
Si estás buscando un lugar donde disfrutar de comida casera de verdad, el Mesón Espigüete en Carr Riaño, 20, Boca de Huérgano, León es una parada obligada. Este acogedor bar destaca por su menú variado, perfectos para todos los paladares: desde unas tortillas de patata irresistibles para desayunar hasta cordero asado y merluza a la cazuela que te harán babear. Y si te gusta maridar tus platos, no olvides echar un vistazo a su excelente carta de vinos.
Además, no se trata solo de buena comida; aquí la cordialidad y amabilidad del personal hacen que te sientas como en casa. Es un sitio ideal para una comida familiar, con opciones de raciones, platos combinados y una gran selección de embutidos de calidad. Abren de miércoles a lunes, de 10:00 a 23:00, así que no hay excusa para dejar pasar la oportunidad de visitar este encantador lugar. ¡Te garantizo que no te arrepentirás!
Horarios Mesón Espigüete
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–23:00 |
| miércoles | 10:00–23:00 |
| jueves | 10:00–23:00 |
| viernes | 10:00–23:00 |
| sábado | 10:00–23:00 |
| domingo | 10:00–23:00 |
| nan | Cerrado El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón Espigüete
Dónde se encuentra el Mesón Espigüete
¡Hey, amigos! Si alguna vez pasan cerca de Carr Riaño, 20, 24911 Boca de Huérgano, León, no se pueden perder el Mesón Espigüete. Este lugar es una joyita escondida. Yo estuve allí con un amigo y, de verdad, la comida es un lujo. Lo que pedimos estuvo delicioso y abundante. Nos pedimos un par de platos combinados, uno con lomo y huevos y otro con filete, huevos, patatas y pimientos. ¡Y el flan de huevo, ni se diga! Absolutamente recomendable. El precio fue genial, entre 10 y 20 € por persona. La puntuación es sencilla: 5 estrellas para la comida, el servicio y el ambiente. ¿Quién dice que no se puede comer bien a buen precio?
Eso sí, hay que estar atentos a algunas opiniones. Leí que, comparado con mi experiencia, hay quienes han tenido un servicio un poco… bueno, menos amigable. Parece que algunos comensales notaron que el trato del personal no era el mejor. Fueron un par de historias sobre que el dueño no fue muy amable con su café y, para colmo, les pidieron que se fueran antes de terminar. Eso puede ser un poco incómodo, y la verdad, ¡qué pena! Porque la comida, al parecer, sigue siendo bien casera y rica. Pero en general, si se mantiene la buena onda del personal, es un sitio al que volvería mil veces solo por la comida.
Así que ya saben, si buscan un lugar para comer bien y pagar lo justo, el Mesón Espigüete es una opción ideal. Recuerden que no dan cenas y solo aceptan pago en efectivo, lo que es un poco molesto, pero bueno, son detalles que valen la pena si la comida está rica. ¿Dónde se encuentra? ¡Facilísimo! Está justo al lado de la carretera, en Carr Riaño, 20. Y lo mejor de todo, hay aparcamientos gratuitos y fáciles de encontrar. ¡Así que no tienen excusas para no ir!
Qué tipo de comida ofrece el Mesón Espigüete
Y ya que te hablo del Mesón Espigüete, quería destacar cómo fue mi experiencia allí mientras hacía el Camino Vadinense. La verdad es que me dejé caer en su barra para disfrutar de una excelente tortilla de patata con cebolla, que estaba para chuparse los dedos. Y para acompañar, un buen vino Prieto Picudo. La atención fue super agradable, como si estuvieras en casa. Por solo 1-10 € por persona, te llevas una comida de 5 estrellas. ¡Menudo hallazgo!
Pero, la verdad, no todo es perfecto, y también escuché historias menos agradables. Por ejemplo, una persona que paró de paso se encontró con un trato poco afortunado. Menuda faena que en vez de ofrecer un detalle como una cajita de pastas a todos los que estaban, se lo guardó para algunos. Claro, eso no puede dejar buena impresión, ¿verdad? En su caso, la ****atención se llevó un 1 estrella, y entiendo perfectamente el motivo.
Si buscas un lugar bien decorado, quizás no es el sitio para ti, pero si lo que deseas es comida de calidad a un precio inmejorable, ¡entras en el lugar indicado! Este fue mi segundo viaje a comer allí, y sigo sorprendiéndome con las morcillas y chuletillas, ¡en serio, están de morirse! El ambiente es acogedor y siempre da gusto volver.
Además, el trato familiar es de lo que más se disfruta. La cocinera es súper maja y eso se nota en cada plato que sacan. La relación calidad-precio es increíble, y si te apetece un buen festín, no dudes en pedir la tortilla o las carnes, que son la especialidad de la casa. Para quienes tienen un antojo de algo ligero, también hay ensaladas, quesos deliciosos y hasta un pulpo que no dejan indiferente. El precio medio se mueve entre 10-20 € por persona, así que está bastante bien, considerando cómo se come.
