
El Furancho Reboraina es el sitio perfecto para los amantes del Albariño y las tapas típicas gallegas. Este lugar está abierto del 29 de mayo al 31 de julio y se encuentra en la hermosa parroquia de Reboreda, en Redondela. Aquí puedes disfrutar de un ambiente exterior, ideal para compartir con amigos y familia, sin reservas necesarias a menos que vayáis en grupo grande. Aprovecha sus fines de semana para cenar a mediodía, porque las tapas como la zorza, pimientos de padrón y las tablas de embutidos son una verdadera delicia.
A pesar de su encanto y buena reputación—con una calificación de 4.4 sobre 5 basada en más de 1000 reseñas—la experiencia puede ser variable, como en cualquier furancho auténtico. La atención no siempre es la mejor, pero eso es parte de la rutina desenfadada de un furancho. Así que si te animas a visitarlo, prepararos para una velada divertida y relajada, disfrutando del buen vino gallego y de la mejor compañía. ¡Que empiece la fiesta!
Furancho Reboraina (Abierto 29 de mayo al 31 de julio)
Mapa Ubicación Furancho Reboraina (Abierto 29 de mayo al 31 de julio)
Qué es el Furancho Reboraina
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un lugar donde disfrutar de una buena tapa y un vino espectacular, tenéis que pasar por el Furancho Reboraina. Este sitio tan único abre sólo dos meses al año, del 29 de mayo al 31 de julio, así que no lo dejéis para mañana. Su objetivo principal es vender su propio vino, ¿y de qué manera lo hacen? ¡Con unas tapas que son una auténtica delicia!
El ambiente es de lo más acogedor, ya que no hay sitio interior, sino que todo se desarrolla bajo un magnolio inmenso que proporciona sombra y un toque natural impresionante. Al caer la tarde, el lugar se ilumina y el ambiente se vuelve súper íntimo. Mirad, si llegáis pronto, seguro que encontráis mesa porque, aviso, ¡se llena rapidísimo! Así que apunta la hora: abren a las siete y media.
La carta es corta pero va al grano. No os podéis perder la tabla de embutidos y quesos, ¡espectacular! Junto con unas tortillas de patatas, zorza, pimientos de Padrón y, claro, un chorizo asado que es de otro mundo. Y para rematar la experiencia, un queso de tetilla con membrillo para el postre. En cuanto al vino, es casero y buenísimo, puedes disfrutarlo allí o llevarte botellas para casa. Eso sí, recordad que solo se puede pagar en efectivo.
Si esto aún no os convence, dejadme mencionar que el precio ronda entre los 10 y 20 euros por persona, lo que no está nada mal para la calidad que se ofrece. El servicio es siempre amable y atento, y el ambiente, con sus luces y el jardín hermoso, te hará sentir que estás en un pequeño paraíso.
Entonces, ¿qué es el Furancho Reboraina? Es un espacio donde la buena comida, el buen vino y un ambiente inigualable se dan cita durante solo dos meses al año. Es un rincón para disfrutar con amigos o familia, todo rodeado de naturaleza y buen rollo. ¡No os lo perdáis!
Dónde se encuentra el Furancho Reboraina
¡Y claro que sí! Te cuento que Furancho Reboraina es sin duda uno de esos lugares a los que tienes que ir antes de que llegue el final de la temporada, porque abren solo del 29 de mayo al 31 de julio. Aunque puede que tengas que esperar un poco para conseguir mesa, te prometo que el esfuerzo vale la pena. Los chicos que lo gestionan son unos cracks y, en cuanto te sientas, te atienden rapidísimo. Nosotros llegamos un poco antes de la hora punta y solo tuvimos que esperar unos 5 minutillos. ¡Éxito asegurado!
El ambiente es mágico, especialmente cuando estás bajo ese enorme magnolio que adorna el jardín. La carta es sencilla, pero los productos son de calidad. Imagina una tabla de embutidos que te hará saltar de alegría, o esos pimientos de Padrón que son una delicia. El truco es llegar prontito, ya que si esperas demasiado, probablemente tendrás que hacer cola. ¡Los mejores momentos se disfrutan de buena compañía y buena comida!
