
En Furancho Enrique, situado en Lugar, Aldea de Abaixo, 4, 36968 Meaño, te vas a sentir como en casa. Este lugar es el primer furancho que visité y me encantó. Las tapas, como los pimientos de Padrón, zorza y tortilla de patata, no solo son típicas de la zona, sino que también están de muerte. Si te gusta el buen vino, aquí encontrarás vinos propios, como el albariño, que son la perfecta compañía para disfrutar de unas generosas raciones, todo a un precio súper asequible.
Además, si tienes la suerte de que el tiempo acompañe, podrás cenar en la terraza, rodeado de un ambiente rural espectacular y con vistas al valle del Albariño y la ría de Arousa que son simplemente inolvidables. Es un lugar ideal para una escapada con amigos, donde las tapas son caseras y los sabores genuinos. ¡No te lo pierdas, es pura tradición gallega!
Horarios Furancho Enrique
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 20:00–0:30 |
| martes | 20:00–0:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 20:00–0:30 |
| viernes | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
| sábado | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
| domingo | 12:00–17:00, 20:00–1:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Furancho Enrique
Dónde se ubica Furancho Enrique
¡Hola, grupo! Si estáis buscando un buen lugar para disfrutar de tapas, tenéis que hacer una parada en Furancho Enrique. Aunque al salir de la calle parece un sitio cualquiera, ¡una vez que entras, es otra historia! El local es enorme, con muchas mesas y un ambiente muy acogedor. Nos decantamos por tres platos que ya os puedo adelantar que son un auténtico acierto: pulpo, tortilla y zorzas. ¡Están buenísimos! La tortilla es especialmente jugosa y el pulpo perfecto, mientras que las zorzas son las mejores que he probado hasta ahora. El camarero, muy amable, nos aconsejó no pedir más porque ya teníamos suficiente, y acertó de pleno. ¡Un 10 en todo! Comida: ⭐⭐⭐⭐⭐, Servicio: ⭐⭐⭐⭐⭐, Ambiente: ⭐⭐⭐⭐⭐.
Además, la calidad de la comida es impresionante. El conejo asado que probamos estaba increíblemente jugoso, y los calamares riquísimos. El trato fue inmejorable, y la decoración del sitio, muy bonita, hace que quieras quedarte a disfrutar. El precio por persona ronda entre 10-20 €, lo que está genial para la calidad que ofrecen. Definitivamente repetimos, ¡y no dejéis de probar el pincho de empanada y las zorzas con patatas!
Sin embargo, no puedo evitar mencionar que he oído alguna experiencia no tan positiva. Un amigo fue hace poco y se llevó una gran decepción. Parece que la atención fue lenta y los precios un poco desorbitados para lo que recibieron. Al final, no les impresionó ni la comida ni el café, lo que es una pena. En definitiva, un lugar con luces y sombras.
Si os estáis preguntando dónde se ubica Furancho Enrique, pues está en Lugar, Aldea de Abaixo, 4, 36968 Meaño, Pontevedra. Así que ya sabéis, ¡un planazo para un día de tapeo! ¡Nos vemos allí! ️
Cuáles son algunas de las tapas más populares que se sirven en Furancho Enrique
La última vez que pasamos por Furancho Enrique, decidimos hacer una parada porque teníamos una reserva más tarde, y ¡vaya que valió la pena! La chica que nos atendió era súper maja y nos recomendó pedir un pincho de empanada. No tengo palabras, estaba tan espectacular que nos hizo pensar que lo demás también debía estar de miedo. Nos quedamos hablando con ella un rato, y al ver las fotos de su comida, ya estábamos planeando volver en cuanto tuviéramos otra oportunidad. Sin duda, un lugar que merece una visita! El precio medio por persona ronda entre 1-10€, ¡y eso es un chollo!
Recuerdo que fuimos a comer toda la familia, ¡matrimonio y dos críos! Pedimos un montón de cosas y nos morimos de gusto. Los preñaos de chorizo te sorprenden como tapa, y esos calamares que nos trajeron, ¡ni hablar! Además, el pan de pueblo es una delicia. Al final, la cuenta fue de 49,50€ por todo, ¡una auténtica ganga! Comida casera y raciones generosas. La verdad, la comida, el servicio y el ambiente son de 5 estrellas, y se nota que aquí saben lo que hacen.
Aunque también escuché a otros que no tuvieron la mejor experiencia y decían que no es un furancho "de verdad". Que si el pulpo estaba duro y otras quejas. Pero, ¿quién no ha tenido un mal día? A veces es cuestión de suerte. A mí, la atención siempre me ha parecido correcta. Y aunque el servicio es muy bueno, hay algunos que dicen que podría mejorarse. Así son las cosas en la vida, ¿no?
