
En el corazón del encantador puerto pesquero de O Grove, encontrarás Sal de Allo, un restaurante con más de 37 años de experiencia en cocina de temporada y especialidades del mar. Aquí, los amantes del buen comer se deleitarán con mariscos frescos directamente de la lonja, como el bogavante y el rodaballo, así como platos de arroz con bogavante que son un auténtico manjar. Con una calificación de 4 de 5 en Restaurant Guru, el lugar ha ganado el cariño de los locales y visitantes por su ambiente acogedor y moderno.
Además de ofrecer una experiencia gastronómica memorable, Sal de Allo ha sabido innovar al incorporar toques de cocina asiática a su menú, creando una mezcla única que destaca entre la oferta de la zona. Si alguna vez has deseado saborear langostinos, pulpo, zamburiñas y otros productos gallegos en un solo lugar, este es tu sitio. Date la oportunidad de visitar Av. de Beiramar, 28 y disfrutar de una comida que combina frescura, calidad y una chispa de creatividad en cada plato. ¡No te arrepentirás!
Horarios Sal de Allo
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| martes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| miércoles | Cerrado |
| jueves | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| viernes | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| sábado | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
| domingo | 13:30–15:30, 20:30–22:30 |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Sal de Allo
Dónde se encuentra el restaurante Sal de Allo
¡Holaaa! Si estás buscando un sitio donde comer que te deje con la boca abierta, tienes que probar Sal de Allo. Este restaurante está en la Av. de Beiramar, 28, 36980 O Grove, Pontevedra, y te prometo que no te decepcionará. Desde que llegas, el ambiente ya te atrapa; es acogedor y está decorado con un gusto increíble. La atención del personal también es de 10, ¡se nota que saben lo que hacen y te hacen sentir como en casa!
¡Y qué puedo decirte de la comida! Arrancamos con un usuzukuri de corvina que estaba espectacular. Esos cortes de pescado fresquísimos con tomate seco y ponzu son una delicia que simplemente no puedes dejar de probar. Literalmente es para mojar pan y repetir. Después, las croquetas de pulpo son otro nivel con ese alioli suavecito y una emulsión de naranja que las hace únicas. Y no te olvides de las alcachofas fritas, ¡tienen ese toque de pimienta que es adictivo!
Si creías que las cosas no podían mejorar, espera hasta que lleguen los tacos de carrillera. Están tan melosos que se deshacen en la boca, y el pico de gallo los acompaña a la perfección. ¡Ah! Y no podemos olvidar la tortilla vaga de trompetas de la muerte; es super jugosa y cada bocado es una explosión de sabor que necesitas en tu vida.
Y, por supuesto, llegamos a la parte dulce. Elegimos tres postres porque, seamos sinceros, ¿quién puede conformarse con uno solo? La espuma de mango con sopa de chocolate blanco es ligera y fresca, ideal si ya has comido mucho. El tiramisu estaba tan equilibrado, ¡y esa crema de mascarpone es de otro mundo! Y para cerrar con broche de oro, la leche frita envuelta en pasta filo con ese toque de toffe salado es el final perfecto que necesitas. Ten cuidado, porque es muy fácil enamorarse de todos esos sabores.
Para acompañar, nos decantamos por un Ultreia Godello de Raúl Pérez, que es una joyita y complementa todo a la perfección. Si tienes la oportunidad, no dudes en ir, de verdad es un lugar que se merece unas 5 estrellas. El precio por persona ronda entre 50-60 €, pero la calidad y la experiencia valen cada euro. Así que, ya sabes, Sal de Allo es el sitio ideal para disfrutar de una buena comida en un ambiente increíble. ¡Nosotros volveremos pronto!
Cuántos años de experiencia tiene Sal de Allo en la cocina
Y mira que te digo, después de mi última visita a Sal de Allo en O Grove, estoy convencido de que debéis hacerles una visita. Nos fuimos un grupo de seis, y aunque no teníamos reserva, nos atendieron al instante. La atención fue de 10, y la camarera fue muy educada, siempre con una sonrisa. Nos dejaron boquiabiertos con la generosidad de los platos y la presentación. Los entrantes, cada uno mejor que el anterior, y el plato principal... ¡bueno, eso merece un párrafo de honor!
