
El Viajero del Norte, ubicado en Travesía Charino, 10, 36002 Pontevedra, es un lugar que no puedes dejar pasar si eres amante de la buena comida. Este restaurante se especializa en tapas con una increíble fusión de sabores hispano-asiáticos, y lo mejor de todo, el servicio y la rapidez son de diez. Los platos son simplemente espectaculares, y después de probarlos, querrás volver mil veces, eso te lo aseguro.
La atmósfera es tan acogedora que te sentirás como en casa, incluso en invierno. Es un sitio perfecto para ir con la familia, y esa decoración agradable te hará querer pasar más tiempo ahí. Con una puntuación media de 8.26 y una gran cantidad de valoraciones positivas, ¡prepárate para disfrutar de una experiencia culinaria que deleitará tu paladar y te dejará con ganas de más!
Horarios El Viajero del Norte
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 21:00–23:30 |
| jueves | 14:00–15:30, 21:00–23:30 |
| viernes | 14:00–15:30, 21:00–23:30 |
| sábado | 14:00–15:30, 21:00–23:30 |
| domingo | Cerrado |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación El Viajero del Norte
Dónde se ubica El Viajero del Norte
¡Hey, amigos! Si alguna vez están en Pontevedra y buscan un lugar chulo para cenar, El Viajero del Norte es una opción que no se pueden perder. Está en Travesía Charino, 10, 36002 y es un local que ofrece una experiencia muy amena. La última vez que fui, era un grupo de seis y, aunque la comida estaba deliciosa, las raciones eran un poco justas. Así que si van en grupo, ¡prepárense para pedir más! Eso sí, los postres fueron el cierre perfecto, así que, ¡no se los salten!
En cuanto a la comida, hay algunos platos recomendadísimos. No puedo dejar de mencionar el Japo de Udon y Verduras con Tonkatsu; es una delicia. También probamos las carrilleras ibéricas con puré de tubérculos, que estaban sencillamente brutales. Y si son amantes de las croquetas, las de queso San Simón son un must. El ambiente es acogedor, aunque un poco ruidoso cuando se llena; las mesas están juntas, así que ¡prepárense para el bullicio!
Y hablando de precios, una cena allí se mueve entre 20-30 € por persona. En mi experiencia, la comida se lleva un 4 estrellas, aunque el servicio fue genial; el personal siempre muy atento. Además, para asegurar su mesa, lo mejor es reservar con antelación, que se puede hacer por teléfono o WhatsApp.
No obstante, también escuché algunas opiniones mixtas. Hay quienes mencionan que los platos pueden ser un poco mejorables y que la comida vegetariana y vegana podría ser más variada, pero a mí, personalmente, me gustó bastante la experiencia. Si lo visitan, ¡no olviden decirme qué tal les fue! Y ya saben, para llegar a El Viajero del Norte, solo tienen que dirigirse a Travesía Charino, 10, en el corazón de Pontevedra. ¡A disfrutar! ️
Qué tipo de cocina ofrece El Viajero del Norte
La verdad es que El Viajero del Norte es un lugar que tienes que visitar si estás por Pontevedra. A pesar de que está un poco escondido en Travesía Charino, 10, al entrar te das cuenta de que es un local pequeño y acogedor, perfecto para una cena íntima o una velada con amigos. La decoración tiene un toque cuidadoso, lo que hace que te sientas cómodo desde el primer momento, aunque el ambiente no sea lo más destacado (puntuación 3 en ambiente).
Te cuento que hace poco, mis amigos me sorprendieron con una cena allí y la experiencia fue increíble. El personal es súper amable y atento, siempre con una sonrisa. No puedes perderte el pan bao de secreto y el lomo peruano; estaban para chuparse los dedos, pero en realidad, todo lo que pedimos estaba bueno. Es un sitio muy recomendable, y la relación calidad-precio es genial, conocida por estar entre 20-30 € por persona. Sin duda, voy a volver, ¡tengo que probar más de su carta!
Si te gusta compartir platos, este lugar es ideal. Fuimos un grupo de siete y pedimos entrantes como las croquetas, gyozas y langostinos, que estaban deliciosos. El magret de pato lo disfrutamos también, con un sabor contundente y bien elaborado. Para rematar, la tarta de queso y el brownie fueron un final perfecto para la cena. Además, ¡la rapidez del servicio nos sorprendió! Todo un 10 en comida y atención.
En resumen, El Viajero del Norte es un enclave ideal para aquellos que quieran experimentar una fusión de cocina asiática con productos gallegos. Esta combinación de sabores le da un toque especial, lejos de las clásicas tapas gallegas y definitivamente merece una visita si buscas algo diferente. ¡No te lo pierdas!
