
El Restaurante Pedro Madruga, ubicado en Rúa Ramón y Cajal 1, 36300 Baiona, es el nuevo hotspot para los amantes de la buena comida. Con su enfoque en la Gastronomía Autóctona Sostenible, aquí podrás disfrutar de platos que celebran la riqueza natural y cultural de la zona. El menú cuenta con 28 opciones que van desde frescos pescados y mariscos del Atlántico hasta carnes a la parrilla y deliciosas alternativas vegetarianas, ¡perfecto para todos los paladares!
Además, la ubicación es simplemente inmejorable. A un paso del mar, podrás disfrutar de unas vistas increíbles mientras saboreas tu comida. Con más de 1000 reseñas en Restaurant Guru, la experiencia parece ser positiva en general. Así que si estás por Baiona y buscas un lugar donde comer bien, el Restaurante Pedro Madruga puede ser una gran opción. ¿Quién se une a la experiencia?
Restaurante Pedro Madruga
Horarios Restaurante Pedro Madruga
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:30–23:00 |
| martes | 10:30–23:00 |
| miércoles | 10:30–23:00 |
| jueves | 10:30–23:00 |
| viernes | 10:30–23:00 |
| sábado | 10:30–23:00 |
| domingo | 10:30–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Pedro Madruga
Dónde se encuentra el Restaurante Pedro Madruga
¡Hey, amigos! Si alguna vez se encuentran en Baiona, les tengo que contar sobre una experiencia que fue toda una odisea digna de contar en el Restaurante Pedro Madruga. Este lugar está en la Rúa Ramon y Caja, 1, 36300 Baiona, Pontevedra, y les prometo que la aventura no les dejará indiferentes. Todo comenzó cuando llegamos a eso de la 1:00 PM, con un hambre que ni les cuento. Desde fuera, el restaurante se veía bastante cuco y tenía esa estética que te hace pensar que te vas a gastar un dineral, pero nada más lejos de la realidad.
Después de pedir mesa para dos, un pequeño mozo nos llevó al piso de arriba, donde rápidamente se llevó la primera bronca porque esa mesa estaba reservada. Ya ahí entendimos que algo raro estaba pasando. Yo pedí un Aquarius y mi novio un albariño, que por cierto, nos llegó recién salido del Hades porque ¡estaba caliente! A medida que pasaba el tiempo, comenzamos a notar que habían más camareros que comensales, y uno de ellos, un señor no muy contento, parecía estar luchando contra viento y marea para que todo fluyera. En fin, el espectáculo prometía.
Decidimos comenzar con un entrante: las croquetas variadas. Aquí es donde la percepción del tiempo se fue de vacaciones porque, sinceramente, no tengo idea de cuánto estuvimos esperando. Mientras disfrutaba de ese albariño asesino, sentí que me crecía la uña del dedo meñique por el estrés. Después de lo que pareció una eternidad, apareció un camarero con la bandeja... ¡pero las croquetas terminaron en otra mesa! Imaginen nuestra frustración. ¡Ay, Dios! Finalmente, después de múltiples arrugas en la frente y desesperación, logramos que llegaran nuestras croquetas, que parecían haber sido fritas en aceite Castrol 15/40. Sinceramente, se deshacían en las manos, y después de un rápido patinaje digestivo… ¡ahora venía el plato fuerte!
Cuando por fin llegó el arroz con marisco, me acordé de las expectativas y los sueños que había tenido. Estaba... bien. Un 6/10, y lo mejor de todo fue ver cómo ese ejército de camareros luchaba por servirnos sin perder la calma. Al final, cuando pedimos la cuenta, fue casi como si hubiera pasado una vida entera. Pero ya saben, la vida está hecha de historias, y esta fue una que definitivamente no olvidaré.
Así que, si están en Baiona y quieren una aventura, no duden en pasar por el Restaurante Pedro Madruga en la Rúa Ramon y Caja, 1. ¡Prepárense para contar su propia historia!