Si te preguntas por las tapas más populares en Furancho Enrique, además del famoso pincho de empanada, no olvides probar el pulpo (aunque algunos digan que han tenido buenas experiencias y otros no), o ni hablar de los preñaos de chorizo que se sirven de tapa. Se dice también que los calamares y la tortilla son otros de los imperdibles. Así que ya sabes, ¡cuando vuelvas por la zona, no te vayas sin conocer este sitio!
Qué tipo de vino se ofrece en Furancho Enrique
Y ya que estamos hablando de ir a Furancho Enrique, no puedo dejar de mencionar lo que hemos disfrutado cada vez que vamos. Llevamos muchos años viniendo aquí y la calidad se mantiene constante. El albariño, que es cosecha propia, siempre está fresquito y es una delicia que complementa cualquier plato. Tanto para comer en la terraza con esas vistas increíbles al valle de Albariño y la ría de Arousa, como en el interior, el ambiente es siempre acogedor y agradable.
¿Y qué me dices de la comida? No hay palabras suficientes para describir el placer de cenar ahí. Su tortilla de patatas es impresionante; si la pruebas, seguro que no querrás irte sin una segunda o tercera porción. Y el conejo… ¡es como mantequilla, se deshace en la boca! Cada plato que pedimos, desde los calamares hasta las carrilleras, es siempre de 10. Honestamente, cada visita se convierte en una auténtica experiencia gastronómica que no puedes dejar pasar.
Una de las cosas que más nos gusta es el servicio. Mari, la responsable, es super atenta y eficiente, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. El parking privado es otro gran plus, porque puedes disfrutar sin preocupaciones. Y si decides quedarte un rato más, ¿quién puede resistirse a un licor tostado para rematar la cena?
En resumen, si quieres disfrutar de una comida deliciosa a un precio super asequible, Furancho Enrique es el lugar ideal. Además de su famoso albariño de la casa, que realmente vale la pena acompañar con cualquiera de sus especialidades gallegas, no te arrepentirás de visitar este pequeño rincón en Galicia.
Se puede reservar mesa en Furancho Enrique con antelación
¡Y hablando de Furancho Enrique, qué lugar más espectacular! Si eres amante de las tapas y las vistas inolvidables, este sitio promete ser uno de tus favoritos. Las vistas son increíbles, especialmente al atardecer, así que si puedes, ve pronto y asegúrate de conseguir un buen lugar en la terraza. Y como nota importante, no se puede reservar, así que ya sabes, ¡llega temprano para evitar la cola! En una buena noche, puedes disfrutar de una cena por entre 10 y 20 € por persona, lo que es un auténtico chollo considerando la calidad de la comida.
Hablando de comida, la verdad es que la mayoría de los platos son un festival para el paladar. El pulpo es simplemente espectacular y siempre es una buena opción si no sabes qué pedir. Pero ojo, no todo es oro; he escuchado algunas críticas sobre la ternera con pimientos y patatas. ¡Alguna vez te puede tocar una pieza más dura de lo esperado! Pero no te desanimes, que hay mucho más en el menú. ¡No te olvides de probar la tortilla de patatas y los calamares a la romana! Cada bocado es una delicia que vale la pena.
Y el ambiente... ¡qué decir! La atención es siempre de 5 estrellas, y el ambiente tiene ese aire típico de las tabernas gallegas que te hace sentir como en casa. El trato es muy amable, y eso se agradece siempre. Además, como dato extra, cuenta con parking privado, lo cual es un lujo en estos lugares que suelen estar a tope. Así que, después de una buena cena acompañada de un vino Rías Baixas de viñedos propios (que, por cierto, está delicioso), puedes relajarte sin preocuparte por dónde dejar el coche.
Así que ya lo sabes, si estás pensando en ir a Furancho Enrique, ¡hazte el favor de llegar pronto porque se llena rapidísimo, y no se puede reservar mesa en anticipado! En resumen, es un lugar que no te puedes perder, con buena comida, un servicio de lujo, y unas vistas para recordar. ¡No te lo pienses demasiado!
Furancho Enrique tiene opciones de comida vegetariana o vegana en su menú
¿Y qué te digo de Furancho Enrique? Es uno de esos lugares que se queda en la memoria, ya sabes, perfecto para una tarde entre amigos. La comida casera es de lo mejorcito y a precios que no te harán llorar: entre 10 y 20 € por persona. La terracita es un lujazo, sobre todo al atardecer, con vistas que te dejarán babeando. Y si piensas que el ambiente es un poco típico, espera a probar la tortilla de patatas y los calamares; son para babear y volver cada fin de semana.
