
Si buscas un buen sitio para disfrutar de platos típicos gallegos, Restaurante Casa Macillos en Rua Alfredo Saralegui, 24, Cangas es el lugar ideal. Este restaurante tiene un ambiente acogedor y familiar que te hace sentir como en casa. Aquí, puedes saborear desde deliciosos pulpos a la gallega hasta mariscos frescos, todo preparado con productos de excelente calidad que se notan en cada bocado. Y no te olvides de dejar espacio para uno de sus postres caseros, ¡realmente impresionantes!
Además, los precios son bastante razonables, lo que lo convierte en una opción accesible para todos. Con una calificación de 4.4 estrellas en Restaurant Guru y más de 1900 reseñas, ¡no hay duda de que la gente lo adora! Y si necesitas más razones para visitarlo, el personal es atento y profesional, asegurando que tengas una experiencia de primera. Note olvides que están cerrados los lunes, así que planifica bien tu visita. ¡Casa Macillos es una parada obligatoria si te encuentras en Cangas!
Restaurante Casa Macillos
Horarios Restaurante Casa Macillos
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 12:30–15:30 |
| miércoles | 12:30–15:30 |
| jueves | 12:30–15:30 |
| viernes | 12:30–15:30, 20:30–23:30 |
| sábado | 12:30–15:30, 20:30–23:30 |
| domingo | 12:30–15:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Casa Macillos
Dónde se ubica el Restaurante Casa Macillos
¡Hey, amigos! Si están buscando un lugar magnífico y acogedor para cenar, tienen que probar el Restaurante Casa Macillos en Cangas, específicamente en la Rua Alfredo Saralegui, 24, 36940. Este sitio se merece todas las 5 estrellas que le han dado. Desde que llegamos, nos hicieron sentir como en casa gracias al increíble trato del equipo, que está regentado completamente por mujeres. La amabilidad con la que nos atendieron fue simplemente genial. ¡Y ojo! Sin haber hecho reserva, lograron conseguirnos una mesa un sábado a las casi 10 de la noche. ¡Eso sí que es servicio!
Lo mejor de la comida es que realmente superó nuestras expectativas. Si aún no han probado las zamburiñas de Casa Macillos, están perdiendo el tiempo, ¡están para morirse de ricas! Además, las croquetas, los pimientos que se deshacían en la boca y los calamares no se quedan atrás. Nos llevamos una grata sorpresa con el pan, que estaba la mar de sabroso. Y para rematar la cena, un postre de mousse de Ferrero que se elabora en un obrador del pueblo fue la guinda del pastel. Todo esto por un precio de entre 50 y 60 € por persona. ¿No es una maravilla?
Si buscan una experiencia más tranquila, como nosotros, este restaurante también tiene mesas en la terraza y son pet-friendly, ¡incluso nos ofrecieron agua para nuestro perro! La comida del almuerzo fue otra delicia, con recomendaciones como el pulpo a la feira y las almejas a la marinera que fueron simplemente perfectas. Eso sin contar las tartas caseras, que estaban espectaculares. En cuanto al ambiente, es íntimo y bajo en ruido, ideal para tener una buena charla. Sin duda, ¡repetiremos cada vez que estemos cerca!
Ahora, para aquellos que se preguntan, ¿dónde se ubica el Restaurante Casa Macillos? Pues tienen que dirigirse a Rua Alfredo Saralegui, 24, 36940 Cangas, en Pontevedra. Así que, ya saben, ¡no se lo pueden perder!
Qué tipo de comida se ofrece en el Restaurante Casa Macillos
Y hablando de Casa Macillos, ¡qué experiencia más increíble! Desde que entras, la atención es de 10. Te hacen sentir como en casa, y no es casualidad que le pongan tanto énfasis al servicio, tanto en la mesa como a la hora de hacer la reserva. Es un detalle que se agradece muchísimo, sobre todo cuando estás buscando pasar un buen rato con amigos o familia. Además, el ambiente es muy cálido y acogedor, perfecto para esas comidas largas y felices.
Ahora, hablemos de la carta. ¡Es que tiene una pinta espectacular! Me quedé con ganas de probar mucho más, pues sólo pedimos un par de cosas y ya me dejó con ganas de volver. Optamos por la empanadilla de bonito, que, por cierto, ¡la masa estaba de muerte! Jugosa y llena de sabor. También nos decantamos por un arroz de pulpo y zamburiñas que, te lo juro, era una ración perfecta para tres personas. Y lo mejor es que, con un precio entre 20 y 30 € por persona, la relación calidad-precio es insuperable.
El menú está lleno de comida casera hecha con materia prima de primera calidad. Desde buenos mariscos y pescados hasta una carne asada que te hará querer volver por más. No puedo dejar de recomendar el pulpo a feira y las almejas a la marinera; están espectaculares. Y aunque la tortilla no nos convenció del todo, no hay duda de que la comida en general es un 10. En serio, ¡si estás en Cangas, no puedes dejar de visitarlos!