Qué tipo de comida ofrece el restaurante
Entonces, ya que estamos hablando del Restaurante Pedro Madruga, me tengo que unir a las opiniones sobre el precio que cobran. ¡Es que pedir 2 copas de godello a 9€ y que no te incluyan ni aceitunas ni patatas es un poco excesivo! Aunque las vistas sean chulas, no creo que se justifique el precio si hay sitios alrededor que te dan una copa por 5€ con un pincho. Es una jugada bastante arriesgada, la verdad.
Y no hablemos de la cuenta que nos llegó. La sorpresa fue monumental: 32€ por un vino que en el mercado no vale más de 7€ y, para colmo, no venía ni en la carta. Fui con la intención de disfrutar de la comida, que estaba buena y el vino Peregrino era un acierto, pero al final me quedé con un mal sabor por esa jugada. La cena salió por más de 40-50€ por persona, así que no quiero imaginar lo que sería una cena para grupos.
Ahora, en cuanto a la comida, la relación calidad-precio me pareció bastante floja. Pedimos un “arroz de Ría” que, sinceramente, estuvo más monótono que una canción de verano pegajosa. Demasiado arroz y poca variedad. Claro, no todo fue malo, algunos platos como los Camarones al ajillo y la Mariscada Imperial fueron una grata sorpresa. Aunque, vale la pena mencionar que esta mariscada que pedimos también nos dejó un poco cortos, ya que no había suficiente comida para dos personas.
Aunque, ¡hay que reconocerlo! El ambiente era agradable, especialmente al estar sentados en la calle con una vista estupenda mientras disfrutábamos de nuestra comida. Lo de que el cocinero se pusiera enfermo fue una pena, porque el dueño se preocupó e intentó compensarnos con un buen descuento tras el error en la secuencia de los platos. Pero bueno, no todo fue negativo, aunque se siente que andan aún buscando un equilibrio entre la calidad y el precio. Para ponerte al día, el restaurante ofrece una variedad que incluye desde paella de mariscos hasta mariscadas, pasando por platos tradicionales galegos como el pulpo a feira. Lo ideal es ir con la mente abierta y un poco de suerte para que no te sorprendan con esos precios en la cuenta.
Qué es la Gastronomía Autóctona Sostenible
Y hablando de lo que se come, el Restaurante Pedro Madruga parece haber visto días mejores, ¿eh? No sé si lo has probado, pero desde luego que la fama que tenía está cayendo por su propio peso. El arroz, ese famoso arroz Pedro Madruga, es un completo desastre. Fui con ganas de disfrutarlo, pero me encontré con un plato de arroz con sabor a colorante y unos langostinos tan secos que parecían un chiste malo. ¡Ah! Y eso sin mencionar que intentaron cobrar por el pan que ni siquiera habíamos pedido. La bebida es carísima, así que mejor piénsalo dos veces antes de acercarte a este lugar, por muy bonito que sea.
Y de verdad que me queda la duda de cómo en Google lo promocionan tanto. Recuerdo que llegamos y no había mesas disponibles, así que nos metieron en la mesa de una reserva que no apareció. Ya empezábamos mal. Pero como yo soy un optimista, dije: "Vamos a probar el arroz con bogavante recomendado". Pero, amigo, qué error. Por 60€ esperas algo espectacular, pero aquí todo fue para llorar: un arroz insípido, el bogavante pasado de cocción y una atención al cliente que dejaba mucho que desear. La verdad, por ese precio, uno espera un poco más de esfuerzo, ¿no?
Eso sí, no puedo negar que hay reseñas positivas. Hay quien se llevó una buena experiencia con una paella de mariscos, y mira, eso les valió un 10. Pero con lo que he visto, me quedo con lo peor. Por último, si hay algo que nos queda claro aquí es que la gastronomía autóctona sostenible debería ser todo lo contrario a lo que se sirve en este local. Se trata de resaltar lo nuestro, usar productos locales frescos y asegurar que la calidad y la sostenibilidad vayan de la mano. Así que si van a ofrecer comida gallega, que sea un verdadero deleite, no un motivo de queja. ¡Cuidado con este lugar y su propuesta gastronómica!
