
El Hotel Rural Río Viejo es el refugio perfecto si buscas desconectar en un entorno idílico. Ubicado en la pintoresca localidad de Cubillas de Arbás, en León, este encantador hotel ofrece espectaculares vistas de la comarca de Abadía de Arbas. Imagina despertar rodeado de montañas y naturaleza, disfrutando de un ambiente rústico con todas las comodidades. Con 7 habitaciones bien equipadas y acogedoras, el lugar es ideal tanto para escapadas románticas como para viajes en familia o con amigos.
Cuenta con un salón común, terraza, restaurante y bar, donde puedes relajarte después de un día de exploración. Además, el hotel tiene wifi gratis en todas las instalaciones, así que no te preocupes por desconectarte del mundo. También puedes disfrutar de su buena puntuación en Tripadvisor, así que, si estás planeando tu próxima aventura rural, el Río Viejo es definitivamente un lugar que no querrás perderte.
Hotel Rural Río Viejo
Mapa Ubicación Hotel Rural Río Viejo
Dónde se encuentra el Hotel Rural Río Viejo
¡Hola, amigos! Quería contarles sobre nuestra reciente visita al Hotel Rural Río Viejo, que está en C. Calzada, 19, 24688 Cubillas de Arbás, León. ¡Qué sitio tan encantador! Desde el momento en que llegamos, todo fue facilidades. La atención fue de diez, gracias a un chico majísimo que nos recibió y nos dio algunas recomendaciones sobre qué ver en el valle. Se notaba que le encanta su trabajo y eso siempre es un plus, ¿verdad?
Al llegar, decidimos probar el menú de fin de semana que, sinceramente, por solo 22 euros, nos dejó sin palabras. La comida estaba riquísima y el pan que sirven es sencillamente espectacular. Y no puedo dejar de mencionar la tarta de queso, ¡casi alucino con lo buena que estaba! Sin duda, un acierto para cualquier grupo de amigos que quiera disfrutar de una buena comida. De seguro repetiremos, ¡y esta vez llevaremos más amigos!
El hotel es un lugar bien limpio y acogedor. Las habitaciones son cómodas y ofrecen unas vistas espectaculares. Aunque fuimos en un fin de semana frío que hasta nevó, dentro del hotel se estaba calentito y muy agradable. Si te gusta la naturaleza y la montaña, este lugar es para ti. Además, el entorno es tranquilo y parece sacado de un cuento de hadas, lo que invita a desconectar y disfrutar al máximo.
Y, hablando un poco del ambiente, el restaurante es acogedor y tiene una atención excelente. El servicio fue impecable y la comida, de nuevo, de 10. En resumen, todo muy cuidado, limpio y con atención a los detalles. No tengo ni una pega. Así que si están buscando un sitio especial para relajarse y disfrutar de la naturaleza, no duden en visitar el Hotel Rural Río Viejo, en pleno corazón de las montañas leonesas. ¡Les prometo que no se van a arrepentir!
Qué tipo de vistas ofrece el hotel
Después de hacer la vía ferrata sobre las cinco, llegamos al Hotel Rural Río Viejo con ganas de picar algo. Pero vaya sorpresa, ¡no había ni un poco de embutido para un tentempié! Entiendo que la cocina estaba cerrada y no era la hora más apropiada, pero, con un poco de cecina o chorizo, al menos podríamos haber disfrutado del momento. Y no me hagas hablar de los precios... ¡2,50€ por una Coca-Cola de 20cl y 1,50€ por una botella de agua de medio litro! Se les fue la mano, la verdad. Con esos precios, no sé si volveremos tan pronto.
La razón por la que optamos por este hotel fue la localización; quedaba a un tiro de piedra de Pajares y, entre los hoteles cercanos, era de los más accesibles. Pero cuidado, porque si necesitas una farmacia o un supermercado, prepárate para un viajecito de 45 minutos. Además, no cuenta con zona para aparcar, así que tendrás que buscar un sitio en los alrededores. Y, aunque es un hotel rural en un pueblito con apenas 11 habitantes, ¡la zona es hermosa! Puedes encontrarte caballos paseando por las carreteras por la noche, ¡una maravilla!
