
A Casa do Cura es ese lugar en Costa da Lonxa 16, en A Coruña, donde la comida es simplemente inmejorable, especialmente cuando se trata de pescados y mariscos fresquísimos. Si estás buscando algo diferente, aquí te sorprenden con una variedad de pinchos que no encontrarás fácilmente en otras partes de Coruña, todo con una presentación que destaca la cocina tradicional gallega pero con un giro moderno. Y aunque hay críticas sobre el volumen de la música, ¡esa es parte de su encanto!
Treinta minutos después de entrar, ya te sentirás en casa, porque A Casa do Cura no es solo un restaurante, es un espacio donde cada plato cuenta una historia. Con un ambiente relajado y acogedor, han tenido que mudarse a un local más grande por la demanda, así que no te sorprendas si encuentras cola. Recuerda, aquí comerás como un rey, no hace falta ser cura para disfrutar de su amplia carta de vinos y postres caseros que te dejarán con ganas de más. ¡De verdad, no te lo puedes perder!
Horarios A casa do cura
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| martes | 9:00–1:00 |
| miércoles | 9:00–1:00 |
| jueves | 9:00–1:00 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 12:00–1:00 |
| domingo | 12:00–18:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación A casa do cura
Dónde se encuentra A Casa do Cura
¡Hey, amigos! Si buscan un lugar para comer en Costa da Lonxa 16, bajo, 15670, A Coruña, tienen que probar A Casa do Cura. Este restaurante ha sido una grata sorpresa para nosotros, ¡y no soy el único que lo dice! Con una calificación de 4 estrellas, la comida aquí es simplemente deliciosa. El otro día, nos pusimos las botas: comenzamos con unas raciones de pulpo con queso San Simón y calamares a la andaluza que estaban para chuparse los dedos.
De segundo, pedimos un cachopo relleno de panceta ahumada y queso que estaba ¡TOP! Y como si fuera poco, entre los demás, se pidieron unos lagartos de cerdo ibérico y un pollo al curry con arroz. Todo compartido, claro, porque en sitios así la idea es disfrutar todos juntos. Y si hay sitio para el postre, ¡ni se digan las cosas! La tarta de queso de lemon curd y la torrija con helado de vainilla son imprescindibles. Por un total de 135 euros, entre cuatro personas, el balance fue genial: un precio de 30-40€ por persona. ¡No está nada mal!
Además, el ambiente dentro es todo un espectáculo. Si van un jueves, se encontrarán con un montón de gente agradable y una vibra animada. Eso sí, tengan en cuenta que con tanta juerga el ruido puede hacer que hablen un poco más alto de lo habitual. Pero, vamos, que eso no le quita el buen rollo al lugar. Los camareros son súper amables, aunque en momentos de gran afluencia hay que tener un poco de paciencia. A veces te traerán sólo lo que pediste y, si te olvidas de un plato, tal vez tengas que recordárselo, pero todo vale la pena por el buen ambiente y la buena comida.
Finalmente, si alguna vez se preguntan dónde se encuentra A Casa do Cura, ya lo saben: en Costa da Lonxa 16, bajo, 15670, A Coruña. Así que, no se lo piensen, hagan una visita y disfruten de una experiencia culinaria que no olvidarán. ¿Quién está listo para una nueva comida juntos? ️
Qué tipo de comida se ofrece en A Casa do Cura
La verdad es que tenía grandes expectativas cuando decidimos probar A Casa do Cura. Me hablaron de este lugar un montón de veces, así que estaba emocionado por ver qué tal estaba. Al final, tengo que decir que no confirmaron del todo lo que esperaba. La tortilla que pedí resultó ser un poco seca para mi gusto, aunque entiendo que esto es más un tema de preferencias. Y las carrilleras, sinceramente, estaban muy secas también. Ahí sí que no hay excusa, debería haber sido más jugosas. En cuanto al precio, estaba bien, pero en general no cumplieron con las expectativas.
El servicio fue otro cantar, la verdad. El personal fue super amable y cercano, siempre dispuesto a recomendar opciones y a hablar sobre las cantidades. Me gustó ese buen rollo, la verdad; aunque yo esperaría que fueran un poco más rigurosos con la calidad. El ambiente estaba entretenido, pero puede que también le falte un poco de calma, ya que el ruido a veces era demasiado.