Cuántas opciones de menú hay disponibles en el restaurante
Y, bueno, hablando del Restaurante Pedro Madruga, déjame contarte que parece que no se han ganado su fama por buena comida ni un servicio decente, ¿eh? Te vas con ganas de disfrutar un buen rato y, total, terminas esperando media hora solo por las bebidas y casi dos horas por la comida. Cuando al final llega, encuentras ese arroz pasado, quemado y seco que se supone debía alimentar a cuatro, pero apenas sirve para dos. Mis hijas pidieron platos para ellas y aún así resultaron casi del mismo tamaño. ¡Increíble! Además, los baños estaban inundados, como si se tratara de una película de terror. Y claro, el dueño tratando de excusarse diciendo que le falló la cocinera. Pero, ojo, porque después nos enteramos que esta excusa es casi un clásico en sus críticas.
Y si pensabas que la cosa podía mejorar con la limpieza del lugar, piénsalo de nuevo. Nos encontramos con servilletas sucias, vasos llenos de manchas de comida y hasta con una carta de vinos que da pena. Solo ofrecían un alvariño fresco y, cuando pedimos el que nos recomendó, ¡pum! 33 euros por un vino que no valía ni la mitad. Luego la paella llegó con un mejillón fosilizado para cada uno y bastante aguada, como para no repetirles la experiencia. El servicio fue increíblemente lento; parecía que no había nadie coordinando nada y cada mesa parecía tener una historia de cabreo similar. Un verdadero caos.
No sé tú, pero cuando llegamos al restaurante a las 13:30, estaba vacío, y había una pizarra con un menú del día que se veía delicioso y con buen precio. Pero a la hora de pedir, ¡sorpresa! No había menú, y muchas cosas que queríamos tampoco estaban disponibles. Y a pesar de que el pueblo estaba lleno de fiesta, no entiendo por qué no tuvieron la previsión de estar listos. Las croquetas de pulpo y jamón tardaron ¡una hora y cuarto! y al final las de pulpo ni aparecieron. El precio de lo que comimos fue desproporcionado, y aunque el ambiente era bonito y las vistas eran inmejorables, eso no justifica la experiencia.
Sobre el tema de las opciones de menú, parece que las hay, pero no te emociones demasiado. No estaba claro cuántas realmente estaban disponibles, ya que muchas no estaban en la cocina ese día. Así que si vas, tal vez convendría preguntar antes de sentarse, porque parece que allí la sorpresa no es siempre buena.
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú del restaurante
Y bueno, si hablamos de comida en el Restaurante Pedro Madruga, ya te haría falta una guía turistica porque hay de todo, pero no siempre te da lo que esperas. Escuché que su arroz con marisco estaba bastante bien, aunque en una visita anterior, te diría que el pescado que pedí estaba completamente sin sabor; parece que se olvidaron de la sal o de la emoción. Es una pena, porque el ambiente es realmente agradable, pero no se puede vivir solo de las vistas, aunque en este restaurante sean espectaculares.
En otro lado, hay quienes han quedado encantados, a tal punto que lo han considerado “brutal”. No puedo dejar de mencionar esos Santiaguiños y cigalas increíbles que la gente dice que son el mejor marisco que han probado. Y si te gusta el bogavante, parece que aquí lo sirven bien fresco, ¡y de tres kilos nada menos! El servicio también tiene su parte buena, con camareros impecables y rápido, siempre pendientes de que todo esté a tu gusto. Si puedes permitirte un menú que calle boca, estarías hablando de unos 40-50 € por persona.
Sin embargo, no todo es perfecto. Recibí comentarios de algunos que se sintieron estafados por las porciones de la parrillada de marisco, que según ellos era escasa para un par de gallegos comiendo juntos, y para rematar, una botella de vino a un precio desorbitado que había que averiguar en el súper. No está bonito todo lo que se dice, así que es una lotería. Eso sí, y aunque he escuchado opiniones diversas, la mayoría coincide en que el ambiente es bastante agradable.
Sobre los platos que puedes encontrar en el menú, te diría que tienes desde mariscadas, paellas, hasta opciones de carne como la picanha, aunque parece que esas últimas pueden ser un poco escasas. Así que, ya te lo advierto, si decides ir, ten en cuenta que la calidad puede variar, pero las vistas inigualables y el personal simpático seguramente te harán sentir cómodo mientras decides tu elección. ¡Todo es un tema de suerte y elección!
