
Si buscas un lugar donde disfrutar de carnes a la brasa de primera, El Brasero en Zamora es tu sitio ideal. Este asador, ubicado en la N-630, 14, destaca con una calificación de 4.4 sobre 5 y cuenta con más de 900 reseñas de comensales satisfechos. Desde chuletones de buey, vaca rubia y tomahawk hasta opciones de bacalao y pulpo a la brasa, aquí hay algo para todos los amantes de la buena comida.
Además, no te preocupes si tienes intolerancias, porque todo el menú es 100% apto para celíacos, y también ofrecen hamburguesas de buey sin gluten. Si tienes antojo de algo dulce, los postres caseros también son sin gluten. Así que, ya sea para un almuerzo acogedor o una celebración especial, El Brasero te garantiza una experiencia deliciosa y única. ¡No lo dudes y ve a probarlo!
Horarios El Brasero
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:00–17:00 |
| martes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 12:00–17:00 |
| viernes | 12:00–17:00, 20:00–24:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 20:00–24:00 |
| domingo | 12:00–17:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Brasero
Dónde se encuentra El Brasero
¡Hey, amigos! Si buscan un lugar genial para disfrutar de un buen asado, tienen que ir a El Brasero. Este restaurante, que se encuentra en N-630, 14, 49023 Zamora, es el sitio perfecto para esa cena especial con amigos o familia. La carne que sirven siempre está jugosa y tiene ese sabor ahumado que simplemente no puedes resistir. Además, el ambiente es súper acogedor, así que se pueden relajar y disfrutar de la compañía mientras saborean cada bocado.
Lo mejor de todo es el servicio. Aquí, los camareros son rápidos y amables, siempre listos para brindarles una experiencia increíble. En mi última visita, me decidí por una parrillada de carne que venía con una mezcla de chorizo, panceta y costillas, ¡deliciosa! Y no se olviden de dejar espacio para el postre, especialmente la tarta de queso que es de otro mundo. En cuanto al precio, puede rondar entre 20-40 €, y vale cada céntimo, les aseguro que no saldrán decepcionados.
Y no sólo se trata de carne, aunque, seamos sinceros, es lo que mejor preparan. También hay opciones como el pulpo a la brasa y las mollejas, que son sencillamente exquisitas. Y, si tienen la suerte de que esté Óscar en el servicio, ¡no duden en pedir su recomendación! Siempre tiene algo espectacular para ofrecer. Así que, si se preguntan dónde se encuentra El Brasero, ya lo saben; ¡es un lugar que definitivamente deben añadir a su lista!
Cuál es la calificación general de El Brasero
Ya te dije que fue nuestra primera vez en El Brasero y, sorprendentemente, la experiencia no fue tan mala. La comida estuvo bastante bien, sobre todo las zamburiñas a la plancha que estaban para chuparse los dedos. El cachopo me pareció un poco pequeño para lo que pagamos, pero el sabor estuvo bien. En cuanto al servicio, ¡genial! Las camareras son súper simpáticas y realmente te hacen sentir como en casa. Ah, y no puedo dejar de mencionar los postres; ese coulaint de chocolate blanco y la tarta de queso sin gluten estaban de rechupete. La verdad, por unos 30-40€ por persona, no se puede pedir más.
Por otro lado, leyendo un par de reseñas parece que a otros no les fue tan bien. Hay quienes notan que el lugar tiene un ambiente un poco decepcionante, sobre todo al estar en un polígono industrial. Ciertamente, algunas mesas parecen un poco... cómo decirlo, tosqueadas, sin lo que serían unos buenos manteles. Y sí, aunque las camareras son agradables, algunos platos recibieron críticas duras; por ejemplo, el chuletón de Aliste no tuvo buena suerte en cuanto a sabor. Eso sí, las chuletillas de cordero parecen ser de lo poco que se salva.
