
Situado en Rúa de San Clemente, 6, Bajo derecha, el Restaurante San Clemente es una parada obligatoria si buscas disfrutar de lo mejor de la cocina tradicional gallega. Con una oferta que va desde mariscos y pescados frescos hasta jugosas carnes y verduras de la tierra, te aseguro que aquí no te vas a quedar con hambre. Suelen tener gran variedad de tapas en barra y un comedor clásico con manteles blancos, perfecto para disfrutar de un buen vino con denominación de origen mientras pruebas su plato estrella.
Con una calificación de 4.1 en Tripadvisor y más de 700 opiniones, no es de extrañar que esté entre los favoritos de los locales y turistas. La experiencia culinaria aquí es un verdadero viaje a las rías gallegas, donde cada bocado celebra la frescura de los ingredientes de temporada. Si quieres reservar una mesa o simplemente explorar su menú, puedes hacerlo fácilmente, así que no te lo pienses más y dale un capricho a tu paladar.
Horarios Restaurante San Clemente
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | Cerrado |
| miércoles | 13:15–17:00 |
| jueves | 13:15–17:00, 20:15–24:00 |
| viernes | 13:15–17:00, 20:15–24:00 |
| sábado | 13:15–17:00, 20:15–24:00 |
| domingo | 13:15–17:00, 20:15–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante San Clemente
Dónde se encuentra el Restaurante San Clemente
¡Ey, amigos! Si alguna vez están por Santiago de Compostela, no pueden perderse el Restaurante San Clemente, situado en Rúa de San Clemente, 6, Bajo derecha. Cada vez que hacemos un viajecito a esta ciudad, terminamos ahí, y la verdad es que nunca decepciona. La comida y el servicio son de diez. Esta última vez, la camarera fue especialmente encantadora, nos dio unos consejos sobre el menú que resultaron ser ¡un acierto absoluto! La experiencia es siempre un placer.
Hablemos un poco del servicio, que, en este lugar, es realmente digno de mención. Nos trataron como si fuésemos clientes habituales, ¡y eso hace la diferencia! La calidad del género es espectacular: destaco, sin duda, la tortilla española, que estaba recién hecha y sencillamente perfecta. El ambiente del local también es muy bonito, así que si buscan un lugar agradable para cenar, este es un acierto seguro. Sin duda, es un lugar para repetir.
Un detalle a tener en cuenta: pueden encontrar alguna decepción si no preguntan bien antes de ir. Tuvimos un pequeño lío con la mariscada, ya que no se nos dijo que había que reservarla. Pero ojo, a pesar de eso, lo que cenamos estuvo riquísimo. Y aunque el precio es un poco más alto que en otros restaurantes, vale totalmente la pena por la calidad. Además, el lugar estaba prácticamente vacío, así que disfrutamos de una cena muy relajada.
Y no puedo dejar de mencionar lo que tienen en la carta: desde las zamburiñas a la plancha hasta el pulpo a la gallega, pasando por arroz con bogavante, las almejas a la marinera y, por supuesto, la famosa filloa flambeada. Los precios están en torno a los 40-60 €, pero está claro que es una delicia para los sentidos. Para una cita especial o simplemente para darse un homenaje, ¡este es el sitio!
Así que ya lo saben, ¡cuando piensen en dónde comer en Santiago, diríjanse al Restaurante San Clemente en Rúa de San Clemente, 6, Bajo derecha! Créanme, no se arrepentirán. ️✨
Cuál es la especialidad del Restaurante San Clemente
Y bueno, como te decía, el Restaurante San Clemente es un lugar que no te puedes perder si estás en Santiago. Decidimos probarlo en agosto y, madre mía, ¡fue un acierto total! Comimos en la terraza bajo un cielo impresionante y, aunque éramos cuatro adultos y un niño, no hubo ningún problema con las cantidades. El marisco estaba espectacular: desde las zamburiñas a la plancha hasta el famoso arroz con bogavante. También nos deleitamos con un chuletón que estaba para chuparse los dedos y, claro, un buen vino para acompañar. La experiencia se siente algo especial, como si realmente estuvieras disfrutando de lo mejor de la costa, todo eso por más de 100 € por persona.