Cuál es la especialidad del restaurante
Y luego está El Viajero del Norte, que la verdad, me ha dejado impresionado. Si estás por Travesía Charino, 10, en Pontevedra, este es el lugar que tienes que visitar. Imagina un sitio acogedor en el casco viejo que no solo parece tener un encanto propio, sino que también ofrece una carta original y diferente. Es como un viaje gastronómico que mezcla sabores asiáticos, latinos y locales. ¡Y vaya si lo logran! Si ya estás cansado de las típicas zamburiñas y mariscos, aquí frescura y variedad son la regla.
Lo primero, tienes que hacer reservas. El sitio es pequeño, así que no querrás quedarte sin mesa en un día de buena movida. Una vez dentro, te recibirán con una sonrisa y un servicio más que amable. De verdad, el equipo es genial y se nota que les gusta lo que hacen. Y hablando de sabor, no puedes irte sin probar el japo de udon y verduras con tonkatsu o los baos de secreto ibérico. ¡De-li-cio-so! Cada plato está preparado con cariño y eso se nota. Además, la relación calidad-precio es impresionante, con platos que oscilan entre 10 y 30 euros por persona.
Otra cosa que me encantó fue la pequeña terracita. En temporada de verano, es un lugar ideal para disfrutar del buen tiempo y de una buena comida al aire libre. Pero, ¡ojo!, los fines de semana puede llenarse rapidísimo, así que ha pasado a ser un requisito fundamental hacer esa reserva con antelación. ¡No querrás quedarte sin probar esas croquetas caseras de queso San Simón y langostinos crujientes con salsa Nobu!
En cuestión de especialidades, diría que el fusión de sabores es la estrella. Combinar los productos gallegos con lo asiático y darle una vuelta creativa es su marca de la casa. Si buscas algo distinto y que deje huella en tu paladar, no hay duda, El Viajero del Norte se gana mis recomendaciones al 100%. ¡No te lo pierdas!
Cómo describirías la fusión de sabores en los platos
Ya te conté antes lo increíble que es El Viajero del Norte, así que déjame seguir con lo que descubrí en mi última visita. Al llegar, el ambiente seguía siendo igual de acogedor, con esa iluminación tenue que te hace sentir como en casa. Te juro que la atención fue brutal. Desde que pisas el local, te tratan como si fueras parte de la familia. ¿Te imaginas comer en un lugar donde todos son tan amables y están pendientes de ti?
Y la comida, madre mía, qué delicia. Los baos son un must, te los recomiendo a ojos cerrados. Son como un abrazo de sabores, con ese toque de alioli que los hace aún más irresistibles. Además, no puedes dejar de probar las gyozas de langostino y panceta. Te lo digo, ese toque de salsa teriyaki con un pelín de chile le da un sabor que nunca habías probado. Una mezcla que se te queda grabada en el paladar. ¡Ah! Y no se te ocurra irte sin probar el brownie; cambia el día, te lo prometo.
He ido varias veces y cada experiencia ha sido espectacular. Comida hecha al momento, sabores que son poesía y, si me apuras, hasta una pequeña obra maestra en cada plato. La fusión de sabores es simplemente mágica: por un lado tienes las croquetas de Queso San Simón, cremosas y llenas de sabor, y por otro, los calamares fritos, super crujientes. Todo se combina de una manera que te hace querer repetir.
Así que, si alguna vez te encuentras por Pontevedra, ya sabes dónde ir. Es un sitio que, sin duda, merece la pena. No te olvides de hacer una reserva, porque el lugar se llena rapidísimo. ¡Ya me contarás cómo te va!
Qué opina la gente sobre el servicio del restaurante
Y bueno, si hablamos de El Viajero del Norte, no podemos dejar de mencionar que es uno de esos lugares que te sorprenden en cada visita. Su cocina excelente y diferente a lo que puedes encontrar en la oferta clásica de Pontevedra es un auténtico plus. Te aseguro que cada plato que pruebas es una nueva experiencia. A mí me encantaron las croquetas caseras de queso San Simón y los calamares estilo asiático. Los sabores son tan únicos que de verdad que querrás repetir una y otra vez. Además, por un precio entre 20 y 30 € por persona, es un chollo para lo que ofrecen.
El ambiente es también parte del encanto del sitio; aunque hay que admitir que se siente un poco apretado a veces, vale la pena por la atención amable y rápida que no se hace esperar. Y no te olvides de dejar un espacio para el postre, porque el brownie con helado de vainilla es simplemente espectacular. En general, la experiencia es muy gratificante y los platos están bien presentados y son abundantes. Si estás pensando en una cena o una comida especial, este es uno de esos sitios que no puedes dejar pasar.
