
Si estás buscando un buen sitio para disfrutar de una cerveza o vino con amigos o familiares, el Área de Servicio Quintáns en Vilanova, Pontevedra es un lugar que no te puedes perder. Con su ubicación accesible y un ambiente acogedor, es ideal para pasar un rato agradable. Además, tiene una zona infantil dentro, por lo que puedes relajarte mientras los más pequeños se divierten. ¿Necesitas WIFI gratis? Aquí lo tienes. Y si eres de aquellos que disfrutan del aire libre, su terraza cubierta es perfecta para fumar y cuenta con más de 20 mesas.
El Área de Servicio Quintáns se ha ganado una puntuación de 3.5 sobre 5 en TodoBares, ¡y eso dice mucho! Desde comidas hasta celebraciones especiales, aquí se adaptan a tus necesidades; incluso han atendido a personas celíacas de forma adecuada. Si te da hambre o se te antoja un café, lo mejor es que sirven comidas todos los días, junto con cenas. Y no te olvides del fácil acceso, con un amplio aparcamiento y las instalaciones adecuadas para todos, ¡es un sitio para todos!
Horarios Área de servicio Quintáns
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 6:00–23:00 |
| martes | 6:00–23:00 |
| miércoles | 6:00–23:00 |
| jueves | 6:00–23:00 |
| viernes | 6:00–23:00 |
| sábado | 7:00–23:00 |
| domingo | 7:00–23:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Área de servicio Quintáns
Dónde se encuentra el Área de Servicio Quintáns
¡Hey, amigos! Si alguna vez paráis por la Área de Servicio Quintáns, situada en Lugar Villanueva, 19, 36880 Vilanova, Pontevedra, no podéis dejar de probar los bacadillos. Son un clásico que todo el mundo recomienda, y el de jamón… ¡es el más mítico! La calidad-precio es bastante buena; lo que menos vais a hacer es salir arrepentidos. Además, el sitio es muy amplio, así que hay buenas plazas para aparcar y disfrutar de una comida tranquila. Y si tenéis suerte, el servicio es bastante rápido, lo cual siempre se agradece cuando uno tiene hambre.
Por supuesto, todo esto tiene su lado B. Algunos han comentado que los baños son un poco pequeños para la cantidad de gente que pasa por aquí. También hay opiniones mixtas con respecto a la comida; hay quienes piensan que la calidad ha bajado un poco con el tiempo. Pero honestamente, para un parón entre viajes o un almuerzo rápido, vale la pena. Los precios son bastante habituales en este tipo de áreas, así que no os asustéis. Podéis contar que la comida rondará entre 1-10 € por persona.
Ahora, lo que hay que tener en cuenta es que a veces puede que haya un “deja vu” con la calidad. Algunos curiosos dicen que los bacadillos no son lo que solían ser. Pero, ¿quién no ha tenido un mal día en un restaurante? Al final del día, el ambiente es bastante agradable y es un sitio bien decorado. Para los camioneros, por ejemplo, se ve que a menudo hay muchos camiones aparcados, aunque los comensales no sean tantos. Es un lugar perfecto para echar una parada y estirar las piernas.
Así que, si estáis preguntando “¿Dónde se encuentra el Área de Servicio Quintáns?”, la respuesta es en Lugar Villanueva, 19, en Vilanova, Pontevedra. Si pasáis por la A-52, haced una parada, echad un vistazo y decidid por vosotros mismos. ¡A ver si tenéis mejor suerte que alguno de los que han dejado reseñas!
Qué tipo de bebidas puedo disfrutar en el Área de Servicio Quintáns
Ya te digo que el Área de Servicio Quintáns es un lugar que merece la pena visitar si estás en ruta. La verdad es que descubrirlo por casualidad fue una grata sorpresa. Aquí la comida está a la altura, ¡no te vas a morir de hambre! Un menú que incluye pan, un corto de cerveza, patatas fritas, y media tira pequeña de churrasco con un criollo, todo por 20€. Las cantidades son justas, así que si ganas un poco de hambre, quizás quieras pedir otro plato. El ambiente es bastante acogedor y durante la última vez que fui, no había ni una espera, ¡perfecto para esos viajes largos!
