
Si estás en O Pino y buscas un lugar donde deleitarte con buena comida, Santaia Casal de Calma "Gastrobar" es tu destino. Ubicado en Avenida Iglesia, 10, O Pedrouzo, este gastrobar ofrece una carta repleta de tapas y raciones, ¡incluyendo opciones vegetarianas y veganas! Ya sea que te apasione la comida gallega tradicional o busques algo más innovador, aquí encontrarás platos que te harán querer volver. Además, no te preocupes por el aparcamiento, porque tienen espacio para que llegues sin complicaciones.
La especialidad de la casa son las carnes y mariscos a la parrilla, y no puedes dejar de probar las crujientes bites de pollo con salsas de teriyaki y sriracha. Si prefieres un plato más ligero, su menú del día siempre tiene algo delicioso. Imagínate saboreando una buena comida bajo el sol en su terraza jardín, perfecto para relajarte después de un paseo por la zona. Así que la próxima vez que estés cerca de Santiago de Compostela, date una vuelta por Santaia Casal de Calma, ¡y prepárate para un festín de sabores!
Horarios Santaia Casal de Calma "Gastrobar"
| Día | Hora |
|---|---|
| lunes | Cerrado |
| miércoles | 13:00–21:00 |
| jueves | 13:00–21:00 |
| viernes | 12:00–22:00 |
| sábado | 12:00–22:00 |
| domingo | Cerrado |
| nan | 13:00–21:00 El horario podría cambiar |
El horario podría cambiar.
Mapa Ubicación Santaia Casal de Calma 'Gastrobar'
Dónde se encuentra Santaia Casal de Calma "Gastrobar"
Si estás buscando un lugar donde comer en Pedrouzo, Santaia Casal de Calma "Gastrobar" es una joya escondida que no puedes dejar pasar. Te prometo que desde que entras por la puerta, la calidez y hospitalidad de este sitio te envuelven, todo gracias a sus dueños, el chef Adonai y su encantadora esposa Sandra. Este par realmente sabe cómo hacerte sentir como en casa y ponen el corazón en cada plato que sirven.
Y hablando de comida, ¡madre mía! La ensaladilla rusa que sirven aquí es simplemente de otro mundo. Es una de las mejores que he probado, con una textura cremosa y un sabor tan equilibrado que no podrás resistirte a pedir más. Y no te olvides de las croquetas: ¡qué delicia! Crujientes por fuera y con un relleno suave y lleno de sabor por dentro. El pescado que ofrecen es siempre fresco y delicioso, tratado con tal delicadeza que hará que cada bocado sea una experiencia memorable.
Lo mejor de todo es que los precios son mucho más que razonables, entre 20 y 30 euros por persona. Esto hace que cada visita sea aún más especial. Y seguro que te cruzarás con su pequeña hija, que es un verdadero encanto. Su simpatía y energía aportan un toque familiar al ambiente, haciendo que el lugar sea perfecto para disfrutar de una cena en un entorno acogedor.
Así que, ¿dónde se encuentra Santaia Casal de Calma "Gastrobar"? La dirección es Avenida de la Iglesia, 10, 15821 O Pedrouzo, A Coruña. ¡No dejes de visitarlo! Te aseguro que es un lugar que merece la pena descubrir.
Qué tipo de comida ofrece este gastrobar
De verdad, si estás haciendo el Camino de Santiago, no te puedes perder una cenita en Santaia Casal de Calma. La comida es una delicia, y vaya vaya, ¡las croquetas de galmesano son para morirse! Si eres de los que siempre guarda un hueco para el postre, no olvides probar la tarta de Santiago; es diferente a las que has probado en otros lugares y está espectacular. La verdad es que se nota que el ritmo del sitio es relajado, sin esperas, lo que siempre se agradece después de un día de caminata. Todo suma, pero la amabilidad de la camarera es un 10; te hace sentir como en casa desde el primer momento.
No quiero dejar de mencionar lo bonito que es el sitio. La atmósfera tiene ese toque acogedor que se te queda grabado. Al estar situado en la parte más tranquila del pueblo, es ideal para disfrutar de una buena cena sin el ajetreo de la vía principal. En mis visitas anteriores, he notado que todo el equipo está siempre en sintonía para que tengas la mejor experiencia posible. Te atienden con tanto empeño que te sientes como si estuvieras en el restaurante de tu barrio de toda la vida. Y la comida… ¡Uff! Un verdadero festín, con opciones que encantarán a los más exigentes.
