Thalasso Cantábrico

Thalasso Cantábrico
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Si estás buscando una escapada que combine relajación y vistas al mar, el Hotel Thalasso Cantábrico en Viveiro es una opción que no puedes pasar por alto. Este hotel de 4 estrellas está situado justo al lado de la Playa de Sacido y ofrece una experiencia increíble en la ría de Viveiro. Con su amplio spa de thalasso, un exclusivo restaurante panorámico y elegantes habitaciones con todas las comodidades, aquí encontrarás todo lo que necesitas para una estancia inolvidable.

A solo unos pasos del Golfo de Vizcaya y a un corto paseo de varias playas, como la Praia de Covas, este resort tiene además una piscina, wifi gratuito y opciones de cancelación flexible. Las habitaciones son amplias y luminosas, y la oferta de desayuno es para chuparse los dedos, con zumos de naranja natural que son un must. Aunque está un poco alejado del centro de Viveiro, la riqueza de servicios que ofrece y su ubicación privilegiada hacen que valga la pena. ¡No dudes en reservar y disfrutar de lo mejor de Galicia!

Thalasso Cantábrico

·Hotel de 4 estrellas
4,2
1.399Reseñas
Fotos
Playa de Sacido s/n, 27850 Viveiro, Lugo
982 56 02 00

Mapa Ubicación Thalasso Cantábrico

Cuál es la categoría del Hotel Thalasso Cantábrico

¡Hey! Si estás pensando en unas vacaciones relajantes en la costa, ¡tienes que echar un vistazo al Hotel Thalasso Cantábrico en Playa de Sacido, en Viveiro! Este lugar tiene una pinta increíble, con todo lo que necesitas para desconectar y disfrutar. Las vistas desde las habitaciones son inigualables, ideal para esas fotos de Instagram que siempre quieres compartir. La habitación es amplísima y muy limpia, así que te vas a sentir como en casa.

El spa del hotel, aunque es un poco pequeño, ¡cumple con su función! Es perfecto para un momento de relax después de un día explorando la zona. Y si eres un amante de la buena comida, el restaurante es una pasada. Tiene una oferta variada y unas vistas al mar que te dejarán alucinado. ¿Te imaginas disfrutar de un buen café o una copita en la terraza del quinto piso mientras contemplas el paisaje? ¡Suena bien, ¿verdad?!

Además, hay un montón de cosas que hacer, desde nadar en la piscina exterior hasta jugar al pádel o tenis, todo en un entorno espectacular. ¿Y qué tal el desayuno? Una auténtica maravilla con huevos, bacon, frutas y pan de todo tipo. ¡No querrás saltarte esa comida! En general, la experiencia es de lujo y el servicio es de primera.

Por cierto, para que no se te pase, el Hotel Thalasso Cantábrico es un hotel de 4 estrellas. Así que si buscas un buen precio y un lugar romántico para tus escapadas, ya sabes, ¡no lo dudes más!

Dónde se encuentra ubicado el Hotel Thalasso Cantábrico

Así que, después de pasar unos días en Thalasso Cantábrico, solo puedo decir que la experiencia fue increíble. Estuvimos en una habitación con terraza y vistas al mar, y déjame decirte que no hay nada mejor que despertarse con ese paisaje delante. Las habitaciones son amplias y súper cómodas, perfectas para relajarte después de un día de exploración. Y el personal, ¡vaya joya! Desde la recepción hasta el restaurante, todos son un encanto, especialmente Marta, que se fue de lo más atenta durante toda nuestra estancia.

El restaurante panorámico definitivamente se lleva la palma. Disfrutar de unas cenas alucinantes mientras miras las vistas chulísimas de la ría es algo que no se olvida fácilmente. Hablando de comer, si te decides por la media pensión, te aseguro que el desayuno es bastante variado y te va a preparar genial para el día. Solo un pequeño detalle a mejorar: sería ideal que el servicio de cafetería estuviera disponible un poco más tarde, ya que después de las 20:30 no puedes pedir nada… ¡Y hay que decir que a veces una bebida después de la cena apetece!

