
El Restaurante El Mesón en Riaño es el lugar ideal si buscas una experiencia gastronómica con vistas espectaculares al pantano de Riaño y las montañas. Imagina disfrutar de una buena comida rodeado de tanta belleza. El sitio es limpio, acogedor y tiene un ambiente que invita a relajarse. Sinceramente, no te puedes perder esos postres; el vasito de chocolate con mango es un verdadero hallazgo. Y si te apetece más variedad, esos saquitos variados son todo un acierto también.
La atención es otro de sus puntos fuertes, gracias a la cocinera Sandra, que cocina con todo su cariño, y su hermano Guillermo, que está siempre listo para ayudarte. Su pareja Nilson también es un encanto, se nota que disfrutan de lo que hacen. Si buscas un plan más “romántico” para una salida nocturna, este es tu sitio. Te aseguro que la combinación de buena comida y ese entorno te dejará con ganas de volver. ¡No te decepcionará!
Horarios Restaurante El Mesón
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 12:30–16:30 |
| miércoles | 12:30–16:30 |
| jueves | Cerrado |
| viernes | 12:30–17:00, 20:00–23:00 |
| sábado | 12:30–17:30, 20:00–23:00 |
| domingo | 12:30–17:30, 20:00–22:00 |
| nan | 12:30–16:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante El Mesón
Dónde se encuentra el Restaurante El Mesón
¡Hey! Si alguna vez te encuentras en Riaño y te apetece un buen sitio para comer, no puedes dejar de darte una vuelta por el Restaurante El Mesón. La verdad es que fui con un grupo de 4 amigos y tenemos que decir que la experiencia fue bastante buena. Desde que llegamos, la atención fue excelente y el ambiente… ¡ni te cuento! Tienen unas vistas preciosas que hacen que la comida sepa aún mejor.
En la mesa pedimos unas croquetas de chipirones que estaban para chuparse los dedos, así que esas las *recomendamos con ganas*. También disfrutamos de pimientos rellenos de bacalao y pulpo a la gallega. Pero ojo, si eres fan de los cachopos, *no te puedes perder el de cecina*; es una delicia. En cuanto a los postres, tienen opciones caseras que te dejarán con la boca abierta, en especial *el flan de chocolate blanco* y el de *Lotus*. ¡Están riquísimos y no demasiado empalagosos! El precio por persona ronda entre 20-30 €, así que creo que está bastante bien considerando la calidad.
Algo importante a señalar es que, aunque la comida es buena, la cantidad puede parecer un poco ajustada para lo que pagas, pero, por lo demás, estamos muy satisfechos. La única pequeña pega fue que a veces hay que esperar un poco más por la comida, como nos pasó cuando nos sirvieron todo junto, pero vale la pena. ¡La experiencia general sigue siendo de 4 estrellas!
Y para los que se pregunte dónde está el restaurante, está en Av. de Valcayo, 20, 24900 Riaño, León. Así que, si pasas por esta encantadora localidad, hazte un favor y date una vuelta por El Mesón. Te prometo que no te arrepentirás. ¡Buen provecho! ️
Qué tipo de experiencia gastronómica ofrece el restaurante
La verdad es que El Mesón se ha convertido en un favorito para nosotros. Te cuento que un día decidimos ir a probarlo para cenar y, ¡vaya que repetimos! La variedad de ensaladas que tienen es de lo más completa, así que si eres fan de lo fresco, este lugar no te va a decepcionar. Pero no se queda ahí, porque los pimientos rellenos son caseros y tienen un sabor increíble. Y si tienes un antojo de croquetas, las de aquí son jugosas y cremosas, ¡tienes que probarlas! Además, el ambiente es tranquilo y el servicio, en general, es bastante atento, aunque a veces creo que la dueña podría dar un poco más de tacto al enseñar a las camareras.
Hablando de cenas, en otra ocasión encontramos el lugar a tope, pero aún así el servicio fue rápido. No sé si has probado la morcilla de aquí, pero es simplemente espectacular. Y las costillas… ¡increíbles! Tienes que reservar si quieres comer en el salón, porque el sitio se llena. Con un precio de 20 a 30 € por persona, ¡merece la pena! La comida siempre está top, el servicio es de 5 y el ambiente invita a quedarse un rato más.
Y créeme, no puedes dejar de probar los huevos rotos con foie y esas croquetas de chipirones en su tinta. La ensalada de queso azul, pera y semillas es una delicia, y si llegas al postre, no te olvides del flan de chocolate blanco, que es simplemente de 10. Todo esto a un precio más que justo. Si estás de paso por Riaño y quieres una buena experiencia, ¡este lugar merece estar en tu lista!
Ahora, no todo ha sido perfecto. Hubo una experiencia que tuvo sus altibajos. Un grupo fue con reserva y, aunque se sentaron en una mesa incómoda, las mesas vacías que nunca ocuparon dejaron un poco que desear. El servicio tardó casi una hora en traer el primer plato, y lo que llegaron a ofrecer no estuvo a la altura de otras ocasiones. Al final, se sentían insatisfechos con los platos escasos y el mal gesto en el servicio. Con un ambiente algo tranquilo pero con las raciones justas, parece que la experiencia de algunos no fue tan positiva.
