
Si planeas comer en Caprice, en Rúa Garrucha, 1 de Oleiros, te recomiendo pensarlo dos veces. La experiencia que tuvimos no fue la mejor. Pedimos unos entrantes de ensaladilla y tortilla que eran de calidad 0 y para el plato principal una parrillada que estaba incomible, con solo tres trozos mini y la carne dura como una goma. La ración parecía más un chiste que una comida y la relación calidad-precio, ¡ni hablar!
Los camareros tampoco ayudaron a mejorar el panorama. Estaban hartos de su trabajo y eso se notaba en lo bordes y groseros que eran. Al final, salir de allí fue un alivio, y aunque el lugar tiene un ambiente acogedor y algunas valoraciones decentes, parece que Caprice se ha dejado ir. Así que si quieres una buena comida, mejor busca en otra parte.
Horarios Caprice
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 9:00–23:30 |
| martes | 9:00–23:30 |
| miércoles | 9:00–23:30 |
| jueves | 9:00–23:30 |
| viernes | 9:00–1:00 |
| sábado | 10:00–1:00 |
| domingo | 10:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Caprice
Dónde se encuentra el restaurante Caprice
¡Hola, amigos! ¿Han escuchado de Caprice, ese restaurante en Rúa Garrucha, 1, 15179 Oleiros, A Coruña? ¡Imagínense que fui por primera vez y me quedé encantado! Desde el momento en que llegamos, nos recibieron con una sonrisa y nos pusieron un delicioso pincho de callos mientras tomábamos algo. Eso ya es un muy buen comienzo, ¿verdad? Pero lo mejor estaba por venir.
Después de disfrutar de la buena onda del bar, decidimos quedarnos a comer y, adivinen qué, ¡nos dieron una mesa con vistas al castillo de Santa Cruz! Es maravilloso sentarse allí y disfrutar de una buena comida rodeado de tanta belleza. Comimos pulpo y el menú de churrasco, y déjenme decirles que el churrasco estaba espectacular, perfectamente emplatado. La calidad de la comida por el precio, que fue de 20-30 € por persona, simplemente no tiene competencia. Sin mencionar que el lugar está muy limpio y el ambiente es bastante curioso.
El personal, especialmente el camarero Juan, se nota que se esfuerza mucho. Todo el tiempo estuvo atento y servicial, lo que hizo que la experiencia fuera aún mejor. La rapidez y eficiencia fueron un plus. ¡10 puntos para ellos! Por cierto, si van, no se olviden de pedir la tortilla, pulpo a feira y zamburiñas. Y si tienen peques o mascotas, ¡están más que bienvenidos al Caprice! Te sientes como en casa, y lo mejor es que tienen acceso para sillas de ruedas.
Y en caso de que se pregunten qué tal es para tomar algo, también está genial. Las vistas son increíbles, aunque no tienen Coca-Cola, así que si son muy fans de la bebida, tendrán que contentarse con Pepsi o alguna otra cosa. Pero la buena atención y el ambiente disfrutable hacen que merezca la pena.
Entonces, sí, Caprice es un lugar que definitivamente vale la pena visitar. ¡Yo estoy planeando volver pronto! Así que, ¿por qué no piensan en hacer una visita? Recuerden que está en Rúa Garrucha, 1, 15179 Oleiros, A Coruña. ¡Seguro que se lo van a pasar genial!
Cuál fue la experiencia general en el restaurante Caprice
Y bueno, la verdad es que nuestra última visita al restaurante Caprice en Rúa Garrucha, 1, 15179 Oleiros, A Coruña fue bastante interesante. A pesar de llegar a las 23:30, que ya era un poco tarde, nos atendieron sin problema y nuestro camarero, Álvaro, fue un verdadero crack; se notaba que tenía ganas de trabajar y eso siempre se agradece. La terraza, con esas vistas al castillo, en la noche se siente muy especial, especialmente en verano con esa brisa marina que la hace aún más agradable. Eso sí, tengo que admitir que los precios me parecieron un poco altos, considerando lo que sirven, pero bueno, ¡la experiencia tiene su precio, no?
