Hotel Presa

Hotel Presa

Si buscas un lugar acogedor en plena naturaleza, el Hotel Presa en Riaño es justo lo que necesitas. Este hotel de 2 estrellas está ubicado en Av. de Valcayo, 12, justo al borde del embalse de Riaño y cerca del Parque Nacional de los Picos de Europa. Con 33 habitaciones decoradas al estilo rústico y equipadas con todo lo necesario, como TV, música y calefacción, te garantiza una estancia cómoda y agradable.

Además, el hotel cuenta con un amplio comedor donde puedes disfrutar de lo mejor de la gastronomía leonesa, desde la famosa carne de la Montaña de Riaño hasta frescos pescados del Cantábrico, y no te olvides de probar la repostería casera. Y si eres de los que buscan relax, con Wi-Fi gratis en las zonas comunes y vistas impresionantes, te sentirás en el paraíso. Sin duda, el Hotel Presa es una opción genial para desconectar y disfrutar de la belleza natural de la zona.

Hotel Presa

·Hotel de 2 estrellas
⭐3,5
1.731Reseñas
Fotos
Av. de Valcayo, 12, 24900 Riaño, León
987 74 06 37

Mapa Ubicación Hotel Presa

Dónde se encuentra el Hotel Presa

¡Hola, gente! Hoy vengo a contarles sobre mi experiencia en el Hotel Presa, un hotel de 2 estrellas que se encuentra en la Av. de Valcayo, 12, 24900 Riaño, León. Ideal para mochileros y viajeros que buscan un lugar donde dejar sus cosas sin gastarse un dinerillo, pero ojo, hay cosas que deberías tener en cuenta.

Las habitaciones son de tamaño perfecto y se nota que están en buen estado, pero no todo es color de rosa. Hay ciertos problemas de suciedad, especialmente en los rincones y debajo de la cama. Vamos, que si eres un poco maniático con la limpieza, esto puede molestarte. ¿Y los ruidos? ¡Ay, los ruidos! Se escucha un montón entre habitaciones y, por si fuera poco, hay unos golpes exagerados que parecen martillazos saliendo del comedor y la cocina a horas muy poco amigables. Sinceramente, si tienes problemas para dormir, aquí lo vas a pasar mal.

Y aquí va el tema del personal. ¿Qué tal si les pusieran un poco más de ganas? Me decepcionó que, aunque no tengan malas caras (algo es algo), parece que no tienen mucho interés en atenderte. Con apenas un par de mesas ocupadas, tienes que ser tú el que pida la atención. Pero, hay un chico alto que se salva, es un buenazo, de esos que dan ganas de pedirles un café y charlar un rato.

En cuanto a los precios, son sorprendentemente baratos para el tipo de lugar y parece que están intentando aprovechar el tirón del turismo. Pero no sé cómo lo harán en temporada baja, cuando solo se queden los lugareños. Ah, y un punto a favor: ¡puedes llevar a tu mascota! Eso sí, con un suplemento de 10€ por día.

Entonces, si se preguntan, “¿Dónde se encuentra el Hotel Presa?”, la respuesta es que está en un pintoresco rinconcito de Riaño, León, más específicamente en la Av. de Valcayo, 12. A veces, no basta solo con el precio, así que vayan con la mente abierta. ¡Espero que les sirva esta info!

Cuántas estrellas tiene el Hotel Presa

A ver, lo del Hotel Presa en Riaño tiene sus cosas buenas y malas. La ubicación es espectacular, con vistas que te dejan sin aliento. Apenas llegas, sientes esa magia del paisaje que te invita a explorar. Sin embargo, no puedo pasar por alto que el servicio dejó mucho que desear. Desde el momento en que entras, es como si te olvidaran un poco. Sí, el recibimiento fue normalito, pero no esperas mucho más cuando llegas a un hotel con apenas dos estrellas.

Y sobre la comida... ufff. El aperitivo estuvo bien, un Aperol que te alegra la tarde, pero cuando ya te sientas a comer, ahí viene el 'pero'. Reservamos para comer y el plato fuerte, una hamburguesa de ternera, llegó fría. O sea, ¿no deberían servir la comida caliente y recién hecha? Esto no es un banquete, ¡pero sí merecemos comer con fundamento! No somos unos triperos, y eso de tener que pagar por algo que no está a la altura... pues no es lo que uno espera. Y ya ni hablemos de que era semana santa y no había ni torrijas de postre. ¡Qué fail!

