
Descubrir el Restaurante Medieval Fermoselle, ubicado en la Plaza Mayor, 8, Fermoselle, es una experiencia que no te puedes perder. Este acogedor local no solo es perfecto para una parada después de pasear por el pintoresco pueblo, sino que también brilla por su oferta gastronómica. En la cafetería a pie de calle, puedes disfrutar de tapas frías y calientes, con la tabla de ibéricos como estrella indiscutible, ideal para compartir con amigos mientras charlas y saboreas.
Si buscas un lugar para una comida más formal, en la planta primera del restaurante encontrarás un ambiente perfecto con vistas a la plaza mayor. Su extenso menú de cocina brasería incluye delicias como el famoso entrecot que no querrás dejar de probar. Con un buen número de reseñas positivas en plataformas como Restaurant Guru y Tripadvisor, ¡definitivamente es un sitio que merece tu atención cuando estés en Fermoselle!
Horarios Restaurante Medieval Fermoselle
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 10:00–24:00 |
| martes | 10:00–24:00 |
| miércoles | 10:00–24:00 |
| jueves | 10:00–24:00 |
| viernes | 10:00–24:00 |
| sábado | 10:00–24:00 |
| domingo | 10:00–24:00 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Restaurante Medieval Fermoselle
Dónde se encuentra el Restaurante Medieval Fermoselle
¡Ey, gente! Hoy quiero contarles sobre mi experiencia en el Restaurante Medieval Fermoselle, que está en la Plaza Mayor, 8, 49220 Fermoselle, Zamora. Hablando en serio, este lugar tiene un encanto medieval, pero debo admitir que la organización deja bastante que desear. He ido un par de veces y en ambas la cosa ha sido un caos. Te aseguro que no importa si tienes reserva: llegas y pueden decirte que están llenos y no hay mesa. La última vez nos sentaron en una salita al lado y después de 20 minutos, ¡nos trajeron una ensalada! Luego, tras 45 minutos (y un recordatorio de mi parte), nos trajeron los segundos. ¿Quién puede comer a las 15:00 y salir a casi las 17:00? Una pena, porque la comida no estaba mal del todo.
Pero no todo ha sido malo. En otra visita, justo en la terraza, el ambiente era increíble. Estábamos en la plaza del ayuntamiento, disfrutando de una vista de 360 grados de esas construcciones bien antiguas y conservadas. Lo que pasa es que te toca ser prácticamente tu propio camarero. Tienes que entrar a pedir, sacar tus propias cervezas de la cámara, y el camarero solo se encarga de descorcharlas. ¡Imagina! Además, si quieres ir al baño, mejor que lleves un mapa, porque tendrás que pedir que te lo indiquen. A pesar de eso, la comida estaba riquísima, sobre todo las patatas meneas y el pollo a la brasa. Si solo quieres tomar algo, la terraza es el sitio.
Aún así, hay que ser realistas. La calidad del servicio ha sido muy inconstante. Ha habido días donde el sabor ha sido genial, pero la atención ha sido un desastre. Creo que, con un poco más de organización, este sitio podría ser el top de Fermoselle, pero por ahora, no estoy muy seguro de si volveré. La idea era que cada vez que fuéramos a un restaurante medieval esperáramos un poco de aventura, pero no este tipo de caos. Así que, si te animas a ir, ten en cuenta que el Restaurante Medieval Fermoselle está justo en la Plaza Mayor y prepárate para lo inesperado. ¡Buena suerte, amigos!
Qué tipo de comida ofrece el Restaurante Medieval Fermoselle
Y aquí seguimos hablando del Restaurante Medieval Fermoselle. La verdad, siempre es un placer encontrar lugares que superen las expectativas, ¿verdad? Te cuento que, en mi última visita, decidimos ir sin reserva y, para nuestra sorpresa, nos atendieron sin problema y con esa amabilidad que se agradece. La comida, simplemente espectacular. Todo, desde el solomillo hasta las chuletinas de lechazo, estaba riquísimo. Salimos muy satisfechos y el ambiente era bastante acogedor, a pesar de que el sitio no tiene una decoración muy medieval como uno podría esperar.