He escuchado historias de todo tipo sobre cómo va la cosa en A Casa do Cura. Desde una experiencia horrorosa con un camarero que parecía que se pasaba del todo de nosotros, hasta platos que no cumplen lo que prometen. Un colega me comentó que les cobró el pan y la caja de una forma que claramente no debería ser así. ¿En serio? Con todo esto, es fácil ver por qué hay opiniones encontradas. Y aunque la comida tenía sus buenas opciones (como las almejas, que estaban muy buenas), hay un par de platos que son un poco decepcionantes, como el pulpo con queso, que ni se notaba.
Entonces, sobre qué tipo de comida se ofrece en A Casa do Cura, básicamente, puedes esperar una mezcla desde almejas, croquetas, hasta platos de carne como carrilleras y tras un par de intentos con postres que no dejan huella. No sé, tal vez tiene potencial, pero la calidad y el servicio dejan mucho que desear en algunos casos. Si decides probarlo, mejor ir con la mente abierta y quizás preguntar bien por las porciones.
A qué se refiere con "pescados y mariscos fresquísimos"
Así que, volviendo a A Casa do Cura, la verdad es que si buscas un sitio con calidad excelente y platos abundantes, este lugar es un acierto total. La última vez que fui, quedé encantado con la atención de la camarera, que fue simplemente de 10, siempre organizando todo y asegurándose de que estuviéramos cómodos. El ambiente es muy animado, ideal si te gusta estar rodeado de gente y disfrutar de un buen ambiente de bar. Aunque, eso sí, si prefieres algo más relajado, quizás no sea la mejor opción, porque la música está bastante alta y el ruido de las conversaciones es constante.
La decoración es súper cool y la verdad es que se siente acogedor. Lo mejor es que está bien adaptado para personas con movilidad reducida, así que no te preocupes si llevas a alguien con silla de ruedas. Y ni hablemos del aparcamiento, que siempre hay un montón de plazas libres. La relación calidad/precio es genial, especialmente considerando que los platos son bastante generosos y los buenos tragos, ¡también lo son! Te recomiendo encarecidamente las caldeiradas y los postres; están de rechupete.
Sí, también oí que hubo alguna queja sobre los precios de ciertos platos fuera de carta; es un detalle a tener en cuenta. Pero, para ser justos, lo que pedimos estaba impresionante, y los pescados y mariscos fresquísimos son una de las razones por las que la gente vuelve una y otra vez. La frescura de estos productos se nota en cada bocado, de ahí que salgas satisfecho sin duda. Así que si decides ir, asegúrate de probar todo lo que puedas, porque cada plato es un pequeño festín. ¡Ya me contarás!
Qué son los pinchos y qué los hace especiales en A Casa do Cura
Y ya que hablamos de A Casa do Cura, no puedo dejar de mencionar que siempre es una experiencia de 5 estrellas. Cada vez que cenamos allí, el trato es excelente. Te reciben como si fueras de la familia, y eso es algo que realmente se agradece. Además, hay que reconocer que el personal está siempre atento a cualquier cosa que necesites. Cuando estuve con mi madre, que se mueve con andador, hicieron todo lo posible para adaptar nuestra mesa. La atención al cliente es realmente una de las cosas que los distingue.
Sobre la comida, ¡vaya delicia! Esa vez que probamos las almejas a la plancha, literalmente enormes y sabrosas, críticas poco fallidas. Luego vinieron el pastel de cabracho y ese pescado a la brasa, con un rodaballo y un lenguado que estaban de muerte. Y cuando llega el momento de los postres, ahí no se quedan atrás: esa tarta de mojito que probamos estaba tan buena que no podíamos dejar de hablar de ella. La combinación de sabores te lleva a querer repetir, sin duda.
Y sí, el ambiente en A Casa do Cura es muy tranquilo y acogedor. Lo mejor es que puedes disfrutar de una comida sin prisas, lo que hace que cada visita sea única. Si buscas calidad sin perder ese toque familiar y agradable, realmente no hay mejor lugar. Además, si tienes planes de ir en grupo o para una cena privada, cuidan cada detalle para que todo salga perfecto. ¡Nos quedamos con ganas de volver pronto!
En cuanto a los pinchos, lo bueno de A Casa do Cura es que ofrecen una variedad que hace que cada bocado sea especial. Son como pequeñas obras de arte que reflejan la calidad del producto gallego. Lo que los hace únicos aquí es esa mezcla de cocina tradicional gallega con ese toque casero que hace que te sientas a gusto, ya estés picando algo ligero o disfrutando de una cena completa. Aquí, cada pincho cuenta una historia y te invita a disfrutar de los sabores del mar y de la tierra gallega. ¡Definitivamente hay que probarlos!
