
Si andas por Las Médulas y buscas un lugar donde comer bien, Mesón Durandarte es una parada obligatoria. Este bar restaurante, situado en Calle General, 10, se destaca por sus platos enormes y bien cocinados que seguro dejarán a tu estómago más que satisfecho. Te cuento que por unos 15€ puedes optar por un menú con cuatro opciones deliciosas y todas resultaron buenísimas. Así que no te preocupes por la variedad, aquí hay para todos los gustos.
Además, el servicio es rápido y súper agradable, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. ¿Y quién no quiere disfrutar de una buena comida en un ambiente acogedor? Si quieres descubrir una auténtica experiencia gastronómica en la zona, no dudes en acercarte a Mesón Durandarte. Te aseguro que no te arrepentirás. Si te interesa, el teléfono es 630529037 por si quieres hacer alguna consulta antes de ir.
Horarios Mesón Durandarte
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 11:00–19:00 |
| miércoles | 11:00–19:00 |
| jueves | 11:00–19:00 |
| viernes | 11:00–19:00 |
| sábado | 11:00–19:00 |
| domingo | 10:30–19:00 |
| nan | 11:30–18:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Durandarte
Dónde se encuentra el Mesón Durandarte
¡Hey, amigos! Si andan por Las Médulas y quieren disfrutar de una buena comida, tienen que pasar por el Mesón Durandarte en Calle General, 10, 24442. Este lugar se lleva un 5 estrellas fácil, porque la comida tradicional que sirven aquí está bien elaborada y las raciones son generosas. Y no solo eso, el personal es super amable y atento, lo que hace que la experiencia sea aún más agradable. Si van en fin de semana o en días clave, mejor reserven, porque se llena bastante. ¡No querrán quedarse sin mesa!
Una de las joyas de la carta es el caldo berciano y, sinceramente, los garbanzos con callos son para nota. Y no se olviden de dejar espacio para el postre, porque el mousse de limón casero es un auténtico vicio. Todo esto lo comimos en un ambiente muy acogedor y, a pesar de la gente, el servicio fue rápido. De verdad, el que diga que no se puede comer bien en Las Médulas no conoce este sitio.
El ambiente es genial; hay varias opciones de asiento, desde la zona de comedor interior hasta la terraza exterior, y después de una caminata por los alrededores, es el lugar ideal para relajarse. Además, encontrarán muchas plazas libres para aparcar, ya sea en el aparcamiento gratuito o en la calle. ¿Y qué tal si les digo que el menú del día sale por solo 18€, incluyendo bebida? ¡Es un chollo! No conocen la vida si no proponen un plan aquí. De verdad, en este sitio se sienten como en casa.
Entonces, ¿dónde se encuentra el Mesón Durandarte? Simplemente dirígete a Calle General, 10, 24442 Las Médulas, León. ¡No se lo pierdan, les va a encantar!
Cuál es el precio aproximado de un menú en Mesón Durandarte
Y hablando de lugares acogedores, Mesón Durandarte es el sitio perfecto para resguardarte de un día frío y ventoso. Te cuento que recalamos allí un día de aguanieve, y el calorcito del local era como un abrazo. Primero, disfrutamos de unas cervezas en el bar, sintiéndonos como en casa. Después, pasamos al comedor, donde nos sorprendió lo bien pensado que tienen el menú para combatir los rigores de la zona. La comida es totalmente casera, algo que se nota a cada bocado.
Si alguna vez decides ir, no te olvides de probar los pimientos rellenos de bacalao y la sopa berciana; estaban de lujo. Aunque debo confesar que el codillo con esa salsa de ajo me sorprendió un poco, y bueno, ya saben que no soy fan del ajo. Pero la experiencia en general fue muy buena, y con unos precios súper económicos en comparación a la calidad de la comida, definitivamente es un lugar recomendable.
Y hablando de recomendaciones, uno de los highlights fue cuando la camarera me empujó a probar el botillo. Yo había tenido una experiencia no tan buena con el plato antes, pero su consejo hizo que me decidiera. Y vaya si mereció la pena; estaba delicioso y bien preparado. Todo se ve mejor cuando acompañas la comida con un buen ambiente, especialmente en un lugar tan acogedor como este, justo a la entrada de las Médulas.
Ah, y si te plantas allí después de una caminata por las Médulas, te vas a sentir en la gloria. Lo que me lleva a mencionar que el menú del día ronda los 15-20€, y vaya que vale la pena. La ensaladilla rusa, el secreto y claro, el botillo, son platos que no te puedes perder. Así que ya sabes, si buscas un lugar donde descansar y disfrutar de buena comida, Mesón Durandarte debería estar en tu lista.