A pesar de que muchas críticas son positivas, también hay quienes han tenido experiencias diferentes. Por ejemplo, parece que hay quienes han pasado un mal rato con el servicio. Hay comentarios sobre demoras, como que el vino llega muy tarde o que no tenían jarra de agua disponible. ¡Vaya faena! Pero claro, también hay que tener en cuenta que puede ser un tema de momentos específicos. Por lo general, la atención del personal es genial, lo que realmente marca la diferencia, sobre todo en un lugar donde se espera disfrutar de una buena comida rodeado de amigos.
Lo que me encanta del Medieval Fermoselle es que ahí siempre encuentras una buena variedad de platos. La comida que ofrecen incluye delicias como embutidos, sopa de cardo, y por supuesto, la famosa paletilla de lechazo, que aunque algunos mencionan que podía estar mejor, hay quienes la defienden fuertemente. Perfecto para compartir entre amigos, así que prepárate y lleva un buen apetito. Además, ni se diga de los postres y cafés que complementan la experiencia. En términos de precio, ¡resulta bastante razonable! Entre 20 y 30 euros por persona, y si vas en grupo, no se nota para nada.
Así que, para un plan de fin de semana, ¿quién se anima a disfrutar de buena comida y un ambiente agradable en el Restaurante Medieval Fermoselle? Sin duda, un lugar que, a pesar de sus altibajos, tiene su encanto y vale la pena explorar.
Cuáles son las especialidades destacadas del menú
Ya te conté que estuve en el Restaurante Medieval de Fermoselle y la verdad es que regresé por su amplio horario. Cené allí dos noches, porque ¿quién puede resistirse a la idea de disfrutar de un buen plato después de un día explorando el parque? Sin embargo, no todo fue lo que esperaba. La tortilla española era prácticamente imposible de comer, un poco decepcionante. Afortunadamente, el carpaccio de ternera salvó la noche. Creérme, si vas, es un plato que debes probar. Pero entre la comida y el precio, que oscila entre 20-30 € por persona, la experiencia puede ser algo ambivalente.
A pesar de todo, puedo decirte que el ambiente del lugar es bastante agradable. Bajo nivel de ruido y una decoración medieval que le da un toque especial; el tipo de sitio donde puedes charlar sin problemas. Eso sí, mi única queja es que deberían tener un poco más de organización, especialmente en el pequeño comedor de arriba donde el servicio fue un poco lento. Veinte minutos esperando a que nos tomaran la nota de las bebidas no es lo ideal. Sin embargo, la ensalada mixta fue otro punto positivo, muy variada, pero sería genial que no la aliñaran desde cocina, así cada uno podría ponerle su toque personal.
Y ni hablar de la ubicación; está en la Plaza Mayor, ¡pura magia! Aunque aparcar puede ser un reto, siempre puedes encontrar estacionamiento gratuito en la calle. Aún así, vale la pena por la exquisita comida del lugar. De hecho, te animo a que pruebes la ensalada de Tomate del lugar con un buen aceite, ¡sublime! Y si eres goloso, el pudding de melocotón con natillas calientes es un must; ¡te hará recordar el sabor de lo casero!
Si te preguntas por las especialidades destacadas del menú, aquí te dejo algunas perlas: la paletilla de lechazo al horno es un deleite para los sentidos, mientras que las Patatas Revolconas y la tarta de queso son opciones que no puedes dejar de lado. En este restaurante, no solo disfrutas de una buena comida y cena, sino que también te sumerges en la riqueza de la gastronomía local. ¡Así que ya sabes, si te decides a ir, no te arrepentirás! ¡Feliz ruta por los Arribes del Duero!
Es necesario hacer una reserva para comer en el restaurante
Y mira, lo que te tengo que contar es que el Restaurante Medieval Fermoselle tiene una dualidad peculiar. Si eres del pueblo, parece que te reciben con los brazos abiertos, pero si vienes de fuera… bueno, prepárate para un trato bastante frío. Te hablo desde la experiencia, y es que pasé un rato muy incómodo cuando vi cómo a la mesa de al lado, que eran del lugar, les atendían como si fueran familia y a nosotros nos dejaban con la sensación de ser invisibles. Un trato digno de una comedia negra, te lo juro.
Por otro lado, es cierto que la comida tiene su encanto. Algunas cosas están ricas, como la tabla de embutidos que nos sirvieron, deliciosa, de verdad. Pero, ¡ay!, durante la espera nos tuvimos que rendir ante la falta de algunos platos. No había coca-cola Zero, no tenían la pierna de cordero y, para arreglarlo, acabamos cambiando platos más veces de las que me gustaría recordar. Y, aunque al final nos regalaron un par de botellas de vino, eso no compensa la decepción inicial. Es todo un vaivén.