Lo mejor de todo es que, a pesar de que no es el lugar más barato, salimos con una sonrisa en la cara, y eso cuenta un montón. No solo la comida es de 5 estrellas, sino que el ambiente y el servicio son igualmente fantásticos. Hablando de eso, la vinoteca es muy recomendable; tienen una variedad de vinos que dejaría a cualquiera boquiabierto. Además, los servicios son limpios y modernos, lo cual siempre es un plus.
Otra vez que visitamos, hubo un pequeño contratiempo con nuestro vuelo y, a pesar de llegar tarde, nos recibieron sin ningún problema. Probamos los chipirones fritos con alioli de ajo negro que estaban de muerte, y no puedo dejar de mencionar la tarta de queso, ¡cremosa hasta el infinito! Allí también vimos a otras mesas disfrutando de su arroz, y no exagero cuando digo que lucía increíble. Realmente el servicio fue de 10 y la comida, sin grandes alardes, pero con un sabor que te deja con ganas de más.
Y no puedo olvidarme de la ocasión en que fuimos en grupo. El menú cerrado estuvo perfectamente coordinado y, a pesar de ser un grupo numeroso, la agilidad del servicio fue notable. Las croquetas de chorizo fueron un hit, y el ambiente del lugar es muy acogedor. Muy bien situado, justo al lado de la catedral, y con unas raciones generosas que seguro te dejarán satisfecho. En términos de relación calidad-precio, es una opción que definitivamente vale la pena tener en mente.
Entonces, ¿cuál es la especialidad del Restaurante San Clemente? Sin duda, el marisco es su carta de presentación, pero también tienes el arroz con bogavante y el rodaballo que son imperdibles. Para los amantes de los dulces, la tarta de Santiago y la de queso son un deber. ¡No te lo pienses dos veces!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante
La noche de nuestra vida fue definitivamente en el Restaurante San Clemente. Desde el instante en que cruzamos la puerta, nos llenó esa sensación de que estábamos en el lugar correcto. La atención del personal fue de 5 estrellas, siempre con una sonrisa y dispuestos a mimarnos. Imagínate, llegamos a la Rúa de San Clemente, 6, Bajo derecha, super ilusionados y nos encontramos con una decoración acogedora que te hacía sentir como en casa. Y la comida, ¡oh la comida! Pedimos las Vieiras San Clemente y, sinceramente, fueron lo mejor que hemos probado en todo el viaje. Eran tiernas y deliciosas, con un toque especial que nos dejó queriendo más.
Lo curioso es que también aprovechamos para probar otros platos y aunque las croquetas de jamón no cumplieron con nuestras expectativas, el resto de la cena fue un verdadero festín. ¿Recuerdas esos clams in garlic sauce que estaban de locura? La combinación de sabores fue espectacular, y no se olviden del pulpo y los mejillones, que son otra cosa digna de mención. Además, el precio por persona osciló entre 20-30 €, que considerando la calidad, estuvo más que bien.
Como el servicio nos conquistó, no puedo dejar de destacar cómo se portaron al manejar un pequeño incidente con las croquetas. Aunque no estaban a la temperatura ideal, el personal fue súper profesional y nos ofrecieron alternativas rápidamente. Al final, hasta se disculparon y las eliminaron de nuestra cuenta, lo cual me parece un gesto que dice mucho de este lugar. Así que la combinación de una buena comida con excelente atención hace que este restaurante sea un sitio al que definitivamente volveríamos en nuestra próxima visita a Santiago.
Ahora, si te preguntas qué tipo de cocina ofrecen, la respuesta es que nos encontramos ante una marisquería increíble donde el mar se hace presente en cada plato. Desde mariscadas hasta tapas, hay algo para complacer a todos los paladares, ¡no dudes en probarlo cuando tengas la oportunidad!
