Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

Si estás buscando un lugar acogedor para descansar durante tu aventura por el Camino de Santiago, Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante en Cacabelos es una opción que no puedes pasar por alto. A solo unos kilómetros de Ponferrada y Villafranca del Bierzo, el albergue ofrece habitaciones privadas y literas, lo que es perfecto tanto si prefieres un poco de privacidad como si te va más el rollo de compartir. Además, su bar-restaurante con cocina abierta todo el día tiene una carta que va desde platos deliciosos hasta raciones y bocadillos, ¡ideal para reponer energías!

La ubicación es súper cómoda, en C. Sta. María, 10, así que no tendrás problema para encontrarlo. Abierto seis días a la semana, EL MOLINO no solo es un sitio donde hospedarte, sino que también recibe a los peregrinos con una sonrisa y un servicio en español e inglés. Las opiniones de los clientes lo avalan, con una puntuación de 4.1 sobre 5 en TodoBares, así que tienes garantía de que estarás bien atendido. Si quieres información sobre precios y características, solo tienes que llamar al +34 987 54 69 79 y ellos te ayudarán con todo. ¡No te lo pierdas!

Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

⭐3,8
219Reseñas
Fotos
C. Sta. María, 10, 24540 Cacabelos, León
987 54 69 79

Mapa Ubicación Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

Dónde se encuentra Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

¡Hola, grupo! Si alguna vez os encontráis por Cacabelos, León, no podéis dejar de pasar por el Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante, ubicado en C. Sta. María, 10, 24540 Cacabelos. Os cuento que el otro día me decidí a probar su famoso "bocata" de chorizo casero y una caña grande, todo por solo 8,75 euros. No sé, pero para lo que suelen cobrar en algunos sitios de las cercanías, ¡me parece un robo total! Pero bueno, aunque el precio me pareció elevado, la experiencia tuvo sus momentos.

El tabernero, Abel, es un verdadero crack. Desde el momento en que entra, te recibe con una sonrisa y una amabilidad que te hace sentir como en casa. Aunque solo fui a desayunar, me dejó con ganas de volver para ver cómo son las habitaciones. Eso sí, la calle es bastante transitada, y si buscas paz y tranquilidad para dormir, puede ser algo molesto. No obstante, el ruido del exterior no lo podemos achacar al alojamiento, sino a la vida del pueblo, así que si esto os preocupa, ¡más vale que estéis listos para hacer un par de quejas a la policía!

En el bar, hay una variedad de bocadillos y tostas que siempre son un acierto. Saben a lo que son, comida típica y buena calidad, lo que se espera en un pueblo del camino de Santiago. Además, esos días calurosos, los smoothies frescos son una delicia, todo hecho de manera casera, ¡nada de cosas empaquetadas! Y un consejo: si pides café, asegúrate de especificar la temperatura porque, si lo deseas caliente, ¡te lo sirven bien caliente! Pero si lo prefieres frío o templado, te lo darán a la temperatura perfecta.

Así que, si os preguntáis dónde encontrar el Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante, sólo tenéis que dirigiros a C. Sta. María, 10, 24540 Cacabelos. Reconozco que hay otras opciones por la zona, pero con tres visitas a este lugar, no me ha decepcionado en absoluto. ¡Su valoración final de 5 estrellas está más que merecida!

Qué tipo de habitaciones ofrece EL MOLINO

La verdad es que cuando fuimos a Alojamiento y Albergue EL MOLINO, nos sorprendió un poco lo variopinto de las opiniones. Por un lado, había gente hablando maravillas de su restaurante y su comida. Y en nuestra experiencia, ¡no podían estar más acertados! Pedimos una tabla de quesos, otra de pimientos del Bierzo y una de jamón. Todo muy abundante y rico como para hacer una fiesta. Los vinos de barrica que acompañaron la comida fueron un acierto total, y el café bombón también se llevó una buena nota. El chico que nos atendió fue muy atento, y eso siempre marca la diferencia. En total, ¡nos salimos por 48€! Para comer cerca de las 4 de la tarde, fue un precio estupendo, y sin duda, ¡estamos pensando en repetir!

Sin embargo, hay que ser realistas, porque no todo es oro lo que reluce. Algunos amigos nos comentaron sobre su experiencia en el alojamiento, y no fue tan positiva. Las habitaciones parecían no ofrecer la mejor experiencia. Dicen que hay literas y que no se descansa bien, con una música a todo volumen que hacía difícil relajarse. Así que, si eres peregrino y buscas tranquilidad, quizás esto no sea tu mejor opción. La experiencia de otros viajeros también fue bastante negativa respecto al trato de la hospitalera y la falta de calefacción en invierno, que puede hacer la estancia bastante incómoda. El ambiente de fiesta hasta altas horas de la noche no ayuda, ¿verdad?

Así que, ya sabéis, si buscáis un buen sitio para tapear con buenas raciones, EL MOLINO es un acierto, pero si lo que queréis es descansar, es mejor que consideréis otras opciones o que verifiquéis bien cómo son las habitaciones y los servicios que ofrecen. En fin, el alojamiento incluye algunas literas y parece que no se cuida mucho la experiencia del peregrino, así que tenedlo en cuenta si planeáis un viaje en grupo o en familia. Al final, ¡mejor prevenir que lamentar!