Qué tipo de platos ofrece el Mesón Durandarte
Y si estás buscando un lugar que realmente te haga sentir como en casa, Mesón Durandarte es el sitio ideal. Este bar restaurante, ubicado en Calle General, 10, 24442 Las Médulas, León, se lleva un merecido 5 estrellas. La comida es casera y espectacular, y lo mejor de todo es la atención, que es simplemente una maravilla. La chica que atiende es un amor total, siempre con una sonrisa y pendiente de que no te falte nada. Te lo puedo recomendar a ojos cerrados. Si haces un alto en las Médulas, no puedes perderte su menú del día por solo 18€. ¡No me digas que no es un chollo!
El ambiente es *súper confortable y calentito*, especialmente en invierno. Te sientes como en familia, y eso es algo que no se encuentra en todos lados. Además, por un precio de 10 a 20€ por persona, puedes disfrutar de una excelente comida y buen servicio, que siempre es un bonus. Aunque a veces el sitio puede estar lleno, la espera vale la pena.
Si estás pensando en qué pedir, no puedes dejar de probar su Churrasco Mixto, los Pimientos Rellenos de Bacalao, o el fabuloso Mus de Limón. Y, claro, ¡el Caldo del Bierzo y el Filete de Ternera son un must! La única pega que encontramos fue que en alguna ocasión el caldo no estaba tan caliente como esperábamos, pero eso no le quita encanto al lugar. La amabilidad en el servicio y el ambiente agradable hacen que cualquier pequeño contratiempo sea fácil de pasar por alto.
Así que, ya sabes, si después de dar un paseo por las Médulas sientes hambre, ¡dirígete al Mesón Durandarte! Tendrás la oportunidad de disfrutar una variedad de platos típicos como churrasco, pimientos rellenos y un delicioso caldo berciano. Ciertamente, es un lugar que vale la pena descubrir y repetir. ¡No te arrepentirás!
Cuántas opciones de menú hay disponibles
Ya os digo que Mesón Durandarte fue una de las mejores elecciones que hicimos durante nuestra visita a Las Médulas. La atención fue inmejorable, de verdad. Desde que entramos, la chica que nos atendió en la terraza fue un encanto, siempre sonriendo y pendiente de que no nos faltara nada. Esas cosas se agradecen, especialmente cuando viajamos con niños. ¡Les dieron chuches! ¿Quién puede resistirse a eso?
En cuanto a la comida, ¡vaya maravilla! El menú es muy variado y a muy buen precio. Pedimos el famoso botillo y estaba para chuparse los dedos. Además, los pimientos rellenos de calamares son de esos platos que te hacen querer mojar pan y no parar. Por solo 18€ te llevas dos platos, bebida y postre. ¡Increíble! La cantidad era más que suficiente, y todavía nos sobró un poco de carne que nos prepararon para llevarle a nuestro perro. Un detallazo, ¿verdad?
Y aunque el vino no era lo mejor del mundo y nos lo sirvieron un poco frío en una frasca que lo hacía esperar, la comida compensó eso con creces. Hablando de comida, el menú incluía un montón de opciones. Desde garbanzos con botillo hasta lacón con pimientos y una deliciosa tarta de queso casera... No sabría deciros cuántas opciones hay exactamente, pero lo que sí sé es que es muy variado y seguro que cada uno encuentra algo que le guste.
Así que ya sabéis, si estáis por Las Médulas, no dudéis en pasar por el Mesón Durandarte. La combinación de comida espectacular, precios asequibles y un servicio que da gusto, hacen que querráis repetir. ¡Mil gracias a todo el equipo por hacer que nuestra visita fuera tan especial!
Son los platos del mesón grandes y bien cocinados
Y si hablamos del Mesón Durandarte, no podemos olvidarnos de lo bien que se come allí. La verdad es que es un lugar top para hacer una parada después de explorar Las Médulas. Los pimientos rellenos de bacalao son un verdadero espectáculo, ¡tienes que probarlos! Y si decides quedarte a comer un segundo plato, el pollo está de muerte. Aunque tengo que hacer una advertencia sobre la tarta de queso, que me decepcionó un poco… pero bueno, todo lo demás hace que compense.
Lo mejor es que tienen dos menús a elegir, uno por 14,50 € que incluye caldo y secreto más postre, y otro por 20 € con lacón y botillo. Y la bebida va incluida. Para ser honesto, todo lo que probé estaba super bien y se nota que es comida casera. Después de un día de caminata, cuidando de no perderte esta joyita, viene de lujo comer con un buen plato calentito. Y un aplauso para la camarera, que siempre está sonriendo y haciendo que tu experiencia sea más amena.