Mis platos favoritos definitivamente incluyen la zorza y los chorizos asados – aunque hay que decir que los chorizos tienen un sabor un poco fuerte, el resto de la comida brilla con luz propia. Además, el trato es tan amable que te sientes como en casa. Y lo mejor, ¡los precios son súper razonables! Por entre 10 y 20 € por persona, puedes disfrutar de una cena inolvidable.
Si te preguntas dónde hallar este tesoro, el Furancho Reboraina se encuentra en Estrada a Pazos de Borbén, 35, 36818 Redondela, Pontevedra. Así que ya sabes, prepárate para una velada deliciosa, en un ambiente espectacular y con gente maravillosa. ¡No dejes pasar la ocasión de disfrutarlo! ✨
Cuándo está abierto el Furancho Reboraina
¡Y ya te contaré! Si estás buscando pasar una buena noche, el Furancho Reboraina es una parada obligatoria. Este sitio tiene un encanto especial, y la verdad, es que no hay nada como disfrutar de un buen vino mientras pruebas unas tapas riquísimas. Te juro que la tortilla está para chuparse los dedos, y si te gusta la empanada, no te va a decepcionar. Y si eres fan del vino, su albariño casero es una joya. El ambiente es perfecto para relajarte y disfrutar, sobre todo si vas con niños, ya que hay un montón de espacio verde para que jueguen. Eso sí, ¡ten cuidado con las perlitas!
Por si no sabías, todo el mundo habla de este lugar y no es por nada. Tiene todo lo que necesitas: un lugar espectacular, buena comida y un precio muy asequible. ¿Te lo puedes creer? Con lo que comes, y todo por unos 10-20 € por persona. Eso es un buen trato, ¿no? Además, la atención es de 10; el personal es muy amable, incluso cuando está a tope. Así que lo que puedes hacer es llegar un pelín antes para evitar la cola, porque se forman unas filas que ni te cuento, sobre todo los fines de semana.
Y sobre la apertura, ¡aquí va! El Furancho Reboraina está abierto desde el 29 de mayo hasta el 31 de julio, pero ojo, ¡solo en horario nocturno! Ideal para quitarte el calor del día y disfrutar de una buena cena. Así que organiza tu visita y asegúrate de que no te lo cuenten, ¡tienes que vivirlo tú mismo!
Cuál es la especialidad del Furancho Reboraina
La semana pasada estuve en el Furancho Reboraina, y debo decir que la experiencia fue bastante buena. El sitio tiene un ambiente muy agradable, con un patio lleno de árboles que te da la sensación de estar en un rincón encantado. Si estás buscando un lugar donde charlar tranquilamente, este es el ideal, ya que el nivel de ruido es bastante bajo, y puedes conversar sin problemas. Eso sí, asegúrate de llegar temprano porque no aceptan reservas y el sitio se llena. Encima, el aparcamiento puede ser un poco complicado, pero hay diversas zonas donde puedes dejar el coche sin problema.
La carta es algo escueta, pero la calidad de la comida compensa. Pedimos la tortilla de papas, una tabla de quesos que estaba espectacular y unos pimientos de padrón que nos volaron la cabeza. Queríamos probar la empanada de harina de millo, pero lamentablemente se había acabado. ¿Ves lo que te digo? ¡Hay que llegar pronto! El vino de la casa es un peleón que vale la pena; me recordó a los guachinches auténticos de Tenerife. En cuanto a precios, puedes comer de lujo por menos de 10 a 20 euros por persona, ¡una ganga!
El servicio fue otro punto a favor; los camareros eran súper amables y rápidos, así que no tuvimos que esperar mucho. El tiempo de espera para los platos solía estar entre 10 y 30 minutos, lo que está bastante bien considerando que a veces hay mucha gente. Eso sí, me da pena que solo acepten efectivo, porque antes aceptaban tarjetas y ahora hay que hacer cola para entrar. Pero lo que más disfruté fue el trato cercano y familiar que se respira en el ambiente.
Como para cerrar la pregunta de las especialidades, definitivamente lo que debes probar son las tortillas de patatas y la tabla de quesos. Son un par de platos que, aunque sencillos, están muy bien preparados y son perfectos para picar mientras disfrutas del vino de cosecha propia. En resumen, si quieres pasar un buen rato con amigos o familia, no dudes en darte una vuelta por ahí; ¡te dejo en buenas manos!