Es posible reservar habitaciones privadas en el albergue

Así que, te contaba que nos sentamos en la terraza de la cafetería del albergue y la verdad, la experiencia no fue la mejor. La camarera fue bastante seria (me atrevería a decir que estaba en modo 'robot'), y eso no ayudó a que la cosa fluyera. Mientras mi mujer optó por una cerveza sin alcohol, yo elegí una caña, y los peques pidieron la famosa limonada de allí. Resulta que esa 'limonada' tenía un pequeño verdadero secreto, y no era apropiada para ellos. ¡Vaya lío! Imagínate, estamos de vacaciones y nos topamos con esto. En fin, decidimos que era mejor buscar otro sitio para cenar. La actitud de la camarera, que nos dijo que 'así era en Cacabelos', no ayudó mucho a la situación.

Por otro lado, tengo que ser honesto sobre el albergue en sí. No es precisamente un cinco estrellas, y las habitaciones son bastante básicas, tirando a cutres. Las puertas chirrían y se notaba que necesitaban un poco de cariño. Había solo dos baños para todas las habitaciones, lo que puede ser un verdadero caos. Aunque, dependiendo de lo que busques, tiene su encanto; si tu plan es salir de fiesta y no preocuparte mucho por el descanso, puede que sea una opción a considerar.

Ahora, en cuanto a la pregunta de si es posible reservar habitaciones privadas en el albergue, te diré que parece que la opción es limitada. Lo que se comenta es que este lugar está más enfocado en albergar grupos y esa interacción común de albergue, así que no esperes muchas alternativas en este sentido. Pero si buscas un ambiente animado y no te importa pasar por alto un par de detalles, aquí tienes una opción para explorar. Al final, siempre hay algo bueno que sacar de cada experiencia, aunque algunas sean un poco más... coloridas que otras.

El albergue proporciona literas para los huéspedes

Y hablando del Restaurante El Molino, creo que es importante ser sincero. Variedad en el menú, no se puede decir que abunde, y lo más astuto es que muchas de las cosas parecen más precocinadas que de la abuela. La otra vez, pedimos una cerveza y 3,75€ se siente como un atraco. ¡Vamos, que ni en Madrid te cobran eso sin una tapa de cortesía! Es un poco frustrante cuando te traen la cuenta y tienes la sensación de que está más inflada que un globo en un cumpleaños. A ver si van a pensar que somos tontos, porque lo que se dice cocina casera, no se ve por ninguna parte.

Por otro lado, un amigo pidió un vino 'clarete' y el camarero le dijo que era más rojizo, ni idea de por qué no puede ser claro. La verdad, le hicieron un buen favor al ofrecerle esa botella miserable, que se sentía más como algo cosechero de mala calidad. Y ese tema del pan... ya sabéis, en la carta avisan que no está incluido, pero como te lo traen con la comida, ¡te lo intentan cargar igual! Tenéis que estar atentos, porque aquí nadie regala nada.

Ahora, vamos al albergue. En serio, si habéis hecho el Camino, sabréis que hay mejores opciones. Las sábanas desechables a 1 euro y el hecho de que no hubiera almohadas al principio, eso no es precisamente ideal para un buen descanso. Si el ruido de los bares no te deja dormir, piénsalo bien antes de alojarte aquí. Además, es la última cosa que quieres después de un día de caminata. La verdad es que es difícil recomendarlo.

Pero hey, la terraza del restaurante es otro cantar. Si te da igual un poco la comida y solo buscas un buen sitio donde tomar algo con amigos, aquí puede ser tu lugar; no es que sea un mal sitio para pasar un rato, aunque la comida sea de lo más cuestionable. Y si estás pensando en hospedarte, sí, el albergue proporciona literas para los huéspedes, pero no esperes mucho más que eso. Así que, si tienes otras opciones, mejor dales una vuelta.

Qué servicios ofrece el bar-restaurante del albergue

Y bueno, para seguir contándote sobre el Alojamiento y Albergue EL MOLINO, la experiencia en el restaurante fue un poco… desalentadora, por decirlo de alguna forma. Imagínate esto: pedimos algunas cosas para compartir y en la cuenta, en lugar de los platos específicos que elegimos, solo aparecían un par de rubros vagos como "varios bar". O sea, que podías haber pedido cualquier cosa y no tenías ni idea de lo que realmente te estaban cobrando. Y ni hablemos de lo que llegó a la mesa. Un gazpacho que parecía de bote y una crema de setas que, francamente, no sé qué era, pero tenía un aspecto horrible. El pan estaba más duro que una piedra, y la comida en general fue una gran decepción.

Por otro lado, tuvimos un pequeño momento positivo cuando el camarero nos recomendó una tabla de quesos que, si bien no era suficiente para redimir la cena, al menos fue un buen intento. En ese momento, sentí que estaban tratando de compensar el mal rato. Y si llegas a cenar más tarde, no te preocupes, que el trato es muy amable y te atienden rápido, lo cual es una buena noticia si vienes con gente y tienes ganas de comer algo rico.

