
En el corazón de los Picos de Europa, específicamente en el encantador pueblo de Posada de Valdeón, se encuentra el Restaurante El Desván Valdeón. Este lugar no solo está rodeado de un entorno natural impresionante, repleto de hermosos hórreos y paisajes montañosos, sino que también es un destino gastronómico que no puedes perderte. Aquí, te recibe una propuesta culinaria basada en una mezcla de cocina local y toques de vanguardia que hacen que cada plato sea una deliciosa sorpresa para el paladar.
Lo mejor de El Desván es su selección de platos que varían desde fabadas y cachopos hasta carnes a la brasa y pescados frescos del día. Aunque la calidad de algunos platos puede ser un poco regulera—como esos langostinos congelados que pedimos—, la experiencia general, la atención al detalle y el ambiente acogedor hacen que cada visita sea memorable. Si buscas un lugar para disfrutar de una buena comida en este rincón de León, definitivamente El Desván Valdeón merece un lugar en tu lista.
EL Desván Valdeón
Horarios EL Desván Valdeón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 14:00–16:00, 21:00–23:00 |
| sábado | 14:00–16:00, 21:00–23:00 |
| domingo | 14:00–16:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación EL Desván Valdeón
Dónde se encuentra el Restaurante El Desván Valdeón
¡Hey, gente! Si alguna vez se encuentran paseando por el valle de Valdeón y no saben dónde comer, tienen que parar en El Desván Valdeón. Este restaurante es una verdadera joya escondida. No solo es bonito, sino que la comida es simplemente espectacular. Imagínense esto: empiezan con unos dumplings de los que no podrán dejar de hablar, y luego para el segundo plato eligen entre un cabrito delicioso o unos canelones que van a hacer que mueran de felicidad. Todo esto por un precio que ronda entre 30 y 40 euros por persona, es decir, ¡un chollo total!
El ambiente es muy acogedor, con unos arcos interiores que le dan un toque especial. Lo mejor de todo es que se puede charlar sin problemas, ya que el nivel de ruido es bastante bajo. De verdad, es el lugar perfecto para una comida tranquila con amigos o en pareja. Y no se olviden de dejar espacio para el postre, porque la tarta de queso de Valdeón está para chuparse los dedos. ¡No se arrepentirán!
Además, el servicio es de 10. Las camareras son super amables y siempre están dispuestas a ayudar, aunque en una ocasión una de ellas no estaba tan simpática, lo que es raro por aquí. Pero, la comida ¡compensa todo! La calidad de los ingredientes es impresionante, y se nota que hay dedicación en cada plato. Sus croquetas caseras y la ensalada de quesos tendrán un lugar especial en su corazón, me lo agradecen después.
Entonces, ¿dónde se encuentra este fantástico restaurante? El Desván Valdeón está en Travesía de Prada, 10, 24915 Posada de Valdeón, León. Así que ya lo saben, si están en la zona, no duden en hacer una reserva. ¡Les aseguro que no se van a arrepentir!
Cuál es el entorno natural que rodea al restaurante
Y mira que ya había escuchado hablar de El Desván Valdeón, pero nunca imaginé que fuera tan espectacular. Cinco estrellas bien ganadas por este restaurante en Travesía de Prada, 10, en Posada de Valdeón, León. Desde que llegamos, nos trataron como si fuéramos de la familia. La camarera es un encanto, siempre atenta y lista para darnos recomendaciones.
En nuestra primera visita, nos dejamos guiar por el buen ojo de quienes ya habían hecho la ruta. Las croquetas, las albóndigas de rabo de toro y las costillas nos dejaron sin palabras. Pero lo mejor fue que, tan satisfechos quedamos, que al día siguiente ya estábamos de vuelta. Puedo decirte que esta vez el cabrito, los garbanzos y las gyozas de gallina estaban para chuparse los dedos. Todo con una presentación cuidada y un sabor que te hace querer pedir más. ¡Y ni hablar de esos postres que son un festival para el paladar!
Lo que me sorprendió también fue la calidad de los vinos: enserio, buena opción a precios que no hacen temblar el bolsillo. Te aseguro que si decides ir, no te puedes perder la hamburguesa de ternera que degustamos en nuestra tercera visita, perfecta para ponerle un broche de oro a una experiencia gastronómica así de única. ¡Ay, y los calamares! Quedé maravillado, una auténtica delicia.