Cómo es la presentación de los platos en A Casa do Cura
La verdad es que A Casa do Cura ha resultado ser una grata sorpresa en nuestra última salida. Desde que llegamos, el ambiente te atrapa; esa decoración tan cuidada y moderna te hace sentir en un lugar especial. La comida, ¡ni se diga! Pedimos de entrada un pastel de cabracho, una ensaladilla y unas puntillas que estaban para morirse. Y para que te hagas una idea, tuvimos que llevarnos dos tupers con lo que sobró, porque las raciones son abundantes, y ya sabes cómo somos, ¡hay que dejar espacio para el postre! Pero, en fin, a pesar de que quedamos con poca capacidad, hicimos un esfuerzo y el postre fue una delicia que vale la pena probar.
La atención también fue de 10, el servicio fue rápido y cercano, lo que siempre se agradece. Te cuento, la comida está cuajada de sabores y se nota que ponen empeño en cada plato. Hablando de precios, para lo que pedimos, entre 20 y 30 € por persona está más que correcto. Así que si buscas un lugar donde celebrar algo especial o simplemente darte un homenaje, este sitio se lleva 5 estrellas en comida, servicio y ambiente.
Claro, no todo es perfecto, y hemos oído de experiencias no tan buenas. Un amigo mencionó que su cachopo llegó frío y crudo, lo que no se le puede pasar a un restaurante, para nada. Esa mala experiencia con el servicio y la falta de atención hacen que desconfíes un poco. Pero, en fin, hay que darle una oportunidad, porque también hay críticas súper buenas que todos deberían considerar.
Y ya que hablamos de la presentación de los platos en A Casa do Cura, te diré que no decepciona. Los platos llegan al mesa bien presentados y no solo te alimentan, sino que también son un festín visual. Recuerda que la comida entra primero por los ojos, y aquí lo saben muy bien. No cada día uno se encuentra con una parrillada de pescados salvajes tan bien servida, y los postres son igual de atractivos. Así que, en resumen, si decides pasarte por allí, seguro que encontrarás algo que te enamorará.
La cocina de A Casa do Cura se basa en la gastronomía gallega
La última vez que fui a A Casa do Cura fue un poco decepcionante, hay que decirlo. Desde que se mudaron a su nuevo local en Costa da Lonxa 16, he estado emocionado por ir, pero desde luego, la calidad de la comida ha bajado un poco y los precios han subido, ¡y vaya que sí! Recuerdo aquellos tiempos en que no había quien no quisiera una mesa, y ahora me da la sensación de que no hay tanta espera. Hice una pequeña revisión y por lo que recuerdo, hemos pedido algunas cositas: unas croquetas de chipirón que, para ser sinceros, venían un poco frías por dentro, y unos pecadiños de polo que tenían un sazonado super salado. Al final, nos cobró casi 40€ por lo que fue un menú más bien sencillo, y eso que no estábamos buscando ninguna delicatessen. La vida sube, sí, pero ¡esta vez la cuenta fue una bofetada directa!
Otra cosa es que el ambiente estaba un poco ruidoso, la música subía tanto que creo que podríamos haber organizado un concurso de gritos para comunicarnos. ¡Y vaya que las mesas son pequeñas! Teníamos que poner la botella de agua en el suelo porque literal no había espacio suficiente para todo. La decoración sigue siendo bonita, eso no lo voy a negar. A pesar de esos puntos que no me convencieron, el trato del personal fue buenísimo y la atención súper rápida, lo que siempre es un plus.
Pero no todo fue negativo, a veces tienen buenos platos. El fin de semana pasado disfrutamos de unas parrilladas, tanto de marisco como de carne, que estaban repletas y sabrosas. Configuramos la cena para varios y, para mi sorpresa, los postres fueron una locura: ¡deliciosos! Aunque la música seguía estando demasiado alta, el ambiente era agradable en general.
Ahora, respondiendo a la gran pregunta: ¿La cocina de A Casa do Cura se basa en la gastronomía gallega? Bueno, sí, pero como que han decidido poner su propio sello. Por un lado, los platos reflejan esa raíz gallega con productos frescos del mar y la tierra, pero el enfoque moderno y algunas presentaciones dan una vuelta de tuerca. En resumen, hay potencial, pero necesitan un poco de equilibrio entre la calidad y el coste. ¡A ver si la próxima vez me sorprenden de nuevo!