En resumen, a pesar de que el servicio en el restaurante podía ser un poco descuidado, la buena música y el ambiente agradable se notan en cada rincón. Si decides tomar algo, aunque sea en la terraza, la señora que lo atiende te hará sentir como en casa. Ella es muy familiar y, al parecer, siempre trae un pincho con tu cerveza. Eso sí, ten en cuenta que no siempre están afuera atendiendo, pero no está de más preguntar si hay un momento de atención.

Si te preguntas qué servicios ofrece el bar-restaurante del albergue, aquí va un resumen: puedes degustar platos típicos de la provincia de León, como callos, cecina y morcilla, todo en un ambiente acogedor que evoca el espíritu rural del Camino de Santiago. Además, cuentan con habitaciones, tanto en forma de albergue como individuales, a precios bastante asequibles, y tienen un servicio de ciber con ordenadores conectados a Internet. Así que, aunque la experiencia gastronómica no siempre fue la mejor, hay opciones que podrían hacerte volver por un buen rato de relax y buena compañía.

Cuáles son los horarios de apertura del restaurante

Hablando del Alojamiento y Albergue EL MOLINO, hay que decir que la experiencia puede ser un poco desigual. Te cuento que estuve una vez con unos amigos, y la verdad, al principio prometía, pero es un poco decepcionante cuando no te dan el pincho que ves que tienen para otros. ¿Sabes? La atención podría ser más amable, porque no parecía que tuvieran muchas ganas de servirnos, a pesar de que estábamos justo allí, viendo bandejas llenas de comida. Deberían ser más inclusivos, especialmente cuando tienes clientes en el local. En fin, el lugar en sí está tranquilo y en una zona más céntrica, así que al menos eso cuenta a su favor.

Por otro lado, si buscas dormir un poco, ten cuidado. Hay un bar enfrente que puede hacerte la noche un poco complicada, especialmente si eres de los que necesitas un buen descanso. A mí me costó conciliar el sueño hasta bien entrada la madrugada, y eso que el dueño parecía más prepotente que amable. No entiendo por qué cobran incluso por las sábanas, eso es un poco excesivo, ¿no? Bueno, pues como yo digo, ni de coña vuelvo. Pero al menos, de día se puede disfrutar de la esencia del lugar con un buen café del bar, que por cierto, está riquísimo.

Ahora, si estás buscando un sitio para comer algo, este albergue también tiene su bar, que es muy conocido entre los peregrinos. Los dueños tienden a ser amables y educados, lo que mejora mucho la experiencia. Eso sí, no esperes un desayuno espectacular; parece que no lo ofrecen a sus propios clientes, lo cual es un detalle que debería considerarse. Sin embargo, para unas raciones, es el lugar perfecto. Además, el personal suele tener buen rollo, lo que siempre hace la diferencia.

Por último, te cuento que si pasas por ahí y te preguntas cuáles son los horarios de apertura del restaurante, generalmente está abierto hasta bien entrada la noche, aunque es mejor asegurarte de verificar si estás en temporada alta o baja, ya que eso puede influir en los horarios. Así que ya sabes, si decides probar, ve con las expectativas un poco ajustadas, ¡y que la suerte te acompañe!

Hablan idiomas en EL MOLINO

Y hablando de EL MOLINO, no se puede dejar de mencionar a Abel, el encargado. ¡Es un verdadero encanto! Siempre está atento con los peregrinos y su energía positiva es contagiosa. La música que ponen es genial y las copas están bien servidas. Sin duda, es un sitio para repetir. Si buscas un lugar donde te sientas como en casa, este es el sitio perfecto.

La experiencia de hospedarse en el albergue fue de diez. No puedo dejar de mencionar lo simpáticos y serviciales que son todos los trabajadores; te hacen sentir que estás en un lugar especial. Y después de una buena jornada de caminar por el Camino de Santiago, descansar aquí es lo que necesitas. Además, el precio es muy económico y el desayuno está incluido. Si estás en balcón de un bicigrino, ¡este albergue es totalmente accesible! Ah, y no te olvides de explorar el encantador pueblo de Cacabelos; es muy fotogénico.

Por cierto, mientras estés allí, no te pierdas la oportunidad de probar su tortilla de patatas; es fabulosa y va de la mano con un café excelente. La atención es simplemente espectacular, así que si decides hacer una parada, ¡estarás muy bien atendido! Sin duda, es un buen lugar para comer, tomar algo y disfrutar del ambiente. La comida berciana es auténtica y el precio te dejará con una sonrisa.

Y sobre la pregunta que muchos se hacen: ¿hablan idiomas en EL MOLINO? ¡Sí! Puedes estar tranquilo, ya que el personal tiene una buena habilidad para comunicarse en varios idiomas. Así que si eres de fuera y no hablas español, no dudes en ir y disfrutar de todo lo que tienen para ofrecerte. ¡Te vas a sentir como en casa!

Fotografías Alojamiento y Albergue EL MOLINO Restaurante

Artículos relacionados