Mesón Valderrey

Mesón Valderrey

Si andas por Tordesillas y quieres disfrutar de una buena comida, Mesón Valderrey es sin duda el lugar ideal. Ubicado en C. Empedrado, 1, este restaurante destaca por su cocina castellana y sus especialidades como el increíble lechazo y cochinillo asado. Su ambiente tiene un toque acogedor con un comedor climatizado y una terraza de verano perfecta para esas noches agradables de buen tiempo. Además, si necesitas estar conectado, ¡tienen wifi gratis!

La carta no se queda corta: puedes encontrar desde el clásico gallo turresilano hasta platos de la abuela que te harán sentir como en casa. Con una calificación de 4.2 de 5 en Restaurant Guru, no es de extrañar que sea uno de los favoritos en la zona. Así que, si buscas un lugar donde saborear lo mejor de la gastronomía local mientras disfrutas de un ambiente amigable, no dudes en reservar en Mesón Valderrey. ¡Te va a encantar!

Mesón Valderrey

Restaurante de cocina castellana
⭐4,3
1.112Reseñas
Fotos
C. Empedrado, 1, 47100 Tordesillas, Valladolid
983 77 11 72

Horarios Mesón Valderrey

DíaHora
lunes10:00–16:00
miércoles10:00–23:00
jueves10:00–23:30
viernes10:00–23:30
sábado10:00–24:00
domingo10:00–23:00
nanCerrado El horario podría cambiar

El horario podría cambiar.

Mapa Ubicación Mesón Valderrey

Dónde se encuentra el Mesón Valderrey

Si estás buscando un lugar en Tordesillas donde disfrutar de comida castellana de verdad, ¡tienes que probar el Mesón Valderrey! La última vez que fui, éramos tres y estábamos deseando saborear unos buenos platos después de una semana fuera. La experiencia fue tan buena que no puedo dejar de recomendarlo. Cada bocado fue un deleite y no hay duda de que volveremos. En cuanto a precios, entre 40 y 50 € por persona, ¡pero vale cada céntimo!

El ambiente es muy a gusto; puedes elegir sentarte en la zona de comedor interior, en el bar, o disfrutar de un patio o terraza exterior. Por cierto, más allá de buenos platos, el servicio es de 10. No tuvimos que esperar nada, y la atención fue excepcional. La camarera era un encanto, ¡siempre dispuesta a ayudarnos con una sonrisa! De verdad, no hay excusas para no volver, es uno de esos lugares que se convierten en un favorito.

Ahora, no todo ha sido positivo para el Mesón Valderrey. He visto opiniones muy divididas. Algunos han tenido experiencias completamente nefastas con platos quemados y un servicio deficiente. Personas compartieron que no valía la pena el dinero gastado y que el ambiente necesitaba un buen lavado de cara. En esas ocasiones, parece que se ha perdido un poco la esencia de lo que este mesón puede ofrecer.

A pesar de esas críticas, yo sigo apostando por el Mesón Valderrey. La comida, el servicio y el ambiente, al menos en nuestra visita, fueron espectaculares. Para aquellos que aún no lo conocen, se encuentra en la Calle Empedrado, 1, en Tordesillas, Valladolid. ¡No te olvides de probar el cochinillo asado, es una locura! Prometo que ¡saldrás con ganas de volver!

Qué tipo de cocina ofrece el restaurante

Y después de un largo viaje, parar en Mesón Valderrey fue sin duda, la mejor elección que pudimos hacer. Este lugar cumplió con todas las expectativas y más. El comedor es bastante amplio y sobrio, con una decoración que incluye imágenes y firmas de famosos que han ido a disfrutar de su comida. La carta es puramente tradicional, así que aquí vas a encontrar los clásicos de la cocina castellana que siempre has querido probar. Y, ojo, si pides la sopa castellana, prepárate para disfrutar; te va a encantar.

La estrella de nuestra comida fue el cochinillo crujiente, que estaba para llorar de lo bueno que estaba. El lechazo también se pasaba de bueno; estaba en su punto, ¡madre mía, qué delicia! Aunque debo ser franco contigo, la presentación de los platos podría ser un pelín más elaborada. Pero, sinceramente, cuando pruebas los sabores, eso pasa a un segundo plano. Lo que sí debéis evitar es la tarta de queso; no fue nada del otro mundo. Pero, la buena noticia es que la relación calidad-precio es bastante decente; con unos 30-40 € por persona, disfrutamos de un festín que no se olvida.

Y como un consejo extra para los que decidáis parar en este mesón: si vais desde Madrid, no os lo penséis mucho, porque el viaje merece la pena. Si tenéis la oportunidad, no dejéis de pedir las zamburiñas a la plancha de primer plato. ¡Son riquísimas! Y no olvidéis que las patatas de guarnición son también un must. La atención, en general, fue buena, aunque tuvimos un pequeño encontronazo con un camarero que no estaba de muy buen humor. Pero, vamos, que eso no opaca toda la experiencia.