Qué tipo de platos se pueden encontrar en el menú
Te cuento que el Restaurante San Clemente es ese tipo de lugar que se hace querer desde el primer momento. Fue un placer enorme encontrar un sitio con 4 estrellas repletas de buenas vibras. El servicio fue impecable, en especial gracias a Vicente, que estuvo siempre atento a nuestros pedidos y a cómo estábamos disfrutando la cena. Cada plato que probamos estaba delicioso y, además de estar riquísimo, las porciones eran más que generosas. Sin duda, un sitio al que pienso volver.
Empezamos con los chipirones con alioli de ajo negro que estaban de muerte, y la empanada de sardinas no se quedó atrás, ¡un verdadero acierto! También nos lanzamos con las croquetas, que eran cremosas y sabrosas. Ah, y no puedo olvidar la tapa de tortilla de patatas que venía incluida con las bebidas; estaba buenísima. La ensaladilla Clemente tenía un sabor super suave que complementó la comida a la perfección. Este lugar tiene toda mi recomendación a pesar de estar de Málaga con cariño, ¡es un hallazgo que no todos los días se encuentra!
Aún me sorprende que existan sitios donde puedes comer de manera tan generosa sin que se te vaya un dineral. Para quienes disfrutamos de comer bien, aquí te sentirás como en casa; las cantidades son considerables, pero nunca desproporcionadas. Es como encontrar el equilibrio perfecto entre comida de calidad y un ambiente acogedor, sobre todo en el comedor del fondo, que tiene su propio aire reservado. Me parece que la actualización de mi última visita fue un poco agridulce porque las raciones no fueron tan abundantes como la primera vez, pero aun así me siento satisfecho con el sabor y la buena selección de productos.
Ahora, en cuanto a qué tipo de platos puedes encontrar en el menú, la cosa se pone interesante con opciones como almejas a la marinera, además de las delicias que ya mencioné. Hay algo para todos los gustos, y por lo que dicen, puedes esperar más sorpresas en el menú. Así que, si estás por Santiago de Compostela, no dudes en darte una vuelta por allí. ¡Es un lugar que vale la pena!
El restaurante ofrece opciones de mariscos y pescados frescos
¡Vaya, qué experiencia tan increíble en el Restaurante San Clemente! Este lugar se ha ganado mis 5 estrellas a pulso. La atención fue buenísima, y la selección de platos es para chuparse los dedos. Las zamburiñas a la plancha son un “must” y, por si fuera poco, tienen croquetas de jamón para celíacos que están simplemente deliciosas. Créeme, todo lo que probamos estaba súper rico. Ideal para una comida entre amigos o una cita. Y en cuanto al precio, ronda los 30-40 € por persona. ¡100% recomendable!
La verdad es que el ambiente tiene su encanto, es tranquilo y perfecto para disfrutar de una buena comida sin ruido de fondo. También les va el servicio, que es un auténtico 10. Me encantó que tienen gran variedad de opciones aptas para celíacos, así que no hay excusas para que nadie se quede sin probar este festín. No te pierdas la mariscada para dos, el pulpo a la gallega y esos pimientos de Padrón que son de otro mundo. ¡Deja espacio para la tarta de Santiago como postre, seguro que le darás un 5 también!
Hablando en serio, este sitio es una marisquería que se lleva el premio por atención y calidad. La comida estaba toda de 10, desde el marisco hasta el arroz. Y, por si tienes peques contigo, el personal es súper amable también con ellos. ¡Nos dejaron una impresión genial, ya estoy pensando en cuándo volver! La próxima vez, no me voy a ir sin probar las almejas a la marinera que nos recomendaron y que nos dejaban con las ganas.
Ah, y ya que lo mencionas, sí, el restaurante ofrece opciones de mariscos y pescados frescos. Tienen una materia prima espectacular, así que si eres fan de lo fresco, vas a estar en el paraíso. Sin duda, ¡volveremos y lo recomendaremos a nuestros amigos!