La habitación, por otro lado, era bastante bonita; tuvimos suerte con eso. Las vistas compensan un montón, aunque confieso que encontramos un poco de suciedad bajo los muebles. Nada que no se pueda limpiar, pero es cierto que te deja un mal sabor de boca. Te emocionas por las buenas vistas, y luego te topas con un poco de polvo. Además, si te hacen salir a ver el menú del día fuera del restaurante, como nos pasó, pues la experiencia se vuelve algo rara. Para un lugar así, con un precio razonable, esperas un trato más cordial y atento.

Así que, volviendo a la pregunta que todos se hacen... el Hotel Presa tiene dos estrellas. Con todo lo bueno y lo no tan bueno, puede ser una opción si buscas un lugar barato y esas vistas inolvidables, pero también es bueno tener en cuenta estas cositas antes de hacer una reserva.

Qué tipo de habitaciones ofrece el Hotel Presa

Así que, además de lo que ya hemos dicho sobre el Hotel Presa, hay un par de cosas más que deberías saber. Este hotel de 2 estrellas está situado en un lugar bastante práctico de Riaño, justo en Av. de Valcayo, 12. La ubicación es uno de sus puntos fuertes, ya que estás cerca de muchas actividades al aire libre, como paseos en barco y senderismo. Pero, hablando de la relación calidad-precio, si te decides a ir, mejor que lo hagas con la mentalidad de que no todo es oro lo que reluce. ¡No hay que dejarse llevar solo por el precio!

Ahora, el trato al cliente es donde las cosas se ponen un poco ásperas. Desde el momento en que llegamos, el dueño parecía más en su mundo que atendiendo a los huéspedes. Recuerdo que le preguntamos por un columpio gigante cerca del pueblo, y parecía que le estábamos pidiendo que le diera la vuelta al mundo. ¡Nada de risa! Lo que realmente se salvó de nuestra estancia fue un camarero joven que, por suerte, fue bastante amable. La familia que gestiona el hotel, en general, no era muy acogedora. Es como si un día decidieran ser tus amigos y al siguiente te ignoraran por completo.

En lo que respecta a las habitaciones, estas son pequeñas, con vistas a un tejado en nuestro caso, y el baño... bueno, digamos que necesitaba un repaso. Si lo tuyo son las comodidades, quizás quieras pensarlo dos veces. La cena estuvo mejor en nuestro último día, pero durante la estancia, no fue nada especial. Aquella sopa de cebolla que nos sirvieron fue un espectáculo digno de mención, no precisamente por lo bueno, sino por lo que era: caldo con trozos de cebolla. ¡Lo que se dice una gran entrada! Y créeme, si decides alojarte aquí, considera pedir las comidas a la carta; lo que ofrecían como menú era un poco decepcionante.

Así que, ¿qué tipo de habitaciones ofrece el Hotel Presa? Bueno, son bastante básicas y algo estrechas, sin mucho espacio para moverse. La comodidad no es su fuerte, y si te toca una habitación como la nuestra, seguramente tendrás la vista del tejado de enfrente. En resumen, lo mejor es ir con expectativas bajas y quizás explorar la zona para compensar las carencias del hotel. ¡Nunca está de más aventurarse para disfrutar de las maravillas que ofrece Riaño!

Qué comodidades se encuentran en las habitaciones del Hotel Presa

Ya te digo, la ubicación del Hotel Presa es un auténtico sueño. Está en la Avenida de Valcayo, 12 en Riaño, León, rodeado de un paisaje que quita el aliento. Te levantas por la mañana y ya ves las montañas, es como un despertar de cuento. Y mira, el ambiente es súper acogedor; entras y sientes esa calidez que te abraza. Ideal para desconectar y relajarte.

Y, ¡vaya café! No sé cómo lo hacen, pero el que sirven ahí tiene un sabor intenso y bien equilibrado que te deja con ganas de más. Lo único que podría criticar es la torrija, que me pareció que tenía un poco de exceso de miel, lo que opacaba otros sabores, pero no voy a negar que estaba bastante rica. Al final del día, la experiencia en general es super agradable, perfecta para una tarde tranquila.