Hay opciones vegetarianas en el menú
Y después de leer todo eso, ya te imaginas el panorama, ¿verdad? Este lugar, Restaurante Pedro Madruga, en *Rúa Ramon y Caja, 1, 36300 Baiona*, es un auténtico lío en cuanto a lo que ofrecen y lo que realmente es. Nos dejaron caer la idea de que era el sitio ideal para comer, pero resultó siendo una amarga decepción llena de promesas incumplidas. El dueño te recibe con esa sonrisa encantadora y la mejor mesa de la casa, pero cuando llegas a sentarte, solo piensas: “¿De verdad esto es lo que prometieron?”. El calor en el interior era para salir corriendo, y lo que llamaban aire acondicionado parecía más bien una ventilación de verano de un coche viejo. ¡Qué vergüenza!
Luego está la comida... que a mí me gusta pensar que siempre hay algo que salvar, pero aquí fue complicado. Pedimos esas almejas a la marinera que prometían ser una delicia, pero eran duras como un chicle de bola. El arroz con bogavante, que esperábamos que nos sorprendiera, fue un fiasco total. Sin sabor, muy mal hecho, y te juro que no lo exagero, me atrevería a decir que era el peor arroz que he probado en mi vida. Y cuesta creer que un sitio que se supone que es “el mejor” se permita estas cosas, cobrando precios desorbitados que no se corresponden con la calidad que sirven. Al final, no pude ni tomarme un café para olvidar la experiencia. ¿Te imaginas? ¡70 € por cabeza y todo mal!
Pero no todo es malo, porque hemos oído que hay otra cara de este restaurante. Unos amigos fueron por su cuenta y les encantó. Dicen que el marisco es excelente y que el arroz con bogavante que pidieron estaba sublime y a su punto. Y además, ¡con un trato y servicio inmejorable! Así que sí, hay un abismo entre esas dos experiencias. Quizás llega el momento en que decidan hacerse un buen favor y ajustar todo, porque ese arroz del que hablan debería ser algo que todos pudiéramos disfrutar, al igual que las vistas al mar.
Y ya que lo mencionas, me preguntas por si tienen opciones vegetarianas en el menú. Pues la verdad, no estoy seguro, porque si bien parece que su fuerte son los mariscos y pescados, no me fijé en opciones más allá de eso. Así que, si es algo que te interesa, igual te recomiendo preguntar directamente cuando vayas. ¡Nunca se sabe! Pero ya sabes, mejor asegurarte antes de que te dé un chasco.
El restaurante tiene buenas reseñas
Y, ¡vaya experiencia que tuvimos en el Restaurante Pedro Madruga! La verdad es que nos decantamos por un delicioso arroz de marisco y unas zamburiñas a la plancha que estaban de rechupete. De postre, nos lanzamos a por un cheesecake que, sinceramente, no tenía nada que envidiarle a los tradicionales. Y lo mejor de todo fue el precio: ¡solo 50€ para todo lo que comimos! Aunque había un poco de lío con el servicio, el trato fue super amable y eso se agradece, a pesar de que estaban a tope.
Ahora, no todo fue perfecto. La única pega fue la confusión con la cuenta, y no solo conmigo, varios clientes a nuestro alrededor también tuvieron sus problemas. Así que ya sabéis, mejor revisar bien la cuenta antes de marcharse. Aparte de eso, el ambiente estaba genial y te hacían sentir como en casa. Sin duda, me quedo con una nota alta en comida y ambiente, aunque con un pequeño tirón de orejas al servicio.
Por otro lado, no todo el mundo ha tenido la misma suerte. Escuché algunas críticas que hablaban de experiencias bastante malas. Una familia que fue se llevó un buen chasco, esperando una hora y media para que les sirvieran unos arroces que nunca aparecieron. ¡Imagínate! Eso sí que es un bajón. Y lo que es peor, pagaron más de 60€ solo por pan y bebidas. Eso no es lo que esperas de un lugar que tiene nombre, ¿verdad?