En general, la calificación de El Brasero parece un tanto desigual. Muchos valoran el servicio con un 5, pero la comida, si bien tiene sus triunfos, no ha convencido a todos. Así que, si te preguntas cuál es la calificación general, te diría que está más cerca de un 3 o 4 estrellas, dependiendo de a quién preguntes. Pero, oye, yo creo que podrías darle una oportunidad; quién sabe, ¡tal vez encuentres tu plato favorito!
Cuántas reseñas tiene El Brasero en total
Ya te decía que El Brasero es un lugar que no puedes dejar pasar si estás cerca de Zamora. Está ubicado justo en la N-630, 14, a las afueras, y su ubicación es ideal porque no tienes que meterte en el lío del centro. Lo mejor de todo es que, al lado de la gasolinera Cepsa, tienes un sitio cómodo para aparcar. ¡Perfecto para esos días que necesitas una buena parrillada sin complicarte!
El ambiente es muy acogedor. El local es amplio y limpio, además tienen una terraza chulísima para aprovechar en verano. Y si quieres disfrutar al máximo, reserva antes, porque suele llenarse de gente. En la carta, encontrarás un montón de opciones, lo que la hace perfecta para cualquier antojo. Te recomiendo probar las zamburiñas a la plancha, son una delicia, y el chuletón de vaca vieja se deshace en la boca. La carne, para que te hagas una idea, la traen muy tierna y jugosa; a veces te la sirven en piedra para que tú mismo la termines de pasar a tu gusto. ¡Experiencia de restaurante de verdad!
Y no olvidemos los postres. La tarta de queso está increíble, de esas que no te puedes resistir. Además, el personal tiene un trato muy cercano y familiar, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Ideal para ir con amigos, en pareja o con la familia, porque tienen tronas para los peques. En términos de precio, aunque puedes comer de todo por unos 20-30 € por persona en opciones más estándar, si te animas por las especialidades, puede que suba a unos 80-90 €.
Por cierto, si aún estás en duda, te cuento que en total El Brasero tiene varias reseñas, y si juntas todas las experiencias, parece que hay tanto buenas como no tan buenas. A grosso modo, por lo que he leído, sus comentarios son en su mayoría de 5 estrellas, lo que habla bien del lugar, aunque también hay quienes no han quedado tan satisfechos. ¡Definitivamente, un sitio que merece la pena visitar!
Qué tipo de carnes se ofrecen en El Brasero
Te lo contaba antes, y me sigo sorprendiendo de haber encontrado El Brasero de casualidad en un viaje de trabajo. Siempre es un rollo dar con un buen sitio para comer, pero este restaurante, ubicado en N-630, 14, 49023 Zamora, me dejó con ganas de volver. Al principio, me acerqué sin muchas expectativas; ya sabes cómo son algunos asadores. Pero cuando vi que tenían churrasco de cerdo, no pude resistirme. ¡La verdad es que la calidad de la comida es brutal! Por 12 euretes me pusieron un pedazo plato de churrasco con esas patatas auténticas (nada de congeladas, ¡y eso sí que se nota!), más un par de cervezas, y de postre... ¡salí de allí por solo 20 €! Teniendo en cuenta que en la zona el menú está entre 16 y 18 €, no entiendo cómo no hay más gente disfrutando de este lugar.
De los otros platos que vi en la carta, también me llamaron la atención las costillas de cerdo, que al parecer son otra delicia, y algo que me encantaría probar en mi próxima visita. El ambiente es acogedor, aunque, sinceramente, me sorprendió que no hubiese tanta gente; quizás con el cartel de asador la gente se hace una idea equivocada. Es una pena porque hay una camarera súper amable que, con su recomendación, me convenció para quedarme. Y lo que me hace querer repetir es esa sensación de haber comido bien y no haber tenido que dejarme un riñón.
Ahora, si hablamos de carnes, en El Brasero hay para todo tipo de amantes de la parrilla. Desde el chuletón, que me ofrecieron más grande de lo que esperaba en una visita posterior, hasta las zamburiñas, el calamar a la brasa y esas mollejas que no puedes dejar pasar. Aunque, hay que ser sincero, a veces el servicio puede tener sus altibajos, como cuando la espera se siente un poco apresurada. Pero en general, si quieres disfrutar carne de calidad, este sitio es una buena opción. Así que ya sabes, si andas por Zamora, ¡no te olvides de pasar por aquí!
