
Si buscas una buena experiencia gastronómica en el corazón de Ferrol, El Caserío Vasco es una parada obligatoria. Este restaurante, con una calificación de 4.2 sobre 5 y más de 1000 opiniones, te sumerge en un ambiente típicamente vasco que te hará sentir como si estuvieras en un auténtico caserío. Aprovecha para probar su caldo gallego y su chuleta de cordero con pimientos de Padrón, que tienen una cocción impecable. Eso sí, ten en cuenta que al llegar el servicio puede ser un poco lento, pero una vez que realizas el pedido, todo fluye mucho mejor.
El Caserío Vasco ofrece una carta llena de especialidades vascas, mariscos frescos y carnes de ternera gallega, todo en un entorno familiar y acogedor. Sus horarios son bastante cómodos, abiertos de 13:00 a 16:30 y de 20:00 a 24:00. Déjate llevar por el ambiente y no olvides explorar su buena carta de vinos. Ya sea para una comida rápida, un almuerzo en familia o una cena especial, este lugar es una opción que no querrás perderte.
Horarios El Caserío Vasco
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–16:00, 20:00–23:30 |
| martes | 13:00–16:00, 20:00–24:00 |
| miércoles | 0:00–11:30, 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| jueves | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| viernes | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| sábado | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
| domingo | 13:00–16:00, 20:00–23:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Caserío Vasco
Dónde se ubica El Caserío Vasco
¡Hola, grupo! Hoy quiero hablarles de El Caserío Vasco, un restaurante que está en Rúa Pardo Baixo, 11, 15403 Ferrol, A Coruña. La verdad, es un lugar que ha dado mucho de qué hablar. La mayoría de las reseñas que he visto son súper positivas, ¡incluso tienen una calificación de 5 estrellas! La comida es excelente y el servicio no se queda atrás. Si van, prepárense para disfrutar de una experiencia gastronómica de calidad, porque la comida es buenísima y la atención es de primera.
Lo mejor de todo es que incluso si no tienen reserva, a veces logran buscarte un hueco. Así que si un día se les antoja un buen plato, es un lugar al que seguro van a querer volver. A mí me ha pasado que llegas y te sorprenden con la simpatía de las camareras; siempre están dispuestas a hacerte sentir como en casa. Y sí, afírmalo conmigo, ¡el trato humano es fundamental! Ah, y si te gustan los productos de km0, aquí los encontrarás en la mayoría de los platos.
Sin embargo, no todo el mundo ha tenido experiencias tan positivas. Hay quienes han mencionado que ciertos platos, como el cachopo especial, pueden no cumplir las expectativas, especialmente si esperabas un buen sabor y en su lugar te sirven algo más básico. Así que ya saben, si se decantan por el cachopo, es mejor asegurarse de que sea un plato de la casa. Pero a pesar de las críticas, la calidad de la comida y el precios son razonables: por 30-40 € puedes disfrutar de una buena comida, ¡totalmente vale la pena!
En general, el ambiente es genial, bastante familiar y acogedor. Puedes ir a disfrutar del menú del día o a la carta, según lo que te apetezca. Se han ganado mi recomendación personal, así que si están por Ferrol, ¡no se olviden de hacer una parada en El Caserío Vasco! Recuerden, se encuentra en Rúa Pardo Baixo, 11, que no lo olviden.
Cuál es la calificación de El Caserío Vasco
Y siguiendo con la experiencia en El Caserío Vasco, ¡tienes que probar sus croquetas de marisco! Son simplemente buenísimas. Si lo tuyo son esas delicias que te despiertan hasta el alma, aquí haces bien en pedir varias raciones. La tarta de coco de postre es otro nivel, perfecta para endulzar la cena si es que no te has llenado de patatas fritas, que por cierto, son abundantes y están de vicio, pero quizás un poco excesivas para mi gusto, aunque eso ya es cuestión de cada uno, ¿no crees?
Además, si vienes de lejos, como esos chicos que conocí de Valencia que estaban haciendo el camino de Santiago, ¡te sentirás como en casa! Ellos empezaron su viaje con un cachopo que, según dijeron, estaba buenísimo, al igual que el bacalao que también pedieron. La atención fue un puntazo, claro, destacan a Marina, quien les atendió de maravilla. Es genial encontrar lugares donde la gente realmente se preocupa por ti y te hace sentir atendido. Sin duda, totalmente recomendable.