Si te mueves en grupo, este sitio es ideal. Te puedes juntar con tus amigos, de 5 a 8 personas encajamos sin problema, y disfrutar de un rato agradable sin agobios. Aunque la atención no es del todo perfecta, no está mal. No hay eventos especiales, pero hay un buen rollo que hace que la parada valga la pena. Y sí, las plazas de aparcamiento son un plus, ¡hay muchas libres! Y lo mejor es que el aparcamiento es gratuito, así que ni te preocupes por eso.
En cuanto a las bebidas, puedes elegir entre varias opciones. Pero si tienes sed, un corto de cerveza siempre cae bien, y si prefieres algo más light, también hay cafés y refrescos. Y aunque hay quienes han tenido sus quejas sobre los precios o el servicio, para mí lo más importante es la posibilidad de probar el famoso jamón de la Cañiza y otros productos locales de calidad. Así que ya sabes, si estás por Vilanova, ¡no dudes en hacer una parada en Quintáns!
El lugar cuenta con instalaciones para niños
Y bueno, si hablamos del Área de Servicio Quintáns en Vilanova, te cuento que es un sitio que vale la pena visitar, especialmente si andas de paso. Tienen una puntuación de 5 estrellas, y eso no es casualidad. El servicio es rapidísimo, así que no te preocupes si vas con prisa. Además, la comida es variada y se adapta bien a lo que esperas encontrar en un bar de carretera. No me digas que no es genial cuando, después de estar en la carretera, te encuentras con un lugar que tiene amplio aparcamiento y una estación Repsol como la que tienen aquí. ¡Todo un chollo!
Dentro, el ambiente es muy acogedor, ideal para ese descanso que tantos necesitamos. Te recomiendo probar el menú del día; ¡hay un montón de platos para escoger! Y lo mejor: que el menú incluye pan, bebida, café o postre sin que tengas que preocuparte por añadir más al total. Los platos combinados están muy bien, y si te sobra algo, ¡no hay drama!, lo puedes llevar contigo. La variedad no acaba ahí, porque también tienen un pequeño rincón donde venden souvenirs y productos de la tierra, como licores, chocolates y quesos que probablemente le harán a tu estómago un favor enorme. Y el pan casero, ¡ni se diga! Solo cuesta 2,50€ la mitad y es super rico. ¡Me encanta!
Ahora, no todo es perfecto, y hay que ser realistas. Pasé por el aparcamiento de vehículos eléctricos y la plaza es un poco pequeña, así que si llevas un SUV, puede que te cueste encontrar un sitio. Aún así, tienen aparcamientos gratuitos, lo cual siempre es un plus. El ambiente en general es agradable, pero algunas experiencias de clientes han dejado un par de nubes en este cielo soleado. Algunos se quejan de que los bocadillos de jamón ya no son lo que solían ser. La calidad, aunque reconocible, ha bajado. Por lo que parece, no es raro que te lleves una decepción si solo quieres un bocadillo rápido.
Y sobre si el lugar cuenta con instalaciones para niños, la respuesta es que sí. Se aceptan niñ@s, así que puedes llevar a los más pequeños contigo sin problemas. Además, el acceso para personas de movilidad reducida está muy bien adaptado. Así que no hay excusa para no disfrutar de un buen rato en Quintáns. En definitiva, es un buen lugar para una parada; ¡anímate a probarlo!
Es necesario realizar una reserva para visitar el Área de Servicio Quintáns
Y bueno, lo que te puedo contar del Área de Servicio Quintáns es que últimamente ha tenido sus altibajos. La última vez que pasé por allí, me llevé una triste decepción. Tenía unos recuerdos de este lugar bastante buenos, pero esta vez el camarero estaba estresado y un poco gruñón, lo que no ayudó en nada, la verdad. Y no hablemos de los baños, que estaban sucios. ¿Dónde quedó esa cerveza bien tirada que solían servir? Esta vez parecía "muerta", y lo único que rescaté fue un bocata que estaba así así. Ni me atrevo a pensar cómo será la próxima visita.