Ahora, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. He oído historias como la de esa pareja que reservó con su pastor alemán, y les cancelaron porque el perro soltaba mucho pelo. Increíble, ¿verdad? Aunque, de verdad, es una lástima, porque la atención al cliente, cuando funciona, es de 5 estrellas. Hay quien dice que el trato del personal es encantador, así que podrías tener una experiencia super diferente.

Por otro lado, también han surgido opiniones más drásticas sobre el hotel. Hay quienes comentan que la limpieza no es lo mejor, y que parece un experimento más que un servicio. A veces, las reseñas te dejan con más preguntas que respuestas. Pero hey, la cama parece cómoda y, aunque las vistas pueden estar en un ángulo complicado, siempre es un buen momento para disfrutar la naturaleza.

Y para cerrar, en cuanto a las comodidades de las habitaciones, puedes esperar una cama bien grande, aunque el tema de la limpieza puede no ser el más fuerte del hotel. En general, puedes encontrar lo básico, pero eso sí, llevando siempre en cuenta que a veces puede haber pequeños detalles que dejaran que desear, como un set de papel higiénico limitado. ¿Quién sabe? Quizás si vas con la mentalidad adecuada, te llevas algún que otro momento divertido para contar.

El Hotel Presa está cerca de algún parque nacional

Y bueno, no sé si has oído hablar del Hotel Presa en Riaño, pero después de lo que viví, siento que tengo que contarte. Arrancamos el día con un desayuno que, la verdad, no puedo calificar de otra manera que "el peor desayuno que nunca me han servido". ¡18 euros! Por un pan duro, un "jamón" que podría haber sido un disco de cartón, sin un poco de aceite ni tomate fresco, y unas torrijas que parecían más chicles que otra cosa. El único salvavidas fue el café, que, para ser justos, estaba decente. Cuando le comenté al camarero sobre el jamón, me contestó que a los "clientes extranjeros" les gustaba así. ¿En serio? Para esto mejor que me digan que no tienen jamón. Espero que esta reseña frene a alguien de tirar su dinero aquí.

Pasando al tema del restaurante, déjame decirte que el trato no mejoró. Los camareros, incluida la dueña, tenían un “talante” que asustaba. Le tiraron el plato con croquetas a mi hijo sin un mínimo de cortesía y cuando pedí otra cerveza, el camarero, no sé si intentando ser gracioso, me dijo: "ahora voy, mi niño". ¡Por favor! Me gasté un dinero ahí y no debo soportar actitudes así. El servició podría decirse que fue un 1, pero no puedo negar que la comida en sí fue pasable.

A pesar de eso, mi grupo de amigos tuvo una experiencia un tanto distinta: las habitaciones eran limpias y tenían unas vistas inmejorables. Claro, tuvimos la suerte de que, durante un apagón en el pueblo, el Hotel Presa fue el único que mantuvo la luz y sirvió comida. Nos salvó de pasar hambre y eso lo reconozco. En la cena nos sirvieron un menú cerrado que, debo admitir, estaba más que bien, con unas carrilleras que estaban exquisitas. Así que, en términos de servicio y trato, hay opiniones variando mucho, dependiendo de a quién le preguntes.

Y como curiosidad final, sí, el Hotel Presa está cerca de parques nacionales impresionantes, así que si decides ignorar la experiencia del desayuno, podrías salir a explorar la belleza natural de la zona. Quizás un poco de aventura al aire libre compense la comida y el trato de dentro. ¡Hay que aprovechar las vistas y los alrededores, que son de otro nivel!

Qué tipo de gastronomía se puede disfrutar en el comedor del hotel

Y ya hablando del Hotel Presa, la verdad es que hay opiniones de todo tipo. Por un lado, hay quien ha disfrutado de su estancia, como un grupo que estuvo por ahí con su perro y aseguraba que los trataron genial. ¡Hasta se atrevieron a probar el cachopo y el picadillo de chorizo con cabrales! Según ellos, la comida estuvo deliciosa y la atención fue de 5 estrellas. Pero claro, no podemos olvidar que hay quien tuvo una experiencia totalmente opuesta.