El Brasero tiene opciones de platos para personas celíacas
La verdad es que El Brasero tiene una oferta muy interesante. He ido varias veces y, aunque la calidad de la comida está muy bien, a veces siento que las raciones son un poco escasas para el precio que pagas. Por unos 40-50 €, puedes disfrutar de platos riquísimos, pero si comparas con otros sitios como Eusebio o Casa Mariano, a veces te hace pensar si vale la pena. Al menos estoy seguro de que si bajaran un poco los precios y aumentaran las porciones, ¡la cola para entrar sería de locos!
Pero hablemos de lo que realmente importa, la comida. En mi última visita, pedí un chuletón que estaba simplemente espectacular, al punto que lo pedí. También probé una parrillada de verduras que, aunque un pelín duras, estaban bien de sabor. Y ni hablar de la tarta de queso; ese postre se merece un aplauso. Las camareras fueron encantadoras y, curiosamente, ¡también bien guapas! Así que, si decides ir, mejor que reserves porque suele abarrotarse.
Si tienes alguna preocupación respecto a las alergias, El Brasero es un sitio muy seguro. Fui con mis hijas, que son alérgicas a gluten, huevo, pescado y frutos secos, y todo se adaptó perfectamente a nuestras necesidades. Las patatas fritas son caseras y solo fríen patatas en esa freidora, lo que siempre te da más tranquilidad. En resumen, sí, El Brasero tiene opciones para celíacos, como su famoso cachopo y la deliciosa tarta de queso. Si estás en Zamora y buscas comer bien sin preocupaciones, este es un lugar que definitivamente vale la pena.
Qué opciones sin gluten están disponibles en el menú
Así que, después de haber estado picando en varios sitios de Zamora, aterrizamos en El Brasero, que, por lo visto, tiene un par de estrellas. Al principio, pensábamos que sería una buena opción, especialmente porque nos había llamado la atención que se especializan en carnes a la brasa. Pero, la verdad, ¡vaya decepción nos llevamos! Nos dimos cuenta de que los precios no se corresponden con la calidad de la comida. Pedimos un par de entrantes y unos segundos para compartir en grupo, y la cosa no se puso nada bien. El pulpo y el calamar estaban duros, y el bacalao… bueno, digamos que parecía haber perdido su esencia antes de llegar a la mesa, ¡totalmente seco y sin sabor!
Además, algo que nos dejó un mal sabor de boca fue el ambiente, que pasó de ser un restaurante a, no sé, una sala de fiestas a medio cenar. De repente, la música subió a tope, y aquí no valía ni quejarse, porque al parecer, todo estaba permitido, incluyendo fumar dentro del local. ¡Una falta de respeto total para nosotros, los que llegamos a cenar y disfrutar de una buena experiencia culinaria! Y aunque el servicio fue correcto —dentro de lo que cabe— el personal no daba abasto, y eso se notó en la calidad del servicio. No sé, quizás si vas en un grupo pequeño la experiencia sea diferente, pero no puedo recomendarlo para una reunión grande.
Ahora, si te preocupa qué opciones tienen sin gluten en su menú, pues no tengo claro si realmente hay variedad. En general, parece que se enfocan más en platos tradicionales, y la cantidad de opciones podría ser limitada. Así que ya sabes, si tienes alguna necesidad especial como la intolerancia al gluten, quizás quieras preguntar antes si hay opciones aptas. En resumen, si estás buscando una cena tranquila y de calidad, El Brasero no parece ser el lugar ideal.
El Brasero ofrece postres y son aptos para celíacos
La verdad es que El Brasero se ha ganado nuestras 5 estrellas a pulso. Cuando llegamos, no teníamos reserva y pensamos que sería una odisea encontrar mesa, pero nos dieron facilidades de todo tipo para hacernos un huequito. El lugar estaba a reventar, pero nos llamaron a la media hora y ¡voilà!, ya teníamos mesa lista para nosotros. ¡Qué suerte la nuestra!