Entonces, para resumir: en Casa Macillos disfrutarás de típica comida gallega, con un enfoque en platos caseros y de calidad. Desde arroces que son un festín hasta raciones abundantes que no te dejarán con hambre, este restaurante realmente destaca. ¡Así que no dudes en hacer una reserva y disfrutar de una experiencia gastronómica que vale la pena!
Cuál es el ambiente del Restaurante Casa Macillos
¡Claro! Hablemos más sobre el Restaurante Casa Macillos. ¿Sabías que este sitio tiene 5 estrellas? Sí, es espectacular. Desde el momento en que llegas, la atención es rapidísima y agradable, ¡incluso cuando tienen el restaurante hasta arriba! Las camareras son súper educadas y siempre tienen una sonrisa en la cara. La comida, ni se diga, es de 10 y bien abundante. Yo recomendaría pedir a la carta, porque seguro que repites. Con un precio por persona de 30-40 €, ¡es casi un robo para lo que ofrecen!
Sin embargo, hay a quienes no les ha ido tan bien. Algunos comentan que el pulpo a feira a veces está un poco seco en algunos trozos y que le añaden patatas innecesarias, cuando realmente no debería llevarlas. Por otro lado, el arroz con chocos tiene un sabor delicioso, pero parece que no todo el choco viene de un solo ejemplar, ya que algunos pedazos son un poco desiguales. Con un ambiente tan chido, sería justo esperar que la comida esté a la altura del lugar, y al final, por el precio que cobran, les pareció que no era perfecto.
Pero lo que sí es espectacular son las zamburiñas con jamón y los pimientos del padrón. Hablando de los pimientos, qué lìo de que sean los mejores que existen. Además, las navajas son una delicia, jugosas y sin arena, lo que se agradece un montón. Y si te gustan las croquetas, las de pollo con verduras te van a recordar a las de tu abuela, ¡te lo puedo asegurar!
Ahora te estarás preguntando, ¿cuál es el ambiente del Restaurante Casa Macillos? Pues, entre la cordialidad del servicio y la decoración que te remite a la tradición gallega, el lugar tiene un aire acogedor y festivo. Es perfecto para disfrutar con amigos y familiares, aunque a veces, aparcar puede ser un dolor de cabeza. Pero, ¿sabes qué? Al final, todo vale la pena cuando la comida es sublime. ¡Yo no dudaría en volver!
Cuáles son algunos de los platos más recomendados en Casa Macillos
¡Y hemos vuelto a lo de Casa Macillos! Este sitio es realmente una joya, ya te lo digo. Si tienes pensado ir, mejor haz reserva porque suele estar lleno. A nosotros nos costó encontrar una mesa la primera vez, pero la espera valió totalmente la pena. La comida es excelente, con un producto de calidad que se nota en cada bocado. Siempre que vamos, comenzamos compartiendo mejillones y berberechos; las raciones son abundantes y estaban muy buenos. Si te gusta el marisco, ¡esto es el paraíso!
La última vez, la camarera nos recomendó el Ballesta porque ya no tenían Martiño, y es que estaba espectacular. Recomendada al 100%, créeme. Además, el ambiente es muy acogedor, apetece quedarse allí a disfrutar, y el personal es un 10 en atención al cliente. Te hacen sentir como en casa, y eso siempre es un plus. La verdad es que no sólo es la comida lo que brilla, ¡también la atención y el ambiente!
Si decides ir, asegúrate de probar el flan de huevo y los fideos con almejas; son algunos de los platos que siempre me dejan con ganas de más. Y no te olvides de la lubina salvaje si la tienen fuera de carta; está espectacular. En resumen, si buscas una experiencia gallega auténtica en Cangas, te vas a casa con un estómago contento y un corazón feliz. A la próxima, sin duda volvemos a repetir. ¡Nos vemos allí!
Se pueden degustar mariscos frescos en Casa Macillos
Ya te conté sobre el Restaurant Casa Macillos, y tengo que decirte que la comida en general es de 10. Desde que llegamos, nos atendieron super rápido, a pesar de que el lugar estaba a reventar. Pedimos un montón de cosas: zamburiñas a la plancha que estaban increíblemente ricas, ¡y de un tamaño bastante generoso! También las almejas a la marinera se llevaron el aplauso de la mesa por su salsa deliciosa, y no podían faltar los pimientos de Padrón, que estaban riquísimos y con un buen toque. ¡Ah! Y el secreto ibérico para compartir era otra bomba, simple y llanamente buenísimo.
Sin embargo, tenemos que ser justos y sabes que siempre revisamos los postres. En este caso, la tarta de queso fue la única nota discordante. Todos coincidimos en que sabía más a flan de huevo que a queso. Como cocinero, me atrevería a sugerirles que para una buena tarta de queso al horno hay que usar un queso curado o semicurado. Pero en general, no se puede negar que el menú fue todo un éxito y valió la pena.