La atención es de 5 estrellas, en serio. Aunque estabamos a tope, el personal se desvive para que estés bien y se nota que les importa lo que hacen. Cuando me dijeron que el albariño de la casa era espectacular, pensé que sólo eran palabras. Pero ¡madre mía! Lo probamos y era brutal, y para rematar, los platos son abundantes y se disfrutan al máximo. Cada vez que voy, salgo realmente satisfecho.
Ahora, en cuanto a opciones vegetarianas o veganas… bueno, parece que no son su especialidad. Se centran más en la comida casera gallega, así que es posible que no encuentres una gran variedad de opciones veganas en el menú. Pero si te gusta la comida tradicional, seguro que te llevas una sorpresa positiva. Así que si sushi o hamburguesas no son lo tuyo, este es el sitio ideal para disfrutar de un buen rato con buena comida y mejor compañía. ¡No dudes en hacer una parada la próxima vez que estés por Meaño!
Cuál es el rango de precios de las tapas y bebidas en Furancho Enrique
Seguro que ya te han hablado de Furancho Enrique, ese bar de tapas que está en Lugar, Aldea de Abaixo, 4, 36968 Meaño, Pontevedra. Pero, ¡déjame decirte que es simplemente espectacular! La calidad de la comida es riquísima y los precios son bastante decentes. Puedes disfrutar de una cena deliciosa por 20-30 € por persona, lo que está genial para lo que ofrecen. Así que si aún no has ido, ¡tienes que hacerte un favor!
He ido ya muchas veces y cada vez que repito, siempre me sorprenden. El trato es excelente, la atención es muy buena y el ambiente es acogedor. Y ni hablar de los atardeceres en la terraza; realmente son algo que hay que ver. Si te gusta el vino, el albariño de la casa está de escándalo, y si te lanzas a probar las tapas, el pulpo es, sin duda, uno de los mejores que he probado en mi vida. No puedes perderte la tarta de la abuela ni los calamares con zorza, ¡son un must!
Cuando fuimos una vez, llegamos justo a tiempo para conseguir mesa en la terraza. El entorno es maravilloso, y la comida llegó rápido. Pedimos pulpo fresco y también una tortilla de patata que estaba para chuparse los dedos. Y claro, no puedo dejar de mencionar la tarta de galleta de postre, ¡casera y absolutamente deliciosa! Sin duda, vale la pena la visita.
Ahora, sobre el tema de los precios, la verdad es que la relación calidad-precio aquí es inigualable. Por lo general, puedes esperar pagar entre 10-30 € por persona, dependiendo de lo que pidas. Así que, si buscas un lugar donde disfrutar de buena comida y buen vino sin arruinarte, Furancho Enrique debería estar en tu lista. ¡Ya me contarás cuando vayas!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en Furancho Enrique
Y bueno, dejando un poco de lado lo que no funciona tan bien, la comida en Furancho Enrique realmente es destacable. Me refiero a que siempre está todo bueno, y la tortilla es inaugurada por los dioses. Si decides compartirla, prepárate para que hasta cuatro personas quedemos saciadas con un solo plato, ¡es enorme! Y ni hablemos del vino, ese albariño que te deja con ganas de más, es de lo mejorcito que he probado. Así que si eres amante del buen beber, ¡este lugar es un acierto seguro!
Sin embargo, no todo puede ser perfecto, ¿verdad? El ambiente, aunque tiene su encanto, puede volverse un poco caótico en los días más concurridos. Imagínate cenando y con alguien de pie justo al lado, esperando que termines para poder sentarse. Es como ese momento incómodo en el que estás casi en modo "hipermercado", pero en un comedor. Y si a eso le añades que hay una pequeña tienda con su propia clientela, a veces parece el metro en hora punta. La organización podría mejorar un montón, y te recomiendo que, cuando veas que todo está lleno, no dudes en decir que NO. La experiencia de comer en el furancho debería ser relajante y no una carrera por conseguir un sitio donde sentarse.
En cuanto al ambiente general en Furancho Enrique, puedes esperar un espacio bastante animado, donde el bullicio y la alegría reinan (sobre todo si hay un grupo celebrando). Hay una energía vibrante en el aire, pero también un poco de caos, especialmente en horas pico. La decoración es simple y acogedora, así que, a pesar de lo que ya mencioné de la falta de espacio, sigues sintiendo esa esencia clásica de un furancho en Galicia. En pocas palabras, si decides visitarlo, prepárate para una experiencia culinaria sabrosa, pero con una pizca de paciencia, ¡que los días ajetreados están a la orden del día!