La cosa es que, si hablamos de calidad-precio, yo también he notado que cada año hay menos cantidad y más caro. Antes parabas allí y te ponías hasta arriba con un bocata generoso. Ahora, por lo que te dan, compensa más llevarte un bocata de casa. Un bocata que antes llenaba, ahora parece que necesitarías pedir dos o quizás acompañarlo con un colacao para no quedarte con hambre. Y ni qué decir de la variedad… ¡antes estaba siempre lleno y ahora parece un desierto!
Y la atención, ¡uff! Me sorprendió porque estoy acostumbrado a que, al ser un área de servicio, siempre haya un movimiento constante. Sin embargo, la última vez que fui, tuve que ir a pedir a la barra porque ni se acercaron a mi mesa. Ni unas patatillas con la bebida me ofrecieron, y eso que siempre se agradece. Eso sí, el ambiente es agradable, pero si la compañía no es buena, se hace difícil disfrutar.
Ahora, sobre la pregunta que seguro te haces: ¿Es necesario hacer una reserva para visitar el Área de Servicio Quintáns? Pues, la verdad, con el estado en que están las cosas y sabiendo que se puede conseguir un buen sitio por allí, no creo que necesites reservar. Si te decides a ir, mejor que lo hagas con la idea de que las cosas pueden no ser como antes. Lleva tu bocata si quieres salir bien alimentado y, si tienes suerte, quizás te sorprendas un poco. ¡Suerte!
Dispone de WIFI gratis el Área de Servicio Quintáns
Y bueno, ya que estamos hablando de Área de Servicio Quintáns, no puedo evitar mencionar el famoso bocadillo de calamares. Sí, ya sé, es de anillas de pota y te cobra 5.50€, un precio que algunos podrían considerar un poco elevado. Personalmente, creo que lo vale cuando te apetece algo rápido y no quieres complicarte la vida. Aunque, claro, hay quien dice que el servicio a veces es un poco lento y que la calidad dejaba que desear. Así que si eres camionero, mejor piensa bien si quieres parar aquí.
Por otro lado, la atención del personal es rápida, y eso es un punto a favor. Sabes cómo es de importante cuando estás de paso. El local tiene un ambiente amplio y puedes encontrar un montón de productos de alimentación, tanto dentro como en la propia gasolinera. Eso sí, tengo que hacer una pequeña queja personal. Colocar los barriles metálicos de cerveza encima de la barra de cafetería es un poco arriesgado... A veces, la condensación hace que caigan gotas sobre el mármol, ¡y a mí no me gustaría que me cayera agua en la bebida! Un simple tubo de goma para recoger esas gotas podría mejorar bastante la experiencia.
La terraza exterior es otro punto fuerte, y la verdad es que es un lugar ideal para relajarte un rato y olvidarte de la carretera. Pero, como te decía, hay quienes no han quedado tan satisfechos con la comida últimamente. Un bocadillo de bacon que venía casi vacío y un plato de lomo fresco que llegó crudo son cosas que no deberían pasar. La afluencia de turistas no debería ser excusa para descuidar el servicio, así que crucemos los dedos para que la próxima vez que vayas, las cosas estén a la altura de lo que eran antes.
Y sobre la pregunta del WIFI gratis, tengo entendido que no está disponible, así que si pensabas usarlo para ponerte al día con tus cosas, mejor lleva tus datos móviles a mano. Quizás antes te ofrecían, pero ahora parece que no, así que ya sabes. Como siempre, si lo que buscas es un descanso y recargar energías, este lugar puede ser una buena parada, pero ten en cuenta todas estas cosillas antes de decidir.