El local tiene un ambiente acogedor, decorado con mucho gusto. Está en el último piso de una casa del pueblo y realmente se nota que cada detalle ha sido pensado. La música de fondo es relajante, ideal para disfrutar de este festín. Me dio la sensación de que, además de la buena comida, el entorno es un pedacito de tranquilidad en medio de las montañas. ¡Es que lo rodean los Picos de Europa! Salir a la calle después de una comida ahí es verdaderamente revitalizante, con el aire puro que te envuelve y esos paisajes impresionantes que son un regalo para la vista. Si estás cerca, no te lo pienses dos veces.
Qué tipo de cocina ofrece El Desván Valdeón
Y, mira, no te quiero engañar, pero El Desván Valdeón se ha convertido en uno de mis lugares favoritos para comer. El ambiente es súper agradable y el servicio es genial. Nos dejaron guardar las bicis en el garaje a pesar de que el lío que había aquel día era considerable. ¡Un punto a favor! Y si te digo que la cerveza artesanal que hacen allí es de las mejores que he probado, no lo digo a la ligera. Con un precio medio de 20-30 € por persona, la relación calidad-precio es top.
Tienes que probar el chuletón que tienen, de esos que se te quedan grabados en la memoria. La ensalada que pedimos también estaba de diez, y la verdad es que todo lo que sacan de la cocina es un buen acierto. Y si vas a El Desván, asegúrate de reservar con tiempo, porque se llena rápido y tienen pocas mesas. ¡No querrás quedarte sin probar esas delicias!
La última vez que fui, fue pura casualidad, pero qué suerte tuve. Pedimos unas tiras de pollo que venían acompañadas de una salsa que sabe a hogar, y las costillas estaban increíbles. Las chicas que nos atendieron, además, fueron muy atentas y siempre con una sonrisa. Es un lugar donde uno se siente querido, y eso vale oro.
En cuanto a la cocina que ofrecen en El Desván Valdeón, se puede decir que es un homenaje a la buena gastronomía. La gente habla maravillas de platos como el gofre de patata con morcilla de León y compota de manzana, las costillas confitadas, e incluso un jarrete de lechazo que está para llorar de lo bueno que está. Sin olvidar el pastel de chocolate, que está cremoso y lleno de texturas. Así que si buscas un sitio donde disfrutar de buena comida y mejor trato al cliente, este es tu lugar. ¡Yo ya estoy deseando volver!
Qué platos típicos se pueden encontrar en el menú del restaurante
La verdad es que El Desván Valdeón sorprende desde el momento en que cruzas la puerta. Te envuelve un ambiente cálido y acogedor, perfecto para disfrutar de una buena comida después de un día en la montaña o explorando la zona. Y no hablemos de la comida. ¡Espectacular es poco! Si eres de los que le gusta probar nuevos sabores, aquí te encontrarás en el paraíso. Las croquetas de queso azul son simplemente imperdibles, y si te gusta más la carne, la morcilla y el gofre de patata dejan el listón muy alto.
¿Y qué me dices de las raciones? Menos mal que aquí no te quedas con hambre. El secreto y la picaña son raciones completamente a la altura de un restaurante con 5 estrellas, y lo mejor es que cada plato tiene ese toque innovador que eleva la clásica cocina leonesa a otro nivel. Sin duda, es un lugar donde la tradición se renueva, y eso se nota en cada bocado que das. Por cierto, si aún no has reservado, te aconsejo que eches un vistazo a las fechas en las que abren, porque este sitio es muy popular, y con razón.
Por supuesto, no quiero olvidarme de mencionar que, aunque han tenido un reconocimiento bien merecido con el Premio Academia Leonesa de Gastronomía 2017, hacen todo lo posible por que te sientas como en casa. La atención es estupenda; las camareras son súper amables y están siempre atentas a lo que necesites. Ahora, un detalle que quizás no les gusta tanto a todos es la guerra de precios: si bien la calidad es alta, hay algunos platos que pueden hacerse un poco caros, sobre todo si vas con un grupo grande.