Cuál es la atmósfera del restaurante
¡Y claro, también tenemos que hablar de A casa do cura! Mira, si te gusta disfrutar de buena comida sin complicaciones, este lugar en Costa da Lonxa 16 es una genialidad. En general, tiene 4 estrellas y la experiencia está bastante bien; no es la excelencia, pero sí cumple con creces. En nuestra visita, pedimos un poco de todo y te cuento lo que probamos: las croquetas cremosas de chipirón son un must; te diría que son lo mejor de la carta. Están súper bien de sabor y cremosas. ¡9 de 10, sin duda!
Luego nos animamos con la tortilla larpeira, que tenía cebolla caramelizada. La verdad, podrías pedirla normal, ya que el sabor de la cebolla no se notaba mucho. Pero no estuvo nada mal, eso sí, un 7/10 está bien para ella. Le siguió la parrillada de carne, que era abundante y rica, pero tampoco es que me dejara boquiabierto. Otro 7/10 para esa. Los postres, por otro lado, fueron un tanto agridulces. El cheesecake Cookie & Nutella era muy sabroso, pero demasiado denso y empalagoso, así que un 6/10. La layer cake de maracuyá estaba bien, pero similar; un 6 también. En cambio, el cheesecake de mascarpone me pareció la joya, simple y efectiva, ¡un 8/10 garantizado!
Y la mejor parte, si me preguntas, es que el ambiente es muy acogedor. El local tiene una buena decoración y la música le da ese toque ameno que todos buscamos. La atención también fue espectacular; los camareros están siempre dispuestos a ayudarte y a hacer recomendaciones. Así que, en cuanto a la atmósfera del restaurante, es un lugar donde la buena vibra se siente. Es perfecto para una cena con amigos o una comida especial. Ah, y no te olvides de reservar, porque suele estar lleno. ¡No te arrepentirás!
Por qué A Casa do Cura ha tenido que mudarse a un local más grande
La verdad es que A Casa do Cura es uno de esos lugares que te hace sentir como en casa, pero a la vez, todo un festín para tus sentidos. Adoro esos restaurantes que transmiten pasión en cada uno de sus platos, y este es sin duda uno de ellos. Te aseguro que cada bocado en este local es una explosión de creatividad e imaginación. La calidad del género es excelente, y eso se nota, ¿verdad? La atención del personal también es para aplaudir; siempre están dispuestos a ayudarte y te hacen sentir bienvenido. Además, si no quieres quedarte, puedes hacer un pedido para llevar, lo que siempre viene bien cuando la vida está a mil por hora.
Si te decides a ir, hay un montón de platos que realmente no te puedes perder. Las zamburiñas a la plancha son un must, y si eres más de mariscos, la parrillada es brutal. Y no hablemos de las chuletillas de cordero: ¡deliciosas! Eso sí, asegúrate de reservar, porque se llena rápido. Y ya que estamos en racha, si te da hambre de repente, puedes llamar y recoger tu pedido sin complicaciones.
Por supuesto, no todas las experiencias son perfectas. He escuchado alguna que otra crítica, como que en ocasiones la tortilla no tenga el punto adecuado (puede pasar, ¿no?). Pero en general, la gente parece estar de acuerdo en que el servicio y el ambiente son de 5 estrellas. Y, aunque el aparcamiento puede ser un quebradero de cabeza, especialmente en un día de lluvia, merece la pena.
Ahora, en cuanto a la pregunta que todos se hacen: ¿por qué A Casa do Cura se ha mudado a un local más grande? La respuesta es sencilla: la demanda. Tanta gente disfrutando de su comida ha hecho que sea necesario ampliar el espacio para que más comensales puedan disfrutar de sus platos. ¡Es genial ver cómo un restaurante querido se expande para dar cabida a más amantes de la buena mesa! Sin duda, es un lugar donde siempre querrás volver y repetir la experiencia.
Hay que hacer reserva para comer en A Casa do Cura
Y hablando de A Casa do Cura, la verdad es que me encanta lo que he probado en mis visitas. El servicio es de 5 estrellas y la camarera, de verdad, es super simpática. Aunque debo admitir que un pequeño detalle que podrían mejorar sería incluir una tira LED en el menú para ver mejor los platos. El ambiente es genial, con cada rincón bien cuidado y el toque de calorcito que le da la decoración.
Recuerdo la primera vez que fui, hace un par de meses, ¡fue todo un descubrimiento! La comida era no solo rica, sino también muy abundante. Pedimos unos calamares con mayonesa de lima que estaban simplemente fabulosos. También probamos la picaña y la croca, y estaban en su punto justo. Perdonadme, pero esas almejas con materia prima de calidad merecían la pena, aunque la ración era de 31€. Era de esperar, ya que estaba indicada como "según mercado", pero un poco de aviso nunca viene mal.