Hablando de la comida, las torrijas de pan brioche fueron todo un descubrimiento. A primera vista, pueden parecer un postre simple, pero créeme, ¡hay que pedirlas! Eran una delicia que nos sorprendió a todos. En general, el ambiente del lugar era muy bonito y acogedor, perfecto para una cena con amigos o una cita. Si tuviera que puntuarlo, definitivamente le daría 3 estrellas en comida, 5 en servicio y 5 en ambiente.
Sin embargo, no puedo dejar de mencionar esas otras opiniones un poco menos favorables. Hay quienes han tenido experiencias bastante horribles, como largas esperas para que les sirvan o un servicio que dejaba mucho que desear. Es una pena, porque con esa ubicación tan ideal, deberían cuidar más cada detalle. En resumen, si te lo montas bien, puedes tener una experiencia magnífica como la mía, pero hay que ir con un poco de cautela, ya que no todos parecen haber tenido la misma suerte. Así que, si estás cerca, vale la pena intentarlo.
Qué entrantes se pidieron en Caprice
Como te decía, Caprice tiene esas vistas que te dejan boquiabierto. No hay nada como disfrutar de una buena comida en su terraza y ver cómo el sol se pone sobre el horizonte. Pero, ya te adelanto, que el ambiente de la terraza no compensa todo lo demás. El servicio es, simplemente, una experiencia para olvidar. No todos los camareros son así, porque hay algunos como Cynthia, que es súper maja y atenta, pero parece que hay un par de ellos que están de mal humor y no ayudan en nada a la experiencia.
La comida, ¿qué te voy a contar? Pedí la tortilla y el entrecot y, sinceramente, me quedé un poco decepcionado. La tortilla llegó quemada y el entrecot, que es lo más caro de la carta, estaba duro y con demasiada ternilla. No entiendo cómo pueden sacar platos así a la mesa, la verdad. Lo que me dio un poco de risa es que, justo después de quejarnos, llegó un segundo entrecot que estaba igual de malo. De verdad, se me hace difícil recomendar este sitio solo por la comida.
De todas formas, no todo es negativo. Aunque el ruido en el comedor puede ser bastante alto por la música y la gente hablando, hemos ido ya varias veces y, a pesar de todo, hay algo que nos mantiene volviendo. La comida es variada y, en general, buena, aunque el baño necesita un poco más de atención. Por ejemplo, la tapa del wc estaba rota, lo que le quita un poco de encanto al lugar.
Y volviendo a tu pregunta sobre los entrantes, en mi experiencia hicimos un intento con su tortilla, que al final terminó siendo un fiasco. Pero hey, me recuerdas que tengo que probar otras opciones la próxima vez. Quizás algo más sencillo o que no dependa tanto de la habilidad del cocinero. Caprice tiene potencial, pero les falta un buen ajuste en la cocina y un toque en la atención al cliente si quieren que la experiencia sea memorable por las razones correctas.
Cómo se calificó la calidad de la ensaladilla y la tortilla
Te estoy hablando de Caprice, ese restaurante que está en Rúa Garrucha, 1, 15179 Oleiros, A Coruña, y la verdad es que si decides visitarlo, creo que deberías tener en cuenta algunas cosas. La comida está bastante bien, pero el servicio es un juego de azar. A veces encuentras un camarero que te trata genial y te hace sentir como en casa. Otras, bueno, digamos que podrías estar deseando tener un buen par de auriculares y evitar la interacción.