El arroz meloso con bogavante que pedimos fue lo mejor de la noche. Aunque era para tres, lo compartimos cinco y nos sobró. Cada cucharada estaba llena de ese sabor a mar que te hace sentir que estás comiendo en la playa. ¡No puedo dejar de pensar en lo bien que estaba! Y si crees que eso era suficiente, espera a escuchar sobre los postres. Esa tarta de queso casera fue un verdadero triunfo, cremosa y equilibrada en dulzura y acidez. Definitivamente, un broche de oro para una velada increíble.
Sin embargo, he de ser honesto. Aunque la comida fue una delicia absoluta, notamos un par de detalles que podrían mejorar. El ritmo del servicio fue un pelín lento, y en un par de ocasiones tuvimos que hacer un esfuerzo por llamar la atención del personal. A pesar de lo amables que eran, creo que con un poco más de agilidad, habrían hecho que la experiencia fuera aún más placentera. Pero en general, la propuesta gastronómica de Sal de Allo brilla con luz propia, y estoy seguro de que volveremos.
Por cierto, para que lo sepas, Sal de Allo tiene varios años de experiencia en la cocina, y eso se nota en cada plato que sirven. Es un lugar que definitivamente se ha ganado su reputación gracias a la calidad de su comida y su atención al detalle. Si no has ido aún, ¡no esperes más!
Qué tipo de comida ofrece Sal de Allo
La verdad es que Sal de Allo es uno de esos lugares que sorprenden cuando menos te lo esperas. Al llegar, nos dimos cuenta de que debimos hacer reserva, porque aunque tuvimos suerte y nos acomodaron, la próxima vez no queremos arriesgarnos. Así que, ya sabes, si planeas ir, mejor llama antes. Pero, ¡menuda sorpresa nos llevamos! La ración de rodaballo fue una delicia, jugosa y llena de sabor, con esas verduras estilo wok que le daban un toque espectacular. Y ni hablar de las cigalitas, ¡lo mejor para compartir! La cecina para abrir el apetito era simplemente sublime. Y para cerrar la noche, los postres, sobre todo la sopa de chocolate blanco y el brownie, nos dejaron queriendo más. Aunque el precio ronda los 70-80€ por persona, hay que decir que se come de vicio. ¡Felicidades al chef!
Si buscas un sitio con una buena terraza frente a la lonja, aquí vas a estar en tu elemento. La calidad de los productos, sobre todo el arroz meloso con bogavante, es destacable, aunque quizás el servicio podría tener un par de ajustes. Aún así, las croquetas y la ensaladilla de langostinos son un must. La verdad es que la relación calidad-precio es bastante buena, y con un ambiente acogedor, se convierte en una buena opción para cualquier ocasión.
Y no sé tú, pero después de leer varias reseñas, cuando hablamos de Sal de Allo, es un acierto absoluto para cenar. Esa noche cenamos unas vieiras de primera y hasta alcachofas, a pesar de no ser su temporada, ¡todo un detalle! Lo mejor es que tienen una política pet-friendly, así que si llevas a tu perro, ¡no hay problema! Nos recomendaron un vino albariño que estaba para chuparse los dedos. Y en cuanto al servicio, no tenemos queja, siempre amable y atento. ¡Definitivamente, volveremos!
Entonces, ¿qué tipo de comida ofrece Sal de Allo? Pues, para resumirlo, aquí puedes disfrutar de mariscos frescos, carne de calidad y platos bien elaborados que van desde entrantes como croquetas y ensaladilla, hasta pescados a la brasa y postres increíbles. Una mezcla de sabores y presentaciones que te van a dejar con ganas de más. Si buscas una buena experiencia culinaria, definitivamente este restaurante no te va a decepcionar.