Hay comentarios que dejan bastante que desear sobre el mantenimiento y la limpieza. Uno de los huéspedes mencionó que al llegar a la habitación se encontró un restregón de en el bate, y que esa fue solo la primera pista del estado de limpieza del lugar. Telarañas, polvo y toallas bastante deterioradas fueron solo algunas de las sorpresas que se llevaron. Además, si te toca el día en el que no te hacen la habitación, pues ya ni hablemos del servicio. Esas cosas, sinceramente, tiran por la borda la buena ubicación y las vistas que parecen ser lo único realmente positivo.

Para ser justos, el hotel está en un pueblito donde, al parecer, no hay mucha competencia, así que se aprovechan de que son prácticamente los únicos en la zona. Eso explica un poco la actitud de la propietaria, que, según dicen algunos, no tiene una educación adecuada y responde a los clientes con borde y mal humor. Vamos, que se le nota la frustración, quizás porque se estaban cancelando muchas reservas por el mal tiempo. Pero bueno, aquí la gente espera ser atendida con respeto, no que te griten al teléfono.

En el apartadito de la gastronomía que se puede disfrutar en el comedor del hotel, parece que hay algunas opciones que valen la pena si te atreves a probar. Al menos hay quienes han salido contentos con platos como el cachopo y el picadillo de chorizo con cabrales. Así que, si decides quedarte a comer, por lo que cuentan, podrías tener una buena sorpresa. Siempre que te olvides del resto del hotel, claro. Así que, si vas, ¡buena suerte!

Hay opciones de repostería en el menú del Hotel Presa

La verdad es que nuestra estancia en el Hotel Presa fue de lo más agradable. Desde que llegamos, ya en la recepción, el personal super amable nos hizo sentir como en casa. La dueña, que es toda una encantadora, estuvo pendiente de que no nos faltara nada y eso siempre se agradece cuando viajas en grupo. Las habitaciones estaban limpias y acogedoras, ideales para relajarte después de un día explorando la zona. ¡Nos encantó!

Y qué decir de la comida... ¡una pasada! El menú cerrado que nos ofrecieron es de esos que se quedan en el recuerdo. La noche empezó con una sopa de verduras, seguida de una tortilla con ensalada, y el postre, un delicioso flan casero que se deshacía en la boca. En el desayuno, había de todo: desde fruta fresca y magdalenas hasta rosquillas caseras. Luego, para la comida, disfrutamos de unos callos y una carne estofada que estaban de miedo. Lo mejor es que podíamos repetir lo que quisiéramos, ¡la “hartura” estaba asegurada!

También hay que mencionar el ambiente que se vive en el bar. Comimos un bocata de lomo que era literalmente para compartir entre dos, y un chuletón de 1 kilo que ni te imaginas lo bueno que estaba. Las vistas son espectaculares, y si eso no es suficiente, justo cerca tienes un pantano donde puedes darte un chapuzón o hacer actividades acuáticas. No hay manera de que no lo disfrutes.

Y para rematar, que nosotros viajamos con nuestra perra y el hecho de poder llevarla con nosotros a comer fue un gran detalle, sobre todo en esos días fríos de Semana Santa. Verla tan a gusto también nos hizo felices. La verdad, si decides ir a Riaño, ¡el Hotel Presa tiene que estar en tu lista!

Por cierto, en cuanto a la repostería del menú, sí, ¡hay opciones! Como mencioné, los postres que probamos como el flan casero y el brazo de gitano fueron un auténtico homenaje a la repostería tradicional. Así que si eres amante de los dulces, aquí te esperan delicias para endulzar tu estancia. Sin duda, les daría un 10 en comida, ambiente y servicio. ¡Volveremos!

El hotel ofrece acceso a Wi-Fi gratuito

La verdad es que el Hotel Presa ha sido una grata sorpresa durante nuestra visita a Riaño. El ambiente es genial, además, el comedor es súper espacioso, lo que permite disfrutar de la comida sin sentirse apretujado. Lo mejor de todo es que no pusieron pegas por traer a nuestro perro; al contrario, fueron súper amables y nos trajeron agua y comida para él sin que tuviéramos que pedirlo. ¡Un detalle que se agradece un montón cuando viajas con tu peludito!