Ahora, sobre las críticas, a veces no se comprende cómo hay gente que puede dejar comentarios absurdos. Joder, en mi experiencia, la merluza estaba en su punto, y el solomillo, ¡madre mía! Era abundante y fresco, acompañado de chipirones a la plancha que me recomendaron y unas gambas al ajillo que me dejaron con ganas de más. La atención fue impecable, y la verdad, me parece raro que alguien dijera que se intoxicó solo por comer ahí. ¿Qué más necesitas para sentirte seguro en un sitio? Aquí definitivamente puedes ir sin problema.
En cuanto a la calificación de El Caserío Vasco, ¡la cosa pinta impecable! Con opiniones que suelen rondar las 5 estrellas tanto en comida como en servicio y ambiente, el lugar se lleva un reconocimiento bien merecido. Y si te preguntas el precio, no te preocupes, te vas a gastar entre 20-30 € por persona. Así que ya sabes, si quieres disfrutar de una buena cena con un trato familiar, este es tu sitio.
Cuántas opiniones tiene El Caserío Vasco en su reseña
Y bueno, la experiencia en El Caserío Vasco fue de todo, ¿verdad? Arrancamos con esas zamburiñas a la plancha que estaban de otro mundo, ¡una locura! Pero lo que empezó como una buena comida se tornó en un pequeño drama cuando el dueño sacó su lado más… digamos, temperamental. O sea, te das cuenta de que puedes comer increíble, pero si decides que te quieren hacer sentir incómodo, pueden hacerlo también. Fue todo un espectáculo.
A pesar de esa situación con el jefe, el camarero que nos atendió es un verdadero crack. Muy servicial, se notaba que estaba ahí para que tu experiencia fuera buena, incluso cargando con la pesadez de su jefe. Al final, nos decidimos por un ternera asada, un raxo y, claro, otro plato de zamburiñas. Y al final, ese postre de natillas recién hechas dejó claro que el talento en la cocina no se contagiaba en la barra. Aunque lo mejor de todo fue el detalle de la tarta de queso, que el camarero simpático nos quiso regalar. Spoiler: el jefe cumplió su papel de villano en la historia al cobrarla después, ¡vaya tela!
En cuanto a la calidad-precio de la comida en El Caserío, sinceramente, no se puede pedir más. Por solo 12-13 euros te montas un menú del día que está bastante bueno y sobre todo con porciones generosas. Pero luego te encuentras con detalles del ambiente que podrían mejorar, ya que esa tensión del dueño le quita un poco el sabor al plato. En general, si buscas un sitio con buena comida y un buen trato de parte de los camareros, vale la pena. Aunque no te prometen un 5 estrellas en servicio si el dueño está de malas, ya sabes que el resto del equipo hace lo que puede.
Y si quieres un dato curioso, El Caserío Vasco tiene más de 100 opiniones en su reseña. Así que, parece que no solo nosotros pensamos que la comida es buena, aunque el servicio no siempre esté a la altura. ¡A seguir explorando y disfrutando de ferrolana!
Qué especialidades culinarias se pueden encontrar en El Caserío Vasco
La verdad es que cenar en El Caserío Vasco fue una experiencia que nos dejó muy satisfechos. Fuimos porque nos habían recomendado el lugar un par de amigos, y al entrar, ya empezamos a sentir ese ambiente acogedor que lo hace especial. A pesar de que llegamos sin reserva, nos encontraron mesa y eso siempre se agradece, ¿no? La atención fue impecable, las camareras muy atentas, y eso le da un plus al momento. La comida no se quedó atrás; el pulpo estaba delicioso y se lleva el premio a nuestro plato favorito. Y ni hablar del entrecot a la plancha, que estaba de rechupete. Y el detalle del chupito para acabar la cena, ¡un gran acierto!
Otra cosa que nos sorprendió fue lo abundante de las raciones. Nos dijeron que picábamos demasiado, pero bueno, uno no se va al Caserío Vasco a comer poco, ¡eso es un hecho! El menú es bien variado y, lo mejor de todo, por solo 10 euros por persona. Pedimos un poco de todo; callos, merluza a la marinera y albóndigas, y todo estuvo de 10. Definitivamente, vale la pena el recorrido por Rúa Pardo Baixo, porque luego tienes la opción de ir a tomar algo a las cercanías.
La calidad de la comida es realmente un punto a favor. El caldo gallego estuvo increíblemente rico y, aunque hay otros lugares por ahí que ofrecen buenos platos, aquí sabemos que pueden marcar la diferencia. Los platos recomendados son sin duda el pulpo a feira y las zamburiñas a la plancha, que no puedes dejar de probar. Y la tarta de queso, ¡madre mía, es de otro mundo! Para dar un toque más personal, tal vez sería genial que el servicio fuese un poco más cercano, pero eso no le resta puntos a la experiencia en general.