Una vez sentados, no perdimos tiempo y empezamos a elegir lo que queríamos probar. Pedimos de entrante un calamar a la brasa y, ¡sorpresa!, nos trajeron un calamar entero. Estaba delicioso y perfectamente cocinado, justo lo que necesitas para abrir el apetito. Para el plato principal, nos decantamos por unas chuletillas de cordero y un solomillo de ternera, que fue una de las mejores decisiones del día. El solomillo llegó en su punto perfecto, ¡tierna como mantequilla! La relación calidad-precio es más que razonable, costó entre 40-50 € por persona, pero la calidad merece cada céntimo.
Ya en la sobremesa, el ambiente era genial, y las camareras muy atentas y amables. Si buscas un lugar donde no solo la comida es buena, sino que también te sientes bien atendido, lo has encontrado. Sin duda, volveremos a repetir. El coulant de chocolate blanco, que nos recomendaron, estaba para llorar de felicidad, ¡un final perfecto para una comida increíble!
En cuanto a los postres, sí, El Brasero ofrece postres y, lo mejor de todo, tienen opciones aptas para celíacos. Así que si eres celíaco o tienes amigos que lo son, ¡no te preocupes! Aquí también hay dulzura para todos. En resumen, si estás en la zona de Zamora, no puedes dejar de visitar este lugar. ¡Te va a encantar!
Es necesario hacer una reserva para comer en El Brasero
Hablando de El Brasero, no puedo evitar recordar las veces que hemos ido ahí este invierno. Cuatro veces, y cada vez salíamos con más frío que la anterior. Hoy ha sido el colmo; ¡estábamos helados los cuatro! Recuerdo que en las otras ocasiones, me servían el brasero con el solomillo, y hoy, al parecer, “ya no se pone”. Lo pedí un par de veces, pero el camarero me respondió que no lo hacen con solomillo. Ahí sí que se me perdió la gracia del lugar. En esas condiciones, la experiencia perdió todo su encanto. Con el frío que hacía y el servicio que tuvimos, definitivamente no creo que volvamos; una verdadera pena.
Por otro lado, también tengo que decir que hay quienes defienden a El Brasero a capa y espada. Un amigo fue hace poco y no paramos de escuchar lo increíble que le pareció. Hablaba del trato de los camareros, que fue de 10, siempre atentos a todo. Y ni hablemos de la carne; mencionó un chuletón de vaca vieja de 1,3 kg que lo dejó boquiabierto. Según él, la ensalada de ventresca con tomate también estaba espectacular. Este contraste es lo que hace que uno no sepa qué esperar de este sitio. Unas veces es maravilloso y otras, un desastre total.
Y para colmo, está el tema de las restricciones alimentarias. Escuché sobre una experiencia horrible donde una persona celiaca se llevó una gran decepción. Le habían avisado con un mes de antelación, pero a pesar de eso, le sirvieron un plato con migas. El desenlace fue que comida fría, mal servicio y una cuenta confusa. Totalmente inaceptable, sobre todo si eres celíaco y corres el riesgo de enfermar. Es una pena que un lugar con potencial tenga este tipo de fallos que podrían poner en peligro la salud de sus comensales.
Ahora, sobre si es necesario hacer reserva para comer en El Brasero, parece que depende del día. Si te decides a ir en fin de semana o durante la hora pico, sería mejor que reservases, ya que suele llenarse y luego puedes quedarte sin mesa. Pero, si decides arriesgarte a ir como los valientes, siempre está la opción de aparcar en la calle, aunque eso sí, el aparcamiento es un poco complicado y a veces te toca lidiar con algo de basura y gatos. Así que mejor id preparados. ¡Ojalá tu experiencia sea más satisfactoria que las nuestras!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en El Brasero
Y de verdad que no exagero cuando digo que El Brasero ha subido a ser uno de mis lugares favoritos para comer en Zamora. La atención del personal es simplemente de 10. Siempre te reciben con una sonrisa y te hacen sentir como en casa. Si tienes hambre de carne, este es el sitio. El chuletón es una maravilla, perfecto de cocción, y si te animas, ¡te traen un brasero para que lo dejes a tu gusto! Además, no te olvides de probar la tarta de queso, que es otro nivel, casi tan icónica como el propio restaurante.