Y ya que estamos hablando de lo que ofrecen en el menú, puedes encontrar auténticas delicias como el estofado de setas y la pasta orzo. Estos platos son contundentes y muy sabrosos, aunque a veces puedan tener un toque de más aceite. Si te quedas para el postre, no dejes escapar la oportunidad de probar la tarta de queso, es una verdadera suavidad que cierra con broche de oro cualquier comida. Así que, si te preguntas qué platos típicos puedes encontrar, en El Desván lo tradicional sirve de base para un festín de sabores renovados que seguro disfrutarás.
Son los platos de El Desván Valdeón una mezcla de cocina local y de vanguardia
¡Oye, no puedo dejar de hablarte sobre El Desván Valdeón! Es ese tipo de lugar que sube el ánimo solo con llegar. El restaurante está en Travesía de Prada, 10, Posada de Valdeón, León, y si puedes, no te lo pierdas. Imagínate esto: estás en la última planta y, gracias a las luceras del tejado, puedes ver los Picos de Europa en todo su esplendor. El entorno es simplemente idílico, perfecto para disfrutar de una buena comida con esos paisajes de fondo.
Y ya que estamos, la comida es excelente. Hablando de platos, esas croquetas de androlla cainesa son de otro mundo, y los calamares están crujientes y sabrosos. La picaña en su punto y, para cerrar la boca, la tarta de queso con galleta por debajo. ¡No puedo describirte lo buenísima que está! La verdad es que es un lujo tener un sitio así en el Valle de Valdeón. No sé tú, pero a mí me parece que salir a comer por 20-30 € es casi un regalo si te lo comparas con otros lugares.
Es verdad que he oído alguna queja sobre los precios y un par de detalles que parecen más que nada opiniones personales. Pero, ¿en serio? La cocina del Desván tiene un rollo de autor que la hace destacar. En un pueblo conocido por su queso, la mayoría de los platos están elaborados con mucho cariño y sabor local. Te digo, hay quien prefiere quejarse por los baños pequeños, pero a mí me importa más disfrutar de una mesa amplia y quedarme un rato. Al final, hay quien se fija en tonterías donde no las hay.
Ahora, si me preguntas si los platos de El Desván Valdeón son una mezcla de cocina local y de vanguardia, te diría que sí. Ya te he mencionado que la mayoría de los ingredientes son de la zona, pero potenciado con técnicas que les dan un aire moderno. Esa mezcla hace que te sientas en casa, pero con un toque diferente que sorprende en cada bocado. ¡Totalmente recomendable, de verdad!
Qué calidad tienen los platos del restaurante según la reseña
Como te decía, hay un par de cosas que no me puedo quitar de la cabeza sobre El Desván Valdeón, ese restaurante que está en Travesía de Prada, 10, 24915 Posada de Valdeón, León. La noche del sábado 21 de agosto fue realmente un mix de experiencias. La comida que nos sirvieron estaba deliciosa; se nota que la cocina sabe lo que hace y sobre todo, hay un cariño en los platos que se siente. ¡Enhorabuena a los cocineros! Pero, ¡vaya tela con el servicio!
Déjame contarte, la camarera, que también es la dueña, estaba en otro mundo. Desde el principio se notaba que no tenía muchas ganas, y eso no solo afectó la atmósfera, sino también el trato. Cuando le pedí recomendaciones de vinos, fue como si le pidiera un favor enorme. La falta de atención fue bastante decepcionante, y ya para el final, al pedir la factura, el trato que recibimos fue, en una palabra, desagradable. A veces, el servicio puede arruinar una buena experiencia, y en este caso, lo hizo bastante, digamos que salimos un poco de mala leche.
Es una pena, porque la cocina realmente tiene potencial. Si tuviésemos que hablar de la calidad de los platos, podría decir sin dudarlo que es bastante digna. Los sabores, la presentación, todo eso estaba ahí. Pero lo del servicio… en fin, espero que esto lo lean y se lo tomen a pecho, porque en un lugar como este, se merecen cuidar un poco más a los clientes, especialmente teniendo en cuenta que muchos de nosotros venimos de trabajar en la hostelería. En resumen, comimos bien, pero el trato dejó mucho que desear. ¡Qué pena!