Entonces, ¿qué puedes encontrar en El Caserío Vasco? Pues muchas especialidades vascas que son una delicia. Desde el pulpo y zamburiñas, pasando por la merluza a la marinera y el caldo gallego, todo está bien cuidado. Y si te gusta la carne, ya te imaginarás que su oferta destaca por las porciones generosas y sabrosas. Así que no dudes en pasar por allí, no te arrepentirás!
Cuáles son los platos recomendados en El Caserío Vasco
No suelo dejarme llevar por las opiniones de otros, pero me alegra saber que este último viaje al Caserío Vasco fue todo un acierto. Llevamos años visitando el lugar, pero ir un grupo grande de amigos lo convierte en una experiencia aún más divertida. Si hay algo que nunca falla es la cocina que preparan con tanto amor y cariño. Siempre terminamos cayendo en la tentación del chuletón, que aquí lo clavan. Pero esta vez, decidimos probar un poco de todo, y vaya que acertamos. Desde los cogollos de Tudela, que son un chute fresco, hasta un cachopo que dejó a todos con ganas de más.
Mis amigos se lanzaron a la aventura de la parrillada de marisco y pescado, y dejame decirte que estaba deliciosa. La combinación de sabores que presentaron fue simplemente brutal. Yo, que soy un fanático del buen marisco, no pude resistirme a la brocheta de rape que venía con una salsa riquísima de almejas y gambas. Y ni hablar del codillo que, además de tener una pintaza espectacular, ¡sabía realmente de lujo! La carne asada je es la otra joya del lugar, servida con una salsa que complementa a la perfección el sabor de la ternera gallega. Y bueno, claro que siempre acabamos obligados a pedir el chuletón, que es un clásico y lo hacen a la perfección, al punto que más nos gusta.
Y cómo olvidarnos de los postres, ¡son caseros y absolutamente irresistibles! En nuestra mesa teníamos la tarta de queso, el brioche, el flan y varios helados. La verdad es que es difícil decidir cuál es el mejor. Además, las chicas que nos atendieron, como siempre, nos hicieron sentir como en casa: rápidas, educadas y muy amables. Y no dejemos de lado la variada carta de vinos que tienen; siempre encontramos algo que marida genial con lo que pedimos.
Si te preguntas cuáles son los platos recomendados en El Caserío Vasco, ¡prepárate para tomar nota! Definitivamente, el chuletón y el cachopo son infalibles. Pero si eres amante del marisco, la parrillada y la brocheta de rape son todo un hit. Ah, y no te olvides de dejar espacio para los postres caseros, porque son un must total. Entre amigos, buena comida, y ese ambiente de calidez, seguro la pasas genial.
Cómo es el ambiente del restaurante
La verdad es que El Caserío Vasco ha sido una parada obligatoria para mí cada vez que piso Ferrol. Después de 25 años yendo allí, ¡ya se siente como una segunda casa! La cosa es que la comida tiene ese toque tan especial que, aunque pedas platos distintos cada vez, siempre terminas con esa sensación de que tu abuela te ha cocinado algo delicioso. La última vez, probé las zamburiñas, y ¡vaya que estaban buenas! También me decanté por un plato combinado, y es que aquí nunca te quedas con hambre: las raciones son más que generosas, y lo mejor es que los precios se mantienen super asequibles.
Aunque en mi última visita la bandera de ternera estaba un poco más hecha de lo que me gusta, a esos pequeños deslices se les perdona cuando el servicio es tan atento y cercano. La atención del personal siempre es sobresaliente, ¡te hacen sentir como en casa! Y ni hablar de los postres caseros... simplemente exquisitos. Las croquetas son imperdibles, llenas de sabor y amor, perfectas para acompañar cualquier cena y dejar un buen sabor de boca.
Para aquellos que son fanáticos de la variedad, este sitio no decepciona. Tienen un menú del día por solo 9€ durante la semana que es difícil de resistir. Siguiendo la tradición gallega, puedes pedir desde un pulpo a feira hasta una parrillada que, aunque a veces es más pescado que marisco, cumple con el objetivo de saciar el hambre. Y si decides acompañarlo con un buen albariño, ¡prepárate para disfrutar!