Sin embargo, la segunda visita tuvo sus altibajos. Pedimos mesa en la terraza, y aunque le dijimos a la camarera que estaba dando un poco de sol, se lo tomó a broma. Así que nos quedamos achicharrándonos en la mesa. La comida, como en la primera vez, bien, con calamares y tortilla (aunque algunos trozos de patata estaban un poco crudos), y un raxo que estaba muy rico, pero el tiempo de espera fue un poco exagerado. ¡Llegamos a esperar media hora para el raxo! Pero bueno, los postres, sobre todo la tarta de queso con frutos rojos, valían la pena: con una ración que da para compartir cómodamente.
Con respecto a si hay que hacer reserva para comer en A Casa do Cura, os recomendaría que sí, especialmente si planeáis ir en fin de semana o a horas pico. Ampliar las medidas de seguridad frente al COVID ha hecho que el local mantenga cierto tamaño y, francamente, con raciones tan grandes, es mejor asegurarse de que tengáis mesa. ¡No querréis perderos esa experiencia!
Qué se dice sobre el volumen de la música en A Casa do Cura
Y si ya estás pensando en ir a A Casa do Cura, déjame contarte que es un buen sitio para comer. Las raciones son bien abundantes; de hecho, ¡no puedes dejar de probar las navajas! El lugar tiene ese ambiente eclesiástico que lo hace especial, aunque a veces se sienta como una mezcla extraña entre un restaurante y un pub. La mayoría de la gente habla maravillas de las tartas, y te puedo asegurar que la cheesecake con frutos rojos es un acierto total. Es una explosión de sabor y justa la cantidad para satisfacer a los golosos.
Ahora, no todo es de color de rosa: hay que mencionar que el ruido puede ser un poco molesto, especialmente cuando el local está completo. A veces parece más bien una discoteca que un restaurante, y es complicado mantener una conversación sin elevar un poco la voz. Pero, a pesar de esto, el trato del personal es fantástico. Te hacen sentir como en casa, lo cual siempre suma puntos.
Hablando de la comida, si optas por el rabo de vaca, ten en cuenta que aunque está en su punto, la ración puede ser algo escasa. Pero no te preocupes, que una ensalada bien generosa suele compensar. Quizás el ambiente no sea el más tranquilo, pero con un buen camarero que te atiende, la experiencia mejora considerablemente.
Así que, para responder tu pregunta sobre el volumen de la música en A Casa do Cura: bueno, se dice que puede ser bastante alto, al punto de dificultar las conversaciones y a veces no escuchar ni a la camarera. Así que ve con la mentalidad de disfrutar la comida, pero prepárate para un poco de ruido. En resumen, es un lugar recomendado si te dejas llevar por la buena comida y la buena onda, a pesar de que un concierto no esté en la agenda. ¡Espero que te animes a darte una vuelta!
Qué tipo de experiencia se puede esperar al visitar A Casa do Cura
Y bueno, si estás buscando un lugar donde disfrutar de algo más que solo comer, tienes que pasar por A Casa do Cura. Este restaurante ubicado en Costa da Lonxa 16, bajo, 15670, A Coruña es un verdadero tesoro escondido. Desde que entras, la vibra es súper acogedora, con un ambiente que te hace sentir como en casa. El servicio es increíble, siempre con una sonrisa y dispuestos a ayudarte a elegir entre su variada carta.
Hablar de la comida es otra historia. Te recomiendo que pruebes sus tapas, especialmente las de pulpo a la gallega. Son sencillamente deliciosas y perfectas para compartir. Y si tienes un antojo de algo más contundente, su pescado fresco del día no defrauda. Tienen una manera especial de prepararlo que resalta todo su sabor. Además, no olvides echarle un vistazo a su selección de vinos; hay algunas joyas que pueden hacer que tu velada sea aún más especial.
Así que, si decides pasarte, prepárate para disfrutar de la comida como si estuvieras en un pequeño rincón de Galicia, llena de sabor y personalidad. La experiencia en A Casa do Cura es un mix de buena compañía, excelente comida y un ambiente relajado, ideal para una noche divertida con amigos o una cena tranquila. Te aseguro que cada bocado te deja con ganas de más, así que no te sorprendas si terminas pidiendo un postre para cerrar con broche de oro. En resumen, al visitar A Casa do Cura, puedes esperar una experiencia gastronómica auténtica y familiar, donde cada detalle te hace sentir bienvenido y feliz. ¡No te lo pierdas!