Hay disponibilidad de tapas en el Restaurante San Clemente
Ya hacía tiempo que no hablábamos del Restaurante San Clemente, así que aprovechando que mi pareja y yo nos dimos una vuelta por allí, ¡aquí va nuestra crítica renovada! Primero que nada, la ubicación es bastante accesible, pero si decides ir en coche, es probable que tengas que dejarlo en el parking justo enfrente. ¡No te preocupes! Si vas a comer o cenar, te dan un vale para que no te quede un agujero en el bolsillo. Es un detalle que apreciamos un montón. Y, de verdad, el local está siempre limpio y decorado con buen gusto.
En cuanto a la comida, siempre hemos tenido una buena experiencia. La carta es variada, se nota que han pensado en la opción perfecta para cada paladar. Esta vez decidimos compartir una mariscada para dos. Costaba 65€ y ahora ha subido a 85€; sinceramente, entiendo que los precios suban, pero esa subida fue un poco fuerte. La mariscada incluye media ración de pulpo, unos pimientos de tipo Padrón, una bandeja de marisco, y me encanta que también viene con una vieira y una porción de tarta de Santiago. Eso sí, una recomendación: estaría genial que pusieran una vieira por persona en lugar de una para compartir.
Y no olvidemos el servicio, ¡siempre impecable! El personal es súper atento y agradable. Siempre que vamos, nos atiende María, y su trato es simplemente exquisito. Te hace sentir como en casa, y eso se agradece. La comida, sin duda, deja huella. La calidad de lo que servían, la presentación... Todo suma. Aunque, eso sí, un consejo: si piensas pedir arroces, ¡no te emociones demasiado con las tapas!
Ahora, respecto a la pregunta que todos tenemos: ¿Hay disponible tapas en el Restaurante San Clemente? La respuesta es que sí, tienen opciones de tapas, pero parece que han reducido un poco la cantidad últimamente. Así que si buscas ese picoteo, asegúrate de preguntar antes para que puedas disfrutar de lo mejor de su carta. En fin, ¡Os los recomiendo sin dudar!
Cómo es el ambiente del comedor en el restaurante
Ya te digo que el Restaurante San Clemente es una joya en el corazón de Santiago de Compostela. Si buscas un sitio donde la calidad esté por encima de todo, aquí lo has encontrado. La mariscada para 3 es una locura; sí, es un poco más cara que en otros lugares, pero la calidad del marisco es inigualable. Además, ¡viene con percebes y una botella de vino! Casi te diría que es un robo lo que pagas. Y ojo con el pan: si tienes un celíaco en el grupo, no te preocupes, porque tienen pan especial que es una auténtica maravilla. No pierde nada al empaparse, ¡es tan bueno que parece entre los normales!
Y no te cuento del momento en el que nos dijeron que no había pimientos de Padrón porque no era temporada. Más bien que mal, nos sacaron una vieira que estaba para llorar de rica. Y esos platos de zamburiñas… ¡Dios mío! No puedes irte sin probar esas delicias. La mariscada está tan bien servida que si vas en pareja, mejor compartirla, porque ni se sientan asustados con los platos; hay suficiente para dejarte más que satisfecho.
Aparte de la comida, lo que realmente te atrapa es el ambiente. El comedor es acogedor y animado, perfecto para disfrutar con familia y amigos. Quizás te esperes un sitio más formal, pero nada de eso; aquí hay un aire relajado, y el servicio es siempre atento y cercano. Te hacen sentir como en casa, y si tienes dudas sobre qué pedir, ¡no dudes en preguntar! Ellos te aconsejan genial, ya que conocen más que bien la carta. Así que ya lo sabes, si buscas un sitio donde hacerte un homenaje y salir contento con la barriga llena, el Restaurante San Clemente tiene que estar en tu lista. ¡No querrás perdértelo!