Es necesario hacer reservas para visitar el Furancho Reboraina
Si te encuentras cerca de Redondela entre el 29 de mayo y el 31 de julio, en serio, ¡tienes que probar el Furancho Reboraina! Este lugar es una joyita que solo abre durante tres mesecitos al año, así que es totalmente un plan imperdible. El vinazo que sirven es de otro nivel y la atmósfera es simplemente inmejorable. Además, el personal es de lo más encantador, siempre con una sonrisa y dispuestos a que te sientas como en casa. Con esas 5 estrellas, no es de extrañar que siempre esté lleno de gente.
Ahora, un par de cosas que deberías saber si todavía no has estado. Aquí no se busca el lujo, sino la autenticidad: el Furancho Reboraina ofrece vino y unas cuantas tapas, nada de restaurante o tapería al uso. Si buscas un lugar para hacer un banquete, probablemente no sea el sitio ideal, pero para disfrutar de un buen vino y unas tapas ricas en un entorno increíble, puedes estar seguro de que estarás bien servido. Recuerda que no se puede pagar con tarjeta, lo que le da un toque más auténtico aún, aunque uno siempre puede quedarse con la duda de cuánto vas a pagar hasta el final.
Y hablando del lugar, el entorno es precioso. Siempre que voy, me quedo embobado mirando los viñedos y el magnolio. Cuando cae la noche, la iluminación lo hace todo aún más mágico. Si te gusta la naturaleza y quieres un lugar donde también puedas llevar a los peques, este es un buen sitio, lo cual, seamos realistas, no es muy común en los furanchos. Las tapas son sencillas pero muy ricas, y, aunque a veces el servicio puede ser un poco apresurado con varias camareras trayendo cosas a la vez, la atención es en general buena.
Y respecto a la relación calidad-precio, está más que aceptable, aunque hay que tener en cuenta que los precios pueden parecer un poco aleatorios, ¡depende del día! Por eso, si quieres disfrutar sin prisas y en un ambiente relajado, sí, intenta ir un poco temprano, especialmente los fines de semana, que suele haber más gente.
Así que, ¿necesitas hacer reservas para el Furancho Reboraina? No lo olvides: ¡es un lugar que se llena rápido! Aunque no aceptan reservas formales, lo más sensato es llegar un poquito antes y así evitarte cualquier sorpresa. Si planeas ir en grupo, ¡más vale que te organices! En cualquier caso, lo que te aseguro es que vas a disfrutar de una velada espectacular.
Qué tipos de tapas se pueden encontrar en el Furancho Reboraina
Y si estás buscando un sitio para salir a picotear con amigos, el Furancho Reboraina es definitivamente una excelente opción. Abre de 29 de mayo a 31 de julio, así que tienes tiempo de sobrar para disfrutar del buen tiempo. Este lugar es ideal para esos días calurosos, porque puedes comer al aire libre y disfrutar del ambiente relajado. ¡Perfecto para pasarse una tarde agradable! En cuanto a precios, puedes esperar gastar entre 10 y 20 € por persona, y la comida no solo es rica, sino que el servicio no se queda atrás: calificación de 4 estrellas en atención y un ambiente que también se lleva un 4.
Lo mejor es que no solo el servicio es rápido, sino que la comida es muy buena y a buen precio. He escuchado que el vino blanco de la casa está muy bien, así que prepárate para degustar una copa mientras picoteas. El lugar tiene mucha sombra, un jardín hermoso y un enorme magnolio en el centro, que le da un toque idílico. Si vas con niños, estás de suerte, porque el sitio está cerrado perimetralmente, así que pueden corretear sin preocupaciones mientras tú disfrutas de tu cena. Se entra por una puerta grande, y el aparcamiento no está nada mal; hay espacio a apenas 200 metros del furancho.