En resumen, si buscas un restaurante que ofrezca cocina castellana auténtica y bien hecha, Mesón Valderrey es el lugar ideal. Desde el cochinillo asado hasta una buena sopa castellana, este restaurante no solo satisface el estómago, sino también el alma con su ambiente acogedor y sus platos tradicionales. ¡Así que, a comer y disfrutar se ha dicho!

Cuáles son algunas de las especialidades del Mesón Valderrey

Y bueno, si te apetece un lugar donde el tiempo parece detenerse mientras disfrutas de un buen platillo, el Mesón Valderrey es la elección perfecta. En un ambiente castizo y con un servicio que te hace sentir como en casa, este sitio se lleva mis cinco estrellas sin dudar. No esperes modernas zarandajas ni fusión rara, aquí se trata de comida castellana de la de verdad. Ya te aviso: si eres de los que adoran el lechazo y el cochinillo, vas a estar en el séptimo cielo. Cada bocado de esas delicias es un auténtico homenaje a la tradición.

Como ya te conté, la tarta de hojaldre es de otro planeta, así que asegúrate de dejar espacio para el postre. Y si lo acompañas con un vino joven de la Ribera del Duero (te recomiendo el Pinna Fidelis, que está muy bien de precio), la experiencia se convierte en algo inolvidable. La otra vez que fui, me atendieron genial en la terraza, y de eso no tengo queja. El servicio es atentísimo y familiar; incluso si hay que desinfectar las mesas y sillas entre clientes, ellos lo hacen con una sonrisa.

Por cierto, si tienes pensado ir, te aconsejo que reserves. Una amiga que no lo hizo terminó esperando un ratito antes de conseguir mesa. Pero hey, ¡hasta le dieron recuperación en la terraza! Aún así, es bueno llegar con un plan, sobre todo si intentas disfrutar de sus famosas zamburiñas o una rica ensalada de salmón. Además, esos espárragos con salsas que probé en otra ocasión fueron una grata sorpresa. ¡Todo está buenísimo!

Así que pregunta: ¿Cuáles son algunas de las especialidades del Mesón Valderrey? ¡La lista es larga! Las zamburiñas, el lechazo, el cochinillo, y para los que se quedan con ganas de algo dulce, la tarta de hojaldre que ya te mencioné. Hay que vivirlo para creerlo, y te adelanto que cada visita solo deja ganas de más. ¿Cuándo repetimos?

El Mesón Valderrey tiene opciones para cenar al aire libre

Y siguiendo con lo que te contaba, hay que mencionar que el Mesón Valderrey tiene ese toque acogedor que todos buscamos cuando salimos a comer. Nada de ruido ensordecedor; aquí puedes disfrutar de una conversación tranquila sin tener que gritar. Espera a probar su sopa castellana... ¡Es, de lejos, la mejor que he comido! Si deseas un consejo, no te olvides de pedir su guiso de gallo turresiliano; es una delicia que te va a sorprender, te lo aseguro.

Aunque el lechazo es famoso en el lugar, he de decirte que me decepcionó un poco. La carne estaba un tanto dura, y llegué a pensar que si hubiese estado un pelín más cocido, sería perfecto. Pero bueno, el amable servicio compensa cualquier inconveniente, aunque la verdad es que tuvimos que esperar un poco más de lo que quisiera. ¡Pero eso no empañó la experiencia!

Por cierto, si estás pensando en ir con la familia, el Mesón es bastante acogedor. Recuerdo que cuando yo iba de pequeño, siempre era un planazo parar aquí en nuestro camino a Asturias. El cordero y el lechazo son un must, siempre salimos contentos y a buen precio. Y si quieres un postre, la tarta de chocolate con galleta es de otro mundo, aunque a veces no haya espacio para el dulce después de una comilona.

Hablando de la cena, sí, el Mesón Valderrey tiene opciones para cenar al aire libre. Tienen una terracita donde puedes disfrutar de una buena cena bajo las estrellas, perfecto para esos días en los que el clima acompaña. Si decides ir por allí, no dudes en preguntar por el servicio en la terraza; son de lo más atentos. En definitiva, este lugar sigue siendo un imprescindible al que volver.

Es necesario hacer una reserva para comer en Mesón Valderrey

Y así fue como terminamos en el Mesón Valderrey, ese lugar que se convirtió en nuestra salvación entre Salamanca y Bilbao. Honestamente, no sabíamos dónde parar a comer, pero gracias a una paisana de la zona, nos encontramos en este encantador restaurante. ¡Menos mal! El ambiente es muy castizo y acogedor, y el servicio es estupendo. De los platos, no puedo dejar de destacar el lechazo y las chuletillas, ¡ex-spectaculares! La experiencia fue prácticamente extrasensorial. Y para rematar, el postre: un flan y una tarta de galleta casera que te dejan con ganas de más. Todo a un buen precio. Sin duda, es una parada obligatoria si pasas por Tordesillas. ¡Volveremos, eso ni dudarlo!