Nosotros también aprovechamos el spa, que tiene un ambiente muy relajante. El acceso de 50 minutos fue suficiente para desconectar y recargar energías. Aunque el gimnasio es un poco justito, no es nada que arruine la experiencia, sobre todo porque está tan cerca; solo tienes que salir un par de pasos del hotel. Y si te gusta explorar, hay un montón de rutas cercanas para hacer, así que siempre hay algo que hacer.

Para que lo tengas claro, el Hotel Thalasso Cantábrico se encuentra en Playa de Sacido s/n, 27850 Viveiro, Lugo. Así que ya sabes, si buscas un lugar tranquilo y con buenas vistas, este es tu sitio ideal. ¡Sin duda que volveremos!

Qué tipo de vistas ofrece el hotel

Y, ¡madre mía!, qué hotel es este Thalasso Cantábrico. Estuvimos allí en pleno San Valentín, y aunque el spa no es lo que uno esperaría (sí, un poco pequeña y con un acceso que, digamos, está un poco alejado de las habitaciones), lo cierto es que las habitaciones son amplias y tienen unas vistas espectaculares a la ría. Te despiertas y lo primero que ves es el mar; no hay mejor forma de empezar el día, ¿no crees? Además, ya sabíamos que el spa no estaba en el mismo edificio, así que no podemos quejarnos demasiado.

Por otro lado, el ambiente del hotel es bastante relajante, ideal para desconectar. Aunque pienso que algo de literatura en la presentación de las instalaciones podría sobrar, la comida fue fabulosa y el personal, sin excepción, fue muy amable. Te hacen sentir bienvenido desde el primer momento. Un detalle que me encantó fue el buffet de desayuno; ¡estaba riquísimo y muy variado! Perfecto para llenar las pilas antes de un día de exploración por la zona.

Si necesitas un parón, este es tu sitio. La piscina es pequeña y, bueno, estaba cerrada durante nuestra estancia, pero el spa estuvo bien para relajarnos después de visitar los bonitos pueblos de los alrededores. Y, claro, el bar en la azotea con esas vistas increíbles es el lugar ideal para relajarte al final del día. Para una escapada romántica o unas mini vacaciones con amigos, el Thalasso Cantábrico es una opción que no puedes dejar pasar.

En cuanto a las vistas, bueno, ¡son simplemente espectaculares! Desde el hotel puedes disfrutar de vistas al mar y la ría, lo cual las convierte en algo realmente especial. Imagínate tomando algo en la terraza y disfrutando de esos paisajes; es el sueño de cualquiera que busque un lugar tranquilo y relajante. Si decides ir, ¡prepárate para un festín visual!

Qué servicios de spa se ofrecen en el hotel

La verdad es que no esperaba encontrar un sitio como el Thalasso Cantábrico en Viveiro. Desde que llegamos, nos sorprendió lo modernas y limpias que son las instalaciones. El parking justo en el hotel fue un detallazo, porque así no tuvimos que arrastrar las maletas mucho. Nos asignaron una habitación que era una auténtica pasada, enorme, con terraza y unas vistas al mar que te dejaban sin aliento. Te juro que al despertar, la panorámica te animaba el día.

Y hablemos de la comida, que menuda sorpresa. Optamos por un menú degustación que, ojo, es para repetir. Aunque te advierto que las raciones son generosas, ¡quizás demasiado! Pero de verdad, todo lo que probamos estaba increíble. Desde el desayuno hasta la cena, notamos que la calidad estaba por las nubes. Se nota que se preocupan por ofrecer lo mejor. Así que, al final, nos quedamos dos noches en lugar de una porque era imposible resistirse a tanta maravilla.

El spa, aunque un poco pequeño, tiene de todo lo que necesitas. Me encanta que el aforo esté limitado, lo que hace que el ambiente sea más relajante y agradable. Un consejo: te dan un albornoz para que vayas directamente desde la habitación, genial para no perder tiempo. Y aunque es un espacio chiquito, todo funciona y se puede disfrutar a tope. Si buscas cuidado personal, los servicios incluyen tratamientos de thalasso que son justo lo que uno necesita para desconectar.