En general, El Mesón ofrece una experiencia gastronómica variada y completa, ideal tanto para cenas familiares como para comidas con amigos. Con platos caseros y un ambiente acogedor, es un lugar donde disfrutar de buena comida y un servicio generalmente atento. Así que si te animas a ir, ¡seguro que encontrarás algo delicioso en la carta!
Qué vistas se pueden disfrutar desde El Mesón
Y ya que estamos hablando del Restaurante El Mesón, no puedo dejar de mencionar lo increíble que es su comida. Sin duda, muchos han tenido experiencias muy buenas ahí, con una atención de 10 y una rapidez que sorprende, incluso cuando el lugar está a tope de reservas. Esa noche que fuimos, parecía que todos habían tenido la misma idea de disfrutar una cena rica, ¡pero aún así el personal hizo maravillas para conseguirnos una mesa! La comida tiene una puntuación de 5 estrellas, y no es para menos, ¡todo estaba delicioso!
Claro, no todo es color de rosa. Hay quienes han vivido experiencias un poco más decepcionantes. Recuerdo a unos amigos que llegaron sin reserva y se encontraron con una cola que les hizo esperar más de una hora. Aunque les atendieron rápido, el hecho de que no quedara su plato estrella fue un poco letal, ¿no? Al final, la comida que eligieron les gustó, pero el desorden en el servicio les dejó un regusto amargo. La verdad, parece que si das con un día complicado, las cosas pueden no salir como uno espera. Así que, si vas, ¡mejor haz una reserva previa!
Ahora, hablemos de algo que siempre se menciona: las vistas. Desde El Mesón, te puedes maravillar con el bello paisaje que rodea el embalse. Imagino que esas mesas que miran al agua son el mejor lugar para disfrutar de una buena cena, ¡aunque no todos tienen esa suerte! Hay reseñas de gente que, al llegar, les dieron mesas menos agradables, lo que es un poco raro, considerando que hay tanto espacio. Desde donde puedes ver el embalse, realmente es un espectáculo que acompaña cada bocado. Así que, si puedes conseguir esa mesa con vistas, ¡no dudes en aprovecharlo!
Cómo es el ambiente del restaurante
La noche del sábado que pasamos en El Mesón fue pura magia. Estuve allí con mis amigas y realmente no puedo dejar de recomendarlo. Si buscan un sitio donde la comida es deliciosa y la atención es espectacular, no lo duden: este es el lugar. Hicimos la cena y todo fue perfecto, desde los platos recomendados como el cachopo de cecina y los huevos rotos con picadillo, hasta los paquetitos de morcilla con puré de manzana. Cada bocado fue un festín para los sentidos, y aunque el precio por persona superó los 100 €, definitivamente valió la pena.
Y no crean que se olvida la opción para los que prefieren un toque más ligero. Un grupo de vegetarianos que estuvimos hablando, también quedó encantado con el lugar. Ellos disfrutaron de la variedad y originalidad de la comida que ofrecían. Recuerdo que comentaban que, aunque el restaurante era amplio y bonito, con vistas fantásticas, notaron que el ambiente se podría mejorar un poco. No estaban muy contentos con el ruido que hacían los camareros hablando sobre las comandas. Así que, si eres de los que busca un entorno más tranquilo, quizás debas ir con eso en mente.
Hablando de la experiencia general, es una gran idea reservar con antelación, especialmente en verano. La verdad es que a nosotros nos sentaron sin problemas al llegar; eso sí, el servicio fue un poco lento y faltaba algún plato de la carta, pero bueno, estando tan llenos, es comprensible. La comida fue un 5 sin duda, sobre todo el salmorejo y el flan de chocolate blanco. Y por si te estás preguntando cómo es el ambiente del restaurante, puedo decirte que mezcla un diseño agradable con un ambiente animado, aunque es un poco bullicioso a veces. Pero eso también le da un toque alegre ¡Definitivamente un sitio a tener en cuenta si visitas Riaño! ¿Y lo mejor? No tendrás problemas de aparcamiento, ya que hay plazas libres alrededor. ¡Todo un acierto!
Qué características hacen que El Mesón sea un lugar acogedor
Y si hablamos de El Mesón, no hay manera de no mencionar lo grandioso que es. La primera vez que estuve ahí, quedé encantado. Tiene un montón de platos en la carta, así que si eres de los que les gusta explorar, aquí tienes mil opciones. Recuerda reservar porque a pesar de tener muchas mesas, suele estar lleno. ¡Pero no te preocupes! Las vistas son de las que quitan el hipo, perfectas para desconectar un rato y disfrutar de un buen rato con amigos. La atención fue súper amable todo el tiempo, te hacen sentir como si estuvieras en casa.