Respecto a la comida, el desayuno no estaba mal, aunque debe mejorar su variedad. Te ofrecen café o Colacao y te traen bizcocho, pan, mantequilla y mermelada, pero no hubo opciones como el jamón y el tomate triturado que llevaron a otros. Ah, y el menú del domingo por 22€ estaba genial, con platos bien abundantes y un trato excelente. Por otro lado, las habitaciones estaban limpias y acogedoras, pero la calefacción se apagó bastante temprano, así que pasamos un poco de frío. Al menos, no se escuchó nada del exterior, algo que se agradece.
Y, volviendo a tus preguntas, el hotel ofrece vistas preciosas. Desde sus ventanas puedes disfrutar de un paisaje tranquilo y rural, lleno de animales y naturaleza pura. Es el lugar perfecto para desconectar. Si alguna vez regresamos por la zona, no dudaría en alojarme aquí de nuevo. Es acogedor y, a pesar de sus peros, deja un buen sabor de boca.
Cuántas habitaciones tiene el Hotel Rural Río Viejo
Y la verdad es que no se puede dejar de hablar de la comida. No sé si lo mencioné, pero el menú del día es todo un espectáculo. Comimos un montón de platos para compartir, ¡fueron tres primeros diferentes! Todo buenísimo y muy variado. Luego, elegimos entre atún y ternera como segundo, y chico, ¡qué sabrosos estaban! ¡Ah! Y no te olvides de los postres: el mousse de plátano y la tarta de queso fueron un final perfecto para una comida espectacular.
El ambiente del lugar es muy especial. Imagínate un hotel rústico de montaña, todo cuidado y súper limpio, con un toque hogareño que te hace sentir como en casa. El personal también contribuye a esa sensación de bienestar; son amables y atentos. En cuanto a la comida, no puedo dejar de repetir lo que ya he dicho: cocina casera que sabe a gloria. Me encanta cómo los primeros platos se sirven en formato picoteo, así que puedes probar un poco de todo; realmente es abundante y delicioso.
Si te gusta la naturaleza, entonces este es el sitio. Te hablaría del paisaje, pero creo que no hay palabras que lo hagan justicia. El valle donde se ubica el hotel es único, bien bonito, y es uno de esos lugares donde conservan el encanto natural de la montaña. Al final del día, elegí no escribir una reseña porque tenía miedo de que este lugar tan especial se masificara, pero los de Río Viejo realmente merecen reconocimiento. ¡Así que aquí estamos!
Por cierto, si te preguntas sobre las habitaciones, el Hotel Rural Río Viejo tiene un número adecuado para disfrutar de tu estancia. Aunque no tengo el dato exacto, parece que suelen manejar un grupo pequeño y acogedor, así que no dudes en reservar con tiempo si quieres vivir esta experiencia. ¡Te lo aseguro, no te arrepentirás!
El hotel es adecuado para escapadas románticas
Después de un día de exploración, seguro que acabarás en Hotel Rural Río Viejo, donde las buenas vibras están garantizadas. Después de haber tenido la odisea de buscar un lugar para comer, encontrar este restaurante fue como encontrar un oasis en el desierto. La comida es abundante, perfecta para recargar energías tras peregrinar por Valporquero y Arbás. ¡No puedo olvidar cómo nos recibieron! Si llegas tarde, no te preocupes, porque te esperan con amabilidad y lo que parece un cálido abrazo, mostrándote el camino a tu habitación, que está limpia y ordenada.
Allí, la atmósfera es de puro relax. Queda claro que no se trata de un hotel de lujo, pero tiene todo lo necesario. El verdadero tesoro es el restaurante, donde la comida es como la de casa. Imagínate sentarte a cenar con un buen plato de embutido, un pisto con huevo que podría rivalizar con el de tu abuela, y acabar con una tarta de queso casera que te hará querer quedarte un día más solo por el postre. Y, claro, si decides optar por el menú diario, quedas satisfecho sin romper la hucha.