Por cierto, no puedo dejar de mencionar lo genial que fue el trato del personal. Desde el equipo de recepción, con Marta y Laura siempre sonrientes y dispuestas a ayudar, hasta Antonella, que te hace sentir como en casa. La amabilidad que recibimos fue de 10. Y ni hablar de Jose en el restaurante, ¡un auténtico crack! Sin duda, el Thalasso Cantábrico se ha convertido en un nuevo favorito. ¡Volveremos sin pensarlo!

El hotel cuenta con un restaurante

Hablando del Thalasso Cantábrico, realmente no podría dejar de mencionar lo bien que lo pasamos este fin de semana. El spa es un momento estrella, ¡fue un auténtico lujo! Hicimos un circuito de 50 minutos que estaba súper tranquilo, y el personal fue muy amable y atento, dándote ese toque especial que hace que todo sea más agradable. Las instalaciones están super cuidadas, así que sin duda, ¡repetiremos! Es ideal para un viaje en grupo o una escapada en pareja, ya que la atmósfera es total relax.

Y las habitaciones… ¿puedes imaginarte despertarte con vistas al mar? Solo por eso ya merece la pena. La limpieza es impecable, lo que siempre se agradece, y el trato del personal fue exquisito en todos los rincones del hotel. En nuestra opinión, el desayuno buffet cumplió, aunque no fue una maravilla, ¡pero la terraza para cenar es un must! Te lo recomiendo al 100%, las vistas cuando cae la noche son increíbles.

Una de las cosas que realmente destaca es la ubicación del hotel. Está cerca de la playa y todo lo que vayas a querer visitar en Viveiro. Aunque, tengo que decir que la idea de tener puertas de cristal en los lavabos es un poco… extraño. No sé, la intimidad es importante y eso podría mejorarse. Sin embargo, los aspectos positivos superan con creces esas pequeñas rarezas.

Y hablando de comer, sí, el hotel cuenta con un restaurante, donde te puedes sentar a disfrutar de una buena cena, y más aún en la terraza. Así que no hay excusa para no disfrutar de una buena comida junto a esas vistas de lujo. Si te apasiona comer con buenas vistas, aquí te sientes como en un pequeño paraíso. Sin duda, un lugar para considerar cuando pienses en escaparte un rato. ¡Ya quiero volver!

Es panorámico

La verdad es que nuestra estancia en Thalasso Cantábrico fue un sueño hecho realidad. El hotel tiene 4 estrellas y no es para menos. Desde el momento en que llegamos, el servicio fue impecable, siempre atentos y con una amabilidad que te hace sentir como en casa. Además, la ubicación es simplemente increíble, en Playa de Sacido, a solo 2 kilómetros del centro de Viveiro, un pueblo encantador que vale la pena explorar. Si estás pensando en unas vacaciones, ¡ni lo dudes!

Las habitaciones son amplias y cómodas, con unas vistas preciosas al mar que no podrás olvidar. Nos dieron una habitación que, la verdad, estaba bien equipada y lista para hacer de nuestra estancia un momento especial. Hablando de momentos especiales, cuando se enteraron de que estábamos celebrando nuestro aniversario, ¡fueron tan amables de traernos una botella de cava y bombones! Detalles así son los que hacen la diferencia, ¿no crees? El personal realmente se esfuerza por hacerte sentir especial.

Y ahora, hablemos del desayuno y la cena. ¡Qué delicia! Tenían una buena variedad de opciones tanto dulces como saladas, además del zumo natural que siempre se agradece. La cena fue aún mejor, con buena calidad y un servicio amable, aunque en un par de ocasiones podría haber sido un poco más rápido. Pero, oye, ¡uno viene a relajarse! Y hablando de relajarse, el spa fue genial. Aunque hay que salir a la calle en albornoz, el entorno relajante y las horas especiales para familias lo convierten en un lugar único para disfrutar.