Cuando te preguntas ¿Qué tipo de comida ofrece el Mesón Espigüete?, la respuesta es clara: aquí encuentras comida casera y natural, con una amabilidad que hace que quieras volver. ¡Ya sabes, si pasas por Boca de Huérgano, no te lo pienses y haz una parada en este lugar!
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Te cuento, la experiencia en el Mesón Espigüete fue un verdadero vaivén de emociones. Cuando llegamos alrededor de las 14:30, nos encontramos con la sorpresa de que no aceptaban pagos con tarjeta, lo que nos dejó un poco descolocados. Eso sí, aún nos quedaba suficiente efectivo... o eso pensábamos. Así que, con la prisa del mundo, un par del grupo salió corriendo a Riaño a sacar dinero. Mientras tanto, pedimos unos entrantes como para ir abriendo el apetito, pero la cosa no fue del todo bien. La camarera tuvo un par de momentos en los que se mostró un poco menos que amable, más bien a lo "te lo digo de buenas maneras, pero siente esa presión".
Y como si no tuviéramos suficiente, la cocinera salió a armar un espectáculo a lo "esto no es un club de jóvenes divirtiéndose". Se plantó delante de nosotros a decir que llevábamos una hora sin comer, cuando, por supuesto, teníamos los entrantes sobre la mesa, y lo comentarios fueron un tanto despectivos y poco profesionales. Le respondimos que estábamos esperando a que regresaran los que fueron a buscar efectivo, pero ni siquiera nos dejó acabar de hablar y soltó un "No es mi problema". Oye, qué mal rollo. ¿Realmente hubieran tenido la misma actitud si hubiéramos sido un grupo de adultos? Cabe preguntar...
Aún así, no todo fue tan malo, porque la comida estaba realmente buena. El chuletón estaba en su punto perfecto, y los postres, como el mousse de limón y el flan, eran de los que te hacen querer pedir otra ración a pesar de haber comido ya. Para que te hagas una idea del gasto, el precio por persona rondó entre 20 y 30 euros. En el fondo, aunque el servicio dejó que desear, lo que importaba al final era que la comida cumplía. En cuanto a la experiencia, pues podríamos poner un 4 para la comida y un 2 para el servicio.
Si estás pensando en qué platos pedir, no te pierdas el plato combinado de lomo y huevos y, por supuesto, déjate llevar por el flan de huevo, ¡espectacular de verdad! Por cierto, no olvides que hay muchas plazas de aparcamiento gratuitas, así que no debería ser un problema encontrar un sitio para dejar el coche.
Es necesario hacer una reserva para comer en el Mesón Espigüete
Y bueno, hablando del Mesón Espigüete, la verdad es que hemos tenido una experiencia de todo tipo. Recuerdo que una vez llegamos desde el pueblo de al lado, listos para cenar, ¡y resulta que estaba cerrado! Claro, pone en internet que está abierto, pero esas cosas deberían avisarse. A veces me pregunto si les sobran clientes, porque al final la primera impresión cuenta. Pero no todo ha sido así. La mayoría de las veces que hemos ido, hemos salido muy satisfechos.
La comida es de 10 y el servicio es incluso mejor. Puedes comer por unos 20-30 € por persona, y créeme, vale cada céntimo. Si vas, no te puedes perder la morcilla y el flan de huevo. Además, la tortilla de patatas es simplemente espectacular, justo lo que necesitas para empezar el día con energía. ¡Los aperitivos de embutidos son de primera calidad! Vamos, que aquí se come de lujo.
El ambiente es también muy acogedor y familiar. El dueño y su familia suelen ser muy amables, algo que hace que merece la pena parar a comer. He visto malas críticas, pero yo creo que son más excepciones que la regla. Una vez, nos habilitaron mesas en la terraza a última hora para ocho personas, ¡todo un detalle! Eso sí, un pequeño aviso: no aceptan pagos con tarjeta ni Bizum. En los tiempos que corren, eso se siente un poco arcaico, especialmente dado que es un lugar turístico. Quizás sería bueno que se modernizaran un poco.
Y sobre la pregunta del millón, ¿necesitas hacer reserva para comer en el Mesón Espigüete? La verdad es que, aunque a veces hay mucha gente, especialmente en temporada alta, no parece estrictamente necesario, pero nunca está de más. Si tienes un grupo grande o vas en fin de semana, mejor llamar y asegurarte, porque la buena comida y el trato hacen que quieran volver a llenarlo todo. ¡No os lo perdáis!
Qué días y horarios está abierto el Mesón Espigüete
Y si te decides a pasar por Mesón Espigüete, lo primero que vas a notar es lo amables y rápidos que son con el servicio. Te cuento que no reservamos y, a pesar de que estaba a tope, se tomaron la molestia de montarnos una mesa en la terraza para que comiéramos cómodos. Desde la primer bocado, supimos que habíamos hecho buena elección: ese revuelto de gulas y gambas nos dejó sin palabras, y lo mismo puedo decir de la morcilla y las chuletillas. ¡Totalmente recomendable!