Así que, ¿qué tipo de comida ofrece este gastrobar? Pues está claro que vayas por lo que vayas, no te decepcionarán. Las ensaladas frescas son un must, la lubina deliciosa, y por si fuera poco, hay postres que te harán querer repetir. Tanto si eliges cenar aquí con tus amigos después de un día en la ruta, como si decides disfrutar de una buena charla en la terraza mientras escuchas buena música, en Santaia siempre encontrarás un plato que se ajuste a tu antojo. ¡Súper recomendado!
Tienen opciones vegetarianas y veganas en su menú
Seguro que habéis escuchado de Santaia Casal de Calma, y si no, ¡deberíais hacerlo ya! Imagínate la escena: después de recorrer el Camino de Santiago con tus amigos, llegas a O Pedrouzo y te topas con este gastrobar que se aleja por completo de la típica multitud de restaurantes de comida rápida. Desde el primer momento, la dueña y cocinera gallega te envuelve con su amabilidad y la pasión que transmite en cada plato. Te digo, es una experiencia que no te puedes perder.
La primera vez que comí allí, me sorprendió la calidad, cantidad y sabor de la comida. Cada bocado era mejor que el anterior. Hicimos una orgía gastronómica con unos chipirones fritos y una tarta de queso al horno que simplemente estaban de otro mundo. Imagínate cómo quedaron mis amigos: ya estábamos haciendo planes para volver a cenar antes de marchar. ¡Las croquetas de fuet y el pulpo con salsa de kimchi son un must! No exagero al decir que este sitio se lleva un 10 sobre 5 y que, de verdad, es la mejor parada en Galicia.
Y los detalles son súper importantes, ¿no? Así que os cuento que, aunque Santaia ha tenido problemas de gestión antes y le quedan algunas reseñas antiguas que no le hacen justicia, la realidad es que este es un lugar excepcional. Te aseguro que cada vez que miro atrás, no puedo dejar de pensar en lo agradable y acogedor que fue. Es exactamente lo que imaginas cuando piensas en cocina gallega auténtica.
Y, si os preguntáis si tienen opciones vegetarianas y veganas, la buena noticia es que han hecho un gran esfuerzo en ese sentido. No olvidéis preguntarles, porque la cocina es versátil y siempre están dispuestos a adaptar sus platos. Así que, ya sabéis, si queréis disfrutar de un buen rato con amigos, un ambiente genial y una comida de 10, ¡Santaia es el lugar ideal para vosotros!
Cuál es la especialidad del gastrobar
¡Y hablando de Santaia Casal de Calma, qué descubrimiento hicimos anoche! Cinco estrellas no son suficientes para describir nuestra experiencia. Desde el minuto en que pusimos un pie en el lugar, supimos que habíamos hecho la elección correcta. El local es acogedor y cuidado, realmente te hace sentir como en casa. El personal fue super amable y atento, siempre listo para recomendarte un plato que se convertiría en tu nuevo favorito. Las croquetas y la tortilla de bacalao fueron un auténtico triunfo, ¡no puedo dejar de pensarlo! Salimos con el corazón y el estómago llenos, listos para volver.
El ambiente es muy familiar, y se nota el cariño con el que la pareja que lo gestiona se dedica a hacerte disfrutar de la mejor gastronomía gallega. Cada bocado es una celebración de los productos de proximidad y de calidad. Sandra te recibe con una sonrisa que ya te hace sentir especial, y luego es todo un espectáculo ver a Adonai preparar ese chuletón a la barbacoa que estuve soñando toda la noche. El pulpo rebozado con parmentier fue otra grata sorpresa. Y lo mejor de todo es que el precio es sorprendentemente asequible para la calidad que ofrecen, lo que lo convierte en una parada obligatoria en El Camino.
Y ya que mencionamos los postres, déjame decirte que no puedes irte sin probar la tarta de queso con chocolate blanco y frambuesa. ¡Estaba de otro mundo! La atención al detalle en cada plato es evidente, sobre todo en el raxo adobado que, sinceramente, es el mejor que hemos probado en mucho tiempo. Así que, si estás preguntándote por la especialidad del gastrobar, sin duda alguna, la respuesta sería que su auténtica magia reside en los sabores auténticos de Galicia, pero con un toque moderno que lo hace todo aún más memorable. ¡Definitivamente vamos a repetir!
Es necesaria una reserva para comer en Santaia Casal de Calma
¡Te tengo que contar sobre Santaia Casal de Calma, ese gastrobar encantador que encontramos en O Pedrouzo! Desde que llegamos, nos recibió un aura de paz y tranquilidad que te hace sentir en casa, lejos de la rutina diaria. Pensábamos que habíamos aterrizado en un lugar simplemente bonito, pero la comida fue increíble. Ya empezando con la hamburguesa, que estaba para llorar de buena, hasta las patatas rústicas que son todo menos un acompañamiento normal; ¡se sentían contundentes y sabrosas!