También vi reseñas positivas donde unos amigos disfrutaron de un trato excepcional. Al parecer, si te pones de acuerdo previamente, pueden adaptarse a tus necesidades, incluso si tienes alguna discapacidad. Eso es un punto a favor, sobre todo cuando te cambian a una mesa más cómoda sin que se lo pidas y te organizan actividades extras. Pero, insisto, parece que la experiencia varía mucho dependiendo de a quién le preguntes.
Ahora, si estás pensando en ir, la pregunta del millón: ¿Es necesario hacer una reserva? La respuesta es... complicado. Si vas en un grupo grande o con requerimientos especiales, mejor llámales antes para asegurarte de que todo estará bien. Algunos han tenido experiencias fantásticas, mientras que otros se han topado con más de una sorpresa. Lo más recomendable es asegurarte y evitarte sorpresas desagradables. ¡Buena suerte si decides arriesgarte!
Qué tipo de ambiente se puede esperar en la planta primera del restaurante
Así que, como te decía, si decides visitar Fermoselle, el Restaurante Medieval es un lugar que no puedes dejar pasar. En nuestra última escapada, nos metimos entre pecho y espalda un chuletón que quitaba el sentido y una paletilla que estaba para llorar de lo rica que estaba. Y todo esto acompañado de un buen vino del pueblo. De verdad, si volvemos a este pueblo tan encantador, este sitio será nuestra primera parada. La experiencia, que de hecho hemos repetido, es simplemente obligatoria.
Hablando de repetición, nuestra segunda visita no decepcionó ni por un segundo. La atención fue de diez, y eso suma mucho. Recuerdo que los materiales que usan en los platos son de calidad, y los precios son más que razonables; para lo que comes, al final, pagar entre 60-70€ por persona es un chollo. No te cortes y déjate aconsejar por el personal; a mí me lo dijeron y no me arrepentí. Las recomendaciones son un acierto seguro, y cuenta con que en nuestra próxima visita lo haremos muy en serio. Ah, y no olvides dejar espacio para sus postres caseros. ¡Están tan buenos que podrías pensar en hacer un pacto con la cocinera! ¡Ja ja!
Por otro lado, si buscas algo más casual, también puedes pedir tapas. Eso sí, la tapa del plato de jamón es ya un clásico para mí. El ambiente del comedor en la planta baja es acogedor y pequeño, perfecto para disfrutar de una cena íntima. Y ni hablar de las carnes a la brasa; siempre quedan de maravilla, sobre todo con un buen vino de la denominación de origen Arribes del Duero. En cuanto a la relación calidad-precio, es difícil de superar, así que deberías probarlo sin dudas.
Respecto al ambiente en la planta primera, se espera algo más relajado y con un toque de intimidad. Es un espacio que invita a disfrutar de la comida y a tener una buena conversación, y la atención al cliente está a la altura. Las camareras suelen ser muy amables y te hacen sentir como en casa, así que si decides ir, ten por seguro que la experiencia será más que satisfactoria. ¡No lo pienses más y anímate a descubrir Fermoselle!
Qué platos se recomiendan para compartir con amigos
Y si hablamos del Restaurante Medieval Fermoselle, no puedo dejar de mencionar lo acogedor que es el lugar. Tienen dos comedores amplios, así que siempre hay espacio para grupos grandes. Además, están en una ubicación inmejorable, justo en la Plaza Mayor. La atención es rápida y, lo mejor, el personal es super amable. Realmente sabes que estás en un buen sitio cuando el servicio y la comida se combinan para crear una experiencia genial, ¿verdad?
Ahora, la comida es simplemente deliciosa y abundante. No puedo dejar de recomendar la tarta de queso, que es un verdadero espectáculo, ¡se te hace agua la boca solo de pensarlo! Y si te gustan los platos más tradicionales, la sopa castellana y las patatas meneás son imprescindibles. Ya te digo, un festín que vale cada euro, que ronda entre los 20 y 30 € por persona.
Por cierto, si tienes a tu perro contigo, ¡no te preocupes! Son muy pet friendly y es genial ver cómo te dejan acceder con tu peludo a la sala. Si viajas en grupo, la terraza interior y la zona de barra en la planta baja son perfectas para pasar un buen rato.