Qué mariscos frescos se pueden encontrar en el menú de Sal de Allo
Ya te conté un poco sobre la comida en Sal de Allo, y la verdad es que tiene sus altibajos. En nuestra visita, el rape llegó mal descongelado y crudo por dentro, lo que fue realmente decepcionante. Y eso que la paella de bogavante prometía mucho, pero a la hora de la verdad, era pura apariencia, con un sabor tan intenso a especias que no sabías ni que estabas comiendo bogavante. Sin embargo, el servicio fue muy atento, así que le dieron un buen punto en ese aspecto. Lo malo es que, al final, con un precio por persona de 50-60 €, espera más de lo que ofrecen.
El contraste con otras experiencias no se pudo pasar por alto. Una vez fuimos un sábado y el servicio fue impecable, con camareros super educados y simpáticos. La comida, personalmente, me robó el corazón. Los tacos de carrilleras estaban para morirse, aunque sí que es un poco caro, también es cierto que la calidad lo vale. En ese día, el precio por persona se movió entre los 40-50 €, pero el ambiente era perfecto para conversar con amigos y disfrutar del momento. Ya sabías, un lugar acogedor, con un nivel de ruido bajo y una buena zona tanto en el comedor interior como en la terraza exterior.
Y lo mejor de todo fue la vez que llegamos de casualidad, y nos sorprendió gratamente. Tienen una variedad de mariscos frescos, incluyendo boquerones, caballa y coruxo. Te prometo que cada bocado era pura delicia, y el canelón de rape y costillas de cerdo fueron el gran cierre. Además, ese trato familiar y cercano que ofrece el personal hace que te sientas como en casa. La verdad, es un lugar para dejarse llevar por la experiencia. Sin duda, volveremos.
En cuanto a los mariscos frescos del menú, puedes encontrar unos deliciosos boquerones, caballa y, por supuesto, el coruxo, ¡son delicias que no puedes dejar pasar! Así que si te gusta el marisco, este restaurante tiene opciones que te van a encantar, pero asegúrate de preguntar antes por la frescura para evitar sorpresas desagradables.
Cuál es la especialidad del restaurante en relación al bogavante
Y hablando de Sal de Allo, ¡qué experiencia más chula! La verdad es que el trato allí es realmente agradable, se siente como si estuvieras en casa con amigos. Fuimos dos personas y, te digo, comimos a gusto. La tortilla era espectacular – de esas que son un abrazo en el estómago – y el bogavante estuvo delicioso. La única pega fueron las gambas, que costaba un poco pelarlas, pero su sabor hacía que valiera la pena el esfuerzo. Al final, el precio por persona se fue a más de 100 €, pero la calidad lo justificó.
La última vez que fui, no pude evitar exagerar un poco, ¡porque la experiencia fue de cinco estrellas! La noche fue impecable, el servicio de diez y disfrutamos tanto que fue realmente recomendable. Fui con clientes y amigos y pasamos una noche hermosa. El ambiente era tranquilo, sin casi ruido, lo que lo hizo aún más agradable. Sin duda volveremos.
La comida en Sal de Allo es extraordinaria. Me enamoré de la tortilla trufada de trompetas amarillas y de los tacos de carrillera; ¡qué delicia! Todo estaba en su punto y el servicio fue simplemente fantástico. Comimos por unos 30-40 € por persona, y si lo que buscas es un buen rato con buena compañía y buena comida, este es el lugar.
Sin duda, las navajas son una de esas cosas que no te puedes perder; espectaculares. Y si te gusta el café, el que preparan allí es exquisito. Olvídate de la dieta cuando veas el tiramisú, porque te va a dar ganas de pedir otro. La leche frita recién hecha que probó mi marido lo dejó flipando. Además, la atención es impecable, incluso si llegas un poco fuera de horario, como nos pasó a nosotros una vez.
Respecto a la especialidad del restaurante en relación al bogavante, lo que más destaca es su presentación y el cuidado en la preparación, asegurando que cada plato tenga un sabor que te deje sin palabras. Ah, y si tienes la oportunidad, ¡no te olvides de pedir el arroz que preparan, aunque lleva su tiempo! Sin duda, ahí se nota la dedicación y el cariño que le ponen a cada plato. ¡Tienes que probarlo para creerlo!