Y hablando del ambiente, la amabilidad del servicio fue impresionante. Nos atendiaron con una sonrisa y hasta les ofrecieron agua a nuestros perros en cuanto llegamos. ¡Eso es detalle! La comida estaba bien de precio, y aunque aparcar puede ser un reto por toda la movilidad del pueblo, no hay nada que no valga la pena por disfrutar de unos mariscos frescos en Casa Macillos. Así que, si te preguntas si se pueden degustar mariscos frescos, ¡la respuesta es sí! La variedad es amplia y la calidad es justa lo que uno busca en un sitio de este estilo. Cien por ciento recomendado para un buen rato. ¡No te lo pierdas!
Qué tipo de postres ofrece el Restaurante Casa Macillos
¡Y mira que no me puedo quejar de la atención en Casa Macillos! Cada vez que he ido, el personal ha sido increíblemente amable y siempre me han aconsejado a la hora de pedir. La última vez me dieron tips sobre las cantidades, y eso se agradece cuando el hambre aprieta. Me lancé a probar el arroz de marisco que, no quiero exagerar, pero estaba espectacular; un auténtico sabor a mar que se te queda grabado en la memoria. Así que si vas, no te lo pierdas.
Pero, claro, no todo siempre es perfecto. Recuerdo que un día, llegando a la hora de comer, una señora nos dijo que estaban completos. Lo entiendo, pero había mesas vacías en la terraza. A veces, sólo hace falta un poco de flexibilidad para recibir a los clientes, ¿no? Hubiera sido genial que nos dijeran que esperáramos un par de minutos. ¡Con las ganas que llevábamos de probar esa comida gallega!
La carta no es muy extensa, pero la selección está muy bien pensada. Tienen todo un poco, desde opciones más rápidas hasta platos elaborados. Por ejemplo, el Coruxo guisado es verdaderamente digno de mención. Siempre me sorprende la calidad de los platos en un lugar que parece pequeño. Cualquiera que esté por Cangas debería pasarse y disfrutar de los pescados guisados que preparan, no se arrepentirán.
Y hablando de arrepentimientos... he tenido algunas experiencias mixtas con ciertos platos. Recuerdo que probamos las navajas, y esas sí que estaban riquísimas. Pero luego el pulpo, aunque estaba bien cocinado, no venía acompañado como debería. Tres tristes cachelos no son suficientes para acompañar un buen plato gallego. A veces me pregunto cómo pueden servir platos en cerámica en un lugar que se jacta de la comida gallega. Pero bueno, también hay que reconocer que cada visita puede ser distinta.
Ahora, si te preguntas qué tipo de postres ofrece Casa Macillos, no te puedes perder la tarta de queso al horno. Es un clásico que te deja con ganas de más, con una textura perfecta y un sabor que te hará suspirar. En resumen, si quieres un buen menú y un final dulce, este lugar no te fallará. ¡Ya tengo ganas de volver!
Cómo son los precios en el Restaurante Casa Macillos en comparación con otros lugares
Y bueno, si hablamos de Casa Macillos, no podemos olvidar mencionar que, aunque es un restaurante de toda la vida, ha pasado por sus altibajos. Está ubicado en Rua Alfredo Saralegui, 24, Cangas, así que, ya sabéis, hay que ir con expectativas de disfrutar de un buen tapeo gallego. A veces, el ambiente de la planta baja y la terraza no es el más cómodo, así que mejor asegurad la reserva en la planta de arriba. Allí están bastante más organizados.
La última vez pedimos unas volandeiras, que estaban bien, aunque la salsa de cebolla pochada es un poco “amiga” de los paladares selectos. También nos lanzamos a las almejas a la marinera, que estaban ricas y de buen tamaño, y un ***arroz con bogavante*** que, aunque tenía un toque picante interesante, no fue lo mejor de la noche. El precio del arroz nos pareció un poco elevado para lo que ofrecen, y eso es algo que ya muchas veces se comenta, pero hay que admitir que la carta es amplia y siempre hay algo que tira. Además, la atención en la planta de arriba fue correcta, así que no nos podemos quejar del servicio.
En verdad, la gente tiene opiniones muy variadas acerca de Casa Macillos. Muchos se han llevado gratas sorpresas: el arroz de marisco tiene su fama y parece que lo bordan. Sin olvidar su pulpo a feira, que no deja a nadie indiferente y su ***merluza en salsa verde*** con almejas, un plato que es pura alegría. El flan casero también es un “must” para lo que les gusta cerrar la comida con algo dulce. El personal que trabaja allí parece ser super rápido y eficiente, lo que se agradece cuando hay tanto movimiento.
En cuanto a los precios, hay que decir que están en un rango razonable comparado con otros sitios. Para una buena comida, puedes esperar pagar entre 20 y 30 euros por persona, y si te decides por un plato más elaborado, como el reputado arroz con bogavante, el precio puede subir un poco. Sin embargo, en general, teniendo en cuenta la calidad de la comida casera y el ambiente gallego, los precios están bastante alineados con lo que se ofrece. Así que, si no te importa un local un poco anticuado y con mantelería de papel, es un lugar a tener en cuenta. ¡Definitivamente para volver!