¿Es panorámico? ¡Definitivamente! Las vistas desde las habitaciones son impresionantes y el restaurante tiene esa misma perspectiva increíble. Así que, si estás buscando un lugar tranquilo y romántico para relajarte, este hotel tiene lo que necesitas. Sin duda, es un viaje para recordar toda la vida, y lo recomiendo a cualquiera que esté buscando una escapada. ¡No se van a ir desencantados, eso es seguro!

Cómo son las habitaciones del Hotel Thalasso Cantábrico

Así que ya te he contado un poco sobre el Thalasso Cantábrico y todo lo que ofrece, pero hay algo que no puedo dejar de mencionar: la limpieza y mantenimiento de este lugar. En serio, el hotel está siempre impecable, ¡un 10! Y es que el personal, especialmente Antonella, se merece un aplauso. Todos son súper profesionales y agradables, siempre dispuestos a ayudarte y a hacerte sentir como en casa. Es una de esas cosas que marcan la diferencia en cualquier estadía, ¿no crees?

Hablemos de las habitaciones, porque madre mía, son una maravilla. Imagínate entrar en una habitación amplia con vistas preciosas al mar. ¡Y qué bien se duerme escuchando las olas de fondo! Yo tuve la suerte de coger una habitación doble superior con terraza, y fue un acierto total. La terraza era enorme, ideal para pasar horas charlando o picoteando algo mientras disfrutas de esos atardeceres. Además, el baño estaba bien equipado y la mampara enorme te evita esos chapuzones innecesarios al ducharte. Todo está pensado para que estés cómodo.

Y no quiero olvidarme de la cafetería de la azotea. Si te gusta disfrutar de una buena bebida con vistas, este es el sitio. Las vistas son simplemente increíbles. Después de un día de exploración, relajarse ahí con una buena taza de café o algo refrescante es el plan ideal. ¡Tienes que probarlo!

Por último, si te preguntas cómo son las habitaciones del Hotel Thalasso Cantábrico, puedo asegurarte que son amplias y luminosas, perfectas para descansar. Tienen una zona de estar que te da ese toque especial. ¡Y ni hablar de las vistas que tienen! Sin duda, cada rincón está diseñado para que te sientas genial. Si buscas un lugar tranquilo para tus vacaciones, este hotel tiene todo lo que necesitas. Y si vuelvo a la zona, sin duda, ¡voy a repetir!

Qué comodidades se pueden encontrar en las habitaciones

De verdad que Thalasso Cantábrico fue un gran acierto para pasar la fiesta de fin de año. No solo celebramos la entrada del nuevo año, sino que también disfrutamos de un servicio de lujo que hizo nuestra experiencia increíble. El personal es simplemente fantástico; te reciben con una sonrisa y están pendientes de que no te falte nada. Le daría un 5/5 sin dudarlo. ¡Gracias a todos ellos por hacer que todo fuera tan especial!

Las instalaciones son otra historia. Limpias, modernas y con un ambiente super relajado. El spa y las bañeras termales fueron los toques perfectos para desconectar. Una lástima que mi bikini no sobreviviera al baño marino, pero te aseguro que vale la pena probarlo, es una experiencia que no te puedes perder. Y aunque el colchón podría ser más cómodo, la calidad general de los servicios nos dejó muy satisfechos. Así que, en resumen, también un 5/5 para el hotel.

En nuestra última visita en junio, quedamos realmente impresionados por como todo está muy bien mantenido. Las vistas desde el hotel son simplemente espectaculares. Eso sí, hay que tener en cuenta que, aunque está un poco alejado del bullicio, está cerca de sitios donde puedes disfrutar de ocio y diversión. El desayuno buffet fue una delicia, y aunque el restaurante buffet no sea nada del otro mundo, la relación calidad-precio es bastante buena.

Y ya que estamos hablando de las habitaciones, puedes esperar encontrar algo de todo. De hecho, son amplias y muy cómodas, aunque un pelín desactualizadas en algunas áreas. Pero eso sí, cuentan con todo lo necesario para que tengas una estancia cómoda: TV, minibar y hasta wifi para que no te falte conexión. Así que, si te estás planteando una escapada, Thalasso Cantábrico debería estar en tu lista sin ninguna duda. ¡No te va a decepcionar!