Qué calificación tiene Sal de Allo en Restaurant Guru
Después de nuestro paso por Sal de Allo, tengo que contarte que hay opiniones bien diferentes. Por un lado, hubo quien no se quedó tan satisfecho. El arroz, por ejemplo, no les agradó nada; mencionaban que el bogavante estaba seco y sin sabor, ¡y eso que era lo que esperaban destacar! Además, el precio de 50-60 € por persona parece que no cuadraba con la calidad de lo que servían ese día. Ese día el servicio también castigó un poco la experiencia, como que les faltó un toque más amable.
Pero, ojo, que no todas las experiencias fueron así. Hay quienes salieron encantados, como durante la Semana Santa. La atención fue de 10, los pimientos asados hicieron que se quedaran sin palabras, y si hasta tuvieron un detalle con su perrita, ¡imagínate! Algo así te hace sentir que estás en el lugar adecuado. Por 40-50 € por persona, disfrutaron de un festín desde los entrantes hasta el postre. Lo que cuentan del Ferrero es legendario. Definitivamente, recomiendan volver.
Y no todos los días el estómago está en modo festín. Una familia que fue no tenía mucha hambre, ya que habían hecho una especie de ruta de los mejillones antes. El servicio fue correcto, aunque notaron que los camareros parecían un poco apáticos. Ellos mencionan que los chuletones eran buenos, pero esperaban un poco más. En ese caso, ojalá vuelvan con más apetito para disfrutar de toda la carta. Por 90-100 € por persona, eso debería ser posible.
Así que, después de todo esto, ¿qué calificación tiene Sal de Allo en Restaurant Guru? ¡Te lo cuento! A pesar de las críticas variadas, parece que se mantiene firme con una buena puntuación. La mezcla de gustos ha dejado a muchos con ganas de volver, así que si piensas hacer una visita, ¡aquí tienes un buen abanico de opciones para elegir!
Qué hacen que los locales y visitantes prefieran Sal de Allo
Y después de todo, parece que Sal de Allo es un lugar que da mucho de qué hablar, aunque no siempre por las mejores razones. Imagínate que llegas lleno de ganas de disfrutar algo rico y te encuentras con una espera de una hora para una mesa. Te dicen que serán solo 15 minutos, pero mientras estás ahí, ves que hay mesas vacías y utensilios listos desde hace rato. Al final, ni siquiera se molestan en ofrecerte una bebida para sobrellevar la espera, y cuando finalmente te sientas, el menú parece invisible para los camareros. Puedes imaginarte, la mala onda que se siente en ese ambiente, ¿verdad? Al final, más que disfrutar de la experiencia, se siente que estás en un lugar donde parece que todo les da igual.
Pero, ¡espera! No todo lo que se cuenta sobre Sal de Allo es negativo. Algunos pegan el salto a la quinta estrella cuando se trata de comida gallega con un toque diferente. ¡Ese Chilli Crab es un auténtico manjar! Para los que buscan algo más especial, el bogavante en salsa dulce es otra joya que seguro hace que se te antoje un plato más. Y no se preocupen por llevar a los peques, porque el ambiente es bastante familiar. La clave aquí es la atención fantástica que reciben los que se aventuran a probar estos sabores, sin duda una experiencia que vale la pena compartir con amigos o en pareja.
Eso sí, es un punto a tener en cuenta que la mariscada puede no ser lo que esperabas; un par de langostinos pequeños y algo congelados pueden quitarte un poco la ilusión, aunque el pulpo y los berberechos son otra historia. Hay quienes lo han definido como un lugar más para turistas poco exigentes, lo que podría explicar las experiencias tan dispares. Sin embargo, hablemos de la buena comida, porque esos comentarios sobre el foie, los tacos, la vieira y el imperdible postre de sopa de chocolate han hecho que muchos vuelvan por más.