Cómo es el ambiente en el Área de Servicio Quintáns
...Y ya que hablamos de la experiencia en el Área de Servicio Quintáns, la cosa se pone interesante. No sé si sabías, pero hay opiniones para todos los gustos. Por un lado, algunos han tenido a suerte de probar el churrasco de ternera y han quedado encantados, diciéndonos que el servicio es rápido y efectivo. ¡Imagina eso! Solo entre 50-60 € por persona para disfrutar de una buena comida, eso suena prometedor. Pero, claro, no todo es color de rosa, y es que también hay quienes le han puesto una estrella al lugar, señalando que el servicio fue un desastre, con un camarero de pelo blanco que simplemente se comportó de manera impresentable. Una respuesta amenazante a un cliente que solo quería entender qué estaba pasando... ¡Menuda decepción!
Y mirá lo que dicen algunos sobre la comida. Algunos han mencionado que era abundante y rica, pero que el verdadero problema llegó con los cafés al final, donde tuvieron que esperar más de media hora antes de que alguien les hiciera caso. Esa sensación de que te están ignorando es lo peor, ¿no? Aunque por otro lado, hay quienes elogian la rapidez en el servicio, aunque sugieren que tal vez ese camarero podría sonreír un poco más. Un trato amable siempre es un detalle que puede marcar la diferencia, ¿cierto?
Pero, si hablamos del ambiente, creo que es un punto clave. Algunos dicen que el nivel de ruido es moderado, ideal para grupos de todos los tamaños. Aunque hay algo que no se puede ignorar: la dificultad para encontrar parking y el hecho de que no siempre hay sonrisas para recibirte hace que la experiencia en general sea un poco irregular. Entonces, si decides parar aquí, probablemente te encuentres con un ambiente que va de lo genial a lo decepcionante en cuestión de minutos. Así que ya sabes, ¡prepárate para lo que venga y suerte con tu elección!
Tienen opciones de comida disponibles durante todo el día
Y bueno, para seguir con el tema, no puedo dejar de hablar del churrasco de cerdo que pedimos. Desde el primer momento, cuando llegó a la mesa, un mal olor se hizo presente que, sinceramente, no es lo que esperas al comer. Las costillas eran de un color oscuro, y al mencionarlo a la chica que nos atendió –que, por cierto, era muy amable–, se las llevó a la cocina. Vino luego con un plato de costillas de un color más natural y me soltó que era por las costillas de certus cerdo macho. Este detalle me dejó un poco en shock, la verdad, porque no esperaba que usaran costillas de cerdos berracos. Imagínate el asco que sentí con el olor tan desagradable. La experiencia no fue la mejor y, a decir verdad, no creo que vuelva.
Además, hay algo que me indigna en serio: los precios son exagerados para lo que ofrecen. Te cobran entre 1 y 10 € por persona y los cafés son pequeños y carísimos. Al final, sales con la sensación de que no mereció la pena. La comida ni siquiera resalta, el ambiente es regular, y el servicio... bueno, eso sí que deja mucho que desear. Una experiencia de 2 estrellas no es algo que quieras repetir, ¿verdad?
Y ya que hablamos de servicio, no puedo olvidarme de esa vez que pedimos un bocata de jamón. El señor de pelo blanco y gafas nos dijo chulescamente que “una barra son dos bocatas”. Aceptamos, pero al abrirlo nos quedamos boquiabiertos: la mitad estaba bien, pero la otra era solo restos de bocadillo. Esto no es nuevo, ya hemos tenido sorpresas raras aquí. La última vez, la tetilla que pedimos estaba moho. Menos mal que tuvimos la idea de abrirlo antes de comer. La actitud del camarero, un tipo bajito y alopécico, también fue de lo más desagradable. Que si no nos da su bolígrafo para hacer la reclamación porque es “suyo”… ¡Vaya telita!
Lo más frustrante es que este sitio solía ser un lugar genial para hacer una parada, comer rico y que los niños jugaran. Pero ahora, con el parque desmantelado y un menú que ha bajado de calidad pero subido de precio, ya no es lo que era. Sin contar que en un tiempo donde los coches eléctricos están al orden del día, no tienen ni un solo punto de carga. Vamos, que parece que están viviendo en otra época. Hasta que no pongan puntos de carga, no volveré.