Las vistas son un punto a favor indiscutible; desde la terraza puedes ver el castillo de Santa Cruz y eso ya le da un plus a cualquier comida. Imagina disfrutar de una buena cervecita o un café mientras miras al mar. Sin embargo, hay que mencionar que no ofrecen Coca-Cola, lo que puede ser un fastidio si eres fanático de la bebida burbujeante. En su lugar, tienes que conformarte con Pepsi, y a veces las cervezas no son las que realmente te gustan. Pero si solo buscas un lugar para desconectar y pasar un rato agradable, puede que no sea una catástrofe.
Hablando de precios, si te decides a comer, ten en cuenta que puedes gastar entre 20 y 30 euros por persona y, aunque la comida es decente, 3,10 euros por un Aquarius o por una caña me parece un poco excesivo, ¿no? Lo que solía ser un sitio con precios asequibles ahora parece ser más bien un lujo frustrante.
Y, ahora que mencionamos la comida, la ensaladilla y la tortilla son como un capricho que vale la pena probar. La ensaladilla ha tenido opiniones variadas, pero en general se dice que está “rica”. La tortilla, por su parte, ha gustado a varios, aunque no hay unanimidad sobre su calidad. En resumen, la calidad de ambos platos parece estar más cerca del “está buena” que del “wow, qué maravilla”, así que si decides ir, prueba la ensaladilla para sacar tu propia conclusión. Pero ojo, que el servicio puede robarte un poco de la magia, así que ve con la mente abierta.
Qué plato principal se pidió y cuál fue la opinión sobre él
Y bueno, como ya te dije, la experiencia en Caprice en Rúa Garrucha 1 ha sido bastante variada. A veces te encuentras con un servicio excepcional, donde los camareros son tan atentos que hasta parece que están supervisando todo para que no te falte nada. No me sorprende que algunos lo califiquen con 5 estrellas, porque la comida siempre está a la altura y, en cada visita, parece que se esfuerzan por superarse. Yo siempre que vuelvo lo hago con ganas de probar algo nuevo y nunca me decepcionan. La relación calidad-precio está genial, ¡unos 20-30€ por persona!
Pero hay que ser realistas también. Para algunos la experiencia no ha sido tan buena, y hay comentarios sobre la atención al cliente que no son precisamente halagadores. Por ejemplo, hay quienes han pasado más de 40 minutos esperando con el plato en la mesa y, cuando se trata de pagar, se llevan sorpresas inesperadas. Eso sí que no mola, ¿verdad? A veces parece que el personal no está a la altura de la comida increíble que preparan. No entiendo cómo pueden dejar que el servicio baje tanto cuando la cocina está haciendo un gran trabajo.
Ahora, centrémonos en lo que realmente importa: ¡la comida! La verdad es que, aunque haya opiniones dispares, los platos como la torrija de pan brioche se llevan todas las palmas. Para los que la probaron, dicen que es un auténtico espectáculo y sólo por eso vale la pena visitar el lugar. Sin embargo, hay quienes han salido decepcionados porque el plato principal no estaba a la altura de lo que esperaban, especialmente cuando hay ciertas restricciones como la celiaquía. Imagínate, pedir algo sin gluten y recibir una respuesta un poco borde. ¡Eso no se hace, amigos! Pero a pesar de estas ocasiones, la variedad de opciones y los productos frescos parecen compensar lo demás.
Así que ya sabes, si decides aventurarte a Caprice, ve preparado para disfrutar de una buena comida y un entorno agradable, pero mantén un ojo abierto para que el servicio esté a la altura. La mezcla de opiniones puede ser confusa, pero siempre hay algo bueno que sacar de cada visita. ¡Espero que tu experiencia sea más de 5 estrellas!
Cómo se describió la porción de la parrillada
Y hablando de Caprice, qué experiencia, ¿no? El lugar tiene una ubicación privilegiada, sin duda, con unas vistas impresionantes que son perfectas para una tarde de buen clima. Pero lo que se suponía que iba a ser una buena comida se convirtió en un verdadero desastre. El camarero moreno que nos atendió parecía un portero de discoteca malencarado, casi como si estuviera haciendo un favor al mundo por estar ahí. Vamos, que su actitud no era precisamente la mejor para alguien que trabaja de cara al público. Grosero y borde, se nota que no le gusta su trabajo, ni la gente que lo rodea. Y ya sabes lo que dicen, hay demasiados lugares donde te tratan con decencia como para quedarte en uno donde no.