Por otro lado, tengo que comentar que no todas las experiencias fueron tan buenas. Recuerdo una vez que hicimos una parada rápida y pedimos dos bocadillos de lomo con queso. Para mi sorpresa, el lomo estaba recalentado en el microondas. Además, nos pusieron el bocadillo en un pan de mesa descongelado que dejaba mucho que desear. Quizás había algún evento ese día y se quedaron sin opciones, pero el trato fue algo seco. A pesar de que los baños estaban limpios, me quedé con un sabor agridulce. La verdad, no creo que vuelvo si solo busco un bocadillo, ya que su fuerte no son esos.

Aunque para contrarrestar esa experiencia, tengo que mencionar otro día que fuimos a comer lechazo y cochinillo. ¡Estaba exquisito! El Mesón tiene un estilo castellano encantador y una terraza con vistas al río que te hace sentir en casa. Las "cazuelitas" de morcilla y chorizo estaban increíbles, y aunque eran raciones grandes, una vez que empiezas, no puedes parar. El restaurante, además, es un poco más caro que otros lugares en el centro, pero la calidad de los asados lo vale.

Y ahora, respecto a la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva para comer en Mesón Valderrey? La respuesta es un claro sí, especialmente si planeas ir en fin de semana o en temporadas altas. Puede llenarse rápidamente, y aunque el staff es bastante amable, no querrás quedarte sin mesa. Así que, ¡ya sabes! Si decides pasar por allí, ¡asegúrate de reservar antes!

El restaurante cuenta con acceso a internet

Y hablando de Mesón Valderrey, ¡vaya descubrimiento! Como te decía antes, fuimos a visitar una bodega en Tordesillas y nos lo recomendaron como un buen sitio para comer lechazo. Y déjame decirte, no se equivocaron. Estaba tan delicioso que fue para chuparse los dedos. Lo acompaňamos con un chuletón que estaba sobresaliente también, ¡un verdadero festín! Los entrantes estaban muy buenos, aunque las gambas al ajillo podrían haber sido un poco más abundantes. Ya sabes lo que se dice, ¡el apetito llega comiendo!

El servicio fue muy correcto, el personal tenía una buena actitud y nos atendió con ganas. El ambiente también estaba bien, aunque cuando se fue llenando el comedor, la cosa se puso un poco más ruidosa. Pero bueno, eso es parte de la experiencia, ¿no? Luego del sabor del lechazo, sinceramente, no puedes irte de la zona sin probar esa delicia. Por un precio medio de 30-40 € por persona, realmente merece la pena.

La próxima vez que visitemos Tordesillas, definitivamente repetiremos, especialmente porque hay tantos platos recomendados como el cochinillo asado y las zamburiñas a la plancha que prometen dejarte con ganas de más. Carlos, el gerente, es un verdadero crack; se nota que sabe cómo cuidar a sus clientes y siempre tiene un detalle especial. Ah, y sobre si tienen acceso a internet... la verdad es que con todo lo bueno que tienen en el menú, ¡ni tiempo tienes para pensar en el WiFi! Pero, al menos, hay aparcamiento gratuito en la calle, aunque a veces puede ser un poco complicado encontrar sitio. ¡Así que ya sabes!

Cómo calificarían los visitantes el Mesón Valderrey en términos de satisfacción

Y si estás pensando en hacer una paradita, no te desvías apenas de la A6, lo que es un plus. El Mesón Valderrey es una opción increíble y merece la pena detenerse, te lo prometo. La primera vez que fui, quedé impresionado con lo rico que está todo, pero la carne, especialmente, se lleva la palma. Las chuletillas eran simplemente espectaculares; se deshacían en la boca y tenían ese toque que solo se consigue cuando se cocina con cariño.

Ahora hablemos del ambiente, porque el lugar es muy agradable. Tienen una terraza muy cuidada que es perfecta para esos días soleados. Es un sitio donde realmente te sientes cómodo, ideal para relajarte y disfrutar de una buena comida. La decoración tiene un aire rústico muy acogedor, perfecto para disfrutar de la auténtica cocina castellana.

Si vais en grupo, es perfecto, porque hay bastante espacio y la atención es bastante buena. Pero alerta, porque con lo rico que está todo, es fácil dejarse llevar y pedir más de la cuenta. Aunque, sinceramente, creo que no me arrepentiría. Cada visita ha sido un pequeño festín.

Así que, en términos de satisfacción, ¿cómo calificarían los visitantes el Mesón Valderrey? Pues, por lo que he visto y oído, ¡con 4 estrellas y muchas sonrisas! La experiencia es muy positiva y todo el mundo sale con ganas de repetir. Es uno de esos lugares que hace que la carretera sea más divertida y los paladares más felices.

Fotografías Mesón Valderrey

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