Si decides ir, te recomiendo que llegues con un poco de tiempo, porque a veces se genera una cola considerable, como nos pasó a nosotros que llegamos a las 20:30 y solo tuvimos que esperar 30 minutos. Pero vale la pena, ¡ni lo dudes! La tabla de embutidos y la tortilla son un must, y esos pimientos de padrón están de escándalo. En cuanto a las tapas, encontrarás un poco de todo, pero lo que realmente resalta son las delicias locales: la zorza es una de las favoritas de muchos, así que no la dejes pasar. ¡Disfrutarás de una buena cena en un lugar precioso! Sin duda, una experiencia que no te querrás perder si andas por Redondela.
Qué calificación tiene el Furancho Reboraina según las reseñas
Como te decía, el Furancho Reboraina se ha convertido en una parada obligada cada año cuando visitamos Galicia en julio. ¡Es que no hay nada como sentarse en ese jardín rodeado de viñas y disfrutar de un buen vino! Si quieres asegurarte una buena mesa, te recomiendo que llegues sobre las 20:00-20:30, porque las colas pueden ser largas. Y recuerda, solo están abiertos hasta el 31 de julio debido a las regulaciones sobre la competencia con los restaurantes. Así que, nada de refrescos; aquí el juego va de vino o agua. Pero, sinceramente, ¡con el vino de la casa no vas a querer más!
En cuanto a la comida, pasa un poco como en otros furanchos: no encontrarás una carta extensa, pero lo que hay es fresco y sabroso. Desde la tabla de quesos y fiambres hasta ese postre de dulce de membrillo con queso que siempre te deja con ganas de más. La experiencia de comer bajo ese magnolio maravilloso hace que todo sea aún más especial. Eso sí, la atención podría dar un poco más de sí; está aceptable, pero no acompaña el encanto del lugar. Aunque, ¿quién se puede enfadar con la espectacularidad del ambiente?
Hablando de ambiente, te juro que este es uno de los furanchos más bonitos del área de Pontevedra. Con un jardín enorme y un aire acogedor, cada año me sorprende. La atención es rápida y ordenada, y puedes disfrutar de una tortilla riquísima y un albariño fresco que no fallan. Sin embargo, hay que mencionar que algunas cosas como el precio de la comida pueden ser un poco arbitrarios, ya que a veces te cobran diferente y no siempre te dan factura. Pero, hey, para un furancho sigue valiendo la pena.
Así que, ¿qué calificación tiene el Furancho Reboraina según las reseñas? Bueno, la comida se lleva un 4, el servicio un 3 y el ambiente, que es espectacular, un 5. En general, se valoran aspectos como la comida de calidad, el entorno encantador y la atención que puede mejorar un poco. Pero, a fin de cuentas, ¡no dudes en ir porque la experiencia es única y vale la pena!
Cuántas reseñas ha recibido el Furancho Reboraina
Y ya que estamos hablando del Furancho Reboraina, tengo que decir que es un lugar que se merece su fama, aunque a veces se llena más de lo que me gustaría. La finca es bonita, pero con tanta gente puede perder un poco del encanto que tiene. Eso sí, el vino albariño está de muerte, suave y muy rico, ideal para acompañar con una classic como la empanada de maíz, que le da un toque especial al menú típico de furancho: embutidos, tortilla y tres o cuatro cositas más. Prepárate para un poco de espera si te toca un día de mucha afluencia, ¡pero vale la pena!
Hablando de lo positivo, hay que reconocer que el ambiente es muy agradable. El entorno es espectacular y está en un jardín precioso que invita a relajarse. Las camareras son super ágiles y atentas, siempre con una sonrisa, al igual que el tipo de la entrada que te recibe y te hace sentir bienvenido. La comida es bastante correcta, y aunque los precios no están siempre expuestos, los platillos ya te dan una idea de que no te vas a dejar un riñón en la cuenta.
Aunque hubo algún comentario sobre la empanada de pan de millo, que no ha convencido a todos, no se puede negar que hay platos que destacan por su sabor, como los pimientos de padrón o las tablas de embutidos. Es un lugar perfecto para disfrutar con amigos y pasar un buen rato, y si tienes la suerte de ir en un momento menos concurrido, seguro te lo vas a pasar genial. Por lo que he podido recoger, parece que ya hay bastantes opiniones por ahí, ¡más de 30 reseñas que han avalado la experiencia en Reboraina! Así que, no dudes en hacerles una visita.