Si llegas y el lugar está lleno, no te preocupes. Tienen una zona de bar donde puedes esperar mientras te tomas algo. Realmente, el servicio es genial; aunque estaban a tope, no nos hicieron esperar mucho. Así que ya sabes, llegar temprano es clave para asegurar un buen sitio. La atención del personal es digna de mención, siempre atentos y dispuestos a ayudarte, lo que hace que la comida sepa aún mejor.
Y para responderte, sí, los platos del mesón son grandes y están bien cocinados. No quedas con hambre después de pasar por aquí. La comida es abundante y está hecha con mucho cariño. Así que si quieres disfrutar de una buena comida en un ambiente agradable, definitivamente deberías darte una vuelta por el Mesón Durandarte. ¡Te va a encantar!
Cómo es el servicio en Mesón Durandarte
Y mira, si hay algo que tengo que resaltar de Mesón Durandarte es lo acogedor que es el lugar. La última vez que fui, nos sentamos junto a la chimenea que tenían encendida y, ¡vaya ambiente! Con el frío que hacía afuera, eso era un verdadero lujo. La camarera que nos atendió fue súper amable, siempre pendiente de que no nos faltara de nada y que la comida estuviera a nuestro gusto. El menú que elegimos estaba bien presentado, con porciones más que generosas, perfecto para recargar energías.
Además, si alguna vez te encuentras con la suerte de llegar sin reserva, no te preocupes. Fuimos un poco tarde, y aunque no teníamos mesa, nos recibieron con una sonrisa y nos dieron de comer, ¡fantástico! Me atrevo a decir que el botillo que probamos es de lo mejor que he comido. Así que si te animas a ir, no te olvides de pedirlo. Y ni hablar del precio, que oscila entre 20 y 30 euros por persona. La relación calidad-precio es más que buena.
En otra visita, estábamos haciendo el Camino de Invierno y decidimos entrar al ver las luces encendidas. Nos preguntamos si darían de comer tan temprano y, para nuestra sorpresa, abrieron la cocina antes de su hora solo para nosotros. Eso dice mucho de su trato hacia los peregrinos. Nos sirvieron unos pimientos rellenos de bacalao que estaban de lujo y un pollo al horno que me hizo sentir como en casa, acompañado de unas patatas caseras que ni te cuento. Y si te queda espacio, no te pierdas la tarta de queso, que también estaba deliciosa.
¿Y cómo es el servicio en Mesón Durandarte? La respuesta es sencilla: excepcional. Desde la atención hasta la comida, todo es 5 estrellas. La camarera no solo es amable, sino también muy atenta, demostrando que se preocupan genuinamente por el bienestar de sus comensales. Es un lugar que recomiendo 100%, tanto por su comida casera riquísima como por ese toque especial de amabilidad que hace que tu visita sea memorable.
Es necesario reservar con antelación en el Mesón Durandarte
Así que, ¿has oído hablar del Mesón Durandarte? Cinco estrellas y muy recomendado por quienes lo han visitado. Por donde lo mires, la experiencia es simplemente genial. La comida casera es una maravilla; todo lo que probamos estaba delicioso y, además, el precio por persona ronda los 10-20 €, así que la relación calidad-precio es increíble. Perfecto para una escapada con amigos o un almuerzo familiar.
La camarera que nos atendió fue un encanto; súper amable y simpática, lo que le da un toque personal al lugar. El menú tiene una gran variedad de platos y, créeme, no hay uno que se pase por alto. Desde las tapas hasta los platos principales, todo estaba para chuparse los dedos. Ah, y el servicio rápido es solo otro plus que hace que todo sea aún más agradable. ¿Quién no quiere disfrutar de una buena comida sin tener que esperar horas?
Y en cuanto al ambiente, este bar restaurante tiene un rollo acogedor que invita a quedarse un rato más. Las paredes tienen ese aire rústico que te hace sentir como en casa, y es ideal para hacer una pausa después de explorar Las Médulas. Si vas en grupo, seguro que lo pasas en grande.
Sobre la reserva, es verdad que se puede llenar rápido, especialmente los fines de semana. Así que, si quieres asegurarte una mesa sin problemas, ¡mejor reserva con antelación! No querrás perderte esa experiencia por no tener un sitio donde sentarte, ¿verdad? Pero si te decides a ir en un día tranquilo, ¡puedes probar suerte y aparecer!