Ahora, en cuanto a si tienen opciones de comida durante todo el día, la respuesta es un poco vaga. Aunque el menú ha bajado de calidad y con los precios tan altos, no parece que vayan a variar mucho en los horarios. Así que si estás pensando en hacer una parada, preparate para un menú que ya no es lo que era, y tener que lidiar con un servicio que igual no es el más amable. Al final, mejor buscar una alternativa en otro lado, ¡prometido!
El Área de Servicio Quintáns permite fumar en su terraza cubierta
Y bueno, ¿qué te cuento del Área de Servicio Quintáns? Es un sitio que ha tenido de todo, desde la gloria hasta, digamos, un par de tropiezos. El bar está ubicado en Lugar Villanueva, 19, 36880 Vilanova, Pontevedra, una parada obligatoria si estás viajando por Galicia. En sus mejores tiempos, era un lugar donde todo el mundo quería parar a comer, pero últimamente ha bajado bastante en calidad. Una pena, porque la empanadillas siguen siendo insuperables, pero parece que, cada vez que vas, el precio se incrementa y ya no vale tanto la pena.
Claro, la experiencia de servicio es otra historia. El señor camarero de gafas, que no sé cómo llamarlo porque, sinceramente, su actitud deja mucho que desear, debería considerar encontrar otro trabajo si no sabe atender al público. Un poco de amabilidad no le vendría nada mal, y menos si estás en un lugar donde la atención es clave. Y hablando de atención, Fati parece ser la única que está haciendo algo, pero se ve sobrepasada; se nota que le falta ayuda. Hacer cola durante 10 minutos para pedir un simple sándwich es un poco excesivo, y ni hablar del precio, que no se justifica para un autoservicio.
A decir verdad, si me preguntas, el menú es bastante variado y tiene opciones para todos los gustos, pero la experiencia se puede volver un poco agobiante. Te hacen sentir que estás en una carrera. Si te gusta comer rápido y sin muchas complicaciones, tal vez lo disfrutes, pero si buscas una buena comida con servicio amable, igual te vas a decepcionar. Y ya que estamos, te tengo que contar que en la terraza cubierta sí tienen la opción de permitir fumar, lo que es un punto a favor si eres de esos que disfrutan de un cigarrillo con su café.
Así que, en definitiva, el Área de Servicio Quintáns tiene potencial, pero necesita un buen cambio de rumbo. Sería genial verlos volver a ser ese lugar recomendado de antaño. ¡Quizás la próxima vez que vayas encuentres todo mejorado!
Es el lugar accesible para personas con movilidad reducida
Te cuento que si te pasas por el Área de servicio Quintáns, en el Bar de Villanueva, te vas a sentir como en casa. Es un lugar muy acogedor, ideal para tomarte un café calentito después de un paseo por la zona. Están en el Lugar Villanueva, 19, 36880 Vilanova, Pontevedra, un sitio bastante tranquilo que se presta para desconectar. La decoración es sencilla pero tiene ese toque rústico que le da calidez, combinado con un servicio que siempre está a la altura.
Cuando entras, lo primero que te atrapa es el aroma de la comida casera. De verdad, no hay nada como probar su tortilla de patatas, que está de rechupete. Además, tienen otros platos que te harán agua la boca, como sus tostas y bocadillos, perfectos para esos días que te apetece picar algo rápido. Y ya ni hablemos de los desayunos, que son como un abrazo calientito en la mañana. Si vas con amigos, no dudes en hacer una ronda de cervezas; tienen buenas marcas locales que siempre podemos degustar.
La atmósfera es muy relajada, ideal para charlar y pasar un buen rato. Aunque a veces se llena, la atención es rápida y el personal es superamable. Si decides quedarte más tiempo, puedes jugar un rato al futbolín para animar el ambiente, lo que siempre añade un poco de diversión.
En cuanto a la accesibilidad, sí, el lugar es accesible para personas con movilidad reducida. No hemos tenido problemas en ese sentido, así que si tienes a alguien que necesite esas facilidades, ¡no te preocupes! Aquí todos son bienvenidos. Resumiendo, si buscas un sitio donde comer bien y disfrutar de un ambiente amigable, Quintáns es el lugar ideal para ti.