En general, si preguntamos si el restaurante tiene buenas reseñas, diría que es un mix. Hay quienes lo han disfrutado a tope, especialmente con el menú del día, que tiene muy buenas opciones. Pero, por otro lado, las historias de descoordinación y tiempos de espera dejan algo que desear. Así que, si te decides a ir, ¡prepárate para disfrutar pero ve con un poquito de precaución!
Cuál es la ubicación del restaurante en relación al mar
Y hablando del Restaurante Pedro Madruga, no puedo dejar de recomendarte que lo visites si te animas a pasear por Rúa Ramón y Caja, 1, en Baiona. La última vez que estuvimos por allá, me sorprendió lo bien que nos atendieron. Habíamos pasado de largo y el camarero fue tan amable al explicarnos el menú que nos hizo cambiar de idea. Reservamos la mesa para la 13:00, y, sinceramente, fue la mejor elección. Te diría que esa es la hora ideal porque después, a partir de las 14:30, se llena hasta los topes y puede que la espera se haga eterna. ¡Pero nosotros llegamos y todo fue rápido y sin complicaciones!
Empezamos con un plato de croquetas de jamón que estaban para chuparse los dedos. No exagero si digo que son 100% caseras y se nota la calidad. Después, la joya de la corona fue la paella de marisco. Por 15€ por persona, te traen un arroz de marisco que está realmente increíble. El marisco era fresco y el sabor, ¡uf! Simplemente espectacular. Así que si decides ir, no dejes de pedirlo. No tengo dudas de que será una experiencia positiva y, considerando la calidad, el precio tampoco es excesivo.
Aunque también escuché algunas críticas sobre el restaurante, mis experiencias han sido bastante positivas hasta ahora. Claro, hay personas que han tenido sus malas rachas, como en una ocasión donde un cliente se quejó del pulpo a la brasa por ser escaso, y que del variado de marisco le sirvieron un langostino crudo. Y no hablemos de la situación con el baño, que honestamente suena un poco preocupante. Pero bueno, un restaurante puede tener altibajos.
Volviendo a nuestras aventuras, cuando vayas, asegúrate de llegar bien pronto y disfruta del ambiente. La ubicación del Restaurante Pedro Madruga no está muy lejos del mar. De hecho, ¡estarás a un tiro de piedra! Así que después de comer, puedes dar un paseo y perderte por la costa de Baiona. Es un plan perfecto para disfrutar un buen día con sabores y vistas impresionantes.
Cómo se puede llegar al Restaurante Pedro Madruga desde el centro de Baiona
Así que, después de un paseo por Baiona y con un hambre que ni te imaginas, decidimos hacer una parada en el Restaurante Pedro Madruga, que se encuentra en la Rúa Ramon y Caja, 1. Vaya, ¡qué gran decisión! Llegamos a las 4 pm y, a pesar de la hora, nos atendieron fenomenal. La camarera nos recibió con una sonrisa y sin prisas, lo que fue un gran alivio porque a veces después de tanto andar uno solo quiere sentarse y disfrutar.
El menú del día estaba increíble. Por 15€ te ofrecían un montón de opciones: tres primeros y dos segundos, además de postre y bebida. Optamos por unos mejillones y navajas de primero, que estaban para chuparse los dedos. Para el segundo, nos lanzamos a una deliciosa paella. Y sí, claro, no podíamos irnos sin probar la tarta de queso al horno. Estaba tan buena que hasta hicimos un brindis con la copa de vino y cañas que pedimos.
Lo mejor de todo es que no sólo fue la comida, sino el ambiente. Te sientes como en casa, y eso le da un toque especial a la experiencia. Sin duda, es un lugar que recomendaría a cualquiera que pase por Baiona.
Ahora, si te preguntas cómo puedes llegar al Restaurante Pedro Madruga desde el centro de Baiona, hacer un paseo no es mala idea. Puedes tomar la Rúa do Muro que te llevará hacia la Rúa Ramon y Caja, o simplemente preguntar a cualquiera, que aquí la gente siempre tiene una buena recomendación. ¡No te arrepentirás de la visita!