Y si te preocupa el ruido, es cierto que el local es pequeño, así que es buena idea hacer reserva. Eso sí, el servicio se siente impecable. Las opiniones son bastante positivas; los camareros son atentos y nunca invaden tu espacio, asegurándose de que cada cosa esté a tu gusto sin ser molestos. Por lo que he oído, la gente está muy contenta con la relación calidad-precio y destacan que, sin duda, volverían. La mayoría coincide en que el trato es excelente y que siempre hay un buen ambiente. Así que, si buscas un lugar para disfrutar de una buena comida y pasarla genial, ¡ya sabes dónde ir!
Cuál es la calificación promedio del Viajero del Norte
Y para seguir con el tema de sitios geniales para comer, no puedo dejar de hablar del Viajero del Norte. Definitivamente, es un lugar que te dejará queriendo más. ¿Sabías que tienen una selección de tapas muy elaboradas? Me refiero a algo más que las típicas, aquí las especialidades como las carrilleras en salsa de O Porto son un must, y son difíciles de encontrar en otros sitios. Es más, lo ideal es pedir varias tapas para compartir y disfrutar de una cena en grupo. Ahora, el precio no es de los más baratos, pero por 47€ para dos personas con tres platos, tres cervezas y dos postres, ¡creo que vale la pena!
Además, si decides ir, asegúrate de reservar con antelación. El local es pequeño, así que se llena rápidamente, y tienen dos turnos de cena. Si te apuntas al turno de las 21 horas, ten en cuenta que solo tienes hasta las 22:30 para cenar. Puede ser un poco justo si vas con un grupo grande, pero ¡la experiencia culinaria lo vale! El trato del personal es bastante correcto, así que no tendrás problemas en ese aspecto.
Por el otro lado, si te gustan los sabores orientales, hay que hacer mención de sus udon deliciosos y esos baos esponjosos que son simplemente un sueño. Además, los Di sum son todo un acierto. Tuvimos unas expectativas altas y, sinceramente, la experiencia no defraudó; en un ambiente acogedor y tranquilo, donde cada plato tiene un toque diferente, es el lugar perfecto para disfrutar de una cena especial.
Mis favoritos son sin duda los baos de secreto ibérico y las gyozas de langostino, que están para chuparse los dedos. Y, por supuesto, esos calamares al estilo asiático y los langostinos crujientes con salsa Nobu, que son un espectáculo en el plato. El ambiente es ideal para no estar pegado a otras mesas y disfrutar de una buena comida sin prisas.
Y, para cerrar, si te preguntas sobre la calificación promedio del Viajero del Norte, mirando las opiniones que he recopilado, diría que fácilmente se mueve entre las 4 y 5 estrellas. Así que, si estás en Pontevedra y buscas algo diferente, ¡no dudes en darle una oportunidad!
Es un lugar adecuado para ir con familia
Y bueno, El Viajero del Norte se presenta como un lugar de tapeo con una propuesta bastante interesante. La atmósfera es agradable y, aunque parte del sello de la casa incluye mamparas entre mesas (herencias de la época del COVID), creo que no afectan tanto la experiencia. Sin embargo, es un detalle que quizás ya podrían considerar retirar porque, seamos honestos, ya no hacen falta. La comida es generalmente rica y los precios son bastante acordes, sobre todo si decides ir de tapeo, que es lo que se presta en este tipo de lugares.
Si te decides a probarlo, no puedes perderte las carrilleras al vino tinto. ¡Es que son espectaculares! Se llevan un 10 de plato en mi libro, y estoy seguro que a ti también te van a encantar. Eso sí, el Bao Ibérico me dejó un poco frío, no sé si fue el que pedí o qué, pero no me terminó de convencer. Aún así, la variedad que ofrecen es buena para ir picoteando con amigos.
Por otro lado, he escuchado opiniones más críticas, como esa vez que algunos amigos fueron y quedaron decepcionados. Dicen que los platos y el postre les pareció flojo, sobre todo considerando los precios que pagaron. ¡Eso sí que es un bajón! Aunque, en su defensa, la atención que recibieron fue bastante buena, y al final, eso también pesa.
En cuanto a si es un lugar adecuado para ir en familia, parece que puede ser un sitio entretenido, pero tal vez deberías tener en cuenta las opiniones variadas. Mientras que el ambiente y la comida pueden gustarle a muchos, otros han sentido que no era lo que esperaban por los precios. En general, parece que una visita rápida estaría bien, pero quizás mejor si decides ir en un grupo pequeño o con amigos para disfrutar de esa experiencia de tapeo sin que las expectativas se disparen demasiado. ¡Así que ya sabes, si decides ir, prueba esas carrilleras y cuéntame!