El hotel ofrece wifi gratuito

Bueno, dejando de lado el tema de la tranquilidad, hablemos un poco de lo que nos encontramos en el Thalasso Cantábrico. Aunque, como ya te comenté antes, la experiencia no fue la mejor en cuanto a ruido, hay que reconocer que el hotel cuenta con una variedad de actividades que son bastante entretenidas. La verdad es que el ambiente puede ser muy animado, especialmente si coincides con algún evento nocturno. Pero si buscas desconectar y relajarte, = quizás debas reconsiderar tus planes. Los que queremos un poco de paz, ya sabemos a qué hotel no volver.

En cuanto a la atención al cliente, la gente de recepción es super amable. Ahí sí tengo que darle un 10 a Leticia, porque nos dio mil recomendaciones sobre los mejores lugares para visitar en la zona. ¡Tiene una memoria turística increíble! Eso sí, si tus planes incluyen un desayuno tranquilo, mejor prepárate, porque la hora del desayuno era un auténtico caos. La máquina de zumo parecía tener vida propia y, honestamente, esos cruasanes estaban más duros que las piedras de la playa.

Luego, no puedo dejar de mencionar el SPA. La idea de relajarse después de un día de turismo suena bien, pero la realidad era que el espacio era muy pequeño y estaba masificado. No sé tú, pero yo no disfruto quedándome helado en la puerta esperando mi turno para usar los chorros. Y no voy a mentir, hubo ciertas cosas que había que limpiar un poco mejor. Las pelusas debajo de la cama no deberían ser parte de la experiencia vacacional, ¿no crees?

Pero volviendo a lo positivo, las vistas desde el hotel son espectaculares. Imagínate disfrutar de esa bonita panorámica mientras te tomas un café en la terraza. ¡Definitivamente es un buen spot para una escapada en pareja o en grupo! Y sobre el wifi gratuito, parece que esto no era un punto fuerte de la experiencia, así que si lo necesitas, mejor preguntar antes de reservar. Siempre es mejor estar preparados, ¿no?

Hay opción de cancelación flexible para las reservas

Y, ¡vaya descubrimiento nos hicimos con el Thalasso Cantábrico! Si estás buscando un sitio donde desconectar, este hotel de 4 estrellas en la Playa de Sacido es una opción que debes considerar. Desde el momento en que llegas, te das cuenta de que es un lugar muy bien cuidado y moderno. Las habitaciones son amplias y limpias, con un toque de nuevo que hace que te sientas como en casa de inmediato. La ubicación está genial, a solo 5 minutos en coche del encantador pueblo de Viveiro, así que puedes combinar relax con un poco de turismo sin complicarte la vida.

El buffet de desayuno y cena es otro punto a favor. Aunque hubo un pequeño pero con el sushi, ya que estaba un poco seco, la variación de opciones compensa completamente. La joya de este sitio es, sin duda, el restaurante y cafetería Panorámico. Imagina disfrutar de tus comidas con vistas preciosas al mar, ¡es algo que no se olvida fácilmente! Y hablando del personal, todos son muy amables, ¡pero Leticia en recepción se lució! Nos ayudó a planear nuestros días con un montón de recomendaciones útiles.

Aparte de las habitaciones y el servicio, el spa es otro de esos lugares donde querrás pasar tiempo. Los tratamientos son de lo mejor y, aunque la piscina del hotel tenía un par de cosas a mejorar, proba bañarte bajo la llovizna fue toda una experiencia. La chica del spa fue súper amable y te hace sentir en un lugar de auténtico relax.

Ah, y si te preguntas sobre la opción de cancelación flexible para las reservas, aunque no tengo todos los detalles, es bastante común que ofertas en hoteles como este incluyan algún tipo de política flexible, así que siempre vale la pena preguntar al hacer la reserva. Sin duda, volveremos a Thalasso Cantábrico para escaparnos y disfrutar de esa tranquilidad que tanto nos encantó. ¡Toma nota y asegúrate de no dejar pasar este lugar!

Fotografías Thalasso Cantábrico

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