Ahora, sobre el ambiente, tengo que decir que es bastante acogedor, aunque tal vez no sea un lugar super elegante. Aquí encontramos esa mezcla de un bar típico gallego, donde la sencillez y el sabor reinan. La decoración es sencilla, pero lo que realmente importa es la buena comida y el trato amable que recibes. Es un sitio donde puedes relajarte, disfrutar de una buena charla y dejarte llevar por esa esencia casera y familiar que solo encuentras en lugares de este tipo. Sin duda, si tienes la oportunidad, no te lo puedes perder.
Es necesario hacer reservación para comer en El Caserío Vasco
La verdad es que El Caserío Vasco en Ferrol es un lugar que da de qué hablar. He oído de todo, desde platos que son un verdadero festín hasta alguna que otra decepción. Aunque tiene una calidad media, el sitio está bastante bien. Seguro que si decides probar sus zamburiñas, te dejarán con ganas de más, ¡están muy ricas! También hay un combinado que resulta ser contundente para aquellos que vienen con hambre, pero si piensas en pedir el chuletón, mejor asegúrate de que lo compartas, porque una porción puede ser suficiente para tres personas. Claro, su precio es un poco elevado, así que tenlo en cuenta.
Por otro lado, los recuerdos de mis visitas me vienen a la mente. Recuerdo haber disfrutado de unas almejas y un pulpo que estaban para chuparse los dedos. La doradas a la gallega estaban... bueno, digamos que pasaban sin pena ni gloria. Y ni hablar del precio, donde el total puede ser algo más alto de lo que esperabas, sobre todo si cae alguna bebida. Aunque eso sí, si pillas una buena atención, como la que tuvo Eduardo en una ocasión —un verdadero crack—, seguramente lo valdrá. Y si estás en modo de celebración, la sangría y las croquetas de marisco son un must.
El ambiente del lugar es un tanto variado. Quizá te encuentres con que algunos clientes no llevan mascarilla y eso puede chocar un poco, especialmente si eres de los que toman muy en serio las normas. Pero las camareras son un 10, amables y atentas, como debe ser. Sin embargo, hay que tener cuidado con las elecciones del menú porque, la verdad, he escuchado que algunas combinaciones de platos no son las mejores. Vamos, que a veces una experiencia es mejor que otra.
Y ya que mencionamos el servicio, es una mezcla. Hay quienes han tenido buenos momentos, pero otros no tanto, como ese comentario que vi de alguien que no le dieron ni tapa. ¡Qué mal rollo! Además, hay que tener cuidado con el ambiente, que en alguna ocasión se coló algo de ruido extraño, por así decirlo.
Ahora, si te preguntas si es necesario hacer reservación para comer en El Caserío Vasco, no está de más hacerlo, especialmente si planeas ir en fin de semana o en un horario pico. Al parecer, el lugar puede llenarse bastante, así que mejor asegurar tu mesa para disfrutar de la experiencia sin complicaciones. ¡Y bueno, ya saben cómo son las cosas de la gastronomía, a veces hay que adelantarse!
Cuál es el horario de atención de El Caserío Vasco
Y ya que estamos hablando de El Caserío Vasco, no puedo dejar de mencionar lo impresionante que fue la experiencia de comer de menú. Por alrededor de 10€, te montan un festín que no te lo crees. ¡Un perol de callos que estaba de muerte! Te lo juro que es imposible comérselo todo de lo generoso que es. A eso le sumas una milanesa y un raxo con patatas fritas, ¡y terminas más que satisfecho! Y espera que no se te pase el postre, el flan es casero y el yogur simplemente está de 10. Es como un food tour en plato, ¡todo por un precio de risa!
Si eres de los que les gusta disfrutar de la comida gallega, este es el sitio que no te puedes perder. Yo siempre que visito Ferrol, paso por aquí. La sopa de fideos, el pulpo, los calamares y el caldo gallego son imperdibles. La atmósfera es buena, aunque he notado que hay un poco de ruido, pero eso no le quita nada a la experiencia. Y, aunque a veces los calamares pueden no estar a la altura, el resto de la comida hace que merezca la pena. ¡Eso sí! Te recomiendo hacer una reserva porque puede llenarse rápido.
En cuanto al servicio, no puedo quejarme, es exquisito. Vamos, que te atienden como reyes. Las veces que he ido, siempre he salido muy contento. Pero ya te digo, si quieres asegurarte un buen asiento en este lugar, mejor que llames antes. Y hablando del horario de atención, El Caserío Vasco suele abrir todos los días, así que si te pasas por Rúa Pardo Baixo, 11, ¡ya sabes donde caer!