Y ni hablar de los postres. La tarta de queso, hecha al horno, es un sueño hecho realidad: ¡con arándanos y chocolate blanco es simplemente espectacular! Si te gusta el dulce, no se te ocurra irte sin probarla. De verdad, fue uno de esos lugares donde todo fue tan bien que ya estamos deseando volver. En cuanto a servicio, cinco estrellas también, porque el equipo fue súper amable y cercano, lo cual siempre se agradece.
Al principio, dudamos entre este y otro restaurante que nos recomendaron en nuestro alojamiento, pero los comentarios sobre Santaia se decantaron por el lado positivo y no nos equivocamos. ¡Qué gran sorpresa! El ambiente es súper acogedor y agradable, perfecto para disfrutarse de una buena cena en compañía. Si eres amante del churrasco de vaca vieja, o te atraen las zamburiñas y la tosta de pulpo con queso, ¡aquí no te vas a quedar con ganas! Todo con un toque que hace que sientas que estás comiendo algo realmente especial.
Y lo mejor es que este lugar se ha renovado recientemente, así que da gusto visitarlo. Cada plato sabe a lo que es, calidad y cariño, y si encima tienes a alguien como Sandra y su hija atendiéndote, ¡ya es la bomba! De verdad, todo lo que probamos: calamares, cochinillo y ese canelón de foie… No puedo olvidar decir que todo lo que probamos estaba hecho en casa, y ese cariño se nota a cada bocado.
¿Y sobre las reservas? Escucha, es muy recomendable que llames antes de ir, sobre todo si planeas visitarlo en fin de semana. Para asegurarte un lugar en este remanso de calma, no dudes en hacerlo. ¡Te prometo que no te arrepentirás de visitar este gran lugar!
Qué platos recomiendan probar en este gastrobar
Y si todavía no has oído hablar de Santaia Casal de Calma, ¡es hora de que lo hagas! Este gastrobar en Avenida Iglesia, 10, O Pedrouzo es simplemente encantador. La comida, el servicio y el ambiente merecen cinco estrellas por donde lo mires. Cuando llegamos, nos quedamos maravillados por cómo la chica del servicio nos hizo sentir al momento; se notaba que realmente se preocupaba por nosotros. Se ocupó de ajustar la sombrilla para que estuviéramos a gusto. ¡Un detalle que marca la diferencia!
¡Y ni hablemos de la comida! De verdad, fue de lo mejor que hemos degustado en todo el camino, especialmente las zamburiñas; estaban absolutamente espectaculares. Por si fuera poco, no puedes dejar de probar la tarta de queso al horno con chocolate y arándanos. En serio, tiemblo solo de pensar en lo rica que estaba, un postre que se queda en la memoria. La verdad es que el ambiente es tan agradable que no querrás marcharte.
Además, si te gustan los mariscos, hazte un favor y pide los chipirones fritos o el pulpo a las brasas. De lo peor que podría pasarte aquí es que te quedes con un par de platos que no te convencieron tanto, pero el servicio y el entorno compensan cualquier pequeño tropiezo. A pesar de todo, es un sitio en el que te da gusto quedarte un rato, disfrutando de un buen cocktail mientras admiras cada rinconcito.
Así que ya sabes, si te preguntas qué platos son imprescindibles en Santaia, dale prioridad a las zamburiñas, la tarta de queso, los chipirones fritos y el pulpo. ¡No te arrepentirás de haber hecho esta parada! En cada bocado hay un pedacito de magia. ✨
Ofrecen un menú del día
Y, ya que estamos, no puedo dejar de hablarte de Santaia Casal de Calma "Gastrobar". La verdad es que las críticas también son de 5 estrellas, ¡merece la pena! La comida es excelente, y sirven unos postres que son pura delicia. Te cuento que pedimos caldo gallego y lubina del menú, por tan solo 14,8€, y la verdad es que nos encantó cada bocado. Además, el trato del personal fue estupendo, superamables y atentos. El único dolor de cabeza fue elegir el postre, ya que todo parecía tan rico que no sabíamos por dónde empezar.