Nosotros, que siempre intentamos ser amables y comprensivos, nos quedamos bastante sorprendidos con su chulería. Y eso que las reseñas ya nos advertían, pero aún así decidimos darle una oportunidad. Hicimos el esfuerzo de buscar al camarero en lugar de esperar, y la verdad, ¡vaya mal gesto! Parece que el servicio pasota se combina muy bien con los precios que son un verdadero robo. Dos cañas costaron 5,80 € y dos cafés 3,70 €. Vamos, que al final la risa se nos quedó en el aire.
En medio de todo esto, la comida tampoco ayudó. Lo que pedimos llegó a la mesa frío. De esas veces que los platos llegan todos a la vez y parece que han estado esperándote desde el día anterior. ¡Menuda decepción! Además, ya para rematar, nos pescamos un suplemento inexplicable por cada tapa y bebida. Así que la cuenta se infló de repente, haciéndonos sentir como si estuviéramos en un truco de magia. Al final, sale que la porción de la parrillada que pedimos no solo era pequeña, sino que además sabía… bueno, podríamos decir que lo mejor eran las vistas, porque la comida no cumplió. ¡Una pena! Definitivamente no volveremos.
Qué problema se encontró con la textura de la carne en la parrillada
Ya te digo, Caprice en Rúa Garrucha, 1 en Oleiros tiene su encanto, pero no todo es perfecto. Si vas un día que hay mucha gente, prepárate para algunas demoras en la atención. No es que sea un desastre total, pero si tienes hambre, esos 20 minutos de espera pueden parecer eternos. A pesar de eso, lo que hemos probado de la carta realmente está de 10. Las hamburguesas, en especial la de Black Angus, son una delicia y, aunque me encantaría decírtelo al oído, la tarta de queso es imprescindible. Si te animas a ir y no la pruebas, ¡te pierdes de algo muy rico!
Ahora, hablemos de la ubicación. Es increíble. Tienes vistas fabulosas al castillo y la playa, pero a veces eso no compensa el servicio. Recuerdo un día en la terraza que intentamos llamar a un camarero para pedir unas bebidas y tapas, y parecía que se hacían los locos. Cuando estamos a puntito de irnos, ¡puf! Por fin logramos que nos atiendan. Pedimos algunas tapas de ensaladilla y raxo y, sinceramente, la ensaladilla no nos impresionó. Demasiado aceite con pimentón y poca sustancia. El raxo estaba un poco mejor, pero la carne dura no ayuda. Así que, si vuelves, te haría una recomendación clara: quédate con las hamburguesas y evita las tapas.
Por otro lado, hay quienes han tenido experiencias muy distintas. Una familia de seis llegó sin reserva y les atendieron sin problemas. La comida les encantó, y la atención del personal fue inmejorable. Hasta les avisaron que la comida se retrasaría. Eso va de la mano con un ambiente agradable, y aunque sería genial que tuvieran opciones sin gluten, se nota que están tratando de hacerlo bien. Pero ojo, no todo el mundo ha tenido esa suerte con la carne, sobre todo en la parrillada. Algunas texturas pueden ser un poco difíciles de lidiar, y a veces la carne puede resultar un poco dura, lo cual es un factor que un buen asador debería evitar. En resumen, si decides ir, ve con las expectativas equilibradas y seguramente disfrutarás de tu visita.