En cuanto a la comida, ¡vaya que estuvo deliciosa! Pedimos el clásico cachopo leonés y quedamos encantados con el sabor y la cantidad. La atención fue realmente rápida y el trato del personal, increíblemente amable. Se siente bien cuando el sitio te hace sentir como en casa, y aquí lo lograron a la perfección. Sin duda, es un lugar recomendable si buscas disfrutar de una buena comida en buena compañía.

Claro, no todos tuvieron la misma experiencia. Escuché sobre una persona que sufrió un mal rato por el mal servicio en el restaurante. A veces, los tiempos de espera pueden ser inaceptables, y es una pena que unos minutos de tardanza desmejoren toda la experiencia, sobre todo si se avisa con tiempo sobre necesidades especiales. La comida puede ser buena, pero si el personal no está a la altura, se puede arruinar el momento, como le pasó a esa ocasión.

Por último, respecto a si el hotel ofrece acceso a Wi-Fi gratuito, sí, por suerte cuentan con eso, así que puedes estar conectado mientras disfrutas del hermoso paisaje y la tranquilidad que ofrece Riaño. Perfecto para compartir tus experiencias en el hotel y los majestuosos alrededores en redes sociales. ¡Espero que pronto regreses para vivirlo tú mismo!

Qué vistas se pueden disfrutar desde el Hotel Presa

Y bueno, ya que estamos hablando del Hotel Presa, hay que mencionar que la habitación tenía un rollo un poco ochentero, pero la verdad es que no estaba nada mal para lo que pagamos. Lo que sí es que la ubicación es fantástica, justo en el centro de Riaño, lo que te permite moverte fácilmente. Pero, ¡madre mía! El servicio fue una experiencia para olvidar. Los responsables del hotel eran realmente bordes y mal educados. ¡Hacían más ruido que un grupo de adolescentes! Hasta las 23h no paraban, y si decidías quejarte, ¡se encarában contigo! Desde luego, no creo que vuelva a este sitio.

Sobre la comida, ¡vaya fiasco! Fuimos a desayunar y, aunque el café estaba bien, el resto fue un desastre total. ¿Tostas duras y un "jamón serrano" que dejaba mucho que desear?. Eso y el tomate de bote, ¡no gracias! Las torrijas que nos sirvieron eran tan duras que necesitarías un martillo para cortarlas. Para ser sincero, fue el peor desayuno que he tenido hasta ahora, y además, carísimo. Imagínate, ¡cómo te vas a sentir al pedir algo tan simple y que te cobren un dineral por ello!

Luego, un día decidimos comer en el restaurante del hotel, y la verdad es que fuimos con los nervios a flor de piel después de leer tantas opiniones malas. Pedimos una ensalada de ventresca, que resultó tener todo menos ventresca (¿en serio?), y un guiso de setas con castañas que llevaba tres castañas en total. ¿Y aquellos 12 euros por unas tiras de pollo rebozadas con mayonesa en un cuenco de plástico? Sí, como lo oyes. ¡Y lo más escandaloso fue la botella de agua de un litro por 4 euros! Ni en Ibiza me cobraron eso. De verdad, este sitio se lleva el premio por las peores experiencias gastronómicas de mi vida.

Respecto a las vistas desde el Hotel Presa, bueno, al menos eso se salva un poco. Desde allí puedes disfrutar de unas vistas increíbles de las montañas y el embalse de Riaño. Es un panorama que merece la pena, aunque no creo que lo suficiente como para soportar todo lo demás. La ubicación es la única razón por la que puede que algunos sigan teniendo el hotel en consideración, pero para mí, ya no cuela.

Cuál es la dirección del Hotel Presa

Y bueno, ¿qué tal si te cuento más sobre el Hotel Presa? La verdad es que tiene sus altibajos. Por un lado, está bien ubicado en Av. de Valcayo, 12, 24900 Riaño, León, un sitio tranquilo que te deja disfrutar del entorno. Pero, ¡uy!, el mal olor que se siente en las habitaciones puede ser un poco desalentador, ¿no crees? Y las escaleras tienen un toque pringoso que no ayuda a la experiencia. Es una pena, porque el trato del personal no parece estar a la altura. No es que sean groseros, pero no son muy amables tampoco. Para un lugar que esperas que te reciba con una sonrisa, esto puede ser un bajón.