Por otro lado, hay algunas experiencias que no son tan brillantes. He escuchado que hay problemas para reservar, ya que he leído que algunas personas han intentado contactar por teléfono sin éxito. Es un poco impresentable, la verdad. Así que yo diría que quizás es mejor no arriesgarse a reservar, ya que no sabes si al llegar podrías encontrarte con las puertas cerradas. Pero, ¡vaya! Por lo que cuentan los que han comido allí, la experiencia en sí misma vale la pena, así que un pequeño inconveniente en la reserva podría valer la pena por la comida.
Aunque centrándonos en lo positivo, hay que destacar que las tapas son tradicionales y muy buenas, y la atención es excelente. El entorno es perfecto: tienen una serie de mesas en una terraza con jardín que invita a disfrutar de cualquier bebida. Te aseguro que, por lo que he probado, la carta no decepciona a nadie. Se ve que el personal se esfuerza por ofrecer materia prima de proximidad, y la calidad de la comida es muy buena. Me encanta cuando un sitio demuestra tanto cariño en lo que hace.
Y para los que se lo preguntan, sí, ofrecen un menú del día que incluye delicias como las croquetas caseras y más opciones que te hacen olvidar la rutina. En resumen, si te animas a ir a Santaia, estoy segura de que saldrás satisfecho y con una sonrisa en la cara. ¡Es un lugar que definitivamente no te puedes perder!
Tienen opciones para los amantes de la comida gallega
Así que, volviendo a lo de Santaia Casal de Calma, este gastrobar es todo un hallazgo. Tienen una cena exquisita que vale la pena experimentar, y la carne... wow, estaba buenísima. Nos dejamos llevar por la recomendación de la camarera, que era un encanto, siempre atenta y amable, ¡y vaya que acertamos con el pulpo! Si estás buscando una experiencia gastronómica de 10, aquí la encuentras, porque la relación calidad-precio es inmejorable. Por menos de 40 €, puedes disfrutar de una cena que no olvidarás fácilmente.
Y ahí no queda la cosa, porque si eres de los que no se puede resistir a los postres, la tarta de queso con chocolate blanco es IMPRESIONANTE. Acabamos pidiendo dos porque, honestamente, es la mejor que he probado en mi vida. Esos sabores, con el chocolate y un toque de arándanos, son una mezcla perfecta que te hace querer más. Así que, ¡no te vayas sin probarlo!
Claro, también hay quienes han tenido experiencias menos agradables, lo cual es una pena porque la calidad del servicio depende mucho del personal del día. Algunas reseñas mencionan un mal rato con el servicio, donde dicen que los camareros parecían desbordados y que la comida se hacía de rogar. Pero hablando de opción para los amantes de la comida gallega, puedes tener la confianza de que aquí las zamburiñas son de las mejores del Camino. Así que no dudes en probarlas; siempre hay buenas opciones para disfrutar de un buen plato gallego.
En resumen, si quieres un ambiente relajado y disfrutar de buena comida, Santaia es un sitio que NO debes perderte. Además, tienen una terraza bien bonita, perfecta para disfrutar de una cena tranquila. Y con el buen servicio que nos tocó a nosotros, ¡definitivamente lo recomiendo a todos!
Es fácil encontrar aparcamiento cerca del gastrobar
Hablando del Santaia Casal de Calma "Gastrobar" en O Pedrouzo, es un lugar con un ambiente chulo y un patio acogedor que invita a quedar un rato. Pero, claro, no todo es perfecto. La verdad es que aunque se veía prometedor, la experiencia que tuvimos no fue la mejor. Para empezar, el servicio fue bien lento, especialmente teniendo en cuenta que era un menú del día. Esperamos un tiempo considerable para que nos sirviesen, y eso que no estaba ni a tope.
Y en cuanto a la comida, nos quedamos un poco decepcionados. Por ejemplo, probamos unos chorizos al vino y el plato solo traía seis trocitos pequeños. ¡Qué rápido te quedas con hambre! Luego, la merluza a la plancha que pedimos no estaba muy en su punto. De hecho, sabía a amoniaco, ¡no te digo más! Aunque hay que reconocer que nos cambiaron el plato rápidamente, lo cual fue un detalle. Y después de esperar un buen rato para los postres, acabamos levantándonos a la barra para pagar porque nadie entraba al salón. Esperamos que solo fue un mal día y que, en general, la experiencia suela ser mejor, pues las reseñas no son todas malas.
Ya para terminar, si te estás preguntando si es fácil encontrar aparcamiento cerca del gastrobar, la respuesta es un poco complicada. La zona puede estar congestionada y no siempre hay un lugar disponible justo a la vista, así que prepárate para dar alguna vuelta. En resumen, invita a probarlo, pero también ve con la mente abierta y mucha paciencia. ¡Seguramente habrá días mejores!