La comida es de 5 estrellas y el ambiente es estupendo, ideal para disfrutar con la familia o amigos. Si bien es cierto que el rodaballo podría parecer un poco pequeño, su sabor es simplemente impresionante. También tienen una parrillada de carne que te dejará sin palabras, todo a la brasa como debe ser. Y si eres celíaco o intolerante a la lactosa, tienes opciones garantizadas que están certificadas sin gluten. ¡Para mí eso es un gran punto a favor!
No puedo dejar de mencionar cómo los postres son un "must" aquí. Desde el cremoso coulante de chocolate blanco hasta la crema catalana, son la forma perfecta de terminar la comida. Y la variedad es tal que, si vienes con algún amigo que tiene restricciones alimentarias, no habrá problema. Todo está pensado para que todos salgan satisfechos.
En cuanto al ambiente, como te decía, es acogedor y cordial. Puedes esperar un lugar lleno de buena vibra. Las camareras son súper agradables, siempre atentas y dispuestas a resolver cualquier duda. Así que si te preguntas qué tipo de ambiente se puede esperar en El Brasero, diría que es un lugar donde se respira hospitalidad, buena comida y muchas risas. ¡No hay duda de que aquí querrás volver!
El Brasero es adecuado para celebraciones especiales
Así que, después de pasar por El Brasero, la verdad es que la experiencia no fue la que esperábamos. Pedimos dos chuletones y, para nuestra sorpresa, llegaron fríos a la mesa. Cuando se lo comentamos a la camarera, nos soltó que “estaba esperando a que alguien se lo dijese” y que la carne acababa de venir de la carnicería. Muy bien, pero ¿y la solución? No nos ofrecieron ninguna alternativa, lo que hizo que la decepción aumentara. La comida costó entre 50-60€ por persona y no fue para nada lo que esperábamos. Mirando atrás, no lo recomendaría, porque esa primera impresión es clave.
Por otro lado, hay que mencionar que varios de mis amigos también han tenido sus historias con este sitio. Recuerdan que una vez, en marzo, querían probar las kokotxas y ni las tenían. Luego, cuando reservamos para el Día de la Madre, tuvimos que pedir nuevamente que las tuviesen, y el día antes nos llamaron para cancelar la reserva. ¡Vaya faena! Eso destrozó los planes de celebración y la ilusión de un ser querido. La comida no gusta y el servicio tampoco acompaña, todo un dilema. Una estrella es un detalle generoso aquí, hay que decirlo.
Pero, por otra parte, hay personas que han tenido experiencias positivas. Dicen que la calidad de la comida es buena y que, aunque no tengan estrellas Michelin, no las necesitan para ofrecer una cena agradable. Muchos dicen que la tarta de queso está “espectacular”, y eso no se puede pasar por alto. Al final, el precio oscila entre 40-50€ por persona, así que parece que hay opiniones divididas.
En cuanto al ambiente, parece que tiene sus altibajos. Algunos encontraron que el lugar está bastante bien, con buen servicio y buena cocina, pero otros se quejan de que los postres, sobre todo el helado de pistacho, no cumplen las expectativas. De hecho, el dueño reconoció que ese helado no es casero, lo que resulta un poco decepcionante. Ahora, la gran pregunta: ¿Es El Brasero un buen lugar para celebraciones especiales? Con todo lo que hemos oído y vivido, tal vez no sea la mejor elección. Si buscas un sitio para algo importante, quizás deberías considerar opciones más fiables, porque las sorpresas desagradables podrían arruinar el día.








