
Si buscas una parada en tu camino hacia Santiago, el Mesón-Museo Xente No Camiño en Abegondo es una opción interesante. Este restaurante, situado en Lugar Campo de Ntra. Sra. de la Saleta, 30, ofrece platos de la cocina gallega, como los famosos callos, ternera asada y el delicioso bacalao a la portuguesa. Además de la comida, el lugar cuenta con un pequeño museo que refleja la historia de Galicia en la Edad Media, lo que le da un toque único a tu visita. Sin embargo, prepárate: la señora que trabaja allí suele ser bastante grosera, lo que ha dejado a más de un peregrino con un sabor amargo.
A pesar de su buena ubicación en el Camino Inglés, el servicio no siempre es el más amable, y las limitaciones como sin aperitivos con las bebidas y el hecho de que solo aceptan efectivo pueden ser un problema para algunos. Además, aunque hay un menú del día, tendrás que buscarlo en el tablón de anuncios exterior, ya que no lo ofrecen en la mesa. La calidad de la comida es buena, pero prepárate a pagar un poco más de lo que esperabas. Con más de 1070 reseñas que le dan una calificación de 4.2 en Restaurant Guru, vale la pena considerarlo, pero quizás no sea la experiencia más relajante.
Horarios Mesón-Museo Xente No Camiño
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 8:30–16:00 |
| miércoles | 8:30–23:30 |
| jueves | 8:30–23:30 |
| viernes | 8:30–23:30 |
| sábado | 8:30–23:30 |
| domingo | 8:30–23:30 |
| nan | 8:30–23:30 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Mesón-Museo Xente No Camiño
Dónde se encuentra el Mesón-Museo Xente No Camiño
¡Hola, amigos! Si estáis buscando un sitio chulo para comer y descansar mientras paseáis por Abegondo, tenéis que conocer el Mesón-Museo Xente No Camiño. Este lugar es un verdadero hallazgo, y es que no solo se trata de un restaurante, sino que también tiene un toque de museo que lo hace super interesante. Además, cuenta con mucho espacio y varias estancias para que podáis encontrar el rincón perfecto para sentaros y disfrutar de la comida. ¡Olvidaos de esperar de pie!
Hablando de la comida, os cuento que las raciones son ricas y abundantes. Lo que más me impresionó fue el trato del personal, siempre amable y atento. Cinco estrellas en servicio, sin duda. Una de las camareras, que era muy joven y simpática, nos hizo sentir como en casa. Ya os adelanto que si vais, ¡tened cuidado con los postres! Aunque son más sencillos, no os olvidéis de dejar un hueco para probar esas filloas que son de otro mundo, ¡deliciosas!
El ambiente también es un punto a favor. Es un local originalmente decorado y muy agradable, perfecto para gozar de una buena comida con amigos o familia. Y no os preocupéis por el aparcamiento, que hay amplio aparcamiento gratuito. Además, tienen una terraza espectacular que estoy seguro será el lugar ideal si decidís ir en primavera. Si vais en temporada, ¡no os perdáis la oportunidad de degustar la carne asada o el cocido que ofrecen!
Así que, si estáis preguntándoos, "¿Dónde se encuentra el Mesón-Museo Xente No Camiño?", os diré que está en el Lugar Campo de Ntra. Sra. de la Saleta, 30, 15318 Abegondo, A Coruña. ¡No os olvidéis de hacer una reserva, especialmente si planeáis ir en fin de semana! Así que ya sabéis, ¡una parada obligatoria en vuestro camino!
Qué tipo de cocina se ofrece en el restaurante
Y hablando del Mesón-Museo Xente No Camiño, ¡vaya cambio ha dado con la nueva gerencia! Antes, la verdad es que era un lugar donde mejor ni parar, pero ahora es totalmente recomendable. El local es una pasada, con una decoración que te transporta al camino, lleno de imágenes que cuentan mil historias. Además, tienen un aparcamientos enorme, así que no te preocupes por el coche. Y si prefieres estar al aire libre, su terraza exterior con sombra es perfecta para disfrutar de una buena comida.
¿Qué tal la comida? Sencilla pero rica, justo lo que necesitas después de una buena caminata. La atención es rápida y muy amable; de verdad, te hacen sentir como en casa. Por eso, si pruebas lo que tienen, ya verás que te quedas con ganas de más. No es de extrañar que muchos repitan, porque lo que ofrecen es justo lo que esperas en un buen mesón: un ambiente acogedor, un trato cálido y platos que saben a lo que tienen que saber.
Claro, como en todos lados, hay opiniones divididas. Escuché que algunos se fueron un poco decepcionados. Es verdad que por un trozo de bizcocho les cobraron 3€, y la verdad es que se siente un poco excesivo por un poquito de dulce. Además, si no tienes más de 10€ en consumo, no aceptan tarjeta, ¡vaya faena! Pero esos son detalles menores en comparación a las experiencias de otros visitantes, que salieron tan contentos que incluso se acordaban de las trabajadoras cuando estaban abrazando al santo al final del camino.
