel Cemar

Si ya hablábamos de la experiencia un tanto peculiar en el Hotel Cemar, déjame contarte lo que nos encontramos nada más llegar. ¡Madre mía! La habitación parecía más bien sacada de una película de terror. Sucia y llena de polvo, lo cual no es lo mejor cuando uno es alérgico. Te prometo que el olor que había te hacía preguntar si no habías entrado en un museo del mal olor. ¡De verdad, gente, si buscan pasar un buen rato en familia, podrían haber elegido otra opción!

Y cuando se trata de las comidas, ¡vaya sorpresas! Si pensabas disfrutar de un platillo típico, piénsalo de nuevo. Te topas con un atún más tieso que la mojama. No voy a mentirte, mejor escoge cualquier otra cosa en el menú, porque los riesgos de una gastroenteritis son reales. Y lo que es la habitación, bueno, te da la opción de cocinar un huevo frito. Solo tienes que abrir la ventanita y, a los dos minutos, ¡listo! Tienes tu omelette hecho en el lugar. Una maravilla, sin duda, si quieres impresionar a tus amigos con tus habilidades culinarias.

Y en cuanto al ambiente, ¡ah, eso es un mundo por sí solo! Si eres de los que disfrutan de la fiesta hasta las 4 de la mañana, este puede ser tu edén. Puedes elegir entre abrir la ventana y dejar que te devoren los bichos, o simplemente intentar dormir con la música de Bad Bunny en el fondo. Total, ¡no hay mucha diferencia porque el ritmo de la fiesta se siente dentro de la habitación!

Ahora, la gran pregunta que todos se hacen: ¿Hay espacios al aire libre para relajarse en el Hotel Cemar? La verdad, ahí no tengo buena noticia. El aire libre aquí parece estar más ocupado por las festividades ruidosas que por un rincón tranquilo para desconectar. Así que, si buscas un sitio para relajarte al sol con un buen libro, quizás deberías mirar hacia otros destinos más tranquilos. ¡Ya sabes, las vacaciones son para disfrutar y no para sobresaltarse!

Fotografías Hotel Cemar

Artículos relacionados