Y si buscas algo para compartir con amigos, el chuletón es una opción fantástica, aunque también puedes apostar por la ensalada mixta o el carpaccio de ternera. La variedad del menú es amplia, así que seguro que encuentras algo que a todos les guste. No tengo dudas de que, una vez que pruebes este sitio, querrás volver. ¡Déjame decirte que algunos ya han mencionado volver sin pensarlo dos veces!
Qué tipo de tapas están disponibles en la cafetería a pie de calle
Y, claro, después de pedalear por los arribes del Duero, es inevitable parar en el Restaurante Medieval Fermoselle. La primera vez que fui, un 26 de junio de 2018, estaba bien, solo bien. La terraza tenía ese encanto clásico, pero no sé tú, pero a mí el fútbol de fondo me saca un poco de onda. Así que mejor cogí un par de cervezas, aunque no vinieron con tapa – un toque que siempre se agradece. Después, pedí un entrecot que estaba decente, pero creo que el verdadero festín lo tienes si decides cenar en el comedor, donde las opciones parecen más variadas.
Ahora, si lo que buscas es una experiencia genial, déjame decirte que una de mis visitas más memorables fue gracias a Tere, la camarera que se nota que le gusta su trabajo. Si tienes un amigo vegetariano, aquí no hay problema, porque hay una buena selección de platos veggie, y ella se ofreció a personalizarlos. ¡Fue un acierto total! Si vas con hambre, no te pierdas el lechazo, que es simplemente espectacular. La relación calidad-precio es increíble, con una cena rondando los 20-30 € por persona, sin mencionar la deliciosa tarta de queso que se acaba convirtiendo en un must.
Y hablando de buenas charlas, no olvides pasar a probar el chorizo campeón del mundo, la tabla de embutidos es imperdible, eso sí, prepárate para disfrutar de una agradable terraza interior al anochecer. Aunque se pone concurrida, el ambiente es bastante chido y la atención es de primera. No te voy a mentir, eso sí, hay momentos en que la atención podría mejorar. En una ocasión me encontré con una camarera que no fue muy amable, y la verdad eso lo arruina un poco. Uno espera que todos los clientes sean tratados igual, ¿verdad?
Pero volviendo al tema, si algún día te da por asomarte a la cafetería a pie de calle del lugar, no te decepcionará. Tienes de todo un poco: ensaladas, cardo con almendras, y revueltos que se pueden adaptar a lo que necesites. Además, esa parrillada de verduras está siempre lista para sorprender a quien no come carne. Así que ya sabes, si estás por Fermoselle y buscas un rincón con historia y buena comida, este sitio te va a encantar. ¡No dudes en darle una oportunidad!
El Restaurante Medieval Fermoselle tiene buenas reseñas de clientes
Y bueno, ya que hablamos de lugares con encanto, no puedo dejar de mencionar el Restaurante Medieval Fermoselle. Seriously, está ubicado en la Pl. Mayor, 8, 49220 Fermoselle y tiene ese aire antiguo y acogedor que te transporta a otra época. Entras y de inmediato sientes que te han dado la bienvenida a un banquete del medievo. Las paredes de piedra y la iluminación suave crean una atmósfera muy especial para disfrutar de una buena comida.
La carta es toda una aventura, con un montón de platos típicos que te invitan a probar cosas que quizás no te atreverías en otros sitios. No te olvides de probar la carne asada; es jugosa y está llena de sabor. Y lo mejor es que puedes acompañarla con su delicioso vino de la región, que le da el toque perfecto a toda la experiencia. Ah, y si te apetece algo dulce para terminar, ¡no puedes irte sin probar el flan casero! Solo de pensarlo se me hace la boca agua.
Además, la atención del personal es súper cercana y amable. Te hacen sentir como en casa, siempre dispuestos a recomendarte el mejor plato o el vino ideal. Y como bonus, el ambiente es tan chido que muchas veces tienen actuaciones en vivo o noches temáticas, lo que lo convierte en un plan genial para ir con amigos o en pareja.
Y si te preguntas si el Restaurante Medieval Fermoselle tiene buenas reseñas de clientes, la respuesta es un rotundo sí. Las críticas son muy positivas, con muchos visitantes elogiando tanto la comida como el servicio. Así que, si estás pensando en un lugar para una noche especial o simplemente para disfrutar de buena comida, no te lo pienses más y dale una oportunidad. ¡No te arrepentirás!