Por otro lado, he escuchado que a algunos les ha ido bastante bien. Uno de mis amigos paró allí de camino y quedó encantado con el menú del día, ¡todo riquísimo! Además, resaltó que el servicio fue ¡ejemplar! Así que, si decides parar, podría ser una buena opción para un bocado rápido. Eso sí, cuidado con los precios de los desayunos y comidas, porque algunos los consideran un poco abusivos. Aunque, quién sabe, tal vez encuentres algo que realmente merezca la pena.

Pero no todo es color de rosa, créeme. He leído sobre malas experiencias en el restaurante del hotel. Alguien comentó que las croquetas estaban frías y se notaba que la comida no tenía la calidad prometida. Además, el personal parecía más interesado en su teléfono que en atender las quejas. ¡Menuda decepción! La calidad-precio no parece cuadrar ahí, así que tal vez mejor buscar otra opción para comer si decides alojarte.

Sin embargo, también hay quienes han disfrutado de sus apartamentos. Sí, es cierto que podrían mejorar un poco el menaje y la limpieza en la cocina, pero en general les gustó. Y lo mejor de todo es que son pet-friendly, así que puedes llevar a tu perrito que estará más que bienvenido. Eso siempre suma puntos, ¿verdad?

Entonces, cuando te preguntes “¿cuál es la dirección del Hotel Presa?”, ya lo tienes: Av. de Valcayo, 12, 24900 Riaño, León. Al final del día, si decides quedarte allí, ¡espero que tengas una experiencia la más positiva posible!

Es el Hotel Presa adecuado para quienes buscan desconectar y relajarse

Y después de una buena caminata subiendo al Gilbo, acabamos aterrizando en el Hotel Presa en Riaño. Nos atrajo el lugar por varias razones: el trato cálido, la buena comida y, por supuesto, que son petfriendly. ¡Era la elección perfecta para nosotros y nuestro perrete! Las croquetas que pedimos volaron de la mesa; realmente no puedo dejar de recomendarlas, son un auténtico manjar. De plato principal, dos de nosotros nos lanzamos al cachopo de cecina con rulo de cabra y cebolla caramelizada, que, aviso, da para dos personas, y los otros dos optaron por el de crema de castañas. En la foto podéis ver cómo ya solo quedaba un cuarto del nuestro. ¡Imagina las risas y la buena onda que había en la mesa!

Y si te gusta el dulce, no te puedes perder el brazo de gitano; si eres amante de la crema pastelera, es un must. Aunque nos quedamos con ganas de probar la tarta de galleta y la torrija, porque ya se habían acabado, pero bueno, siempre hay una próxima vez. ¡Ah! Y cuidado con las cervezas, tienen algunas de importación, y yo disfruté de mi 1906 en formato tercio, que es un clásico por aquí. El lugar tiene una vibra acogedora y se ha convertido, sin duda, en un referente si pisas Riaño.

La localización del hotel es ideal. Si decides aventurarte, el embarcadero del barco que hace tours por el embalse está muy cerca. Hay unas vistas espectaculares y todo un pueblo por descubrir. Es un lugar perfecto para pasear, muy tranquilo y seguro, así que ni te preocupes. Todo el mundo se mueve a pie, lo que le da un aire muy auténtico. Y, si eres de los que disfrutan de actividades al aire libre, aquí hay senderos y opciones para piraguas y kayak. Pero no olvides, si quieres hacer el tour en barco, ¡rezerva porque las plazas vuelan!

Ahora, en cuanto a tu pregunta sobre si el Hotel Presa es el lugar adecuado para desconectar y relajarse, ¡la respuesta es un rotundo sí! Aparte de la comida deliciosa y el ambiente acogedor, la atención que recibimos fue espectacular. Esa terraza con vistas, un buen vermut y el entorno natural lo hacen ideal para dejar atrás el estrés. Si buscas un sitio donde relajarte, disfrutar con amigos y conectar con la naturaleza, este hotel es el plan perfecto. ¡No te lo pierdas!

Fotografías Hotel Presa

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