Hablando de escapadas románticas, ¡este lugar tiene su encanto! No solo por la atención cercana y amable de Ana, que te hace sentir como si estuvieras en casa, sino también por esas vistas espectaculares del valle. Imagínate disfrutar de una cena a la luz de las velas, seguido de una caminata por la naturaleza deslumbrante de la zona, ideal para crear recuerdos inolvidables. En definitiva, si buscas un lugar tranquilo y acogedor, este hotel es el plan perfecto para compartir momentos especiales con esa persona especial.
Qué comodidades se pueden encontrar en las habitaciones
Y lo que me alucina de Hotel Rural Río Viejo es el entorno privilegiado. En C. Calzada, 19, Cubillas de Arbás, es un sitio que te transporta a otro mundo. Aunque también tengo que decirte que el trato no siempre ha sido el mejor. Ha habido experiencias algo frustrantes, especialmente cuando esperas un servicio amable y te topas con un personal que no parece estar muy a la altura. La vía ferrata es de las mejores cosas que se pueden hacer por allí, así que, aunque el lugar tiene sus fallos, el plan de aventura en la montaña es siempre un plus.
Por otro lado, hablemos un poco de las cenas y desayunos. Si te gusta la buena comida, no te decepcionará en absoluto. Las cenas son para chuparse los dedos y esos desayunos abundantes te dejan listo para la jornada de senderismo. He estado varias veces, primero en pareja y luego con amigos, y todos siempre acaban disfrutando de la comida. Así que, aunque el trato no haya sido el mejor en algunas ocasiones, la gastronomía compensa muchísimo.
Además, si buscas un sitio para desconectar, este hotel rural lo tiene todo. Acabo de pasar un fin de semana allí y estoy deseando volver. La atención te hace sentir como en casa y el ambiente es perfecto para relajarte. La limpieza y desinfección se notan, así que no hay que preocuparse en ese aspecto. Y el pueblo en sí, porque no olvidemos esto, tiene un encanto especial. Así que si quieres una escapada rural, aquí encontrarás unas vistas espectaculares y un ambiente tranquilo.
Ahora, hablemos de las habitaciones. Tienen una amplitud y mantenimiento que roza la perfección. Cada vez que he ido, he encontrado todo muy limpio y confortable. Te hacen sentir en casa, con ese toque rural que siempre se agradece. En general, aunque hay otras opciones en la zona, espero que la próxima vez me atreva a buscar un sitio más acogedor y con un trato mejor, porque el encantador entorno merece ser explorado. ¡Ya me estoy emocionando con la idea de repetir!
El hotel cuenta con zonas comunes y servicios adicionales
Te cuento, si alguna vez estás por León, no puedes dejar de pasar por el Hotel Rural Río Viejo en Cubillas de Arbás. Siempre que visitamos la zona, es una parada obligada. La comida es realmente casera y deliciosa, así que es mejor que reserves para asegurarte un sitio. Los escalones con salsa de queso son una maravilla, y el picadillo casero es un plato que no te puedes perder. Y, ¡ojo con los postres! Esos siempre terminan siendo la guinda perfecta a una comida increíble.
La última vez que fuimos, hicimos la vía Ferrata del pueblo y después nos dimos un homenaje en el restaurante del hotel. Todo un acierto, vaya. La relación calidad-precio es muy buena; además, el servicio rapidísimo y los camareros son super atentos. En cuanto a la limpieza, el hotel es una preciosidad, todo muy bien cuidado y acogedor. Te sientes como en casa, de verdad.
Nos alojamos allí durante varias noches y, tengo que decir, que quedamos encantados. Las habitaciones son amplias y luminosas, con camas súper cómodas. La comida siempre estaba buenísima. Pero lo mejor de todo es el trato de Ana y su madre, quienes te hacen sentir tan bien que es imposible no querer volver. En una de nuestras últimas visitas, estábamos tres y, a pesar de ser menos que en otras ocasiones, el trato seguía siendo excelente. Además, han implementado medidas muy seguras contra el Covid, así que te sientes relajado.