Entonces, ¿qué es lo que hace que locales y visitantes prefieran Sal de Allo al final del día? Pues parece que la combinación de un servicio que en ocasiones brilla, aunque a veces flaquea, junto con una oferta culinaria que va más allá de lo típico de la zona, resulta atractiva para muchos. Si buscas un lugar donde experimentar una buena comida gallega con un twist, podría ser una parada válida, aunque estés preparado para algunos altibajos en el servicio.
Cómo es el ambiente del restaurante Sal de Allo
Y bueno, después de un par de días disfrutando de O Grove, no puedo dejar de hablar sobre mi experiencia en Sal de Allo. Este lugar ha sido un auténtico descubrimiento en mi segundo año de vacaciones aquí. La mezcla de la atención excepcional del personal y la calidad de los productos me sorprendió gratamente. El primer día decidimos probar las necoras. Aunque las sirvieron frías, el sabor y la textura fueron simplemente perfectos. Luego, esos berberechos al vapor que nos impactaron con su frescura y ese espléndido sabor a mar. ¡Definitivamente, una primera comida de lujo!
Y como si eso no fuera suficiente, al día siguiente volvimos para cenar, y fue una lucha decidir cuál plato nos había gustado más. Los pimientos de padrón estaban frescos, justo en su punto de sal, y no podía faltar volver a probar las necoras, esta vez recién hervidas y espectaculares. Las alcachofas se robaron el show; creo que han sido el gran descubrimiento del verano y, por último, las cigalitas asadas estaban en su punto. La salsa que las acompañaba era una delicia. ¡Qué decir! Un verdadero acierto completo este restaurante. Felicito y agradezco a todo el equipo por su increíble trabajo y dedicación.
Ahora, en cuanto al ambiente de Sal de Allo, puedo decirte que es muy amigable y acogedor. Te sientes como en casa desde el primer momento. Las vistas son maravillosas, lo que hace que la experiencia de comer sea aún más especial. La combinación de la buena comida, el servicio atento y el ambiente relajado hace que quieras volver una y otra vez. Así que, si tienes la oportunidad, no dudes en pasar por allí. ¡Te aseguro que no te arrepentirás!
Qué innovaciones ha incorporado Sal de Allo en su menú
Y bueno, al final nuestra experiencia en Sal de Allo dejó un sabor agridulce. La comida estaba muy rica, no te voy a mentir. Ese rodaballo que pedimos, aunque nos salió a 168 € entre cuatro, estaba bueno de verdad. Pero, teniendo en cuenta lo que pagamos, esperar más de lo debido para que nos sirvieran las bebidas y la comida, y aún así tener que lidiar con un servicio que parecía estar desbordado, fue un poco frustrante. Cuando le preguntamos a uno de los camareros si nos podían ayudar a emplatar el pescado, su respuesta fue que no podía porque se iba a enfriar. O sea, ¡vamos, no tiene sentido!
Y claro, todavía me pregunto cómo pueden dejar a los clientes en esa situación. Al final terminamos improvisando. Por el precio que pagamos, uno esperaría que al menos el servicio fuese acorde al nivel de la comida. La verdad es que la experiencia fue un poco decepcionante en ese aspecto. Entonces, en una escala de 1 a 5 le daría un 1 al servicio y un 5 a la comida. En cuanto al ambiente, la verdad que no estaba mal, le doy un 4 también, pero eso no me compensa el mal rato.
A pesar de que nuestros amigos dijeron que su cena fue mucho más agradable y valoraron la comida y el servicio como un 5, parece que cuántas más veces vas, más desiguales son las experiencias. Y aunque no todo fue negativo, sí que es cierto que creo que Sal de Allo debería trabajar un poco en la atención al cliente.
Respecto a las innovaciones en el menú, no tengo mucha info precisa, pero parece que están haciendo un esfuerzo por destacar productos gallegos de primera calidad. Así que si vas, es mejor tener claro que la comida está muy rica, pero prepárate para ser un poco paciente con el servicio. En fin, ¡espero que tengas una mejor suerte que nosotros!