Cuando fuimos, nos lanzamos a probar varias cosas: un cachopo, carrilleras guisadas y una ensalada de cecina. ¡Todo estaba de lujo! Se nota que cuidan cada detalle de la cocina, porque los platos no solo se veían bien, sino que también batían récords de sabor. Y en cuanto a precios, nos sorprendió lo razonable que era. Por unos 30-40 € por persona, comimos más que bien y en porciones más que suficientes. Definitivamente, si vuelvo a pasar por Riaño, El Mesón será una parada obligatoria.
En nuestra última visita, seguimos explorando la carta y optamos por unas zamburinas, paquetitos de morcilla, y por supuesto, los escalopines al queso de Valdeón. Estuvo todo riquísimo, y el servicio fue ágil a pesar de que el lugar estaba lleno. Mi consejo: si realmente quieres asegurarte un buen sitio, reserva. Es una joya que la gente aprecia, y no es para menos.
Y cómo olvidar las croquetas de cabrales con mermelada de pimientos asados. Ese plato está en mi lista de "cosas que repetiría mil veces". Aunque tuvimos un pequeño inconveniente al estar sentados cerca de la cocina, lo que le dio un toque un tanto caótico al ambiente. Pero, en fin, eso no opacó lo delicioso de la comida. Sinceramente, esa combinación de comida casera, el trato amable del personal, y esas vistas tan bonitas, son las características que hacen que El Mesón se sienta tan acogedor. ¡Un lugar al que siempre querrás volver!
Cuáles son algunos de los postres recomendados en El Mesón
Y es que, hablando de El Mesón, ¡no puedo dejar de recordar lo bien que comimos! Ese lugar en Avenida de Valcayo, 20 en Riaño es un verdadero hallazgo. Pedimos unas zamburiñas que estaban riquísimas, aunque si me pongo a comparar, las que probamos en Cantabria tenían algo especial. Bueno, pero el cachopo de tres quesos que servían con los huevos rotos y foie hizo que nos olvidáramos rápidamente de eso. Cada plato es una explosión de sabor y, seamos sinceros, ¡quién puede resistirse a esas combinaciones!
Además, volvimos después de 20 años y la experiencia no solo fue igual, sino que, creo que superó nuestras expectativas. Aunque han cambiado de propietarios, la calidad de la carne sigue siendo excepcional. Lo mejor es que no escatiman en las cantidades, ¿así que quién se puede quejar? El servicio es muy amable y hacen que la experiencia sea aún más placentera. Te diría que es un sitio que deberías probar al menos una vez, porque seguro repites, ¡igual que nosotros!
El ambiente del lugar es genial, con unas vistas preciosas al pantano de Riaño que hacen que te sientas en un pequeño paraíso. Eso sí, hay que tener en cuenta que a veces el tiempo de espera puede ser un poco más largo debido al volumen de gente, pero vale totalmente la pena. ¡De hecho, ya estoy pensando en nuestra próxima visita, porque siempre hay algo nuevo por degustar! Por cierto, no dejes de probar las croquetas de chipirón, ¡son un 10!
Y si te estás preguntando por los postres, ¡prepárate para un festín! Ese vasito de chocolate con mango que te mencioné es una delicia, y los saquitos variados también me sorprendieron. Definitivamente, después de una comida tan rica, los postres son la guinda del pastel. Así que, si decides darte una vuelta por El Mesón, asegúrate de dejar un espacio en el estómago para esos dulces finales. ¡No te arrepentirás!
Qué es el vasito de chocolate con mango y por qué es considerado un hallazgo
Y hablando de buenos momentos, no puedo dejar de mencionar el Restaurante El Mesón. Si alguna vez tienes la suerte de estar en Riaño, te animo a que te hagas un hueco aquí. Recuerdo que un domingo de junio, el lugar estaba a reventar por un trail, y a pesar de eso, nos hicieron un hueco a las 13:30h con una sonrisa. ¡Todo un detalle! Después de subir al pico Gilbo, esos huevos rotos y el cachopo fueron una auténtica maravilla. Y como si fuera poco, ¡no nos pudimos resistir a los postres! El de boletus y el de queso azul nos dejaron boquiabiertos. Con tres cervezas, el total no llegó a 50€, ¡genial para el plan! De verdad, el servicio un 10, rápido y muy amable. Sin duda, muy recomendable.
Y ya que estamos, si decides pasarte, no te pierdas las croquetas de chipirones y los pimientos de bacalao. Te vas a acordar de mí, ¡te lo prometo! No solo eso, el lugar tiene un ventanal precioso que te permite disfrutar de unas vistas espectaculares mientras comes, y el ambiente es muy relajado, bajo en ruido, perfecto para conversar. Tardaron muy poco en atendernos y la comida estaba espectacular.
Ahora, hablando del famoso vasito de chocolate con mango, ¿te imaginas una combinación más deliciosa? Este postre es considerado un hallazgo por su explosión de sabores; el chocolate rico y cremoso se encuentra con el mango fresco y dulce de una forma que parece casi mágica. Es un final perfecto para una comida ya de por sí increíble. Tienes que probarlo, ¡te va a encantar!