Sobre las zonas comunes y los servicios adicionales, el hotel es pequeño, pero perfecto. Hay un bar siempre abierto y suelen organizar actividades en la zona. Es un lugar ideal si buscas desconectar rodeado de naturaleza. Todo esto, junto con el paisaje inmejorable, hace que sea un sitio que definitivamente volveremos a visitar. Así que si has estado pensando en un viaje familiar o en grupo, ¡este es el destino perfecto!
Hay un restaurante dentro del hotel
Y si estás pensando en un lugar donde desconectar de todo, ¡no hay mejor opción que el Hotel Rural Río Viejo en Cubillas de Arbás! La verdad es que este hotel es un auténtico hallazgo. La limpieza es impecable, las habitaciones están en muy buenas condiciones y, lo mejor de todo, ¡las camas son súper cómodas! Después de un día explorando la naturaleza, es genial poder descansar bien. Además, el trato del personal es excepcional, siempre amables y dispuestos a ayudarte en lo que necesites. No se puede pedir más.
En cuanto a la comida, si pasas por allí, no te puedes perder el menú del día a 10€ en su restaurante. Te lo digo de corazón: es de 10. Las raciones son abundantes y todo está delicioso. Al parecer, el restaurante tiene una excelente relación calidad-precio, lo que hace que quieras volver una y otra vez. Y si quieres un consejo, haz una parada en este restaurante si estás en el pueblo, ¡hay que apoyar a los que mantienen negocios en lugares tan bonitos! En las rutas que hemos hecho, siempre lo encontramos abierto, algo que es oro en esos pueblos donde muchas veces está todo cerrado.
Y si eso no te convence, escúchame: solo fuimos a comer en un domingo y todo estaba riquísimo. La atención del camarero fue brillante, ¡vaya disfrute! La gente dice que la cocina es tan buena que ¡siempre tienen las mesas llenas! Además, el lugar es calido y acogedor, lo que lo hace aún más especial para disfrutar de una buena comida después de recorrer la zona.
Ahora bien, sé que hay quienes buscan variedad, y aunque algunos mencionan que solo había un menú básico, créeme, la calidad que ofrecen más que compensa el precio. Si te decides a comer allí, seguro no te arrepentirás. En resumen, si te preguntas si hay un restaurante dentro del hotel, la respuesta es sí. Así que no lo dudes, ¡haz una parada y disfruta de lo que tienen para ofrecer!
Se puede disfrutar de wifi gratis en el hotel
Y ya que hablamos de la experiencia en el Hotel Rural Río Viejo, no puedo dejar de mencionar lo atentos y amables que son todos en el personal. Desde que llegas, te hacen sentir como en casa. No hay momento en que no te recuerden las normas de seguridad anti Covid, asegurándose de que todos estemos bien y cómodos. Es genial ver cómo cuidan esos detalles sin ser agobiantes. En definitiva, el servicio es un 10/10.
La comida, vaya delicia. Si te gusta la comida casera de calidad, este lugar se asegura de que cada plato sea una experiencia. Desde el primer bocado te das cuenta de que cada detalle está cuidado, y eso se nota. Si estás en el valle y te quieres dar un capricho, darte una vuelta por el restaurante es una excusa perfecta para disfrutar de una comida que no olvidarás fácilmente. ¡Totalmente recomendable!
Y por último, si te preguntas si puedes disfrutar de wifi gratis en el hotel, la respuesta es sí. Aunque yo estuve tan entretenido disfrutando de la compañía de mis amigos y explorando el entorno que apenas lo utilicé, es bueno saber que puedes mantenerte conectado si lo necesitas. Sin duda, ¡volveremos! Álbum de fotos y buenos recuerdos en mano.