En cuanto a la cocina que ofrecen, se inclinan por una comida sencilla y sabrosa, perfecta para el peregrino hambriento. Desde tostadas y zumos para un buen desayuno, hasta bocatas y platos más contundentes, seguro que encuentras algo que te deje satisfecho. Así que ya sabes, si estás en la ruta, no lo dudes, ¡el Xente No Camiño es una parada que vale la pena!
Cuáles son algunos platos destacados del menú
Vaya, si estás pensando en hacer una parada en el Mesón-Museo Xente No Camiño, no te vas a arrepentir. Veníamos de Betanzos, famélicos y soñando con una buena comida, y este lugar nos dejó impresionados. Desde el momento en que entramos, el ambiente acogedor y ese aire medieval nos hizo sentir como en casa. Las croquetas y la ensaladilla fueron un gran comienzo, pero lo que realmente nos voló la cabeza fue el codillo asado que se deshacía en la boca. Por no hablar del flan casero... ¡madre mía, estaba alucinante! En serio, un 5 estrellas en el servicio y la atención, que fue de lo mejor. Sin duda, una parada obligada en el camino.
Si lo que buscas es un lugar tranquilo, este mesón lo tiene todo. Con su decoración única y las pinturas originales hechas por el dueño, te sientes como en un pequeño rincón del tiempo. Es ideal para disfrutar de una comida sin ese barullo característico de otros sitios. La relación calidad precio es muy buena, y el personal siempre está dispuesto a ayudarte. La primera vez que fui, el dueño nos contó algunas historias sobre las obras que adornan las paredes. Es un lugar donde la cultura se encuentra con la buena comida, y eso ya es un plus.
Hablando del ambiente, hay un jardín enorme donde puedes relajarte, sobre todo si vas en un día soleado. ¡Y ni te cuento de la terraza! Es perfecta para refrescarte con una bebida después de un día de caminata. Abren desde las 07:00 hasta las 23:00, ideal si te entra el hambre a cualquier hora. Tienen un menú especial de lunes a viernes que promete bastante, y el fin de semana puedes disfrutar de su carta más extensa.
¿Y qué platos no te puedes perder? Te recomiendo sin dudar la ensalada, la carne asada, y por supuesto, no salgas sin probar ese flan de queso que, para mí, ha sido el mejor que he comido hasta ahora. La tarta de tres chocolates también es un must. En resumen, si pasas por Abegondo y estás en el Camino de Santiago Inglés, este mesón es el lugar que buscas para reponer fuerzas y disfrutar de buena comida. ¡Anímate y no te lo pierdas!
El Mesón-Museo Xente No Camiño tiene un museo
Y hablando del Mesón-Museo Xente No Camiño, ¡qué lugar tan especial! La última vez que estuve allí me pareció que estaba en un rincón lleno de historia y encanto. La decoración con pinturas medievales que ha hecho el dueño es simplemente una pasada. Te sientes en un sitio donde cada rincón tiene algo que contar, y además, el ambiente es muy acogedor. Aunque el servicio puede ser un poco lento, es cariñoso, así que te sientes bien atendido a pesar de la espera.
Recuerdo que pedimos un par de bocadillos gigantes y algunas tapas, y todo estaba delicioso. Los callos ahí son una delicia y no puedes irte sin probar la empanada. El precio por persona ronda entre los 10 y 20 €, lo cual está más que bien para la calidad de la comida que ofrecen. Y si decides ir, ¡mejor haz reserva! El lugar tiende a llenarse, y entiendo por qué, con esas vistas a la naturaleza que invita a relajarse un rato.
En una de mis visitas, tuve la suerte de encontrar a Teresa, quien es un encanto. La manera en que nos atendió hizo que la experiencia fuera aún más excepcional. Toda la comida era casera y bien hecha; realmente notabas ese toque especial que hace que todo tenga más sabor. Además, el lugar es muy limpio, algo que siempre es de agradecer cuando comes fuera, ¿verdad?
Ahora, respecto a tu pregunta sobre si el Mesón-Museo Xente No Camiño tiene un museo, ¡la respuesta es sí! El propio restaurante funciona como un pequeño museo donde puedes admirar las obras del propietario que decoran el lugar. Así que, no solo vas a comer bien, sino que también puedes disfrutar de un poco de arte. Es una combinación perfecta que no te puedes perder. ¡Ya estoy pensando en mi próxima visita!
Qué aspectos de la historia de Galicia se presentan en el museo
Ya te digo que el Mesón-Museo Xente No Camiño es uno de esos lugares que debes visitar si te mueves por la zona. Tiene un encanto especial, con una decoración espectacular que te atrapa en cuanto pones un pie dentro. La dueña es un personaje, de esas personas que te hacen sentir en casa. Eso sí, tiene sus ideas fijas, como eso de que no hay otro bar a 14 kilómetros; entra en el juego y verás la pizarra en la puerta que lo confirma. Pero, ¿realmente crees que Casa Julia ha cerrado? Spoiler: no, y ya te contaré por qué.