La experiencia completa fue de 5 estrellas, de verdad. La comida no solo es excelente, sino que te sientes muy a gusto después de comer. El precio por persona es bastante razonable, entre 20 y 30 €, lo que es un buen trato por lo que obtienes. Tienes que probar la tortilla de patata, el plato combinado de lomo con huevos, y sin duda el pulpo a la gallega. Y si tienes un huequito, el flan de huevo es el cierre perfecto.
Si te apetece un buen chuletón de ternera, este es el lugar. El ambiente del bar es súper acogedor, típico de pueblo, pero eso no le quita nada de su encanto. Lo que quiero decir es que ya puede temblar la cercana tortilla del Mentidero de Riaño porque aquí la elevan a otro nivel, especialmente por las mañanas. ¡Menuda joyita es este sitio!
Y lo mejor de todo, es que el ambiente es familiar y el trato es tan cercano que te sentirás como en casa. Aunque no hay una gran variedad en la carta, cada plato está cocinado a la perfección. En cuanto a precios, te costará de 10 a 20 € por persona, así que está clarísimo que es una opción que no puedes dejar pasar.
Respecto a los horarios, el Mesón Espigüete está abierto de miércoles a domingo, de 12:00 a 16:00 para la comida, y luego de 19:00 a 22:00 para la cena. Así que ya sabes, ¡a planear tu visita!
Ofrecen opciones de desayuno en el Mesón Espigüete
La verdad es que el Mesón Espigüete tiene su encanto. El ambiente es acogedor, con un bar en la planta baja que invita a sentarse y relajarse después de un día de exploración en la montaña. Aunque la carta no es muy extensa, todo lo que ofrecen es sencillo pero buenísimo. A veces puede resultar un poco grasiento, pero a quién le importa cuando te das un buen homenaje después de una caminata, ¿verdad? Aunque claro, hay quienes no han tenido la mejor experiencia. Recuerdo a unos amigos que fueron y se marcharon porque el servicio dejó mucho que desear. Se notaba que el chico de la barra estaba más ocupado hablando con clientes habituales que atendiendo a nuevas familias… No es lo ideal, la verdad.
Hablando del servicio, hay opiniones variadas. Muchos destacan la amabilidad del personal y su atención, mientras que otros no lo consideran así. El trato puede ser un poco irregular, pero lo cierto es que cuando las cosas van bien, la cocina brilla. Un chuletón del Valle del Esla es un plato que hay que probar. Te prometo que el pan que acompañaba ese chuletón podría hacer que valga la pena el viaje por sí solo. Así que, si piensas en visitar, mejor asegurarte de reservar; parece que el lugar se llena rápido.
Para aquellos que se pregunten sobre las opciones de desayuno, no tengo información concreta sobre eso, pero dado que he escuchado que el bar funciona en la mañana y se nota que están dispuestos a atender a quienes se acercan, es probable que puedan ofrecer algo para empezar el día. Pero si vas a buscar un desayuno contundente, quizás sea mejor llamar y asegurarte antes de lanzarte al camino. Al fin y al cabo, ¡la aventura empieza con un buen café!
Cuál es la especialidad de la casa en cuanto a carnes
Entonces, te cuento, llegamos al Mesón Espigüete casi con esperanzas de un festín, veníamos desde Alicante, y claro, sabíamos de su fama por la excelente comida. En el aire estaba esa anticipación casi palpable de hincarle el diente a algo especial. Pero, ¡vaya chasco! El dueño, un verdadero impresentable, resultó ser más un estorbo que un anfitrión. No solo nos dio información falsa sobre su sistema de reservas, sino que además se comportó con una mala educación que te dejaba sin palabras. No sé si alguna vez te has topado con alguien así, pero de verdad que saca de quicio.
La atmósfera del lugar era encantadora, el típico mesón que parece salido de una postal con su decoración rústica y acogedora, pero la actitud del dueño arruinó lo que podría haber sido una experiencia memorable. Te miro y me pregunto, ¿no debería ser la amabilidad y el buen servicio parte de la experiencia? En vez de eso, nos encontramos lidiando con un tipo que parecía más interesado en atender su ego que a sus clientes.
Y hablando de la comida, porque bueno, al final vinimos por eso, la verdad es que la fama no se sostiene sola. Quizás su especialidad en carnes es lo que les hace destacar, pero nuestra visita dejó mucho que desear. No sé si es conocido el tema, pero al parecer, muchas personas alaban sus carnes a la brasa. Sin embargo, en nuestro caso particular, creo que tuvimos mala suerte. Así que, aunque la carne puede ser la estrella de la casa, lo que realmente se llevó el protagonismo esa noche fue un trato que podría haber evitado todo este desencanto.