Se consideró justa la relación calidad-precio en Caprice
Y cuando hablábamos del Caprice, no puedo dejar de mencionar lo inconsistente que ha sido la experiencia de muchas personas. En una de las últimas visitas, escuché a alguien que le cobraron 15 céntimos por cada cubito de hielo. Oye, ¡se os debería caer la cara de vergüenza! No es la mejor manera de ganarse a los clientes, la verdad. A veces, la comida y el servicio se sienten un poco forzados — nada más que 1 estrella en esas áreas según varios comentarios. Unas vistas espectaculares no son suficiente para cubrir esas carencias, ¿no creen?
Por otro lado, hay quienes han tenido una experiencia totalmente opuesta. Un grupo comentó que la comida era muy buena y el ambiente era excelente. Hasta saludaron a “si se come lo quiere”, que parece ser un equipo genial. La calidad de la comida estaba tan bien que por 10-20 € por persona, sentían que era todo un chollo. Si, a veces es un juego de azar… ¿te tocará a ti la buena experiencia o la mala?
Es cierto que hay que tener cuidado con las comandas; algunos han mencionado que el servicio puede ser un poco seco. Un comentario decía que el camarero se negó rotundamente a cambiar el queso de una hamburguesa, lo cual puede ser frustrante. Pero a pesar de esos tropiezos, parece que el ambiente es uno de los puntos fuertes del lugar. Es un buen sitio para disfrutar de unas vistas inmejorables y pasar el rato con amigos.
Ahora, respecto a la pregunta sobre si se considera justa la relación calidad-precio en Caprice, parece que hay opiniones divididas. Muchos se sienten cómodos pagando por las vistas y la comida, sobre todo cuando hay buenas recomendaciones como la torrija de pan brioche o los calamares. Así que depende de a quién le preguntes: para algunos, el precio es justificado por la experiencia de cenar con esa panorámica, mientras que otros creen que los precios no concuerdan con la atención y el servicio. Al final, parece que lo que realmente importa es si la experiencia hace que quieras volver.
Cómo se comportaron los camareros durante la visita
Ya te he contado lo genial que es Caprice, en Rúa Garrucha, 1, 15179 Oleiros, A Coruña. La verdad es que es uno de esos lugares donde siempre te sientes a gusto. La atención del personal es, en general, excelente, y la comida… ¡uf, deliciosa! Si quieres disfrutar de una buena comida, la experiencia te puede costar entre 80 y 90 euros por persona, pero vale cada céntimo. Este es, sin duda, un sitio al que hay que ir cuando quieras quedarte a comer tranquilamente con amigos.
Aún así, hay momentos en los que el ambiente se siente un poco diferente. Por ejemplo, yo lo recomendaría más para un tapeo o una buena charla con amigos que para una comida formal. En esos días más relajados, puedes disfrutar de unos calamares y una tortilla que, te lo aseguro, están para chuparse los dedos. Puedes gastar entre 30 y 40 euros por persona y créeme, el tapeo ahí es muy bueno. El servicio, eso sí, puede tener sus altibajos.
Hablando de altibajos, no todo ha sido perfecto. En una ocasión, me topé con un camarero que parecía más interesado en su aspecto que en atender a los clientes. Fue un día en que esperábamos 40 minutos para que nos tomara nota, y cuando finalmente vino, su actitud era bastante desagradable. Eso arruinó un poco la experiencia. Ten en cuenta que el trato puede variar bastante, y aunque hay camareros muy profesionales, otros no están a la altura, lo que puede llevar a situaciones frustrantes.
Sin embargo, hay que reconocer que cuando hacen las cosas bien, lo hacen a lo grande. Recientemente reservamos un salón para una reunión privada y, aunque todo salió bien, el servicio fue excepcional. Los responsables eran verdaderos profesionales, atentos y muy competentes. En este caso, el ambiente era perfecto y la atención, ¡de cinco estrellas! En resumen, la experiencia puede ser un cohete o un fiasco, dependiendo del día y el camarero que te toque, así que ve con expectativas variadas y listo para disfrutar.