La comida en el mesón no la probé a fondo, pero el bocadillo que me eché estaba decente. Eso sí, el precio no es de andar por casa, así que no te sorprendas. Habiendo comido en Casa Julia, donde el caldo gallego era una delicia y el servicio fue de 10, no puedo evitar compararlo. La experiencia allí fue mucho más enriquecedora, tanto por la calidad de la comida como por esa charla tan amena que puedes tener con Alfredo, el dueño, que te cuenta historias de Galicia con pasión. Así que, sinceramente, si estás pensando en hacer una parada, mejor elige Casa Julia, que en 5,5 km te espera un festín.
El ambiente en el Mesón-Museo es bastante tranquilo y agradable, sobre todo si decides sentarte en el jardín; un café o refresco en la mano, y el gaznate agradecido. Las tapas que probé, como la tortilla y la ensaladilla rusa, estaban riquísimas y el trato del personal, de primera. Es uno de esos lugares donde socializar con otros peregrinos se vuelve una experiencia muy chula y, al final del día, lo que importa son las conexiones que haces en el camino.
Sobre la historia de Galicia que se presenta en el museo, es impresionante ver cómo se entrelazan las tradiciones de las rutas del Camino con la vida cotidiana de la gente de aquí. Alfredo, como buen catedrático que es, es capaz de llevarte por un recorrido que va más allá de lo que ves; habla de las leyendas, de las costumbres y de cómo el Camino forma parte de la identidad gallega. Es una mezcla de pasado y presente que hace que cada visita sea única. ¡Definitivamente una parada que se queda grabada en el corazón!
Cómo es el trato del personal en el Mesón-Museo
Y hablando de comidas, ya que estamos en el tema, no puedo dejar de mencionar el Mesón-Museo Xente No Camiño. Al principio, teníamos las expectativas altas, pero resulta ser un verdadero “Pesadilla en la cocina”. Imaginad que terminamos pagando 30€ por persona solamente por unas hamburguesas, un par de croquetas y cuatro cervezas. Sí, sí, leéis bien, ¡38€! Y sinceramente, no vale la pena. La comida es escasa y los precios son de escándalo. Lo que deberían ofrecer es comida casera gallega en condiciones, pero ni eso.
Por ejemplo, el caldo gallego que pedí era más agua que otra cosa, casi parecía un caldo de etiqueta de supermercado. ¡5,50€ por eso! Y ni hablar de los callos, que me trajeron un potaje de garbanzos con una manita de cerdo en lugar de lo que uno esperaría. Cuando les dije que no era lo que había pedido, solo me miraron y me dijeron que no había callos porque no habían rascado suficiente en la olla. Vamos, que no tienen ni idea de lo que es la atención al cliente. Para que os hagáis una idea, la única cosa más o menos decente que probé fue la ternera asada, que parecía tener el precio de un solomillo argentino.
Ahora, sobre el trato del personal... pues la verdad es que me dejó mucho que desear. No parece que estén preocupados por el peregrino ni por ofrecer un buen servicio. Más bien parece que solo buscan el negocio. Dudo mucho que volvamos a darles otra oportunidad. Así que, si estáis por la zona, quizás sea mejor que busquéis otro sitio y ahorréis tiempo y dinero. En resumen, hay lugares que pueden quitarle el encanto al camino, y este es uno de ellos. ¡Pasad de largo y a buscar algo mejor!
Es necesario reservar con antelación para comer en el restaurante
La verdad es que me encanta descubrir lugares como el Mesón-Museo Xente No Camiño. Es un sitio que se siente verdaderamente acogedor. Una vez que llegas, te envuelve esa atmósfera tranquila que te hace querer quedarte más tiempo. La comida, ni hablar, un 5 estrellas total. Te sientes bien atendido desde que cruzas la puerta. El precio es bastante normal para la calidad que ofrecen, así que no hay excusa para no disfrutar.
Hablando de la comida, si alguna vez llegas allí, no puedes perderte la Carne Asada ni el Caldo Gallego. ¡Están para chuparse los dedos! Y si te queda un espacio para el postre, el Flan de Huevo Casero es una delicia que no puedes dejar pasar. Y si prefieres algo más típico, la Tapa de Callos y el Bacalao A la Gallega también son opciones fantásticas. En cuanto a los precios, para disfrutar de un buen almuerzo, cuenta con unos 20-30 € por persona, pero vale cada céntimo.
Recuerdo que solo tomé un café mientras veía a unos peregrinos disfrutar de sus platos, y la verdad, ¡se veía todo espectacular! La terraza donde estuve era muy agradable, y te lleva directamente al camino, así que puedes sentirte parte de la aventura. El servicio es super amable, todo el mundo te trata con una sonrisa, lo que hace que la experiencia sea aún mejor. Ambiente 5 estrellas, sin duda.
Ahora, sobre si necesitas reservar con antelación para comer allí, no hay una respuesta definitiva. Pero, si planeas ir en un día muy concurrido, sobre todo en temporada alta, lo mejor sería llamar y asegurar tu mesa. Así podrás disfrutar de su rica comida sin tener que esperar. En fin, ¡este lugar definitivamente merece una visita!








